Today's Readings
The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.
First Reading
1 Corinthians 4:14-21
No escribo esto para avergonzaros; mas os amonesto como a mis hijos amados. Porque aunque tengáis diez mil ayos en Cristo, sin embargo no tendréis muchos padres; porque en Cristo Jesús yo os engendré por el evangelio. Por tanto os ruego que seáis imitadores de mí. Por lo cual os envié a Timoteo, que es mi hijo amado, y fiel en el Señor, el cual os recordará de mis caminos, cuales sean en Cristo, como yo enseño en todas partes, en todas las iglesias. ¶ Mas como si nunca hubiese yo de venir a vosotros, así están hinchados algunos. Empero vendré presto a vosotros, si el Señor quisiere; y entenderé no las palabras de estos que así están hinchados, sino el poder. Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder. ¿Qué queréis? ¿He de venir a vosotros con vara, o en amor, y en espíritu de mansedumbre?
First Reading
Isaiah 41
Escuchádme islas, y esfuércense los pueblos: alléguense, y entonces hablen: estemos juntamente a juicio. ¿Quién despertó del oriente la justicia, y le llamó para que le siguiese? entregó delante de él naciones, e hízole enseñorear de reyes: como polvo los entregó a su espada, y como hojarascas arrebatadas a su arco. Siguiólos; pasó en paz por camino por donde sus pies nunca habían entrado. ¿Quién obró, e hizo? ¿Quién llama las generaciones desde el principio? Yo Jehová primero, y yo mismo con los postreros. Las islas vieron, y tuvieron temor: los términos de la tierra se espantaron: congregáronse, y vinieron. Cada cual ayudó a su cercano, y dijo a su hermano: Esfuérzate. El carpintero animó al platero, y el que alisa con martillo al que batía en el yunque, diciendo: Buena es la soldadura. Y afirmólo con clavos, porque no se moviese. Mas tú Israel, siervo mío, Jacob a quien yo escogí, simiente de Abraham mi amigo. Porque te eché mano de los extremos de la tierra, y de sus principales te llamé, y te dije: Mi siervo serás tú; te escogí, y no te deseché. No temas, que yo soy contigo: no desmayes, que yo soy tu Dios: que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. He aquí que todos los que se enojan contra ti, se avergonzarán, y serán confusos: serán como nada: los que contigo contendieren, perecerán. Mirarás por ellos, y no los hallarás: los que tienen contienda contigo, serán como nada; y los que contigo tienen pendencia, como cosa que no es. Porque yo Jehová soy tu Dios, que te traba de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudé. No temas gusano de Jacob, apocados de Israel; yo te socorrí, dice Jehová, y tu Redentor el Santo de Israel. He aquí que yo te he puesto por trillo, trillo nuevo, lleno de dientes: trillarás montes, y molerlos has; y collados tornarás en tamo. Aventarlos has, y el viento los llevará, y el torbellino los esparcirá. Tu, empero, exultarás en Jehová: en el Santo de Israel te glorificarás. Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, que no hay: su lengua se secó de sed: yo Jehová los oiré: yo el Dios de Israel no los desampararé. En los cabezos altos abriré ríos, y fuentes en mitad de los llanos: tornaré el desierto en estanques de aguas; y la tierra seca en manederos de aguas. Daré en el desierto cedros, espinos, arrayanes, y olivas: pondré en la soledad hayas, olmos, y álamos juntamente: Porque vean, y conozcan, y adviertan, y entiendan todos, que la mano de Jehová hace esto; y que el Santo de Israel lo creó. Alegád por vuestra causa, dice Jehová: traed vuestros fundamentos, dice el Rey de Jacob. Traigan, y anúnciennos lo que ha de venir: dígannos lo que ha pasado desde el principio, y pondremos nuestro corazón: y sepamos su postrimería, y hacédnos entender lo que ha de venir. Dádnos nuevas de lo que ha de ser después, para que sepamos que vosotros sois dioses: o a lo menos hacéd bien o mal, para que tengamos que contar, y juntamente nos maravillemos. He aquí que vosotros sois de nada, y vuestras obras de vanidad: abominación os escogió. Del norte le desperté, y vendrá: del nacimiento del sol llamará en mi nombre; y vendrá sobre príncipes como sobre lodo, y como el ollero pisa el barro. ¿Quién dio nuevas desde el principio, para que sepamos; y de antes, y diremos: Justo es? Cierto no hay quien lo anuncie, cierto no hay quien lo enseñe, cierto no hay quien oiga vuestras palabras. Yo soy el primero que he enseñado estas cosas a Sión, y a Jerusalem di la nueva. Miré, y no había ninguno; y pregunté de estas cosas, y ningún consejero hubo: les pregunté, y no respondieron palabra. He aquí, todos son iniquidad; y las obras de ellos nada: viento y vanidad sus vaciadizos.
First Reading
Isaiah 5:1-7
Ahora pues cantaré por mi amado el cantar de mi amado a su viña. Mi amado tenía una viña en un recuesto lugar fértil. Habíala cercado, y despedregádola, y plantádola de plantas escogidas: había edificado en medio de ella una torre, y también asentado en ella un lagar; y esperaba que llevase uvas, y llevó uvas montesinas. Ahora pues, vecinos de Jerusalem, y varones de Judá, juzgád ahora entre mí y mi viña. ¿Qué más se había de hacer a mi viña, que yo no hice en ella? ¿Cómo esperando yo que llevase uvas, llevó uvas montesinas? Ahora, pues, mostraros he lo que yo haré a mi viña: quitarle he su vallado, y será para ser pacida: aportillaré su cerca, y será para ser hollada. Haré que quede desierta: no será podada, ni cavada; y crecerá el cardo, y las espinas; y aun a las nubes mandaré que no lluevan sobre ella lluvia. Ciertamente la viña de Jehová de los ejércitos la casa de Israel es, y todo hombre de Judá planta suya deleitosa. Esperaba de ahí juicio, y he aquí, opresión: justicia, y he aquí, clamor.
Morning Prayer — First Lesson
Judges 4
Mas los hijos de Israel tornaron a hacer lo malo en los ojos de Jehová, después de la muerte de Aod. Y Jehová los vendió en mano de Jabín rey de Canaán, el cual reinó en Asor: y el capitán de su ejército se llamaba Sísera, y él habitaba en Haroset de las gentes. Y los hijos de Israel clamaron a Jehová; porque aquel tenía nuevecientos carros herrados; y había afligido en gran manera a los hijos de Israel por veinte años. Y gobernaba en aquel tiempo a Israel una mujer, Débora profetisa, mujer de Lapidot. La cual Débora habitaba debajo de una palma entre Rama y Bet-el, en el monte de Efraím: y los hijos de Israel subían a ella a juicio. Y ella envió a llamar a Barac hijo de Abinoem de Cedes de Neftalí, y díjole: ¿No te ha mandado Jehová Dios de Israel, diciendo: Vé, y haz gente en el monte de Tabor; y toma contigo diez mil hombres de los hijos de Neftalí, y de los hijos de Zabulón? Y yo atraeré a ti al arroyo de Cisón a Sísera capitán del ejército de Jabín, con sus carros y su ejército, y entregártelo he en tus manos. Y Barac le respondió: Si tú fueres conmigo, yo iré; y si no fueres conmigo, no iré. Y ella dijo: Yo iré contigo, mas no será tu honra en el camino que vas, porque en mano de mujer venderá Jehová a Sísera. Y levantándose Débora vino con Barac a Cedes. Y juntó Barac a Zabulón y Neftalí en Cedes, y subió con diez mil hombres de a pie; y Débora subió con él. Y Jeber Cineo de los hijos de Hobab suegro de Moisés, se había apartado de los Cineos, y había puesto su tienda hasta el valle de Sennim, que es junto a Cedes. Vinieron pues las nuevas a Sísera como Barac hijo de Abinoem había subido al monte de Tabor. Y juntó Sísera todos sus carros, nuevecientos carros herrados con todo el pueblo que estaba con él desde Haroset de las gentes hasta el arroyo de Cisón. Entonces Débora dijo a Barac: Levántate; porque este es el día en que Jehová ha entregado a Sísera en tus manos. ¿No ha salido Jehová delante de ti? Y Barac descendió del monte de Tabor, y diez mil hombres en pos de él. Y Jehová quebrantó a Sísera, y a todos sus carros, y a todo su ejército a filo de espada delante de Barac: y Sísera descendió del carro, y huyo a pie. Mas Barac siguió los carros y el ejército hasta Haroset de las gentes, y todo el ejército de Sísera cayó a filo de espada, hasta no quedar ni uno. ¶ Y Sísera se acogió a pie a la tienda de Jahel mujer de Jeber Cineo; porque había paz entre Jabín rey de Asor, y la casa de Jeber Cineo. Y saliendo Jahel a recibir a Sísera, díjole: Ven señor mío, ven a mí, no hayas temor. Y él vino a ella a la tienda; y ella le cubrió con una manta. Y él le dijo: Dáme a beber ahora una poca de agua, que tengo sed. Y ella abrió un cuero de leche, y dióle de beber, y tornóle a cubrir. Y él la dijo: Estáte a la puerta de la tienda, y si alguno viniere, y te preguntare, diciendo: ¿Hay aquí alguno? tú responderás que no. Y Jahel la mujer de Jeber tomó la estaca de la tienda, y poniendo un mazo en su mano, vino a él calladamente, y metióle la estaca por las sienes, y enclavóle con la tierra: y él estaba cargado del sueño y cansado, y así murió. Y siguiendo Barac a Sísera, Jahel le salió a recibir, y díjole: Ven, y mostrarte he al varón, que tú buscas; y él entró donde ella estaba, y, he aquí, Sísera estaba tendido muerto, la estaca atravesada por la sien. Y aquel día sujeto Dios a Jabín rey de Canaán delante de los hijos de Israel. Y la mano de los hijos de Israel comenzó a crecer, y a fortificarse contra Jabín rey de Canaán hasta que le destruyeron.
Epistle
1 Peter 5:6-11
Humilláos pues debajo de la poderosa mano de Dios, para que él os ensalce cuando fuere tiempo: Echando toda vuestra solicitud en él; porque él tiene cuidado de vosotros. Sed templados, y velád; porque vuestro adversario el diablo anda como león bramando en derredor de vosotros, buscando alguno que trague: Al cual resistíd firmes en la fe, sabiendo que las mismas aflicciones han de ser cumplidas en la compañía de vuestros hermanos que están en el mundo. Mas el Dios de toda gracia, que nos ha llamado a su gloria eterna por Jesu Cristo, después que hubiereis un poco de tiempo padecido, el mismo os perfeccione, confirme, corrobore, y establezca: A él la gloria, y el imperio para siempre. Amén.
First Reading
Proverbs 14
La mujer sabia edifica su casa: mas la insensata con sus manos la derriba. El que camina en su rectitud, teme a Jehová: mas el pervertido en sus caminos, le menosprecia. En la boca del insensato está la vara de la soberbia: mas los labios de los sabios los guardarán. Sin bueyes, el alfolí está limpio: mas por la fuerza del buey hay abundancia de panes. El testigo verdadero, no mentirá: mas el testigo falso hablará mentiras. Buscó el burlador la sabiduría, y no la halló: mas la sabiduría al hombre entendido es fácil. Vete de delante del hombre insensato: pues no le conociste labios de ciencia. La ciencia del cuerdo es entender su camino: mas la insensatez de los fatuos es engaño. Los insensatos hablan pecado; mas entre los rectos hay amor. El corazón conoce la amargura de su alma; y extraño no se entremeterá en su alegría. La casa de los impíos será asolada: mas la tienda de los rectos florecerá. Hay camino que al hombre le parece derecho: mas su salida es caminos de muerte. Aun en la risa tendrá dolor el corazón; y la salida de la alegría es congoja. De sus caminos será harto el apartado de razón; y el hombre de bien se apartará de él. El simple cree a toda palabra: mas el entendido entiende sus pasos. El sabio teme, y apártase del mal: mas el insensato enójase, y confía. El que de presto se enoja, hará locura; y el hombre de malos pensamientos será aborrecido. Los simples heredarán la insensatez: mas los cuerdos se coronarán de sabiduría. Los malos se inclinaron delante de los buenos; y los impíos, a las puertas del justo. El pobre es odioso aun a su amigo: mas los que aman al rico, son muchos. El pecador menosprecia a su prójimo: mas el que tiene misericordia de los pobres, es bienaventurado. ¿No yerran, los que piensan mal? mas los que piensan bien tendrán misericordia, y verdad. En todo trabajo hay abundancia: mas la palabra de los labios solamente empobrece. La corona de los sabios es sus riquezas: mas la insensatez de los fatuos su fatuidad. El testigo verdadero libra las almas: mas el engañoso hablará mentiras. En el temor de Jehová está la fuerte confianza; y allí sus hijos tendrán esperanza. El temor de Jehová es manadero de vida, para ser apartado de los lazos de la muerte. En la multitud del pueblo está la gloria del rey; y en la falta del pueblo, la flaqueza del príncipe. El que tarde se aira, es grande de entendimiento: mas el corto de espíritu, engrandece la locura. El corazón blando es vida de las carnes: mas la envidia, pudrimiento de huesos. El que oprime al pobre, afrenta a su hacedor: mas el que tiene misericordia del pobre, le honra. Por su maldad será lanzado el impío: mas el justo, en su muerte tiene esperanza. En el corazón del cuerdo reposará la sabiduría; y en medio de los insensatos es conocida. La justicia engrandece la gente: mas el pecado es afrenta de las naciones. La benevolencia del rey es para con el siervo entendido: mas el que le avergüenza, es su enojo.
Morning Prayer — Second Lesson
Mark 14
Y era la pascua, y los días de los panes sin levadura dos días después; y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas como le prenderían por engaño, y le matarían. Mas decían: No en el día de la fiesta porque no se haga alboroto del pueblo. Y estando él en Betania en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer teniendo un vaso de alabastro de ungüento de nardo puro de mucho precio, y quebrando el alabastro, se lo derramó sobre su cabeza. Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron: ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de ungüento? Porque podía esto ser vendido por más de trescientos denarios, y darse a los pobres. Y bramaban contra ella. Mas Jesús dijo: Dejádla: ¿por qué la molestais? buena obra me ha hecho. Porque siempre tenéis los pobres con vosotros, y cuando quisiereis, les podéis hacer bien; mas a mí no siempre me tenéis. Esta, lo que pudo, hizo: se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura. De cierto os digo, que donde quiera que fuere predicado este evangelio en todo el mundo, también esto que ha hecho ésta, será dicho para memoria de ella. Entonces Júdas Iscariote, uno de los doce, fue a los príncipes de los sacerdotes, para entregársele. Y ellos oyéndolo se holgaron, y prometieron que le darían dineros. Y buscaba oportunidad como le entregaría. ¶ Y el primer día de la fiesta de los panes sin levadura, cuando sacrificaban la pascua, sus discípulos le dicen: ¿Dónde quieres que vayamos a prepararte, para que comas la pascua? Y envía dos de sus discípulos, y les dice: Id a la ciudad, y os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua, seguídle; Y donde entrare, decíd al señor de la casa: El Maestro dice: ¿Dónde está el aposento donde tengo de comer la pascua con mis discípulos? Y él os mostrará un gran cenadero aparejado, aderezad para nosotros allí. Y fueron sus discípulos, y vinieron a la ciudad, y hallaron como les había dicho, y aderezaron la pascua. Y llegada la tarde, vino con los doce. Y como se sentaron a la mesa, y comiesen, dice Jesús: De cierto os digo, que uno de vosotros, que come conmigo, me ha de entregar. Entonces ellos comenzaron a entristecerse, y a decirle cada uno por sí: ¿Seré yo? y el otro: ¿Seré yo? Y él respondiendo, les dijo: Es uno de los doce, que moja conmigo en el plato. A la verdad el Hijo del hombre va, como está de él escrito; mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! Bueno le fuera, si no hubiera nacido el tal hombre. Y estando ellos comiendo, tomó Jesús pan, y bendiciendo lo rompió, y les dio, y dijo: Tomád, coméd, éste es mi cuerpo. Y tomando la copa, habiendo dado gracias, les dio; y bebieron de ella todos. Y les dice: Esta es mi sangre del nuevo testamento, que por muchos es derramada. De cierto os digo, que no beberé más del fruto de la vid hasta aquel día, cuando lo beberé nuevo en el reino de Dios. ¶ Y como hubieron cantado un himno, se salieron al monte de las Olivas. Jesús entonces les dice: Todos seréis escandalizados en mí esta noche, porque escrito está: Heriré al pastor, y serán dispersas las ovejas. Mas después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea. Entonces Pedro le dijo: Aunque todos sean escandalizados, mas no yo. Y le dice Jesús: De cierto te digo, que tú, hoy, en esta misma noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces. Mas él con más vehemencia decía: Si me fuere menester morir contigo, no te negaré. También todos decían lo mismo. Y vienen al lugar que se llama Getsemaní, y dice a sus discípulos: Sentáos aquí, entre tanto que oro. Y toma consigo a Pedro, y a Santiago, y a Juan, y comenzó a atemorizarse, y a angustiarse en gran manera. Y les dice: Del todo está triste mi alma hasta la muerte: esperád aquí, y velád. Y yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró, que si fuese posible, pasase de él aquella hora; Y dijo: Abba, Padre, todas las cosas son a ti posibles; aparta de mi esta copa; empero no lo que yo quiero, sino lo que tú. Y vino, y los halló durmiendo; y dice a Pedro: ¿Simón, duermes? ¿No has podido velar una hora? Velád, y orád, para que no entréis en tentación: el espíritu a la verdad está presto, mas la carne enferma. Y volviéndose a ir, oró, y dijo las mismas palabras. Y vuelto, los halló otra vez durmiendo; porque los ojos de ellos estaban cargados, y no sabían que responderle. Y vino la tercera vez, y les dice: Dormíd ya, y descansád. Basta: la hora es venida: he aquí, el Hijo del hombre es entregado en manos de pecadores. Levantáos, vamos: he aquí, el que me entrega está cerca. Y luego, aun hablando él, vino Júdas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas, y de los ancianos. Y el que le entregaba les había dado una señal, diciendo: Al que yo besare, aquel es: prendédle, y llevádle seguramente. Y como vino, se llegó luego a él, y le dice: Maestro, Maestro, y le besó. Entonces ellos echaron en él sus manos, y le prendieron. Y uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja. Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Cómo a ladrón, habéis salido con espadas y con palos a tomarme? Cada día estaba con vosotros enseñando en el templo, y no me tomasteis. Mas es así para que se cumplan las Escrituras. Entonces dejándole todos sus discípulos huyeron. Empero un mancebo le seguía cubierto de una sábana sobre el cuerpo desnudo; y los mancebos le prendieron. Mas él, dejando la sábana, se huyó de ellos desnudo. ¶ Y trajeron a Jesús al sumo sacerdote; y se juntaron a él todos los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos, y los escribas. Pedro empero le siguió de lejos hasta dentro del palacio del sumo sacerdote; y estaba sentado con los criados, y calentándose al fuego. Y los príncipes de los sacerdotes, y todo el concilio, buscaban testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte; mas no hallaban. Porque muchos decían falso testimonio contra él; mas sus testimonios no concertaban. Entonces levantándose unos, dieron falso testimonio contra él, diciendo: Nosotros le hemos oído decir: Yo derribaré este templo, que es hecho de manos, y en tres días edificaré otro hecho sin manos. Mas ni aun así se concertaba el testimonio de ellos. El sumo sacerdote entonces, levantándose en medio, preguntó a Jesús, diciendo: ¿No respondes algo? ¿Qué atestiguan estos contra ti? Mas él callaba, y nada respondió. El sumo sacerdote le volvió a preguntar, y le dice: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito? Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del hombre asentado a la diestra del poder de Dios, y que viene en las nubes del cielo. Entonces el sumo sacerdote, rompiendo sus vestidos, dijo: ¿Qué más tenemos necesidad de testigos? Oído habéis la blasfemia: ¿Qué os parece? Y ellos todos le condenaron ser culpado de muerte. Y algunos comenzaron a escupir en él, y a cubrir su rostro, y a darle bofetadas, y decirle: Profetiza. Y los criados le herían de bofetadas. ¶ Y estando Pedro en el palacio abajo, vino una de las criadas del sumo sacerdote; Y como vio a Pedro que se calentaba, mirándole, dice: Y tú con Jesús el Nazareno estabas. Mas él negó, diciendo: No le conozco, ni sé lo que te dices. Y se salió fuera a la entrada, y cantó el gallo. Y la criada viéndole otra vez, comenzó a decir a los que estaban allí: Este es uno de ellos. Mas él negó otra vez. Y poco después otra vez los que estaban allí, dijeron a Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres Galileo, y tu habla es semejante. Y él comenzó a echarse maldiciones y a jurar, diciendo: No conozco a ese hombre de que habláis. Y el gallo cantó la segunda vez; y Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces; y comenzó a llorar.
Responsorial Psalm
Psalm 118
Alabád a Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia. Diga ahora Israel: Que para siempre es su misericordia. Digan ahora la casa de Aarón: Que para siempre es su misericordia. Digan ahora los que temen a Jehová: Que para siempre es su misericordia. Desde la angustia llamé a Jehová; y Jehová me respondió con anchura. Jehová es por mí: no temeré lo que me haga el hombre. Jehová es por mí entre los que me ayudan: por tanto yo veré venganza en los que me aborrecen. Mejor es esperar en Jehová, que esperar en hombre. Mejor es esperar en Jehová, que esperar en príncipes. Todas las gentes me cercaron: en nombre de Jehová, que yo los talaré. Cercáronme, y tornáronme a cercar: en nombre de Jehová, que yo los talaré. Cercáronme como abejas, fueron apagados como fuego de espinos: en nombre de Jehová, que yo los talaré. Rempujando me rempujaste para que cayese: mas Jehová me ayudó. Mi fortaleza y mi canción es Jehová; y él me ha sido por salud. Voz de jubilación y de salud hay en las tiendas de los justos: la diestra de Jehová hace valentías. La diestra de Jehová sublime: la diestra de Jehová hace valentías. No moriré, mas viviré; y contaré las obras de Jehová. Castigando me castigó Jehová: mas no me entregó a la muerte. Abrídme las puertas de la justicia: entraré por ellas, alabaré a Jehová. Esta puerta de Jehová, los justos entrarán por ella. Alabarte he; porque me oíste; y me fuiste por salud. ¶ La piedra que desecharon los edificadores, ha sido por cabeza de esquina. De parte de Jehová es esto, y es maravilla en nuestros ojos. Este es el día que hizo Jehová: gozarnos hemos y alegrarnos hemos en él. Ruégote, o! Jehová, salva ahora: ruégote, o! Jehová, haz ahora prosperar. Bendito el que viene en nombre de Jehová: os bendecimos desde la casa de Jehová. Dios es Jehová, que nos ha resplandecido: atád víctimas con cuerdas a los cuernos del altar. Dios mío eres tú, y a ti alabaré: Dios mío, a ti ensalzaré. Alabád a Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.
Gospel
Luke 15:1-10
Y se llegaban a él todos los publicanos, y pecadores a oírle. Y murmuraban los Fariseos y los escribas, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come. Y él les propuso esta parábola, diciendo: ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si perdiere una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va a buscar la que se perdió, hasta que la halle? Y hallada, la pone sobre sus hombros gozoso; Y viniendo a casa, junta a sus amigos, y a sus vecinos, diciéndoles: Dádme el parabién; porque he hallado mi oveja que se había perdido. Os digo, que así habrá más gozo en el cielo sobre un pecador que se arrepiente, que sobre noventa y nueve justos, que no han menester arrepentirse. ¶ ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si perdiere la una dracma, no enciende luz, y barre la casa, y busca con diligencia, hasta hallarla? Y cuando la hubiere hallado, junta sus amigas, y sus vecinas, diciendo: Dádme el parabién; porque he hallado la dracma que había perdido. Así os digo, que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.
Responsorial Psalm
Psalm 5
Escucha, o! Jehová, mis palabras: entiende mi meditación. Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío, y Dios mío, porque a ti oraré. Jehová, de mañana oirás mi voz: de mañana me presentaré a ti, y esperaré. Porque tú no eres Dios que quieres la maldad; el malo no habitará junto a ti. No estarán los insensatos delante de tus ojos: a todos los que obran iniquidad, aborreciste. Destruirás a los que hablan mentira: al varón de sangres y de engaño abominará Jehová. Y yo en la multitud de tu misericordia entraré en tu casa: adoraré al santo templo tuyo con tu temor. Jehová, guíame en tu justicia a causa de mis enemigos: endereza delante de mí tu camino. Porque no hay en su boca rectitud: sus entrañas son pravedades: sepulcro abierto su garganta, con su lengua lisonjearán. Asuélales, o! Dios, caigan de sus consejos: por la multitud de sus rebeliones échales, porque se rebelaron contra ti. Y alegrarse han todos los que esperan en ti; para siempre se regocijarán, y cubrirles has, y alegrarse han en ti los que aman tu nombre. Porque tú bendecirás al justo, o! Jehová; como de un pavés le cercarás de benevolencia.
Responsorial Psalm
Psalm 15
Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿quién residirá en el monte de tu santidad? El que anda en integridad, y obra justicia, y habla verdad en su corazón: El que no revolvió con su lengua, ni hizo mal a su prójimo, ni levantó vergüenza contra su cercano. En sus ojos es menospreciado el vil, y a los que temen a Jehová, honra: juró en daño suyo, y no mudó. Su dinero no dio a usura, ni tomó cohecho contra el inocente. El que hace estas cosas, no resbalará jamás.
Responsorial Psalm
Psalm 14
Dijo el insensato en su corazón: No hay Dios: Corrompiéronse, hicieron obras abominables: no hay quien haga bien. Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, por ver si hay algún sabio, que busque a Dios. Todos declinaron a una, dañáronse; no hay quien haga bien, no hay ni aun uno. Ciertamente ¿no lo conocieron todos los que obran iniquidad, que comen mi pueblo, como si comiesen pan? a Jehová no invocaron. Allí temblaron de espanto: porque Dios está con la nación de los justos. El consejo del pobre avergonzasteis por cuanto Jehová es su esperanza. ¡Quién diese de Sión la salud de Israel, tornando Jehová la cautividad de su pueblo! Gozárse ha Jacob, y alegrarse ha Israel.
Evening Prayer — First Lesson
Judges 5
Y aquel día cantó Débora y Barac hijo de Abinoem, diciendo: Porque ha vengado las injurias de Israel, porque el pueblo se ha ofrecido de su voluntad, load a Jehová. Oíd reyes: estád atentos príncipes, yo cantaré a Jehová: diré salmos a Jehová Dios de Israel. Cuando saliste de Seir, oh Jehová, cuando te apartaste del campo de Edom, la tierra tembló, y los cielos destilaron, y las nubes gotearon aguas. Los montes se derritieron delante de Jehová, este Sinaí, delante de Jehová Dios de Israel. En los días de Samgar hijo de Anat, en los días de Jahel cesaron los caminos; y los que andaban por las sendas, se apartaban por sendas torcidas. Las aldeas habían cesado en Israel, habían cesado: hasta que yo Débora me levanté, me levanté madre en Israel. En escogiendo nuevos dioses, la guerra estaba a las puertas: ¿Se veía escudo o lanza entre cuarenta mil en Israel? Mi corazón es a los príncipes de Israel, a los voluntarios en el pueblo, load a Jehová. Los que cabalgáis en asnas blancas, los que presidís en juicio, y los que andáis por el camino, hablád. A causa del estruendo de los flecheros quitado de entre los que sacan las aguas: allí recuenten las justicias de Jehová, las justicias de sus aldeas en Israel. Ahora el pueblo de Jehová descenderá a las puertas. Despierta, despierta Débora, despierta, despierta, di canción. Levántate Barac, y lleva tus cautivos, hijo de Abinoem. Entonces ha hecho que el que quedó del pueblo; señoree los magníficos: Jehová me hizo enseñorear sobre los fuertes. De Efraím salió su raíz contra Amalec: tras ti vino Ben-jamín contra tus pueblos. De Maquir descendieron príncipes: y de Zabulón los que solían tratar cincel de escriba. Príncipes también de Isacar fueron con Débora: y también Isacar, como Barac, se puso a pie en el valle: de las divisiones de Rubén son grandes las disputas del corazón. ¿Por qué te quedaste entre las majadas, para oír los silvos de los rebaños? De las divisiones de Rubén grandes son las disputas del corazón. Galaad se quedó de la otra parte del Jordán: y Dan ¿por qué habitó junto a los navíos? Aser se asentó en la ribera de la mar, y en sus quebraduras se quedó. El pueblo de Zabulón puso su vida a la muerte, y Neftalí en las alturas del campo. Vinieron reyes, y pelearon: entonces pelearon los reyes de Canaán en Tane junto a las aguas de Mageddo, mas ninguna ganancia de dinero llevaron. De los cielos pelearon: las estrellas desde sus caminos pelearon contra Sísera. El arroyo de Cisón los barrió, el arroyo de las antigüedades, el arroyo de Cisón: pisaste, oh alma mía, con fortaleza. Las uñas de los caballos se embotaron entonces, por los encuentros, los encuentros de sus valientes. Maldecíd a Meros, dijo el ángel de Jehová: maldecíd con maldición a sus moradores: porque no vinieron en socorro a Jehová, en socorro a Jehová contra los fuertes. Bendita sea sobre las mujeres Jahel la mujer de Jeber Cineo: sobre las mujeres sea bendita en la tienda. El pidió agua, y ella le dio leche: en tazón de nobles le presentó manteca. Su mano tendió a la estaca, y su diestra al mazo de trabajadores, y majó a Sísera; hirió su cabeza; llagó, y pasó sus sienes. Cayó encorvado entre sus pies, quedó tendido: entre sus pies cayó encorvado: donde se encorvó, allí cayó muerto. La madre de Sísera asomándose a la ventana aulla, mirando por entre las rejas, diciendo: ¿Por qué se detiene su carro, que no viene? ¿por qué se tardan las ruedas de sus carros? Las sabias mujeres de sus príncipes le respondían: y aun ella a sí misma se respondía: ¿No han hallado despojos y los están repartiendo? a cada uno una moza, o dos: los despojos de colores, a Sísera; los despojos bordados de colores: la ropa de color bordada de ambas partes, para el cuello del despojo. Así perezcan todos tus enemigos oh Jehová: mas los que le aman, sean como el sol cuando nace en su fortaleza. Y la tierra reposó cuarenta años.
Second Reading
Galatians 1
Pablo apóstol, no de los hombres, ni por hombre, sino por Jesu Cristo, y por Dios el Padre, que le levantó de entre los muertos, Y todos los hermanos que están conmigo, a las iglesias de Galacia: Gracia a vosotros, y paz de Dios el Padre, y de nuestro Señor Jesu Cristo, El cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este presente siglo malo, conforme a la voluntad de Dios y Padre nuestro: Al cual sea gloria por siglos de siglos. Amén. Estoy maravillado de que tan presto os hayáis pasado de aquel que os llamó a la gracia de Cristo, a otro evangelio: El cual no es otro, sino que hay algunos que os inquietan, y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si nosotros, o un ángel del cielo os anunciare otro evangelio del que os hemos anunciado, sea maldito. Como antes hemos dicho, así ahora tornamos a decir otra vez: Si alguien os anunciare otro evangelio del que habéis recibido, sea maldito. Porque ¿persuado yo ahora a hombres, o a Dios? ¿o procuro de agradar a hombres? Porque si aun agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo. ¶ Empero os hago saber, hermanos, que el evangelio que os ha sido anunciado por mí, no es según hombre; Porque ni le recibí de hombre, ni tampoco me fue enseñado, sino por revelación de Jesu Cristo. Porque ya habéis oído cual fue mi conversación en otro tiempo en el Judaismo, como sobre manera perseguía la iglesia de Dios, y la asolaba; Y que aprovechaba en el Judaismo sobre muchos de mis iguales en mi nación, siendo más vehementemente zeloso de las tradiciones de mis padres. Mas cuando plugo a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, Revelar a su Hijo en mí, para que le predicase entre los Gentiles, desde luego no consulté con carne y sangre; Ni vine a Jerusalem a los que eran apóstoles antes que yo; sino que me fui a Arabia; y volví de nuevo a Damasco. Después, pasados tres años, vine a Jerusalem a ver a Pedro, y estuve con él quince días. Mas a ningún otro de los apóstoles ví, sino a Santiago el hermano del Señor. Y en esto, que os escribo, he aquí, delante de Dios, que no miento. Después vine a las partes de Siria y de Cilicia. Y no era conocido de vista a las iglesias de Judea, que eran en Cristo: Mas solamente tenían fama de mí: Que el que en otro tiempo nos perseguía, ahora anuncia la fe que en un tiempo destruía: Y glorificaban a Dios en mí.
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I Corinthians 6
¿Osa alguno de vosotros, teniendo pleito con otro, ir a juicio delante de los injustos, y no delante de los santos? ¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿seréis acaso indignos de juzgar en cosas muy pequeñas? ¿O no sabéis que hemos de juzgar los ángeles? ¿cuánto más las cosas de este siglo? Por tanto si hubiereis de tener juicios de cosas de este siglo, los más bajos que están en la iglesia, a los tales ponéd por jueces. Para avergonzaros lo digo. ¿Será así, que no hay entre vosotros algún sabio, ni uno solo, que pueda juzgar entre sus hermanos; Sino que el hermano con el hermano pleitea en juicio, y esto delante de los infieles? Luego de todas maneras hay culpa entre vosotros, porque tenéis juicios los unos con los otros. ¿Por qué no sufrís antes el agravio? ¿por qué no aguantáis antes ser defraudados? Mas vosotros hacéis el agravio, y defraudáis; y esto a vuestros hermanos. ¶ ¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No os engañéis, que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los robadores, no heredarán el reino de Dios. Y esto eráis algunos de vosotros; mas sois lavados, mas sois santificados, mas sois justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. Todas las cosas me son lícitas, mas no todas las cosas me convienen: todas las cosas me son lícitas, mas yo no me meteré debajo de potestad de ninguna. Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; empero y a él y a ellas deshará Dios. Mas el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor para el cuerpo. Empero Dios levantó al Señor, y también a nosotros nos levantará con su propio poder. ¿Ignoráis, acaso, que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Tomaré pues los miembros de Cristo, y los haré miembros de una ramera? Lejos sea. ¿O no sabéis que el que se junta con una ramera, es hecho con ella un cuerpo? porque los dos, dice, serán una misma carne. Empero el que se junta con el Señor, un mismo espíritu es. Huid la fornicación: cualquier otro pecado que el hombre hiciere, fuera del cuerpo es; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque comprados sois por precio: glorificád pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
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James 5:13-20
¿Está alguno entre vosotros afligido? haga oración. ¿Está alguno alegre entre vosotros? salmodie. ¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame a los ancianos de la iglesia, y oren sobre él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor; Y la oración de fe hará salvo al enfermo, y el Señor le aliviará; y si estuviere en pecados, le serán perdonados. Confesáos vuestras faltas unos a otros, y rogád los unos por los otros, para que seáis sanos. La oración eficaz del justo puede mucho. Elías era hombre sujeto a semejantes pasiones que nosotros, y rogó con oración que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años, y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto. Hermanos, si alguno de entre vosotros errare de la verdad, y alguno le convirtiere, Sepa este tal que el que hubiere hecho convertir al pecador del error de su camino, salvará un alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados.
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Philippians 1:22-30
Mas, si viviere en la carne, esto me da fruto de trabajo; sin embargo lo que escogeré, yo no lo sé; Porque por ambas partes estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir, y estar con Cristo, que es mucho mejor: Mas el quedar en la carne, es más necesario por causa de vosotros. Y confiando en esto, sé que quedaré, y permaneceré con todos vosotros, para vuestro provecho, y gozo en la fe. Para que abunde más en Jesu Cristo el motivo de vuestra gloria en mí, por mi venida otra vez a vosotros. Solamente que vuestro proceder sea digno del evangelio de Cristo; para que, o sea que venga y os vea, o que esté ausente, oiga de vosotros, que estáis firmes en un mismo espíritu, con un mismo ánimo combatiendo juntamente por la fe del evangelio; Y en nada espantados de los que se oponen, lo cual para ellos ciertamente es indicio de perdición, mas para vosotros de salud, y esto de Dios. Porque a vosotros os es concedido en nombre de Cristo no solo que creáis en él, sino también que padezcáis por él. Teniendo en vosotros la misma lucha que habéis visto en mí, y ahora oís estar en mí.
Gospel
Luke 11
Y aconteció que estando él orando en cierto lugar, como acabó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. Y les dijo: Cuando orareis, decíd: Padre nuestro, que estás en los cielos, sea tu nombre santificado. Venga tu reino: sea hecha tu voluntad como en el cielo así también en la tierra. El pan nuestro de cada día dánosle hoy. Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación; mas líbranos de mal. Les dijo también: ¿Quién de vosotros tendrá un amigo, e irá a él a media noche, y le dirá: Amigo préstame tres panes, Porque un mi amigo ha venido a mí de camino, y no tengo que ponerle delante; Y él dentro respondiendo, diga: No me seas molesto: la puerta está ya cerrada, y mis niños están conmigo en la cama: no puedo levantarme, y darte. Dígoos, que aunque no se levante a darle por ser su amigo, cierto por su importunidad se levantará, y le dará todo lo que habrá menester. Y yo os digo: Pedíd, y se os dará: buscád, y hallaréis: tocád, y os será abierto. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que toca, es abierto. ¿Y cuál padre de vosotros, si su hijo le pidiere pan, le dará una piedra? ¿o, si un pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente? ¿O, si le pidiere un huevo, le dará un escorpión? Pues, si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que le pidieren de él? ¶ También echó fuera un demonio, el cual era mudo: y aconteció, que salido fuera el demonio, el mudo habló, y las gentes se maravillaron. Y algunos de ellos decían: Por Belzebú, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios. Y otros, tentándole, pedían de él una señal del cielo. Mas él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo es asolado; y casa dividida cae sobre casa. Y si también Satanás está dividido contra sí, ¿cómo estará en pie su reino? porque decís, que por Belzebú echo yo fuera los demonios. Pues si yo echo fuera los demonios por Belzebú, ¿vuestros hijos, por quién los echan fuera? por tanto ellos serán vuestros jueces. Mas si con el dedo de Dios yo echo fuera los demonios, cierto el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que posee. Mas si otro más fuerte que él sobreviniendo le venciere, le toma todas sus armas en que confiaba, y reparte sus despojos: El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no coge, derrama. Cuando el espíritu inmundo saliere del hombre, anda por lugares secos buscando reposo, y no hallándolo, dice: Me volveré a mi casa, de dónde salí. Y viniendo, la halla barrida y adornada. Entonces va, y toma otros siete espíritus peores que él, y entrados habitan allí; y son las postrimerías del tal hombre peores que las primerías. ¶ Y aconteció, que diciendo él estas cosas, una mujer de la multitud levantando la voz, le dijo: Bienaventurado el vientre que te trajo, y los pechos que mamaste. Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan. ¶ Y juntándose las multitudes a él, comenzó a decir: Esta generación mala es: señal busca, mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta. Porque como Jonás fue señal a los Ninivitas, así también será el Hijo del hombre a esta generación. La reina del austro se levantará en juicio con los hombres de esta generación, y los condenará; porque vino de los fines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón; y, he aquí, uno mayor que Salomón en este lugar. Los hombres de Nínive se levantarán en juicio con esta generación, y la condenarán; porque a la predicación de Jonás se arrepintieron; y, he aquí, uno mayor que Jonás en este lugar. ¶ Nadie pone en oculto una candela encendida, ni debajo de un almud; sino en el candelero, para que los que entran, vean la luz. La luz del cuerpo es el ojo: si pues tu ojo fuere sencillo, también todo tu cuerpo será resplandeciente; mas si fuere malo, también tu cuerpo será tenebroso. Mira pues, que la luz que en ti hay, no sea tinieblas. Así que siendo todo tu cuerpo resplandeciente, no teniendo alguna parte de tiniebla, será todo luciente como cuando una luz de resplandor te alumbra. ¶ Y después que hubo hablado, le rogó un Fariseo que comiese con él; y entrado Jesús, se sentó a la mesa. Y el Fariseo como lo vio, se maravilló de que no se lavó antes de comer. Y el Señor le dijo: Ahora vosotros los Fariseos lo de fuera del vaso y del plato limpiáis; mas lo que está dentro de vosotros, está lleno de rapiña y de maldad. ¡Insensatos! ¿el que hizo lo de fuera, no hizo también lo de dentro? Empero de lo que tenéis, dad limosna; y, he aquí, todo os será limpio. Mas ¡ay de vosotros Fariseos! que diezmáis la menta, y la ruda, y toda hortaliza; mas el juicio y el amor de Dios pasáis de largo. Empero estas cosas era menester hacer, y no dejar las otras. ¡Ay de vosotros Fariseos! que amáis las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas. ¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! que sois como sepulturas que no parecen, y los hombres que andan encima no lo saben. Y respondiendo uno de los doctores de la ley, le dice: Maestro, cuando dices esto, también nos afrentas a nosotros. Y él dijo: ¡Ay de vosotros también, doctores de la ley! que cargáis los hombres con cargas que no pueden llevar; mas vosotros, ni aun con un dedo tocáis las cargas. ¡Ay de vosotros! que edificáis los sepulcros de los profetas, y los mataron vuestros padres. Cierto dais testimonio que consentís en los hechos de vuestros padres; porque a la verdad ellos los mataron, mas vosotros edificáis sus sepulcros. Por tanto la sabiduría de Dios también dijo: Enviaré a ellos profetas y apóstoles, y de ellos a unos matarán, y a otros perseguirán. Para que de esta generación sea demandada la sangre de todos los profetas, que ha sido derramada desde la fundación del mundo: Desde la sangre de Abel, hasta la sangre de Zacarías que murió entre el altar y el templo: En verdad os digo, será demandada de esta generación. ¡Ay de vosotros, doctores de la ley! que os alzasteis con la llave de la ciencia: vosotros no entrasteis, y a los que entraban impedisteis. Y diciéndoles estas cosas, los escribas y los Fariseos comenzaron a apretarle en gran manera, y a provocarle a que hablase de muchas cosas, Asechándole, y procurando de cazar algo de su boca para acusarle.
Evening Prayer — Second Lesson
2 Corinthians 11
¡Ojalá toleraseis un poco mi insensatez! Mas, sí, tolerádme. Porque os zelo con zelo de Dios; porque os he desposado con un marido, para presentaros como una virgen pura a Cristo. Mas tengo miedo de que, en alguna manera, como la serpiente engañó a Eva con su astucia, así no sean corrompidos vuestros ánimos, apartándose de la simplicidad que es en Cristo: Porque si alguno viniere que predicare otro Cristo que el que hemos predicado; o si recibiereis otro espíritu del que habéis recibido; u otro evangelio del que habéis abrazado, le sufriríais bien. Empero yo pienso, que en nada he sido inferior a los más eminentes apóstoles. Porque aunque soy tosco en la palabra, no empero en la ciencia; mas en todas las cosas somos ya del todo manifiestos a vosotros. ¿Pequé yo humillándome a mí mismo, para que vosotros fueseis ensalzados, porque os he predicado el evangelio de Dios de balde? He despojado las otras iglesias, recibiendo salario de ellos para servir a vosotros. Y estando con vosotros, y teniendo necesidad, a ninguno fui carga; porque lo que me faltaba, lo suplieron los hermanos que vinieron de Macedonia; y en todas cosas me guardé de seros gravoso, y me guardaré. Como la verdad de Cristo es en mí, nadie me atajará esta jactancia en las partes de Acaya. ¿Por qué? ¿por qué no os amo? Dios lo sabe. Mas lo que hago, haré aun; para quitar ocasión de los que querrían ocasión por ser hallados, en aquello de que se glorían, semejantes a nosotros. Porque los tales son falsos apóstoles, obreros fraudulentos que se transfiguran en apóstoles de Cristo. Y no es maravilla; porque el mismo Satanás se transfigura en ángel de luz. Así que no es mucho, si sus ministros se transfiguren como ministros de justicia, cuyo fin será conforme a sus obras. Otra vez digo: Nadie me tenga por insensato; de otra manera, recibídme aun como a insensato, para que me jacte yo un poco. Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino como con insensatez, en este atrevimiento de jactancia. Puesto que muchos se glorían según la carne: también yo me gloriaré. Porque de buena gana toleráis a los insensatos, siendo vosotros sabios; Porque toleráis si alguien os pone en servidumbre, si alguien os devora, si alguien toma lo vuestro, si alguien se ensalza, si alguien os hiere en la cara. Hablo en cuanto a la afrenta; como si nosotros hubiésemos sido débiles; mas en lo que otro tuviere osadía (hablo con insensatez) también yo tengo osadía. ¿Son ellos Hebreos? yo también soy. ¿Son Israelitas? yo también. ¿Son simiente de Abraham? también yo. ¿Son ministros de Cristo? (sin cordura hablo) yo soy más: en trabajos más abundante, en azotes sobre medida, en cárceles más frecuentemente, en muertes, muchas veces. De los Judíos he recibido cinco cuarentenas de azotes, menos uno. Tres veces he sido azotado con varas, una vez apedreado, tres veces he padecido naufragio, noche y día he estado en lo profundo de la mar. En viajes muchas veces: en peligros de ríos, en peligros de ladrones, en peligros de los de mi nación, en peligros entre los Gentiles, en peligros en la ciudad, en peligros en el desierto, en peligros en la mar, en peligros entre falsos hermanos: En trabajo y fatiga, en muchas vigilias, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez: Sin las cosas de fuera, lo que me sobreviene cada día, es a saber, el cuidado de todas las iglesias. ¿Quién desfallece, y yo no desfallezco? ¿Quién se ofende, y yo no me abraso? Si es menester gloriarme, me gloriaré yo de las cosas que son de mis flaquezas. El Dios y Padre de nuestro Señor Jesu Cristo, que es bendito por los siglos, sabe que no miento. En Damasco, el gobernador por el rey Aretas guardaba la ciudad de los Damascenos queriendo prenderme; Y fui abajado del muro por una ventana, y me escapé de sus manos.
Gospel
Luke 20:1-19
Y aconteció un día, que enseñando él al pueblo en el templo, y anunciando el evangelio, sobrevinieron los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, con los ancianos, Y le hablaron, diciendo: Dinos ¿con qué autoridad haces estas cosas: o quién es el que te ha dado esta autoridad? Respondiendo entonces Jesús, les dijo: Preguntaros he yo también una palabra; respondédme: ¿El bautismo de Juan, era del cielo, o de los hombres? Mas ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Si dijéremos: Del cielo; dirá: ¿Por qué pues no le creísteis? Y si dijéremos: De los hombres, todo el pueblo nos apedreará; porque están ciertos que Juan era un profeta. Y respondieron, que no sabían de donde había sido. Entonces Jesús les dijo: Ni yo os digo tampoco con qué autoridad hago yo estas cosas. ¶ Y comenzó a decir al pueblo esta parábola: Un hombre plantó una viña, y la arrendó a unos labradores, y se ausentó por mucho tiempo. Y al tiempo oportuno envió un siervo a los labradores, para que le diesen del fruto de la viña; mas los labradores hiriéndole, le enviaron vacío. Y volvió a enviar otro siervo; y ellos a éste también, herido y afrentado, le enviaron vacío. Y volvió a enviar al tercer siervo; y también a éste echaron herido. Entonces el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? enviaré mi Hijo amado: quizá cuando a éste vieren, le tendrán respeto. Mas los labradores viéndole pensaron entre sí, diciendo: Este es el heredero: veníd, matémosle, para que la herencia sea nuestra. Y echándole fuera de la viña, le mataron: ¿Qué pues les hará el señor de la viña? Vendrá, y destruirá a estos labradores; y dará su viña a otros. Y como ellos lo oyeron, dijeron: Guarda. Mas él mirándolos, dice: ¿Qué pues es lo que está escrito: La piedra que desecharon los edificadores, esta vino a ser cabeza de la esquina? Cualquiera que cayere sobre aquella piedra será quebrantado; mas sobre el que la piedra cayere, le desmenuzará. Y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas echarle mano en aquella hora, mas tuvieron miedo del pueblo; porque entendieron que contra ellos había dicho esta parábola.
Gospel
Matthew 5:17-20
¶ No penséis que he venido para invalidar la ley, o los profetas: no he venido para invalidarlos, sino para cumplirlos. Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota, ni un tilde perecerá de la ley, sin que todas las cosas sean cumplidas. De manera que cualquiera que quebrantare uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñare a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los hiciere, y enseñare, éste será llamado grande en el reino de los cielos. Porque yo os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y de los Fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Gospel
Luke 11
Y aconteció que estando él orando en cierto lugar, como acabó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. Y les dijo: Cuando orareis, decíd: Padre nuestro, que estás en los cielos, sea tu nombre santificado. Venga tu reino: sea hecha tu voluntad como en el cielo así también en la tierra. El pan nuestro de cada día dánosle hoy. Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación; mas líbranos de mal. Les dijo también: ¿Quién de vosotros tendrá un amigo, e irá a él a media noche, y le dirá: Amigo préstame tres panes, Porque un mi amigo ha venido a mí de camino, y no tengo que ponerle delante; Y él dentro respondiendo, diga: No me seas molesto: la puerta está ya cerrada, y mis niños están conmigo en la cama: no puedo levantarme, y darte. Dígoos, que aunque no se levante a darle por ser su amigo, cierto por su importunidad se levantará, y le dará todo lo que habrá menester. Y yo os digo: Pedíd, y se os dará: buscád, y hallaréis: tocád, y os será abierto. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que toca, es abierto. ¿Y cuál padre de vosotros, si su hijo le pidiere pan, le dará una piedra? ¿o, si un pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente? ¿O, si le pidiere un huevo, le dará un escorpión? Pues, si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que le pidieren de él? ¶ También echó fuera un demonio, el cual era mudo: y aconteció, que salido fuera el demonio, el mudo habló, y las gentes se maravillaron. Y algunos de ellos decían: Por Belzebú, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios. Y otros, tentándole, pedían de él una señal del cielo. Mas él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo es asolado; y casa dividida cae sobre casa. Y si también Satanás está dividido contra sí, ¿cómo estará en pie su reino? porque decís, que por Belzebú echo yo fuera los demonios. Pues si yo echo fuera los demonios por Belzebú, ¿vuestros hijos, por quién los echan fuera? por tanto ellos serán vuestros jueces. Mas si con el dedo de Dios yo echo fuera los demonios, cierto el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que posee. Mas si otro más fuerte que él sobreviniendo le venciere, le toma todas sus armas en que confiaba, y reparte sus despojos: El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no coge, derrama. Cuando el espíritu inmundo saliere del hombre, anda por lugares secos buscando reposo, y no hallándolo, dice: Me volveré a mi casa, de dónde salí. Y viniendo, la halla barrida y adornada. Entonces va, y toma otros siete espíritus peores que él, y entrados habitan allí; y son las postrimerías del tal hombre peores que las primerías. ¶ Y aconteció, que diciendo él estas cosas, una mujer de la multitud levantando la voz, le dijo: Bienaventurado el vientre que te trajo, y los pechos que mamaste. Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan. ¶ Y juntándose las multitudes a él, comenzó a decir: Esta generación mala es: señal busca, mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta. Porque como Jonás fue señal a los Ninivitas, así también será el Hijo del hombre a esta generación. La reina del austro se levantará en juicio con los hombres de esta generación, y los condenará; porque vino de los fines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón; y, he aquí, uno mayor que Salomón en este lugar. Los hombres de Nínive se levantarán en juicio con esta generación, y la condenarán; porque a la predicación de Jonás se arrepintieron; y, he aquí, uno mayor que Jonás en este lugar. ¶ Nadie pone en oculto una candela encendida, ni debajo de un almud; sino en el candelero, para que los que entran, vean la luz. La luz del cuerpo es el ojo: si pues tu ojo fuere sencillo, también todo tu cuerpo será resplandeciente; mas si fuere malo, también tu cuerpo será tenebroso. Mira pues, que la luz que en ti hay, no sea tinieblas. Así que siendo todo tu cuerpo resplandeciente, no teniendo alguna parte de tiniebla, será todo luciente como cuando una luz de resplandor te alumbra. ¶ Y después que hubo hablado, le rogó un Fariseo que comiese con él; y entrado Jesús, se sentó a la mesa. Y el Fariseo como lo vio, se maravilló de que no se lavó antes de comer. Y el Señor le dijo: Ahora vosotros los Fariseos lo de fuera del vaso y del plato limpiáis; mas lo que está dentro de vosotros, está lleno de rapiña y de maldad. ¡Insensatos! ¿el que hizo lo de fuera, no hizo también lo de dentro? Empero de lo que tenéis, dad limosna; y, he aquí, todo os será limpio. Mas ¡ay de vosotros Fariseos! que diezmáis la menta, y la ruda, y toda hortaliza; mas el juicio y el amor de Dios pasáis de largo. Empero estas cosas era menester hacer, y no dejar las otras. ¡Ay de vosotros Fariseos! que amáis las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas. ¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! que sois como sepulturas que no parecen, y los hombres que andan encima no lo saben. Y respondiendo uno de los doctores de la ley, le dice: Maestro, cuando dices esto, también nos afrentas a nosotros. Y él dijo: ¡Ay de vosotros también, doctores de la ley! que cargáis los hombres con cargas que no pueden llevar; mas vosotros, ni aun con un dedo tocáis las cargas. ¡Ay de vosotros! que edificáis los sepulcros de los profetas, y los mataron vuestros padres. Cierto dais testimonio que consentís en los hechos de vuestros padres; porque a la verdad ellos los mataron, mas vosotros edificáis sus sepulcros. Por tanto la sabiduría de Dios también dijo: Enviaré a ellos profetas y apóstoles, y de ellos a unos matarán, y a otros perseguirán. Para que de esta generación sea demandada la sangre de todos los profetas, que ha sido derramada desde la fundación del mundo: Desde la sangre de Abel, hasta la sangre de Zacarías que murió entre el altar y el templo: En verdad os digo, será demandada de esta generación. ¡Ay de vosotros, doctores de la ley! que os alzasteis con la llave de la ciencia: vosotros no entrasteis, y a los que entraban impedisteis. Y diciéndoles estas cosas, los escribas y los Fariseos comenzaron a apretarle en gran manera, y a provocarle a que hablase de muchas cosas, Asechándole, y procurando de cazar algo de su boca para acusarle.
A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)
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