Bosko

Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

First Reading

1 Corinthians 14:26-40

¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os juntáis, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación: Háganse todas las cosas para edificación. Si hablare alguno en lengua desconocida, sea por dos, o a lo más por tres, y esto a su turno; y uno interprete. Mas si no hubiere intérprete, calle en la iglesia; y hable a sí mismo, y a Dios. Empero los profetas, hablen dos o tres; y los demás juzguen. Y si a otro que estuviere sentado, fuere revelada alguna cosa, calle el primero. Porque podéis todos profetizar uno por uno; para que todos aprendan, y todos sean exhortados. (Y los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas;) Porque Dios no es autor de disensión, sino de paz, como en todas las iglesias de los santos. Vuestras mujeres callen en las iglesias; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas como también lo dice la ley. Y si quieren aprender alguna cosa, pregunten en casa a sus maridos; porque deshonesta cosa es hablar las mujeres en la iglesia. ¡Qué! ¿Ha salido de vosotros la palabra de Dios? ¿o a vosotros solos ha llegado? Si alguno, a su parecer, es profeta, o espiritual, reconozca que las cosas que yo os escribo son mandamientos del Señor. Mas si alguno quiere ser ignorante, sea ignorante. Así que, hermanos, codiciád el profetizar; y no impidáis el hablar en lenguas extrañas. Empero háganse todas las cosas decentemente, y con orden.

First Reading

Jeremiah 1

Las palabras de Jeremías, hijo de Helcías, de los sacerdotes que estuvieron en Anatot, en tierra de Ben-jamín. La palabra de Jehová que fue a él en los días de Josías, hijo de Amón, rey de Judá, a los trece años de su reino. Asimismo fue en días de Joacim, hijo de Josías, rey de Judá, hasta el fin del onceno año de Sedequías, hijo de Josías, rey de Judá, hasta la cautividad de Jerusalem en el mes quinto. Fue pues palabra de Jehová a mí, diciendo: Antes que te formase en el vientre, te conocí; y antes que salieses de la matriz, te santifiqué: a las naciones te di por profeta. Y yo dije: ¡Ha, ha, Señor Jehová! ¡He aquí, no sé hablar, porque soy mozo! Y díjome Jehová: No digas: Soy mozo; porque a todo lo que te enviaré irás, y todo lo que te mandaré, dirás. No temas delante de ellos; porque contigo soy para librarte, dijo Jehová. Y extendió Jehová su mano, y tocó sobre mi boca; y díjome Jehová: He aquí, he puesto mis palabras en tu boca: Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos para arrancar, y para destruir, y para echar a perder, y para derribar, y para edificar, y para plantar. ¶ Y la palabra de Jehová fue a mí, diciendo: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Yo veo una vara presurosa. Y díjome Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro mi palabra para hacerla. Y fue a mi palabra de Jehová segunda vez, diciendo: ¿Qué ves tú? Y dije: Yo veo una olla que hierve. Y su haz está de la parte del aquilón. Y díjome Jehová: Del aquilón se soltará el mal sobre todos los moradores de la tierra. Porque he aquí que yo convoco todas las familias de los reinos del aquilón, dijo Jehová, y vendrán; y pondrá cada uno su asiento a la entrada de las puertas de Jerusalem, y junto a todos sus muros en derredor, y junto a todas las ciudades de Judá. Y hablaré con ellos mis juicios a causa de toda su malicia, que me dejaron, e incensaron a dioses extraños, y a hechuras de sus manos se encorvaron. ¶ Y tú ceñirás tus lomos, y levantarte has, y hablarles has todo lo que yo te mandaré: no temas delante de ellos, porque no te haga quebrantar delante de ellos. Porque he aquí que yo te he puesto en este día como ciudad fortalecida, y como columna de hierro, y como muro de metal, sobre toda la tierra, a los reyes de Judá, a sus príncipes, a sus sacerdotes, y al pueblo de la tierra. Y pelearán contra ti, mas no te vencerán; porque yo soy contigo, dice Jehová, para librarte.

First Reading

Isaiah 66:1-14

Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies: ¿Dónde quedará esta casa que me habéis edificado; y dónde quedará este lugar de mi reposo? Mi mano hizo todas estas cosas, y por ella todos estas cosas fueron, dijo Jehová: a aquel pues miraré que es pobre y abatido de espíritu, y que tiembla a mi palabra. El que sacrifica buey, como si matase un hombre: el que sacrifica oveja, como si degollase un perro: el que ofrece presente, como si ofreciese sangre de puerco: el que ofrece perfume, como si bendijese la iniquidad. Y pues escogieron sus caminos, y su alma amó sus abominaciones: También yo escogeré sus escarnios, y traeré sobre ellos lo que temieron; porque llamé, y nadie respondió: hablé, y no oyeron; e hicieron lo malo delante de mis ojos, y escogieron lo que a mí desagrada. Oíd palabra de Jehová los que tembláis a su palabra. Vuestros hermanos, los que os aborrecen, y os niegan por causa de mi nombre, dijeron: Glorifíquese Jehová. Mas él se mostrará con vuestra alegría, y ellos serán confusos. Voz de alboroto se oye de la ciudad, voz del templo, voz de Jehová que da el pago a sus enemigos. ¶ Antes que estuviese de parto, parió: antes que le viniesen dolores, parió hijo. ¿Quién oyó cosa semejante? ¿Quién vio cosa semejante? ¿La tierra parirse ha en un día? ¿Nacerá toda una nación de una vez? Que Sión estuvo de parto, y parió juntamente sus hijos. ¿Yo que hago parir, no pariré? dijo Jehová. ¿Yo que hago engendrar, seré detenido? dice el Dios tuyo. Alegráos con Jerusalem, y gozáos con ella, todos los que la amáis: gozáos con ella de gozo, todos los que os enlutasteis por ella: Para que maméis y os hartéis de las tetas de sus consolaciones: para que ordeñéis, y os deleitéis con el resplandor de su gloria. Porque así dice Jehová: He aquí que yo extiendo sobre ella paz, como un río; y la gloria de las naciones, como un arroyo que sale de madre; y mamaréis, y sobre el lado seréis traídos, y sobre las rodillas seréis regalados. Como el varón a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y sobre Jerusalem tomaréis consuelo. Y veréis, y alegrarse ha vuestro corazón, y vuestros huesos, como la yerba reverdecerán; y la mano de Jehová para con sus siervos será conocida, y contra sus enemigos se airará.

Morning Prayer — First Lesson

Proverbs 29

El hombre que reprendido endurece la cerviz, de repente será quebrantado: ni habrá para él medicina. Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra: mas cuando domina el impío, el pueblo gime. El hombre que ama la sabiduría, alegra a su padre: mas el que da de comer a rameras, perderá la hacienda. El rey con el juicio afirma la tierra: mas el hombre amigo de presentes, la destruirá. El hombre que lisonjea a su prójimo, red tiende delante de sus pasos. Por la prevaricación del hombre malo hay lazo: mas el justo cantará, y se alegrará. Conoce el justo el derecho de los pobres: mas el impío no entiende sabiduría. Los hombres burladores enlazan la ciudad: mas los sabios apartan el furor. Si el hombre sabio contendiere con el insensato, que se enoje, o que se ría, no tendrá reposo. Los hombres sangrientos aborrecen al perfecto: mas los rectos buscan su contentamiento. Todo su espíritu echa fuera el insensato: mas el sabio al fin le sosiega. Del señor que escucha la palabra mentirosa, todos sus criados son impíos. El pobre y el usurero se encontraron: Jehová alumbra los ojos de ambos. El rey que juzga con verdad a los pobres, su trono será firme para siempre. La vara y la corrección dan sabiduría: mas el muchacho suelto avergonzará a su madre. Cuando los impíos son muchos, mucha es la prevaricación: mas los justos verán su ruina. Corrige a tu hijo, y darte ha descanso; y dará delicias a tu alma. Sin profecía el pueblo será disipado: mas el que guarda la ley, bienaventurado él. El siervo no será castigado con palabras; porque entiende, y no responde. ¿Has visto hombre ligero en sus palabras? mas esperanza hay del insensato que de él. El que regala a su siervo desde su niñez, a la postre será su hijo. El hombre enojoso levanta contiendas; y el furioso muchas veces peca. La soberbia del hombre le abate; y al humilde de espíritu sustenta la honra. El compañero del ladrón aborrece su vida; oirá maldiciones, y no le denunciará. El temor del hombre pondrá lazo: mas el que confía en Jehová será levantado. Muchos buscan el favor del príncipe: mas el juicio de cada uno de Jehová es. Abominación es a los justos el hombre inicuo: mas abominación es al impío el de rectos caminos.

Epistle

Proverbs 31:10-31

¶ ¿Mujer valiente quién la hallará? porque su valor luengamente pasa al de las piedras preciosas. El corazón de su marido está en ella confiado, y de despojo no tendrá necesidad. Dárle ha bien, y no mal, todos los días de su vida. Buscó lana y lino; y de voluntad trabajó con sus manos. Fue como navío de mercader, que trae su pan de lejos. Levantóse aun de noche; y dio comida a su familia; y ración a sus criadas. Consideró la heredad, y compróla; y plantó viña del fruto de sus manos. Ciñó sus lomos de fortaleza, y esforzó sus brazos. Gustó que era buena su granjería; su candela no se apagó de noche. Aplicó sus manos al huso; y sus manos trataron la rueca. Su mano extendió al pobre; y al menesteroso extendió sus manos. No tendrá temor de la nieve por su familia, porque toda su familia está vestida de ropas dobladas. Ella se hizo tapices: de lino fino y púrpura es su vestido. Conocido es su marido en las puertas, cuando se asienta con los ancianos de la tierra. Hizo telas, y vendió; y dio cintas al mercader. Fortaleza y hermosura es su vestido; y en el día postrero reirá. Abrió su boca con sabiduría; y la ley de clemencia está en su boca. Considera los caminos de su casa; y no comió el pan de balde. Levantáronse sus hijos, y llamáronla bienaventurada; y su marido también la alabó. Muchas mujeres hicieron riquezas, mas tú las sobrepujaste a todas. Engañosa es la gracia, y vana la hermosura: la mujer que teme a Jehová, esa será alabada. Dádla del fruto de sus manos; y alábenla en las puertas sus hechos.

First Reading

Proverbs 10

El hijo sabio alegra al padre; y el hijo insensato es tristeza de su madre. Los tesoros de maldad no serán de provecho; mas la justicia libra de la muerte. Jehová no dejará tener hambre al alma del justo: mas la iniquidad lanzará a los impíos. La mano negligente hace pobre: mas la mano de los diligentes enriquece. El que recoge en el verano, es hombre entendido; el que duerme en el tiempo de la segada, hombre confuso. Bendita es la cabeza del justo: mas la boca de los impíos cubrirá iniquidad. La memoria del justo será bendita: mas el nombre de los impíos se pudrirá. El sabio de corazón recibirá los mandamientos: mas el insensato de labios caerá. El que camina en integridad, anda confiado: mas el que pervierte sus caminos, será quebrantado. El que guiña del ojo, dará tristeza; y el insensato de labios será castigado. Vena de vida es la boca del justo: mas la boca de los impíos cubrirá la iniquidad. El odio despierta las rencillas: mas la caridad cubrirá todas las maldades. En los labios del prudente se halla sabiduría, y es vara a las espaldas del falto de entendimiento. Los sabios guardan la sabiduría: mas la boca del insensato es calamidad cercana. Las riquezas del rico son su ciudad fuerte; y el desmayo de los pobres es su pobreza. La obra del justo es para vida: mas el fruto del impío es para pecado. Camino a la vida es guardar la corrección; y el que deja la reprensión yerra. El que encubre el odio tiene labios mentirosos; y el que echa mala fama es insensato. En las muchas palabras no falta rebelión: mas el que refrena sus labios es prudente. Plata escogida es la lengua del justo: mas el entendimiento de los impíos es como nada. Los labios del justo apacientan a muchos: mas los insensatos con falta de entendimiento mueren. La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella. Es como risa al insensato hacer abominación: mas el hombre entendido sabe. Lo que el impío teme, eso le vendrá: mas Dios da a los justos lo que desean. Como pasa el torbellino, así el malo no es: mas el justo, fundado para siempre. Como el vinagre a los dientes, y como el humo a los ojos, así es el perezoso a los que le envían. El temor de Jehová aumentará los días: mas los años de los impíos serán acortados. La esperanza de los justos es alegría; mas la esperanza de los impíos perecerá. Fortaleza es al perfecto el camino de Jehová: mas espanto es a los que obran maldad. El justo eternalmente no será removido, mas los impíos no habitarán la tierra. La boca del justo producirá sabiduría: mas la lengua perversa será cortada. Los labios del justo conocerán lo que agrada: mas la boca de los impíos perversidades.

Morning Prayer — Second Lesson

Luke 22

Y estaba cerca el día de la fiesta de los panes sin levadura, que se llama la pascua. Y los príncipes de los sacerdotes, y los escribas procuraban como le matarían; mas tenían miedo del pueblo. Y entró Satanás en Júdas, que tenía por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce. Y fue, y habló con los príncipes de los sacerdotes, y con los magistrados, de como se le entregaría. Los cuales se holgaron, y concertaron de darle dinero. Y prometió; y buscaba oportunidad para entregarle a ellos sin estar presente la multitud. ¶ Y vino el día de los panes sin levadura, en el cual era menester matar la pascua. Y envió a Pedro, y a Juan, diciendo: Id, aparejádnos la pascua, para que comamos. Y ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que la aparejemos? Y él les dijo: He aquí, como entraréis en la ciudad, os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua: seguídle hasta la casa donde entrare; Y decíd al padre de la familia de la casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde tengo de comer la pascua con mis discípulos? Entonces él os mostrará un gran cenadero aderezado, aparejádla allí. Y yendo ellos halláronlo todo como les había dicho; y aparejaron la pascua. Y como fue hora, se sentó a la mesa; y con él los doce apóstoles. Y les dijo: Con deseo he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca. Porque os digo, que no comeré más de ella, hasta que sea cumplido en el reino de Dios. Y tomando la copa, habiendo hecho gracias, dijo: Tomád esto, y distribuídlo entre vosotros. Porque os digo, que no beberé del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga. Y tomando pan, habiendo hecho gracias, lo rompió, y les dio, diciendo: éste es mi cuerpo, que por vosotros es dado; hacéd esto en memoria de mí. Asimismo también la copa, después que hubo cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo testamento en mi sangre, que por vosotros se derrama. Con todo eso, he aquí, la mano del que me entrega está conmigo en la mesa. Y a la verdad el Hijo del hombre va según lo que está determinado; empero ¡ay de aquel hombre por el cual es entregado! Ellos entonces comenzaron a preguntar entre sí, cual de ellos sería el que había de hacer esto. ¶ Y hubo también entre ellos una contienda, quién de ellos parecía ser el mayor. Entonces él les dijo: Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas; y los que sobre ellas tienen potestad, son llamados bienhechores: Mas vosotros, no así: antes el que es mayor entre vosotros, sea como el más mozo; y el que precede, como el que sirve. Porque ¿cuál es mayor, el que se asienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se asienta a la mesa? mas yo soy entre vosotros como el que sirve. Empero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis tentaciones: Yo pues os ordeno un reino, como mi Padre me lo ordenó a mí; Para que comáis y bebáis en mi mesa en mi reino; y os asentéis sobre tronos juzgando a las doce tribus de Israel. ¶ Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí, que Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; Mas yo he rogado por ti que tu fe no falte; y tú cuando te conviertas, confirma a tus hermanos. Y él le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo, tanto a la cárcel, como a la muerte. Y él dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy, antes que tú niegues tres veces que me conoces. Y a ellos dijo: Cuando os envié sin bolsa, y sin alforja, y sin zapatos, ¿os faltó algo? Y ellos dijeron: Nada. Entonces les dijo: Pues ahora el que tiene bolsa, tómela; y también su alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y cómprela. Porque os digo, que aun es menester que se cumpla en mí aquello que está escrito: Y con los malos fue contado; porque lo que está escrito de mí, su cumplimiento tiene. Entonces ellos dijeron: Señor, he aquí, dos espadas hay aquí. Y él les dijo: Basta. ¶ Y saliendo, se fue, según su costumbre, al monte de las Olivas; y sus discípulos también le siguieron. Y como llegó a aquel lugar, les dijo: Orád para que no entréis en tentación. Y él se apartó de ellos como un tiro de piedra; y puesto de rodillas, oró, Diciendo: Padre, si quieres, pasa esta copa de mí, empero no se haga mi voluntad, mas la tuya. Y le apareció un ángel del cielo esforzándole. Y estando en agonía, oraba más intensamente; y fue su sudor como gotas grandes de sangre, que descendían hasta la tierra. Y como se levantó de la oración, y vino a sus discípulos, los halló durmiendo de tristeza. Y les dijo: ¿Qué, dormís? Levantáos, y orád que no entréis en tentación. ¶ Estando aun hablando él, he aquí, una multitud de gente, y el que se llamaba Júdas, uno de los doce, iba delante de ellos; y se llegó a Jesús, para besarle. Entonces Jesús le dijo: ¿Júdas, con un beso entregas al Hijo del hombre? Y viendo los que estaban junto a él lo que había de ser, le dijeron: Señor, ¿heriremos con espada? Y uno de ellos hirió al criado del sumo sacerdote, y le quitó la oreja derecha. Y respondiendo Jesús, dijo: Dejád hasta aquí. Y tocando su oreja, le sanó. Dijo después Jesús a los príncipes de los sacerdotes, y a los capitanes del templo, y a los ancianos que habían venido contra él: ¿Cómo a ladrón habéis salido con espadas y con palos? Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas ésta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas. ¶ Y prendiéndole, le trajeron, y metiéronle en casa del príncipe de los sacerdotes. Y Pedro le seguía de lejos. Y habiendo encendido fuego en medio del atrio, y sentándose todos al derredor, se sentó también Pedro entre ellos. Y como una criada le vio que estaba sentado al fuego, puestos los ojos en él, dijo: Y éste con él era. Entonces él lo negó, diciendo: Mujer, no le conozco. Y un poco después viéndole otro, dijo: Y tú de ellos eras. Y Pedro dijo: Hombre, no soy. Y como una hora pasada, otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con él; porque es Galileo. Y Pedro dijo: Hombre, no sé lo que dices. Y luego, estando aun él hablando, el gallo cantó. Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, como le había dicho. Antes que el gallo dé voz me negarás tres veces. Y saliendo fuera Pedro, lloró amargamente. Y los hombres que tenían a Jesús, burlaban de él, hiriéndole. Y cubriéndole herían su rostro, y preguntábanle, diciendo: Profetiza, ¿quién es el que te hirió? Y decían otras muchas cosas injuriándole. Y como fue de día, se juntaron los ancianos del pueblo, y los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y le trajeron a su concilio, Diciendo: ¿Eres tú el Cristo? dínoslo. Y les dijo: Si os lo dijere, no creereis; Y también si os preguntare, no me responderéis, ni me soltaréis; Mas desde ahora el Hijo del hombre se asentará a la diestra del poder de Dios. Y dijeron todos: ¿Luego tú eres el Hijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros lo decís, que yo soy. Entonces ellos dijeron: ¿Qué más testimonio deseamos? porque nosotros lo hemos oído de su boca.

Responsorial Psalm

Psalm 1

Bienaventurado el varón, que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni se asentó en silla de burladores. Mas antes en la ley de Jehová es su voluntad: y en su ley meditará de día y de noche. Y será como el árbol plantado junto a arroyos de aguas, que da su fruto en su tiempo: y su hoja no se marchita, y todo lo que hace, prosperará. ¶ No así los malos: sino como el tamo, que lo lanza el viento. Por tanto no se levantarán los malos en el juicio: ni los pecadores en la congregación de los justos. Porque Jehová conoce el camino de los justos: y el camino de los malos se perderá.

Gospel

Matthew 12:46-50

¶ Y estando él aun hablando al pueblo, he aquí, su madre y sus hermanos estaban fuera, que le querían hablar. Y le dijo uno: He aquí, tu madre y tus hermanos están fuera, que te quieren hablar. Y respondiendo él al que le decía esto, dijo: ¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos? Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre, y mis hermanos. Porque todo aquel que hiciere la voluntad de mi Padre, que está en los cielos, ese es mi hermano, y hermana, y madre.

Responsorial Psalm

Psalm 31

En ti, Jehová, he esperado; no sea yo avergonzado para siempre: líbrame en tu justicia. Inclina a mí tu oído, escápame presto, séme por roca de fortaleza: por casa fuerte para salvarme. Porque tú eres mi roca, y mi castillo: y por tu nombre me guiarás, y me encaminarás. Sacarme has de la red, que han escondido para mí; porque tú eres mi fortaleza. En tu mano encomendaré mi espíritu: redimísteme o! Jehová Dios de verdad. Aborrecí los que esperan en las vanidades de vanidad: y yo en Jehová he esperado. Gozarme he, y alegrarme he en tu misericordia; porque has visto mi aflicción: has conocido mi alma en las angustias. Y no me encerraste en la mano del enemigo: antes hiciste estar mis pies en anchura. Ten misericordia de mí, o! Jehová, que estoy en angustia: hánse carcomido con enojo mis ojos, mi alma, y mi vientre. Porque se ha acabado con dolor mi vida, y mis años con suspiro; háse enflaquecido mi fuerza a causa de mi iniquidad; y mis huesos se han podrido. De todos mis enemigos he sido oprobio, y de mis vecinos en gran manera, y horror a mis conocidos: los que me veían fuera, huían de mí. He sido olvidado de corazón como muerto: he sido como un vaso perdido. Porque he oído afrenta de muchos: miedo en derredor, cuando consultaban juntos contra mí, para prender mi alma pensaban. Mas yo sobre ti confié, o! Jehová; dije: Mi Dios eres tú. En tu mano están mis tiempos: líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores. Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo: sálvame por tu misericordia. Jehová, no sea yo confuso, porque te he invocado: sean confusos los impíos, sean cortados para el infierno. Enmudezcan los labios mentirosos, que hablan contra el justo cosas duras con soberbia y menosprecio. ¶ ¡Cuán grande es tu bien, que has guardado para los que te temen: que has obrado, para los que esperan en ti delante de los hijos de los hombres! Esconderlos has en el escondedero de tu rostro de las arrogancias de cada cual: esconderlos has en el tabernáculo de cuestión de lenguas. Bendito Jehová; porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fuerte. Y yo decía en mi priesa: Cortado soy de delante de tus ojos: mas ciertamente tú oías la voz de mis ruegos, cuando clamaba a ti. Amád a Jehová todos sus misericordiosos: a los fieles guarda Jehová, y paga abundantemente al que hace con soberbia. Esforzáos, y esfuércese vuestro corazón, todos los que esperáis en Jehová.

Responsorial Psalm

Psalm 41

Bienaventurado el que entiende sobre el pobre; en el día malo le libre Jehová. Jehová le guarde, y le dé vida; sea bienaventurado en la tierra, y no le entregues a la voluntad de sus enemigos. Jehová le sustentará sobre la cama de dolor; toda su cama revolviste en su enfermedad. Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; sana a mi alma, porque he pecado contra ti. ¶ Mis enemigos dicen mal de mí: ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre? Y si me venía a ver, hablaba mentira: su corazón le amontonaba iniquidad: salido fuera, hablaba. Congregados murmuraban contra mí todos los que me aborrecían; contra mí pensaban mal para mí. Cosa pestilencial, dicen, se ha pegado en él; y el que cayó en cama, no volverá a levantarse. Aun el varón de mi paz, en quien confiaba; el que comía mi pan, engrandeció contra mí el calcañar. Mas tú Jehová, ten misericordia de mí, y házme levantar; y pagárles he. En esto conocí que te he agradado, porque mi enemigo no triunfará contra mí. Y yo en mi integridad me has sustentado: y me has hecho estar delante de ti para siempre. Bendito sea Jehová, el Dios de Israel, de siglo a siglo. Amén, y Amén.

Responsorial Psalm

Psalm 40

Esperando esperé a Jehová, e inclinóse a mí, y oyó mi clamor. E hízome sacar de un aljibe sonoro, de un lodo cenagoso; y puso mis pies sobre peña, enderezó mis pasos. Y puso en mi boca canción nueva, alabanza a nuestro Dios. Verán muchos, y temerán, y esperarán en Jehová. Bienaventurado el varón, que puso a Jehová por su confianza; y no miró a los soberbios, ni a los que declinan a la mentira. ¶ Aumentado has tú, o! Jehová Dios mío, tus maravillas; y tus pensamientos para con nosotros, no te los podremos contar: si yo los anunciare, y hablare, no pueden ser enarrados. Sacrificio y presente no te agrada: orejas me has labrado: Holocausto y expiación no has demandado. Entonces dije: He aquí, vengo; en el envoltorio del libro está escrito de mí. Para hacer tu voluntad, Dios mío, ha me agradado; y tu ley está dentro de mis entrañas. Yo anuncié justicia en grande congregación: he aquí, no detuve mis labios, Jehová tú lo sabes. No encubrí tu justicia en medio de mi corazón: tu verdad y tu salud dije: no negué tu misericordia y tu verdad en grande congregación. Tú, Jehová, no detengas de mí tus misericordias: tu misericordia y tu verdad me guarden siempre. Porque me han cercado males hasta no haber cuento: me han comprendido mis maldades, y no puedo ver: hánse aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falta. Quieras, Jehová, librarme: Jehová apresúrate para ayudarme. Sean avergonzados y confusos a una los que buscan mi vida para cortarla: vuelvan atrás y avergüéncense los que quieren mi mal. Sean asolados en pago de su afrenta, los que me dicen: Hala, hala. Regocíjense, y alégrense en ti todos los que te buscan; y digan siempre: Sea ensalzado Jehová, los que aman tu salud. Y yo afligido y necesitado; y Jehová pensará de mí: mi ayudador y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes.

Evening Prayer — First Lesson

Proverbs 31

Palabras de Lemuel rey: la profecía con que le enseñó su madre. ¿Qué, hijo mío? ¿Y qué, hijo de mi vientre? ¿y qué, hijo de mis deseos? No des a las mujeres tu fuerza, ni tus caminos, que es para destruir a los reyes. No es de los reyes, o! Lemuel, no es de los reyes beber vino, ni de los príncipes la cerveza: Porque no beban, y olviden la ley; y perviertan el derecho de todos los hijos afligidos. Dad la cerveza al que perece, y el vino a los de amargo ánimo. Beban, y olvídense de su necesidad, y de su miseria no se acuerden más. Abre tu boca por el mudo, en el juicio de todos los hijos de muerte. Abre tu boca, juzga justicia, y el derecho del pobre, y del menesteroso. ¶ ¿Mujer valiente quién la hallará? porque su valor luengamente pasa al de las piedras preciosas. El corazón de su marido está en ella confiado, y de despojo no tendrá necesidad. Dárle ha bien, y no mal, todos los días de su vida. Buscó lana y lino; y de voluntad trabajó con sus manos. Fue como navío de mercader, que trae su pan de lejos. Levantóse aun de noche; y dio comida a su familia; y ración a sus criadas. Consideró la heredad, y compróla; y plantó viña del fruto de sus manos. Ciñó sus lomos de fortaleza, y esforzó sus brazos. Gustó que era buena su granjería; su candela no se apagó de noche. Aplicó sus manos al huso; y sus manos trataron la rueca. Su mano extendió al pobre; y al menesteroso extendió sus manos. No tendrá temor de la nieve por su familia, porque toda su familia está vestida de ropas dobladas. Ella se hizo tapices: de lino fino y púrpura es su vestido. Conocido es su marido en las puertas, cuando se asienta con los ancianos de la tierra. Hizo telas, y vendió; y dio cintas al mercader. Fortaleza y hermosura es su vestido; y en el día postrero reirá. Abrió su boca con sabiduría; y la ley de clemencia está en su boca. Considera los caminos de su casa; y no comió el pan de balde. Levantáronse sus hijos, y llamáronla bienaventurada; y su marido también la alabó. Muchas mujeres hicieron riquezas, mas tú las sobrepujaste a todas. Engañosa es la gracia, y vana la hermosura: la mujer que teme a Jehová, esa será alabada. Dádla del fruto de sus manos; y alábenla en las puertas sus hechos.

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Romans 10

Hermanos, el deseo vehemente de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para su salvación. Porque yo les doy testimonio, que a la verdad tienen zelo de Dios, mas no conforme a ciencia. Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando de establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios. Porque el fin de la ley es Cristo, para dar justicia a todo aquel que cree. Porque Moisés describe así la justicia que es por la ley: Que el hombre que aquellas cosas hiciere, vivirá por ellas. Mas de la justicia que es por la fe, dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo? (esto es, para traer de lo alto a Cristo.) ¿O, quién descenderá al abismo? (esto es, para volver a traer a Cristo de los muertos.) Mas ¿qué dice? Cercana te está la palabra, es a saber, en tu boca, y en tu corazón. Esta es la palabra de fe la cual predicamos: Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para alcanzar justicia; y con la boca se hace confesión para salud. Porque la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. Porque no hay diferencia entre el Judío y el Griego; porque uno mismo es el Señor de todos, rico para con todos los que le invocan. Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo pues invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de la paz, de los que traen la buena nueva de los bienes! Mas no todos obedecieron al evangelio; porque Isaías dice: Señor, ¿quién creyó nuestro dicho? Luego la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios. Mas digo yo: ¿Qué no han oído? Antes cierto por toda la tierra ha salido el sonido de ellos, y hasta los cabos de la redondez de la tierra las palabras de ellos. Mas digo yo: ¿No lo ha conocido Israel? Primeramente Moisés dice: Yo os provocaré a zelos por un pueblo que no es mi pueblo, y con una nación insensata os provocaré a ira. Mas, Isaías habla claro, y dice: Fui hallado de los que no me buscaban; manifestéme a los que no preguntaban por mí. Mas contra Israel dice: Todo el día extendí mis manos a un pueblo rebelde y altercador.

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Galatians 3

¡Oh Gálatas sin seso! ¿quién os hechizó para no obedecer a la verdad; vosotros, delante de cuyos ojos Jesu Cristo fue ya claramente representado, crucificado entre vosotros? Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír de la fe? ¿Tan insensatos sois, que habiendo comenzado por el Espíritu, ahora os perfeccionais por la carne? ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si empero en vano. El, pues, que os suministra el Espíritu, y obra milagros entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír de la fe? Así como Abraham creyó a Dios, y le fue contado a justicia. Sabéd, pues, que los que son de la fe, los tales son hijos de Abraham. Y viendo antes la Escritura, que Dios por la fe había de justificar a los Gentiles, anunció antes el evangelio a Abraham, diciendo: Todas las naciones serán bendecidas en ti. Luego los que son de la fe, son benditos con el creyente Abraham. Porque todos los que son de las obras de la ley, debajo de maldición están; porque escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas que están escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Mas que por la ley ninguno se justifica delante de Dios, es manifiesto; porque: El justo por la fe vivirá. Y la ley no es de la fe; antes dice: El hombre que las hiciere, vivirá en ellas. Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición; (porque escrito está: Maldito todo aquel que es colgado en madero:) A fin de que la bendición de Abraham viniese sobre los Gentiles por Cristo Jesús; para que por la fe recibamos la promesa del Espíritu. Hermanos, (hablo como hombre,) aunque no sea sino concierto humano, sin embargo si fuere confirmado, nadie le abroga, ni le añade. Ahora bien, a Abraham, pues, fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como de muchos; sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. Por lo que esto digo: Que el concierto confirmado antes por Dios acerca de Cristo, la ley que fue dada cuatrocientos y treinta años después, no le puede abrogar, para invalidar la promesa. Porque si la herencia es por la ley, ya no será por la promesa: Dios empero por promesa le hizo la donación a Abraham. ¶ ¿De qué, pues, sirve la ley? Fue impuesta por causa de las transgresiones (hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa,) ordenada por ángeles, en mano de un mediador. Y un mediador no es de uno; mas Dios es uno. Luego ¿la ley es contra las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si se hubiese dado una ley que pudiera vivificar, la justicia verdaderamente habría sido por la ley. Mas encerró la Escritura todo debajo de pecado, para que la promesa, por la fe de Jesu Cristo, fuese dada a los creyentes. Empero antes que viniese la fe estábamos guardados debajo de la ley, encerrados para aquella fe, que había de ser revelada. De manera que la ley fue nuestro ayo para llevarnos a Cristo, para que fuésemos justificados por la fe. Mas venida la fe, ya no estamos debajo de la mano del ayo. Porque vosotros todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. No hay aquí Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay macho, ni hembra; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, entonces la simiente de Abraham sois, y herederos conforme a la promesa.

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3 John 1:1-15

El anciano al bien amado Gayo, al cual yo amo en verdad. Mi amado, yo deseo muy mucho que tú seas prosperado en todas cosas, y que tengas salud, así como tu alma está en prosperidad. Porque yo me regocijé grandemente, cuando vinieron los hermanos, y dieron testimonio de tu verdad; como tú andas en la verdad. Yo no tengo mayor gozo que estas cosas, y es de oír que mis hijos andan en la verdad. Amado, fielmente haces todo lo que haces para con los hermanos, y con los extranjeros; Los cuales han dado testimonio de tu amor en presencia de la iglesia: a los cuales si ayudares como conviene según Dios, harás bien. Porque ellos son partidos por amor de su nombre, no tomando nada de los Gentiles. Nosotros, pues, debemos recibir a los que son tales, para que seamos coadjutores de la verdad. Yo he escrito a la iglesia; mas Diótrefes, que ama tener el primado entre ellos, no nos recibe. Por esta causa si yo viniere, haré a la memoria las obras que hace, como parla con palabras maliciosas contra nosotros; y ni aun contento con estas cosas, no solo no recibe a los hermanos, pero aun prohibe a los que los quieren recibir, y los echa de la iglesia. Amado, no imites lo que es malo, sino lo que es bueno. El que hace bien, es de Dios; mas el que hace mal, no ha visto a Dios. Todos dan testimonio de Demetrio, y aun la misma verdad; y también nosotros damos testimonio, y vosotros sabéis que nuestro testimonio es verdadero. Yo tenía muchas cosas que escribirte; empero no quiero escribirte con tinta y pluma. Porque espero de verte en breve, y hablaremos boca a boca. Paz a ti. Los amigos te saludan. Saluda tú a los amigos por nombre.

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1 Thessalonians 2:9-13

Porque os acordáis, hermanos, de nuestro trabajo y fatiga, que trabajando de noche y de día, por no ser gravosos a ninguno de vosotros, predicamos entre vosotros el evangelio de Dios. Vosotros sois testigos, y Dios también, de cuán santa, y justa, y irreprensiblemente nos portábamos entre vosotros que creísteis: Como también sabéis, de qué manera exhortábamos y confortábamos y protestábamos a cada uno de vosotros, como un padre a sus propios hijos. Que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria. Por lo cual también nosotros damos gracias a Dios sin cesar, de que en recibiendo de nosotros la palabra de Dios, la que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, mas (como a la verdad lo es) como palabra de Dios, que también obra eficazmente en vosotros los que creéis.

Gospel

John 13

Y antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora era venida para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. Y la cena acabada, como el diablo ya había metido en el corazón de Júdas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase: Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en sus manos, y que había venido de Dios, y a Dios iba: Levántase de la cena, y se quita su ropa, y tomando una toalla, se ciñó. Luego puso agua en el lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a limpiarlos con la toalla con que estaba ceñido. Viene pues a Simón Pedro; y éste le dice: ¿Señor, tú me lavas a mí los pies? Respondió Jesús, y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo sabes ahora; mas lo sabrás después. Dícele Pedro: No me lavarás los pies jamás. Respondióle Jesús: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo. Dícele Simón Pedro: Señor, no solo mis pies, mas aun mis manos, y mi cabeza. Dícele Jesús: El que está lavado, no ha menester sino que lave sus pies, pues está todo limpio. Y vosotros limpios estáis, aunque no todos. Porque sabía quien era el que le entregaba; por eso dijo: No estáis limpios todos. ¶ Así que, después que les hubo lavado los pies, y tomado su ropa, volviéndose a asentar otra vez, les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho? Vosotros me llamáis Maestro y Señor; y decís bien; porque lo soy: Pues si yo, vuestro Señor y Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavar los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis. De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su Señor: ni el enviado es mayor que el que le envió. Si sabéis estas cosas, bienaventurados sois, si las hiciereis. No hablo de todos vosotros: yo sé los que he elegido; mas para que se cumpla la Escritura: El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar. Desde ahora os lo digo, antes que suceda, para que cuando sucediere, creáis que yo soy. De cierto, de cierto os digo, que el que recibe al que yo enviare, a mí recibe; y el que a mí recibe, recibe al que me envió. ¶ Como hubo Jesús dicho esto, fue conmovido en espíritu, y protestó, y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar. Entonces los discípulos mirábanse los unos a los otros, dudando de quien hablaba. Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado en el seno de Jesús. A éste pues hizo señas Simón Pedro, para que preguntase quien era aquel de quien hablaba. El entonces recostado sobre el pecho de Jesús, le dice: ¿Señor, quién es? Respondió Jesús: Aquel es, a quien yo diere el pan mojado. Y mojando el pan, diólo a Júdas Iscariote, el hijo de Simón. Y tras el bocado Satanás entró en él. Entonces Jesús le dice: Lo que haces, házlo más presto. Empero esto ninguno de los que estaban a la mesa entendió a qué propósito se lo dijo. Porque algunos de ellos pensaban, porque Júdas tenía la bolsa, que Jesús le decía: Compra las cosas que nos son necesarias para la fiesta: o que diese algo a los pobres. Como él pues hubo tomado el bocado, luego salió; y era ya noche. ¶ Entonces como él salió, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo; y luego le glorificará. Hijitos, aun un poco estoy con vosotros. Me buscaréis; y así como dije a los Judíos: Donde yo voy, vosotros no podéis venir; así ahora a vosotros lo digo. Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis los unos a los otros: como os amé yo, que también os améis los unos a los otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos hacia los otros. Le dijo Simón Pedro: ¿Señor, a dónde vas? Respondióle Jesús: Donde yo voy, no me puedes ahora seguir; mas me seguirás después. Dícele Pedro: ¿Señor, por qué no te puedo seguir ahora? mi vida pondré por ti. Repondióle Jesús: ¿Tu vida pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces.

Evening Prayer — Second Lesson

1 Thessalonians 2

Porque, hermanos, vosotros sabéis que nuestra entrada a vosotros no fue vana: Mas aun, habiendo padecido antes, y sido afrentados en Filipos, como vosotros sabéis, tuvimos confianza en el Dios nuestro para anunciaros el evangelio de Dios en medio de grande combate. Porque nuestra exhortación no fue de error, ni de inmundicia, ni con engaño; Sino que como hemos sido aprobados de Dios, para que se nos encargase el evangelio; así también hablamos, no como los que agradan a los hombres, sino a Dios, el cual prueba nuestros corazones. Porque nunca nos servimos de palabras lisonjeras, como vosotros sabéis, ni de pretexto de avaricia: Dios es testigo: Ni de los hombres buscamos gloria, ni de vosotros, ni de otros; aunque podíamos seros de carga como apóstoles de Cristo. Antes fuimos blandos entre vosotros como nodriza, que acaricia a sus propios hijos: De manera que, teniéndoos grande afecto, quisiéramos entregaros no solo el evangelio de Dios, mas aun nuestras propias almas; por cuanto nos eráis muy caros. Porque os acordáis, hermanos, de nuestro trabajo y fatiga, que trabajando de noche y de día, por no ser gravosos a ninguno de vosotros, predicamos entre vosotros el evangelio de Dios. Vosotros sois testigos, y Dios también, de cuán santa, y justa, y irreprensiblemente nos portábamos entre vosotros que creísteis: Como también sabéis, de qué manera exhortábamos y confortábamos y protestábamos a cada uno de vosotros, como un padre a sus propios hijos. Que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria. Por lo cual también nosotros damos gracias a Dios sin cesar, de que en recibiendo de nosotros la palabra de Dios, la que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, mas (como a la verdad lo es) como palabra de Dios, que también obra eficazmente en vosotros los que creéis. Porque vosotros, hermanos, habéis sido imitadores en Cristo Jesús de las iglesias de Dios que están en Judea: que habéis padecido también vosotros las mismas cosas de los de vuestra propia nación, como también ellos de los Judíos: Los cuales mataron así al Señor Jesús como a sus mismos profetas, y a nosotros nos han perseguido; y no son agradables a Dios, y a todos los hombres son enemigos: Impidiéndonos para que no hablemos a los Gentiles a fin de que sean salvos; para henchir la medida de sus pecados siempre; porque la ira los ha alcanzado hasta el cabo. Mas, hermanos, nosotros privados de vosotros por un poco de tiempo, de la vista, no empero del corazón, hicimos mayor diligencia, con mucho deseo, para ver vuestro rostro. Por lo cual quisimos venir a vosotros, yo Pablo a la verdad, una vez y dos; mas nos estorbó Satanás. Porque ¿cuál es nuestra esperanza, o gozo, o corona de que me gloríe? ¿no lo sois pues vosotros delante del Señor nuestro Jesu Cristo en su venida? Que vosotros sois en verdad nuestra gloria y gozo.

Gospel

John 5:19-30

Respondió pues Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: Que no puede el Hijo hacer algo de sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre; porque todo lo que él hace, esto también hace el Hijo juntamente. Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis. Porque como el Padre levanta los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida. Porque el Padre a nadie juzga, mas todo el juicio dio al Hijo; Para que todos honren al Hijo, como honran al Padre: el que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió. De cierto, de cierto os digo: Que el que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá en condenación, mas pasó de muerte a vida. De cierto, de cierto os digo: Que vendrá hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que oyeren, vivirán. Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así dio también al Hijo que tuviese vida en sí mismo. Y también le dio poder de hacer juicio, porque es el Hijo del hombre. No os maravilléis de esto; porque vendrá hora, cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; Y los que hicieron bien, saldrán a resurrección de vida; y los que hicieron mal, a resurrección de condenación. No puedo yo de mí mismo hacer algo: como oigo, juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, mas la voluntad del Padre que me envió.

Gospel

Matthew 10:8-15

Sanád enfermos, limpiád leprosos, resucitád muertos, echád fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia. No proveáis oro, ni plata, ni dinero en vuestras bolsas, Ni alforja para el camino, ni dos ropas de vestir, ni zapatos, ni bordón; porque el obrero digno es de su alimento. Mas en cualquiera ciudad o aldea, donde entraréis, buscád con diligencia quien sea en ella digno, y morád allí hasta que salgáis. Y entrando en la casa, saludádla. Y si la casa fuere digna, que vuestra paz venga sobre ella; mas si no fuere digna, que vuestra paz vuelva sobre vosotros. Y cualquiera que no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salíd de aquella casa o ciudad, y sacudíd el polvo de vuestros pies. De cierto os digo: Que el castigo será más tolerable a la tierra de Sodoma, y de Gomorra en el día del juicio, que a aquella ciudad.

Gospel

Luke 16

Y decía también a sus discípulos: Había un hombre rico, el cual tenía un mayordomo; y éste fue acusado delante de él, como disipador de sus bienes. Y le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo de ti? da cuenta de tu mayordomía; porque ya no podrás más ser mayordomo. Entonces el mayordomo dijo dentro de sí: ¿Qué haré? que mi señor me quita la mayordomía. Cavar, no puedo: mendigar, tengo vergüenza. Yo sé lo que haré, para que cuando fuere quitado de la mayordomía, me reciban en sus casas. Y llamando a cada uno de los deudores de su señor, dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi señor? Y él dijo: Cien batos de aceite. Y le dijo: Toma tu obligación, y siéntate presto, y escribe cincuenta. Después dijo a otro: ¿Y tú, cuánto debes? Y él dijo: Cien coros de trigo. Y él le dijo: Toma tu obligación, y escribe ochenta. Y alabó el señor al mayordomo malo, por haber hecho prudentemente; porque los hijos de este siglo más prudentes son en su generación que los hijos de luz. Y yo os digo: Hacéos amigos de las riquezas de maldad, para que cuando faltareis, os reciban en las moradas eternas. El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. Pues si en las malas riquezas no fuisteis fieles, ¿lo que es verdadero, quién os lo confiará? Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿lo que es vuestro, quién os lo dará? Ningún siervo puede servir a dos señores; porque, o aborrecerá al uno, y amará al otro, o se allegará al uno, y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios, y a las riquezas. Y oían también los Fariseos todas estas cosas, los cuales eran avaros; y burlaban de él. Y les dijo: Vosotros sois los que os justificais a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen en alto aprecio, delante de Dios es abominación. La ley y los profetas fueron hasta Juan: desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos hacen fuerza contra él. Empero más fácil cosa es pasar el cielo y la tierra, que caer una tilde de la ley. Cualquiera que despide a su mujer, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la despedida del marido, adultera. ¶ Y había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete espléndidamente. Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado a la puerta de él, lleno de llagas, Y deseando hartarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían, y le lamían las llagas. Y aconteció, que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el infierno, alzando sus ojos, estando en tormentos, vio a Abraham lejos, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama. Y le dijo Abraham: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; mas ahora éste es consolado, y tú atormentado. Y además de todo esto, una grande sima está confirmada entre nosotros y vosotros, así que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Entonces dijo: Ruégote, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre; Porque tengo cinco hermanos, para que les proteste; porque no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y Abraham le dice: A Moisés, y a los profetas tienen, oíganlos. Él entonces dijo: No, padre Abraham; mas si alguno fuere a ellos de los muertos se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés, y a los profetas, tampoco se persuadirán, aunque alguno se levantare de entre los muertos.

A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

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