Bosko

Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

First Reading

Isaiah 4:1-13

Y echarán mano de un hombre siete mujeres en aquel tiempo, diciendo: Nosotras comeremos de nuestro pan, y nos vestiremos de nuestras ropas: solamente sea llamado tu nombre sobre nosotras: quita nuestra vergüenza. ¶ En aquel tiempo el renuevo de Jehová será para hermosura y gloria, y el fruto de la tierra para grandeza y honra en los librados de Israel. Y acontecerá que el que quedare en Sión, y el que fuere dejado en Jerusalem, se llame santo: todos los que quedaren en Jerusalem escritos entre los vivientes: Cuando el Señor lavare las inmundicias de las hijas de Sión, y limpiare las sangres de Jerusalem de en medio de ella, con espíritu de juicio, y con espíritu de abrasamiento. ¶ Y creará Jehová sobre toda la morada del monte de Sión, y sobre los lugares de sus convocaciones, nube y oscuridad de día, y de noche resplandor de fuego que eche llamas; porque sobre toda gloria habrá cobertura. Y habrá sombrajo para sombra contra el calor del día, para acogida y escondedero contra el turbión, y contra el aguacero.

First Reading

Exodus 14

Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel, que den la vuelta, y asienten su campo delante de Pihahirot, entre Magdal y la mar hacia Baalzefón: delante de él asentaréis el campo junto a la mar. Porque Faraón dirá de los hijos de Israel: Encerrados están en la tierra, el desierto los ha encerrado. Y yo endureceré el corazón de Faraón para que los siga, y seré glorificado en Faraón y en todo su ejército, y sabrán los Egipcios, que yo soy Jehová. Y ellos lo hicieron así. Y fue dado aviso al rey de Egipto como el pueblo se huía: y el corazón de Faraón y de sus siervos se volvió contra el pueblo, y dijeron: ¿Qué hemos hecho, que hemos dejado ir a Israel, que no nos sirva? Y unció su carro, y tomó consigo su pueblo; Y tomó seiscientos carros escogidos, y todos los carros de Egipto, y los capitanes sobre todos ellos. Y endureció Jehová el corazón de Faraón rey de Egipto, y siguió a los hijos de Israel; y los hijos de Israel habían ya salido con gran poder. Y siguiéndolos los Egipcios, tomáronlos asentado el campo junto a la mar junto a Fihahirot delante de Baalzefón, toda la caballería y carros de Faraón, su gente de a caballo y todo su ejército. ¶ Y como Faraón llegó, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí los Egipcios que venían tras ellos, y temieron en gran manera, y clamaron los hijos de Israel a Jehová: Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué lo has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto? ¿No es esto lo que te hablábamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los Egipcios? Que mejor nos fuera servir a los Egipcios, que morir nosotros en el desierto. Y Moisés dijo al pueblo: No tengáis miedo; estádos quedos, y ved la salud de Jehová, que él hará hoy con vosotros; porque los Egipcios, que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros callaréis. Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué me das voces? Di a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre la mar, y pártela, y entren los hijos de Israel por medio de la mar en seco. Y yo, he aquí, yo endurezco el corazón de los Egipcios, para que los sigan; y yo me glorificaré en Faraón, y en todo su ejército, y en sus carros, y en su caballería: Y sabrán los Egipcios, que yo soy Jehová, cuando me glorificaré en Faraón, en sus carros y en su gente de a caballo. ¶ Y el ángel de Dios, que iba delante del campo de Israel, se quitó, e iba en pos de ellos: y asimismo la columna de nube, que iba delante de ellos, se quitó, y se puso a sus espaldas: E iba entre el campo de los Egipcios, y el campo de Israel, y había nube y tinieblas, y alumbraba la noche, y en toda aquella noche nunca llegaron los unos a los otros. Y extendió Moisés su mano sobre la mar, e hizo Jehová, que la mar se retirase por un gran viento oriental toda aquella noche, y tornó la mar en seco, y las aguas fueron partidas. Entonces los hijos de Israel entraron por medio de la mar en seco; teniendo las aguas como un muro a su diestra y a su siniestra. Y siguiéndolos los Egipcios, entraron tras ellos hasta el medio de la mar, toda la caballería de Faraón, sus carros, y su gente de a caballo. ¶ Y aconteció a la vela de la mañana, que Jehová miró al campo de los Egipcios en la columna de fuego y nube, y alborotó el campo de los Egipcios; Y quitóles las ruedas de sus carros, y trastornólos gravemente. Entonces los Egipcios dijeron: Huyamos de delante de Israel; porque Jehová pelea por ellos contra los Egipcios. Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre la mar, para que las aguas se vuelvan sobre los Egipcios, sobre sus carros, y sobre su caballería. Y Moisés extendió su mano sobre la mar, y la mar se volvió en su fuerza cuando amanecía, y los Egipcios iban hacia ella: y Jehová derribó a los Egipcios en medio de la mar. Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballería; y todo el ejército de Faraón, que había entrado tras ellos en la mar: no quedó de ellos ni uno. Y los hijos de Israel fueron por medio de la mar en seco, teniendo las aguas por muro a su diestra y a su siniestra. Así salvó Jehová aquel día a Israel de mano de los Egipcios; e Israel vio a los Egipcios muertos a la orilla de la mar. Y vio Israel aquel grande hecho que Jehová hizo contra los Egipcios; y el pueblo temió a Jehová, y creyeron a Jehová, y a Moisés su siervo.

First Reading

Leviticus 25:1-17

Ítem, Jehová habló a Moisés en el monte de Sinaí, diciendo: Habla a los hijos de Israel, y díles: Cuando hubiereis entrado en la tierra, que yo os doy, la tierra descansará descanso a Jehová. Seis años sembrarás tu tierra, y seis años podarás tu viña, y cogerás sus frutos; Y el séptimo año la tierra tendrá sábado de holganza, sábado a Jehová: no sembrarás tu tierra, ni podarás tu viña. Lo que de suyo se naciere en tu segada, no lo segarás: y las uvas de tu apartadura no vendimiarás: año de holganza será a la tierra. Mas el sábado de la tierra os será para comer, a ti, y a tu siervo, y a tu sierva, y a tu criado, y a tu extranjero, que moraren contigo: Y a tu animal, y a la bestia que hubiere en tu tierra, será todo su fruto para comer. ¶ Y contarte has siete semanas de años, siete veces siete años, y serte han los días de las siete semanas de años cuarenta y nueve años. Y harás pasar la trompeta de jubilación en el mes séptimo; a los diez del mes, el día de las expiaciones, haréis pasar trompeta por toda vuestra tierra. Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus moradores: este os será jubileo: y volveréis cada uno a su posesión; y cada uno volverá a su familia. El año de los cincuenta años os será jubileo: no sembraréis, ni segaréis lo que naciere de suyo en la tierra, ni vendimiaréis sus apartaduras. Porque es jubileo: santo será a vosotros: el fruto de la tierra comeréis. En este año del jubileo volveréis cada uno a su posesión. ¶ Y cuando vendiereis algo a vuestro prójimo, o compraréis de mano de vuestro prójimo, no engañe ninguno a su hermano. Conforme al número de los años después del jubileo comprarás de tu prójimo: conforme al número de los años de los frutos te venderá él a ti. Conforme a la multitud de los años aumentarás el precio, y conforme a la diminución de los años disminuirás el precio: porque el número de los frutos te ha de vender él. Y no engañe ninguno a su prójimo: mas tendrás temor de tu Dios, porque yo soy Jehová vuestro Dios.

Morning Prayer — First Lesson

Deuteronomy 24

Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si después no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa torpe, escribirle ha carta de repudio, y dársela ha en su mano, y enviarla ha de su casa. Y salida de su casa, irse ha, y casarse ha con otro varón. Y si la aborreciere el varón postrero, y le escribiere carta de repudio, y se la diere en su mano, y la enviare de su casa, o si muriere el varón postrero, que la tomó para sí por mujer; No podrá su marido el primero, que la envió, volverla a tomar, para que sea su mujer, después que fue inmunda, porque es abominación delante de Jehová, y no contaminarás la tierra, que Jehová tu Dios te da por heredad. ¶ Cuando tomare alguno mujer nueva, no saldrá a la guerra, ni pasará sobre él alguna cosa: libre será en su casa por un año para alegrar a su mujer que tomó. ¶ No tomarás por prenda la muela de abajo y la muela de arriba; porque es prendar la vida. ¶ Cuando fuere hallado alguno que haya hurtado persona de sus hermanos los hijos de Israel, y hubiere mercadeado con ella, o la hubiere vendido, el tal ladrón morirá, y quitarás el mal de en medio de ti. ¶ Guárdate de llaga de lepra, guardando mucho, y haciendo según todo lo que os enseñaren los sacerdotes Levitas; como les he mandado lo guardaréis para hacer. Acuérdate de lo que hizo Jehová tu Dios a María en el camino, después que salisteis de Egipto. ¶ Cuando dieres a tu prójimo alguna cosa emprestada, no entrarás en su casa para tomarle prenda: Fuera estarás, y el hombre a quien prestaste te sacará a fuera la prenda. Y si fuere hombre pobre, no duermas con su prenda. Volviendo le volverás la prenda cuando el sol se ponga, porque duerma en su ropa; y bendecirte ha, y a ti será justicia delante de Jehová tu Dios. ¶ No hagas violencia al jornalero pobre y menesteroso así de tus hermanos como de tus extranjeros, que están en tu tierra en tus ciudades. En su día le darás su jornal, y el sol no se pondrá sobre él, porque pobre es, y con el sustenta su vida: porque no clame contra ti a Jehová, y sea en ti pecado. ¶ Los padres no morirán por los hijos, ni los hijos por los padres, cada uno morirá por su pecado. ¶ No torcerás el derecho del peregrino y del huérfano: ni tomarás por prenda la ropa de la viuda. Mas acuérdate que fuiste siervo en Egipto, y de allí te rescató Jehová tu Dios: por tanto yo te mando que hagas esto. ¶ Cuando segares tu segada en tu campo, y olvidares alguna gavilla en el campo, no volverás a tomarla: del extranjero, o del huérfano, o de la viuda será: porque te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos. Cuando sacudieres tus olivas, no ramonearás tras ti: del extranjero, y del huérfano, y de la viuda será: Cuando vendimiares tu viña, no rebuscarás tras ti, del extranjero, y del huérfano, y de la viuda será. Y acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto: por tanto yo te mando que hagas esto.

Epistle

Jeremiah 17:5-10

¶ Así dijo Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. Y será como la retama en el desierto; y no verá cuando viniere el bien: mas morará en las securas en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. Bendito el varón que se fía de Jehová, y que Jehová es su confianza. Porque él será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces; y no verá cuando viniere el calor, y su hoja será verde; y en el año de prohibición no se fatigará, ni dejará de hacer fruto. Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso: ¿quién le conocerá? Yo Jehová que escudriño el corazón, que pruebo los riñones, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.

First Reading

Isaiah 44

Ahora pues oye, Jacob, siervo mío, Israel, a quien yo escogí. Así dice Jehová, Hacedor tuyo, y el que te formó desde el vientre: Ayudarte ha. No temas, siervo mío Jacob, el Recto a quien yo escogí: Porque yo derramaré aguas sobre el secadal, y ríos sobre la secura: derramaré mi Espíritu sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos; Y brotarán como entre yerba, como sauces junto a las riberas de las aguas. Este dirá: Yo soy de Jehová: el otro se llamará del nombre de Jacob. El otro escribirá con su mano: A Jehová: otro se pondrá por sobre nombre: De Israel. ¶ Así dice Jehová, Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo el primero, y yo el postrero, y fuera de mi no hay Dios. ¿Y quién llamará como yo, y denunciará antes esto, y me ordenará lo otro, desde que hice el pueblo del mundo? Anúncienles lo que viene de cerca, y lo que está por venir. No temáis, ni os amedrentéis: ¿No te hice oír desde entonces, y te dije antes lo que estaba por venir? Luego vosotros sois mis testigos, que no haya Dios si no yo; y que no haya fuerte, que yo no conozca. Los formadores de la escultura, todos ellos son vanidad, y lo más precioso de ellos para nada es útil; y testigos de ellos ellos mismos, que ni ven, ni entienden: por tanto se avergonzarán. ¿Quién formó a Dios? ¿y quién fundió escultura que para nada es de provecho? He aquí que todos sus compañeros serán avergonzados; porque los mismos artífices son de los hombres. Todos ellos se juntarán, estarán, asombrarse han y avergonzarse han a una. El herrero tomará la tenaza, obrará en las ascuas, darle ha forma con los martillos, obrará en ella con el brazo de su fortaleza: aunque esté hambriento, y le falten las fuerzas, no beberá agua, aunque se desmaye. El carpintero tiende la regla, señálala con almagre, lábrala con los cepillos, dále figura con el compás, hácela a forma de varón, a semejanza de hombre hermoso, para estar en casa. Cortarse ha cedros, y tomará encina y alcornoque, y esforzarse ha contra los árboles del bosque: plantará pino, que se crie con la lluvia. El hombre después se servirá de él para quemar, y tomará de ellos para calentarse: encenderá también el horno, y cocerá panes: hará también un dios, y adorarle ha: fabricará un ídolo, y arrodillarse ha delante de él. Parte de él quemará en el fuego, con otra parte de él comerá carne, asará asado, y hartarse ha: después se calentará, y dirá: O! calentádome he, fuego he visto. Las sobras de él torna en dios, en su escultura: humíllase delante de él, le adora, y ruégale, diciendo: Líbrame, que mi dios eres tú. No supieron, ni entendieron; porque untó sus ojos, porque no vean, su corazón, porque no entiendan. No torna en sí, no tiene sentido, ni entendimiento para decir: Parte de ello quemé en el fuego, y sobre sus brasas cocí pan: asé carne, y comí: ¿lo que de él quedó tengo de tornar en abominación? ¿delante de un tronco de árbol me tengo de humillar? La ceniza apacienta: su corazón engañado le inclina para que no libre su alma, y diga: ¿No está la mentira a mi mano derecha? ¶ Acuérdate de estas cosas, o! Jacob, e Israel, que mi siervo eres: Yo te formé, mi siervo eres: Israel, no me olvides. Yo deshice, como nube, tus rebeliones, y tus pecados, como niebla: tórnate a mí, porque yo te redimí. Cantád loores, o! cielos, que Jehová hizo: jubilád, o! lugares bajos de la tierra: montes, rompéd en alabanza: bosque, y todo árbol que en él está; porque Jehová redimió a Jacob, y en Israel será glorificado. Así dice Jehová, Redentor tuyo, y formador tuyo desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mi mismo: Que deshago las señales de los adivinos, que enloquezco los agoreros, que hago tornar atrás los sabios, y que desvanezco su sabiduría: Que despierta la palabra de su siervo, y que cumple el consejo de sus mensajeros: que dice a Jerusalem: Serás habitada; y a las ciudades de Judá: Serán reedificadas, y sus ruinas levantaré: Que digo al profundo: Sécate; y tus ríos haré secar: Que llamo a Ciro, mi pastor; y todo lo que yo quiero cumplirá; en diciendo a Jerusalem: Serás edificada; y al templo: Serás fundado.

Morning Prayer — Second Lesson

Luke 16

Y decía también a sus discípulos: Había un hombre rico, el cual tenía un mayordomo; y éste fue acusado delante de él, como disipador de sus bienes. Y le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo de ti? da cuenta de tu mayordomía; porque ya no podrás más ser mayordomo. Entonces el mayordomo dijo dentro de sí: ¿Qué haré? que mi señor me quita la mayordomía. Cavar, no puedo: mendigar, tengo vergüenza. Yo sé lo que haré, para que cuando fuere quitado de la mayordomía, me reciban en sus casas. Y llamando a cada uno de los deudores de su señor, dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi señor? Y él dijo: Cien batos de aceite. Y le dijo: Toma tu obligación, y siéntate presto, y escribe cincuenta. Después dijo a otro: ¿Y tú, cuánto debes? Y él dijo: Cien coros de trigo. Y él le dijo: Toma tu obligación, y escribe ochenta. Y alabó el señor al mayordomo malo, por haber hecho prudentemente; porque los hijos de este siglo más prudentes son en su generación que los hijos de luz. Y yo os digo: Hacéos amigos de las riquezas de maldad, para que cuando faltareis, os reciban en las moradas eternas. El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. Pues si en las malas riquezas no fuisteis fieles, ¿lo que es verdadero, quién os lo confiará? Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿lo que es vuestro, quién os lo dará? Ningún siervo puede servir a dos señores; porque, o aborrecerá al uno, y amará al otro, o se allegará al uno, y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios, y a las riquezas. Y oían también los Fariseos todas estas cosas, los cuales eran avaros; y burlaban de él. Y les dijo: Vosotros sois los que os justificais a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen en alto aprecio, delante de Dios es abominación. La ley y los profetas fueron hasta Juan: desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos hacen fuerza contra él. Empero más fácil cosa es pasar el cielo y la tierra, que caer una tilde de la ley. Cualquiera que despide a su mujer, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la despedida del marido, adultera. ¶ Y había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete espléndidamente. Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado a la puerta de él, lleno de llagas, Y deseando hartarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían, y le lamían las llagas. Y aconteció, que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el infierno, alzando sus ojos, estando en tormentos, vio a Abraham lejos, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama. Y le dijo Abraham: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; mas ahora éste es consolado, y tú atormentado. Y además de todo esto, una grande sima está confirmada entre nosotros y vosotros, así que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Entonces dijo: Ruégote, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre; Porque tengo cinco hermanos, para que les proteste; porque no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y Abraham le dice: A Moisés, y a los profetas tienen, oíganlos. Él entonces dijo: No, padre Abraham; mas si alguno fuere a ellos de los muertos se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés, y a los profetas, tampoco se persuadirán, aunque alguno se levantare de entre los muertos.

Responsorial Psalm

Psalm 110

Jehová dijo a mi Señor: Asiéntate a mi diestra, entre tanto que pongo a tus enemigos por estrado de tus pies. ¶ La vara de tu fortaleza enviará Jehová desde Sión: domina en medio de tus enemigos. Tu pueblo será voluntario en el día de tu ejército en hermosura de santidades: como el rocío que cae de la matriz del alba, así te nacerán los tuyos, Juró Jehová, y no se arrepentirá: que tú serás sacerdote para siempre conforme al rito de Melquisedec. ¶ El Señor está a tu diestra: herirá a los reyes en el día de su furor. Juzgará en las naciones; henchirá de cuerpos muertos: herirá la cabeza sobre mucha tierra. Del arroyo, beberá en el camino; por lo cual ensalzará la cabeza.

Gospel

Luke 16:19-31

¶ Y había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete espléndidamente. Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado a la puerta de él, lleno de llagas, Y deseando hartarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían, y le lamían las llagas. Y aconteció, que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el infierno, alzando sus ojos, estando en tormentos, vio a Abraham lejos, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama. Y le dijo Abraham: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; mas ahora éste es consolado, y tú atormentado. Y además de todo esto, una grande sima está confirmada entre nosotros y vosotros, así que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Entonces dijo: Ruégote, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre; Porque tengo cinco hermanos, para que les proteste; porque no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y Abraham le dice: A Moisés, y a los profetas tienen, oíganlos. Él entonces dijo: No, padre Abraham; mas si alguno fuere a ellos de los muertos se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés, y a los profetas, tampoco se persuadirán, aunque alguno se levantare de entre los muertos.

Responsorial Psalm

Psalm 63

Dios, Dios mío eres tú, a ti madrugaré: mi alma tuvo sed de ti, mi carne te desea en tierra de sequedad, y sequiosa sin aguas. Así te miré en el santuario, para ver tu fortaleza y tu gloria. Porque mejor es tu misericordia que la vida: mis labios te alabarán. Así te bendeciré en mi vida: en tu nombre alzaré mis manos. Como de meollo y de grosura será harta mi alma: y con labios de alegría te alabará mi boca, Cuando me acordaré de ti en mis camas, cuando a las alboradas meditaré de ti; Porque has sido mi socorro: y en la sombra de tus alas me regocijaré. Mi alma se apegó a ti: tu diestra me ha sustentado. Mas ellos para destrucción buscaron mi alma: descendieron en lo más bajo de la tierra. Matarlos han a filo de espada: porción de zorras serán. Y el rey se alegrará en Dios, será alabado cualquiera que jura por él: porque la boca de los que hablan mentira, será cerrada.

Responsorial Psalm

Psalm 64

Oye, o! Dios, mi voz en mi oración: guarda mi vida del miedo del enemigo: Escóndeme del secreto consejo de los malignos: de la conspiración de los que obran iniquidad. Que afilaron su lengua, como espada: armaron por su saeta palabra amarga: Para asaetar a escondidas al perfecto: de presto le asaetean, y no temen. Afírmanse asimismos sobre palabra mala: tratan de esconder los lazos: dicen: ¿Quién los ha de ver? Inquieren iniquidades; perficionan la inquisición del inquiridor, y lo que inventó lo íntimo de cada uno, y el corazón inventivo. Mas Dios los asaeteará con saeta, de repente serán sus plagas. Y harán caer sobre sí sus mismas lenguas: espantarse han todos los que los vieren. Y temerán todos los hombres, y anunciarán la obra de Dios, y entenderán su obra. El justo se alegrará en Jehová, y asegurarse ha en él: y alabarse han todos los rectos de corazón.

Responsorial Psalm

Psalm 61

Oye, o! Dios, mi clamor; está atento a mi oración. Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando desmayare mi corazón; a la peña más alta que yo, llévame. Porque tú has sido mi refugio; torre de fortaleza delante del enemigo. Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre; estaré seguro en el escondedero de tus alas. Porque tú, o! Dios, has oído mis votos; has dado heredad a los que temen tu nombre. Días sobre días añadirás al rey: sus años serán como generación y generación. El estará para siempre delante de Dios; misericordia y verdad apercibe que le conserven. Así cantaré tu nombre para siempre, pagando mis votos cada día.

Evening Prayer — First Lesson

Deuteronomy 25

Cuando hubiere pleito entre algunos, y vinieren a juicio, y los juzgaren, y absolvieren al justo, y condenaren al impío: Será que si el impío mereciere ser azotado, entonces el juez le hará echar, y le hará azotar delante de sí, según su impiedad por cuenta. Cuarenta veces le hará herir, no más: porque si le hiriere de muchos azotes allende de estos, no se envilezca tu hermano delante de tus ojos. ¶ No embozalarás al buey cuando trillare. ¶ Cuando algunos hermanos estuvieren juntos, y muriere alguno de ellos, y no tuviere hijo, la mujer del muerto no se casará fuera con hombre extraño: su cuñado entrará a ella, y la tomará por su mujer, y hará con ella parentesco. Y será, que el primogénito que pariere, se levantará en nombre de su hermano el muerto, porque su nombre no sea raído de Israel. Y si el hombre no quisiere tomar a su cuñada, entonces su cuñada vendrá a la puerta a los ancianos, y dirá: Mi cuñado no quiere despertar nombre en Israel a su hermano: no quiere hacer parentesco conmigo. Entonces los ancianos de aquella ciudad le harán venir, y hablarán con él: y él se levantará, y dirá: Yo no quiero tomarla. Y su cuñada se llegará a él delante de los ancianos, y descalzarle ha su zapato de su pie, y escupirle ha en el rostro, y hablará, y dirá: Así sea hecho al varón, que no edificare la casa de su hermano. Y su nombre será llamado en Israel, la casa del descalzado. ¶ Cuando algunos riñeren juntos el uno con el otro, y llegare la mujer del uno para librar a su marido de mano del que le hiere, y metiere su mano y le trabare de sus vergüenzas: Entonces cortarle has la mano, no perdonará tu ojo. ¶ No tendrás en tu bolsa pesa grande y pesa chica. No tendrás en tu casa efa grande y efa chica. Pesas cumplidas y justas tendrás: efa cumplida y justa tendrás: para que tus días sean prolongados sobre la tierra, que Jehová tu Dios te da. Porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que hace esto, cualquiera que hace injusticia. ¶ Acuérdate de lo que te hizo Amalec en el camino cuando salistes de Egipto: Que te salió al camino, y te desguarneció la retaguardia de todos los flacos que iban detrás de ti, cuando tú estabas cansado y trabajado, y no temió a Dios. Y será que cuando Jehová tu Dios te hubiere dado reposo de todos tus enemigos al derredor en la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad para que la poseas, raerás la memoria de Amalec de debajo del cielo, no te olvides.

Second Reading

Hebrews 5

Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres, es constituido en favor de los hombres en lo que a Dios toca, para que ofrezca presentes, y también sacrificios por los pecados: Que se pueda compadecer de los ignorantes y de los errados, porque él también está rodeado de flaqueza: Por causa de la cual deba, como por el pueblo así también por sí mismo, ofrecer sacrificios por los pecados. ¶ Ni nadie toma para sí mismo esta honra, sino el que es llamado de Dios, como lo fue Aarón. Así también Cristo no se glorificó a sí mismo, para ser hecho sumo sacerdote, sino el que le dijo: Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy. Como también dice en otro lugar: Tú eres sacerdote eternamente, según el orden de Melquisedec. El cual en los días de su carne, habiendo ofrecido ruegos y también suplicaciones con gran clamor y lágrimas a aquel que le podía librar de la muerte, fue oído y librado de su miedo. Y aunque era Hijo, sin embargo por lo que padeció aprendió la obediencia; Y consumado, fue hecho causa de eterna salud para todos los que le obedecen: Nombrado de Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec. ¶ Del cual tenemos mucho que decir, y dificultoso de declarar, por cuanto sois perezosos para oír. Porque debiendo de ser ya maestros, a causa del tiempo, tenéis necesidad de volver a ser enseñados, de cuáles sean los elementos del principio de los oráculos de Dios, y sois hechos tales que tengáis necesidad de leche, y no de mantenimiento firme. Que cualquiera que usa de leche, no tiene aun experiencia de la palabra de justicia, porque es niño. Mas de los ya hombres perfectos es la vianda firme, es a saber, de los que por la costumbre tienen ya los sentidos ejercitados a la discreción del bien y del mal.

Second Reading

Colossians 3

Mas si habéis resucitado con Cristo, buscád lo que es de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Ponéd vuestro corazón en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque muertos estáis, y vuestra vida está guardada con Cristo en Dios. Cuando se manifestare Cristo, que es nuestra vida, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria. Hacéd morir, pues, vuestros miembros que están sobre la tierra, es a saber, la fornicación, la inmundicia, la molicie, la mala concupiscencia, y la avaricia, la cual es idolatría: Por las cuales cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de rebelión: En las cuales vosotros también andabais en otro tiempo, cuando vivíais en ellas. Mas ahora dejáos también vosotros de todas estas cosas; ira, enojo, malicia, maledicencia, torpes palabras de vuestra boca: No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del hombre viejo con sus hechos, Y habiéndoos vestido del nuevo, el cual es renovado en el conocimiento, conforme a la imagen del que le creó: Donde no hay Griego ni Judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni Escita, siervo ni libre; mas Cristo es todo y en todo. Vestíos, pues, (como los escogidos de Dios, santos, y amados) de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad de espíritu, de mansedumbre, de longanimidad: Soportándoos los unos a los otros, y perdonándoos los unos a los otros, si alguno tuviere queja contra otro: a la manera que Cristo os perdonó, así también perdonád vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, el cual es el vínculo de la perfección. Y la paz de Dios reine en vuestros corazones: a la cual asimismo sois llamados en un mismo cuerpo; y sed agradecidos. La palabra de Cristo habite en vosotros abundantemente en toda sabiduría; enseñándoos, y exhortándoos los unos a los otros con salmos, e himnos, y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor. Y todo lo que hiciereis, en palabra, o en obra, hacédlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios y al Padre por medio de él. ¶ Casadas, estád sujetas a vuestros propios maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amád a vuestras mujeres, y no les seáis desabridos. Hijos, obedecéd a vuestros padres en todo; porque esto agrada al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, porque no se desalienten. Siervos, obedecéd en todo a vuestros señores según la carne, no sirviendo al ojo, como los que agradan a los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo a Dios. Y todo lo que hiciereis hacédlo de corazón, como mirando al Señor, y no a los hombres: Estando ciertos que del Señor recibiréis el premio de la herencia; porque al Señor Cristo servís. Mas el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere; que no hay respeto de personas.

Second Reading

Galatians 1:1-12

Pablo apóstol, no de los hombres, ni por hombre, sino por Jesu Cristo, y por Dios el Padre, que le levantó de entre los muertos, Y todos los hermanos que están conmigo, a las iglesias de Galacia: Gracia a vosotros, y paz de Dios el Padre, y de nuestro Señor Jesu Cristo, El cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este presente siglo malo, conforme a la voluntad de Dios y Padre nuestro: Al cual sea gloria por siglos de siglos. Amén. Estoy maravillado de que tan presto os hayáis pasado de aquel que os llamó a la gracia de Cristo, a otro evangelio: El cual no es otro, sino que hay algunos que os inquietan, y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si nosotros, o un ángel del cielo os anunciare otro evangelio del que os hemos anunciado, sea maldito. Como antes hemos dicho, así ahora tornamos a decir otra vez: Si alguien os anunciare otro evangelio del que habéis recibido, sea maldito. Porque ¿persuado yo ahora a hombres, o a Dios? ¿o procuro de agradar a hombres? Porque si aun agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo. ¶ Empero os hago saber, hermanos, que el evangelio que os ha sido anunciado por mí, no es según hombre; Porque ni le recibí de hombre, ni tampoco me fue enseñado, sino por revelación de Jesu Cristo.

Second Reading

Joel 3:12-21

Las gentes se despierten, y suban al valle de Josafat; porque allí me asentaré para juzgar todas las gentes de al derredor. Echád la hoz, porque la mies está ya madura. Veníd, descendéd; porque ya el lagar esta lleno, ya rebosan las premideras; porque mucha es ya su maldad. Muchos pueblos se juntarán en el valle del cortamiento; porque cercano está el día de Jehová en el valle del cortamiento. El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor. Y Jehová bramará desde Sión, y desde Jerusalem dará su voz; y los cielos y la tierra temblarán; mas Jehová será la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel. Y conoceréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que habito en Sión, monte de mi santidad; y será Jerusalem santa, y extraños no pasarán más por ella. ¶ Y será en aquel tiempo, que los montes destilarán mosto, y los collados correrán leche, y todos los arroyos de Judá correrán aguas; y saldrá una fuente de la casa de Jehová, y regará el valle de Sitim. Egipto será destruido, y Edom será vuelto en desierto de soledad, por la injuria de los hijos de Judá; porque derramaron en su tierra la sangre inocente. Mas Judá para siempre será habitada, y Jerusalem en generación y generación. Y limpiaré la sangre de los que no limpié, y Jehová mora en Sión.

Gospel

Mark 15

Y luego por la mañana, hecho consejo, los sumos sacerdotes con los ancianos, y con los escribas, y con todo el concilio, trajeron a Jesús atado, y le entregaron a Pilato. Y le preguntó Pilato: ¿Eres tú el Rey de los Judíos? Y respondiendo él, le dijo: Tú lo dices. Y le acusaban los príncipes de los sacerdotes de muchas cosas: mas él no respondió nada. Y le preguntó otra vez Pilato, diciendo: ¿No respondes algo? Mira cuán muchas cosas atestiguan contra ti. Mas Jesús ni aun con eso respondió, de manera que Pilato se maravillaba. Empero en el día de la fiesta les soltaba un preso, cualquiera que pidiesen. Y había uno que se llamaba Barrabás, preso con sus compañeros de la revuelta, que en una revuelta habían hecho una muerte. Y la multitud, dando voces, comenzó a pedir que les hiciese como siempre les había hecho. Y Pilato les respondió, diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los Judíos? Porque conocía que por envidia le habían entregado los príncipes de los sacerdotes. Mas los príncipes de los sacerdotes incitaron a la multitud, que les soltase antes a Barrabás. Y respondiendo Pilato, les dice otra vez: ¿Qué pues queréis que haga de él que llamáis Rey de los Judíos? Y ellos volvieron a dar voces: Crucifícale. Mas Pilato les decía: ¿Pues, qué mal ha hecho? Y ellos daban mayores voces: Crucifícale. Y Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó a Barrabás, y entregó a Jesús, azotado, para que fuese crucificado. Entonces los soldados le llevaron dentro de la sala, es a saber, a la audiencia; y convocan toda la cuadrilla, Y le visten de púrpura, y le ponen una corona tejida de espinas; Y comenzaron a saludarle, y decir: Tengas gozo, Rey de los Judíos. Y le herían su cabeza con una caña, y escupían en él, y le hacían reverencia hincadas las rodillas. Y después que le hubieron escarnecido, le desnudaron de la púrpura, y le vistieron sus propios vestidos; y le sacan para crucificarle. Y cargaron a uno que pasaba, (Simón Cireneo padre de Alejandro y de Rufo, que venía del campo,) para que llevase su cruz. Y le llevan al lugar de Gólgota, que interpretado quiere decir, lugar de la Calavera. Y le dieron a beber vino mezclado con mirra; mas él no lo tomó. Y cuando le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes sobre ellos, qué llevaría cada uno. Y era la hora de tercia cuando le crucificaron. Y el título escrito de su causa era, EL REY DE LOS JUDÍOS. Y crucificaron con él dos ladrones, uno a su mano derecha, y otro a su mano izquierda. Y se cumplió la Escritura que dice: Y con los inicuos fue contado. Y los que pasaban le denostaban, meneando la cabeza, y diciendo: ¡Ah! que derribas el templo de Dios, y en tres días lo edificas: Sálvate a ti mismo, y desciende de la cruz. Y de esta manera también los príncipes de los sacerdotes escarneciendo, decían unos a otros, con los escribas: A otros salvó, a sí mismo no puede salvar. El Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz para que veamos y creamos. También los que estaban crucificados con él, le denostaban. Y cuando vino la hora de sexta, fueron hechas tinieblas sobre toda la tierra, hasta la hora de nona. Y a la hora de nona exclamó Jesús a gran voz, diciendo: ¿Eloí, Eloí, lamma sabachthani? que interpretado, quiere decir: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Y oyéndolo unos de los que estaban allí, decían: He aquí, a Elías llama. Y corrió uno, e hinchiendo de vinagre una esponja, y poniéndola en una caña, le dio de beber, diciendo: Dejád, veamos si vendrá Elías a quitarle. Mas Jesús, dando una grande voz, espiró. Entonces el velo del templo se partió en dos de alto a bajo. Y el centurión, que estaba delante de él, viendo que había espirado así clamando, dijo: Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios. Y también estaban algunas mujeres mirando de lejos: entre las cuales era María Magdalena, y María madre de Santiago el menor y de Joses, y Salomé; Las cuales, estando aun él en Galilea le seguían, y le servían; y otras muchas que juntamente con él habían subido a Jerusalem. ¶ Y cuando fue la tarde, porque era la preparación, esto es, la víspera del sábado, José de Arimatea, senador noble, que también él esperaba el reino de Dios, vino, y osadamente entró a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús. Y Pilato se maravilló, si ya fuese muerto; y haciendo venir al centurión, le preguntó, si era ya muerto. Y como lo entendió del centurión, dio el cuerpo a José. El cual compró una sábana, y quitándole, le envolvió en la sábana, y le puso en un sepulcro labrado en una roca; y revolvió una piedra a la puerta del sepulcro. Y María Magdalena, y María madre de Joses, miraban donde le ponían.

Evening Prayer — Second Lesson

Philippians 4

Por lo cual, hermanos míos, amados y deseados, mi gozo y mi corona, estád así firmes en el Señor, amados míos. A Euodias ruego, y ruego a Sintique, que tengan unos mismos sentimientos en el Señor. Asimismo te ruego también a ti, fiel compañero de yugo, ayuda a aquellas mujeres que combatieron juntamente conmigo por el evangelio, con Clemente también, y los demás mis ayudadores, cuyos nombres están en el libro de la vida: Regocijáos en el Señor siempre: otra vez digo, que os regocijéis. Vuestra modestia sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. De nada estéis solícitos; sino que en todo dénse a conocer vuestras peticiones delante de Dios por la oración, y el ruego, con hacimiento de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús. En fin, hermanos, que todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo santo, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre: si hay alguna virtud, y si hay alguna alabanza, pensád en las tales cosas. Lo que aprendisteis, y recibisteis, y oísteis, y visteis en mí, esto hacéd; y el Dios de paz será con vosotros. ¶ Empero en gran manera me regocijé en el Señor, de que al fin ya reverdecisteis en tener cuidado de mí, de lo cual en verdad estabais solícitos; mas os faltaba la oportunidad. No es que hablo en cuanto a necesidad; porque yo he aprendido a contentarme con lo que tuviere. Sé tan bien estar humillado, como sé tener abundancia; donde quiera y en todas cosas soy instruido así para estar harto como para sufrir hambre, lo mismo para tener abundancia como para padecer necesidad: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Todavía, hicisteis bien en que comunicasteis conmigo en mi tribulación. Ya sabéis también vosotros, oh Filipenses, que al principio del evangelio, cuando me partí de Macedonia, ninguna iglesia comunicó conmigo en materia de dar y de recibir, sino vosotros solos; Porque aun estando yo en Tesalónica, me enviasteis lo necesario una y dos veces. No que yo solicite dádivas, mas solicito fruto que abunde para vuestra cuenta. Empero todo lo tengo, y aun más de lo suficiente: estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis, olor de suavidad, sacrificio acepto y agradable a Dios. Y mi Dios suplirá todo lo que os falta, conforme a sus riquezas, en gloria por Cristo Jesús. Al Dios, pues, y Padre nuestro sea gloria por siglos de siglos. Amén. Saludád a todos los santos en Cristo Jesús: os saludan los hermanos que están conmigo. Os saludan todos los santos; y mayormente los que son de casa de César. La gracia del Señor nuestro Jesu Cristo sea con todos vosotros. Amén. ¶ Escrita de Roma a los Filipenses por Epafrodito.

Gospel

Mark 2:13-22

¶ Y volvió a salir a la mar, y toda la multitud venía a él, y les enseñaba. Y pasando vio a Leví, hijo de Alfeo, sentado al banco de los tributos, y le dice: Sígueme. Y levantándose, le siguió. Y aconteció, que estando Jesús a la mesa en casa de él, muchos publicanos y pecadores se sentaban también juntamente con Jesús, y con sus discípulos; porque había muchos, y le seguían. Y los escribas y los Fariseos, viéndole comer con publicanos, y con pecadores, dijeron a sus discípulos: ¿Qué es esto, que vuestro Maestro come y bebe con publicanos, y con pecadores? Y oyéndolo Jesús, les dice: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los que tienen mal. No he venido a llamar a los justos, mas los pecadores a arrepentimiento. ¶ Y los discípulos de Juan, y los de los Fariseos ayunaban; y vienen, y le dicen: ¿Por qué los discípulos de Juan, y los de los Fariseos ayunan; y tus discípulos no ayunan? Y Jesús les dice: No pueden ayunar los que son de bodas, cuando el esposo está con ellos: entre tanto que tienen consigo al esposo no pueden ayunar. Mas vendrán días, cuando el esposo será quitado de ellos; y entonces en aquellos días ayunarán. Nadie echa remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera el mismo remiendo nuevo tira del viejo, y se hace peor rotura. Ni nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera el vino nuevo rompe los odres, y se derrama el vino, y los odres se pierden; mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar.

Gospel

Mark 2:23-28

¶ Y aconteció, que pasando él por los sembrados en sábado, sus discípulos andando comenzaron a arrancar espigas. Entonces los Fariseos le dijeron: He aquí, ¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito? Y él les dijo: ¿Nunca leísteis qué hizo David cuando tuvo necesidad, y tuvo hambre, él y los que estaban con él? ¿Cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer, sino a los sacerdotes, y aun dio a los que estaban con él? Díjoles también: El sábado por causa del hombre fue hecho: no el hombre por causa del sábado. Así que el Hijo del hombre Señor es también del sábado.

Gospel

Matthew 25

Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes, que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Y las cinco de ellas eran prudentes, y las cinco insensatas. Las que eran insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron aceite consigo. Mas las prudentes tomaron aceite en sus vasos, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas, y se durmieron. Y a la media noche fue oído un clamor, que decía: He aquí, el esposo viene, salíd a recibirle. Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y aderezaron sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dádnos de vuestro aceite, porque nuestras lámparas se apagan. Mas las prudentes respondieron, diciendo: Porque no nos falte a nosotras y a vosotras, id antes a los que venden, y comprád para vosotras. E idas ellas a comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. Y después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: Señor, señor, ábrenos. Mas respondiendo él, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. Velád pues, porque no sabéis el día ni la hora, en la cual el Hijo del hombre ha de venir. ¶ Porque el reino de los cielos es como un hombre que partiéndose lejos, llamó a sus siervos, y les entregó sus bienes. Y a éste dio cinco talentos, y al otro dos, y al otro uno; a cada uno conforme a su facultad, y se partió luego lejos. Y partido él, el que había recibido cinco talentos, granjeó con ellos, e hizo otros cinco talentos. Semejantemente también el que había recibido dos, ganó también él otros dos. Mas el que había recibido uno, fue, y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. Y después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, e hizo cuentas con ellos. Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; he aquí, otros cinco talentos he ganado con ellos. Y su señor le dijo: Bien está, buen siervo y fiel: sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor. Y llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; he aquí, otros dos talentos he ganado sobre ellos. Su señor le dijo: Bien está, buen siervo y fiel: sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor. Y llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, yo te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste, y coges donde no derramaste: Por tanto tuve miedo, y fui, y escondí tu talento en la tierra: he aquí, tienes lo que es tuyo. Y respondiendo su señor, le dijo: Mal siervo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que cojo donde no derramé. Por tanto te convenía dar mi dinero a los banqueros, y viniendo yo, recibiera lo que es mío con usura. Quitádle pues el talento, y dádlo al que tiene diez talentos. Porque a cualquiera que tuviere le será dado, y tendrá más; pero al que no tuviere, aun lo que tiene le será quitado. Y al siervo inútil echádle en las tinieblas de afuera: allí será el llorar, y el crujir de dientes. ¶ Cuando el Hijo del hombre vendrá en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria. Y serán juntadas delante de él todas las naciones, y los apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos; Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a la izquierda. Entonces el Rey dirá a los que estarán a su derecha: Veníd, benditos de mi Padre, poseéd el reino aparejado para vosotros desde la fundación del mundo; Porque tuve hambre, y me disteis de comer: tuve sed, y me disteis de beber: fui extranjero, y me recogisteis: Desnudo, y me cubristeis: enfermo, y me visitasteis: estuve en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentámos? ¿o sediento, y te dimos de beber? ¿Cuando te vimos extranjero, y te recogimos? ¿o desnudo, y te cubrímos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo, que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos pequeñitos, a mí lo hicisteis. ¶ Entonces dirá también a los que estarán a la izquierda: Idos de mí, malditos, al fuego eterno, que está aparejado para el diablo y sus ángeles; Porque tuve hambre, y no me disteis de comer: tuve sed, y no me disteis de beber: Fui extranjero, y no me recogisteis: desnudo, y no me cubristeis: enfermo, y en la cárcel estuve, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o extranjero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá, diciendo: De cierto os digo, que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos pequeñitos, ni a mí lo hicisteis. E irán estos al suplicio eterno, y los justos a la vida eterna.

A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

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