Today's Readings
The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.
First Reading
Isaiah 23:1-13
Carga de Tiro. Aullád, naves de Társis; porque destruida es, hasta no quedar casa ni entrada: de la tierra de Quitim es revelado a ellos. Callád moradores de la isla, mercader de Sidón: que pasando la mar te henchían. Su provisión solía ser de las sementeras que crecen con las muchas aguas del Nilo, de la mies del río. Fue también feria de naciones. Avergüénzate Sidón, porque la mar, la fortaleza de la mar, diciendo dijo: Nunca estuve de parto, ni parí, ni crié mancebos, ni levanté vírgenes. En llegando la fama a Egipto, tendrán dolor de las nuevas de Tiro. Pasáos a Társis: aullád moradores de la isla. ¿No es esta vuestra alegre? Su antigüedad de muchos días: sus pies la llevarán a peregrinar lejos, ¿Quién decretó esto sobre Tiro la coronada, cuyos negociantes eran príncipes, cuyos mercaderes los nobles de la tierra? Jehová de los ejércitos lo decretó, para envilecer la soberbia de toda gloria, y para abatir todos los ilustres de la tierra. Pásate, como río, de tu tierra a la hija de Társis; porque no tendrás ya más fortaleza. Extendió su mano sobre la mar: hizo temblar los reinos. Jehová mandó sobre Canaán, que sus fuerzas sean debilitadas. Y dijo: Nunca más te alegrarás, o! oprimida virgen hija de Sidón. Levántate para pasarte a Quitim; y aun allí no tendrás reposo. Mira la tierra de los Caldeos: este pueblo no era antes: Asur la fundó para las naves, levantando sus fortalezas: minaron sus casas, pusiéronla por tierra.
First Reading
Nahum 1
Carga de Nínive. Libro de la visión de Nahum de Elcesía. Dios celoso, y vengador Jehová, vengador Jehová, y Señor de ira. Jehová que se venga de sus adversarios, y que guarda su enojo a sus enemigos. Jehová luengo de iras, y grande en poder, y absolviendo no absolverá. Jehová, cuyo camino es en tempestad y turbión, y las nubes son el polvo de sus pies. Que amenaza a la mar, y la hace secar, y hace secar todos los ríos: Basán fue destruido, y el Carmelo, y la flor del Líbano fue destruida. Los montes tiemblan de él, y los collados se deslien: y la tierra se abrasa delante de su presencia, y el mundo, y todos los que en él habitan. ¿Quién permanecerá delante de su ira? ¿y quién quedará en pie en el furor de su enojo? su ira se derrama como fuego, y las peñas se rompen por él. Bueno es Jehová para fortaleza en el día de la angustia; y que conoce a los que en él confían. Y con inundación pasante hará consumación de su lugar; y tinieblas perseguirán sus enemigos. ¿Qué pensáis contra Jehová? El hace consumación: no se levantará dos veces la tribulación. Porque como espinas entretejidas, cuando los borrachos se emborracharán, serán consumidos del fuego, como las estopas llenas de sequedad. De ti salió el que pensó mal contra Jehová, consultor impío. Así dijo Jehová: Aunque reposo tengan, y así muchos como son así serán talados, y pasará; y si te afligí, no te afligiré más. Porque ahora quebraré su yugo de sobre ti, romperé tus coyundas. Y mandará Jehová acerca de ti, que nunca más sea sembrado alguno de tu nombre: de la casa de tu dios talaré escultura, y vaciadizo: allí pondré tu sepulcro, porque fuiste vil. He aquí que sobre los montes están ya los pies del que trae las albricias, del que pregona la paz: celebra, o! Judá, tus fiestas, cumple tus votos; porque nunca más pasará por ti el impío: todo él fue talado.
First Reading
Isaiah 35:1-10
Alegrarse han el desierto y la soledad: el yermo se gozará, y florecerá como lirio. Floreciendo florecerá, y también con gozo se alegrará, y cantará: honra del Líbano le será dada, hermosura de Carmelo, y de Sarón. Ellos verán la gloria de Jehová, la hermosura del Dios nuestro. Confortád a las manos cansadas: esforzád las rodillas que titubean. Decíd a los medrosos de corazón: Confortáos, no temáis: he aquí que vuestro Dios viene con venganza, con pago, el mismo Dios vendrá, y os salvará. Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán. Entonces el cojo saltará como un ciervo, y la lengua del mudo cantará; porque aguas serán cavadas en el desierto, y arroyos en la soledad. El lugar seco será tornado en estanque, y el secadal en manaderos de aguas: en la habitación de dragones, en su cama, será lugar de cañas y de juncos. Y habrá allí calzada y camino, y llamarse ha, Camino de santidad: no pasará por él hombre inmundo; y habrá para ellos en él quien vaya camino, de tal manera que los insensatos no yerren. No habrá allí león, ni bestia fiera subirá por él, ni se hallará ahí: para que caminen los redimidos. Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sión con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y retendrán al gozo y a la alegría, y huirá tristeza y gemido.
Morning Prayer — First Lesson
Isaiah 27
En aquel día Jehová visitará con su espada dura, grande, y fuerte, sobre el leviatán, serpiente rolliza, y sobre el leviatán, serpiente retuerta; y matará al dragón que está en la mar. En aquel día, la viña de Hemer, cantád de ella. Yo Jehová la guardo, cada momento la regaré: de noche y de día la guardaré, porque el enemigo no la visite. No hay en mi enojo: ¿quién me dará espinas y cardos? En pelea pasara por ella, la encendiera juntamente. ¿O quién forzará mi fortaleza para hacer conmigo paz, para hacer conmigo paz? ¶ Días vendrán, cuando Jacob echará raíces, florecerá y echará renuevos Israel, y la haz del mundo se henchirá de fruto. ¶ ¿Si ha sido herido, como quien le hirió? ¿Si ha sido muerto, como los que le mataron? Con medida la castigarás en sus metidas, aun cuando soplare con su viento recio en día de solano. Por tanto de esta manera será purgada la iniquidad de Jacob, y este será todo el fruto, apartamiento de su pecado, cuando tornare todas las piedras del altar, como piedras de cal desmenuzadas; porque no se levanten los bosques, ni las imágenes del sol. De otra manera la ciudad fortalecida será asolada: la morada será desamparada, y dejada como un desierto: allí se apacentará el becerro, allí tendrá su majada; y acabará sus ramas. Cuando sus ramas se secaren, y serán quebradas, mujeres vendrán a encenderla; porque aquel no es pueblo de entendimiento. Por tanto su hacedor no habrá misericordia de él: ni se compadecerá de él el que le formó. Y acontecerá en aquel día, que aventará Jehová desde la ribera del río hasta el río de Egipto, y vosotros, hijos de Israel, seréis congregados uno a uno. Acontecerá también en aquel día, que será tañido con gran voz de trompeta; y vendrán, los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiria, y los que habían sido echados en tierra de Egipto, y adorarán a Jehová en el monte santo en Jerusalem.
Epistle
2 Timothy 4:1-8
Requiérote, pues, yo delante de Dios, y del Señor Jesu Cristo, que ha de juzgar a los vivos y a los muertos en su manifestación, y en su reino; Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda blandura y doctrina: Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, antes teniendo comezón en las orejas, se amontonarán maestros que les hablen conforme a sus mismas concupiscencias. Y así apartarán de la verdad el oído, y se volverán a las fábulas. Tú por tanto vela en todo, sufre trabajos, haz obra de evangelista, cumple bien tu ministerio: Porque yo ya presto soy sacrificado, y el tiempo de mi desatamiento está cercano. Buena milicia he militado, acabado he la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, el juez justo, en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida.
First Reading
Isaiah 7
Aconteció en los días de Acaz, hijo de Joatam, hijo de Ozías, rey de Judá, que Rezín rey de Siria, y Face, hijo de Romelías, rey de Israel, subieron a Jerusalem para combatirla, mas no la pudieron tomar. Y vino la nueva a la casa de David, diciendo, como Siria se había confederado con Efraím; y estremeciósele el corazón, y el corazón de su pueblo, como se estremecen los árboles del monte a causa del viento. Entonces Jehová dijo a Isaías: Sal ahora al encuentro a Acaz, tú, y Searjasub tu hijo, al cabo del conducto de la pesquera de arriba, en el camino de la heredad del batanero. Y díle: Guarda, y repósate: no temas, ni se enternezca tu corazón a causa de estos dos cabos de tizones que humean, es a saber, por el furor de la ira de Rezín y del Siro, y del hijo de Romelías: Por haber acordado maligno consejo contra ti el Siro, con Efraím, y con el hijo de Romelías, diciendo: Vamos contra Judá, y despertarla hemos, y partirla hemos entre nosotros, y pondremos en medio de ella por rey al hijo de Tabeal. El Señor Jehová dice así: No permanecerá, y no será. Porque la cabeza de Siria será Damasco, y la cabeza de Damasco Rezín. Y dentro de sesenta y cinco años Efraím será quebrantado, y nunca más será pueblo: Entre tanto la cabeza de Efraím será Samaria, y la cabeza de Samaria el hijo de Romelías. Si no creyereis, cierto no permaneceréis. ¶ Y habló más Jehová a Acaz, diciendo: Pide para ti señal de Jehová tu Dios, demandando en el profundo, o arriba en lo alto. Y respondió Acaz: No pediré, y no tentaré a Jehová. Y dijo: Ahora oíd, casa de David: ¿No os basta ser molestos a los hombres, si no que también lo seáis a mi Dios? ¶ Por tanto el mismo Señor os dará señal. He aquí que la virgen concebirá, y parirá hijo, y llamará su nombre Emmanuel. Comerá manteca y miel, hasta que sepa desechar lo malo, y escoger lo bueno. Porque antes que el niño sepa desechar lo malo, y escoger lo bueno, la tierra que tu aborreces será dejada de sus dos reyes. ¶ Jehová hará venir sobre ti, y sobre tu pueblo, y sobre la casa de tu padre días, cuales nunca vinieron desde el día que Efraím se apartó de Judá, es a saber, al rey de Asiria. Y acontecerá que aquel día silbará Jehová a la mosca que está en el fin de los ríos de Egipto, y a la abeja que está en la tierra de Asiria; Y vendrán, y asentarse han todos en los valles desiertos, y en las cavernas de las piedras, y en todos los zarzales, y en todas las matas. En aquel día raerá el Señor con navaja alquilada, con los que habitan de la otra parte del río, es a saber, con el rey de Asiria, cabeza y pelos de los pies; y aun la barba también quitará. Y acontecerá en aquel tiempo, que crie un hombre una res vacuna, y dos ovejas: Y acontecerá, que a causa de la multitud de la leche que le darán, comerá manteca: cierto manteca y miel comerá el que quedare en medio de la tierra. Acontecerá también en aquel tiempo, acontecerá, que el lugar donde había mil vides que valían mil siclos de plata, será para los espinos y para los cardos. Con saetas y arco irán allá; porque toda la tierra será espinos, y cardos. Mas a todos los montes que se cavan con azada, no llegará allá el temor de los espinos y de los cardos: mas serán para pasto de vacas, y para ser hollados de ovejas.
Morning Prayer — Second Lesson
Acts 7:30-60
Y cumplidos cuarenta años, el ángel del Señor le apareció en el desierto del monte de Sinaí en fuego de llama en un zarzal. Entonces Moisés mirando, fue maravillado de la visión; y llegándose para considerar, vino a él la voz del Señor, Diciendo: Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob; mas Moisés temeroso, no osaba mirar. Y le dijo el Señor: Desata los zapatos de tus pies, porque el lugar en que estás, tierra santa es. He visto, he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y el gemido de ellos he oído, y he descendido para librarlos: ahora pues ven, te enviaré a Egipto. A este Moisés, al cual ellos habían negado, diciendo: ¿Quién te ha puesto por príncipe y juez? a éste envió Dios por príncipe y libertador por la mano del ángel que le apareció en el zarzal. Este los sacó, haciendo prodigios y milagros en la tierra de Egipto, y en el mar Bermejo, y en el desierto por cuarenta años. Este es aquel Moisés, que dijo a los hijos de Israel: Profeta os levantará el Señor Dios vuestro, de vuestros hermanos, como yo; a él oiréis. Este es el que estuvo en la iglesia en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte de Sinaí; y con nuestros padres: que recibió los oráculos vivos de vida para darnos. Al cual nuestros padres no quisieron obedecer: antes le desecharon; y se volvieron aun de corazón a Egipto, Diciendo a Aarón: Háznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos que le ha acontecido. Y en aquellos días hicieron un becerro, y ofrecieron sacrificio al ídolo, y en las obras de sus manos se holgaron. Entonces Dios se apartó, y los entregó que sirviesen al ejército del cielo, como está escrito en el libro de los profetas: ¿Me ofrecisteis víctimas y sacrificios en el desierto por el espacio de cuarenta años, casa de Israel? Antes trajisteis el tabernáculo de Moloc, y la estrella de vuestro dios Remfan, figuras que os hicisteis para adorarlas; y yo os trasportaré más allá de Babilonia. Tuvieron nuestros padres el tabernáculo del testimonio en el desierto, como les ordenó Dios, hablando a Moisés, que lo hiciese según la forma que había visto. El cual recibido, metieron también nuestros padres con Jesús en la posesión de los Gentiles, que Dios echó de la presencia de nuestros padres, hasta los días de David. El cual halló favor delante de Dios, y pidió de hallar tabernáculo para el Dios de Jacob. Mas Salomón le edificó casa. Sin embargo el Altísimo no habita en templos hechos de manos, como el profeta dice: El cielo es mi trono; y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor: ¿o cuál es el lugar de mi reposo? ¿No hizo mi mano todas estas cosas? Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos: vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres hicieron, así también hacéis vosotros. ¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? y mataron a los que antes anunciaron la venida del Justo, del cual vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores: Que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis. ¶ En oyendo estas cosas fueron heridos hasta el corazón, y crujían los dientes contra él. Mas él estando lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, Y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del hombre que está a la diestra de Dios. Entonces ellos dando grandes voces, taparon sus orejas; y arremetieron unánimes contra él. Y echándole fuera de la ciudad le apedreaban; y los testigos pusieron sus vestidos a los pies de un mancebo que se llamaba Saulo. Y apedrearon a Esteban, invocando él al Señor, y diciendo: Señor Jesús, recibe mi espíritu. Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les pongas en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.
Responsorial Psalm
Psalm 95
Veníd, alegrémosnos en Jehová: cantemos con júbilo a la Roca de nuestra salud. Anticipemos su rostro con alabanza: cantémosle alegres con salmos. Porque Jehová es Dios grande; y Rey grande sobre todos los dioses. Porque en su mano están las profundidades de la tierra: y las alturas de los montes son suyas. Porque suya es la mar, y él la hizo: y sus manos formaron la seca. ¶ Veníd, postrémosnos, y encorvémosnos, arrodillémonos delante de Jehová nuestro hacedor. Porque él es nuestro Dios: y nosotros el pueblo de su pasto, y ovejas de su mano. Si hoy oyereis su voz, No endurezcáis vuestro corazón como en Meriba: como el día de Masa en el desierto, Donde me tentaron vuestros padres, probáronme, también vieron mi obra. Cuarenta años combatí con la nación: y dije: Pueblo son que yerran de corazón, que no han conocido mis caminos: Por tanto yo juré en mi furor: No entrarán en mi holganza.
Gospel
Matthew 5:13-19
¶ Vosotros sois la sal de la tierra; y si la sal perdiere su sabor, ¿con qué será salada? no vale más para nada; sino que sea echada fuera, y sea hollada de los hombres. Vosotros sois la luz del mundo. La ciudad asentada sobre el monte no se puede esconder. Ni se enciende la luz, y se pone debajo de un almud, sino en el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así pues alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. ¶ No penséis que he venido para invalidar la ley, o los profetas: no he venido para invalidarlos, sino para cumplirlos. Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota, ni un tilde perecerá de la ley, sin que todas las cosas sean cumplidas. De manera que cualquiera que quebrantare uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñare a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los hiciere, y enseñare, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
Responsorial Psalm
Psalm 31
En ti, Jehová, he esperado; no sea yo avergonzado para siempre: líbrame en tu justicia. Inclina a mí tu oído, escápame presto, séme por roca de fortaleza: por casa fuerte para salvarme. Porque tú eres mi roca, y mi castillo: y por tu nombre me guiarás, y me encaminarás. Sacarme has de la red, que han escondido para mí; porque tú eres mi fortaleza. En tu mano encomendaré mi espíritu: redimísteme o! Jehová Dios de verdad. Aborrecí los que esperan en las vanidades de vanidad: y yo en Jehová he esperado. Gozarme he, y alegrarme he en tu misericordia; porque has visto mi aflicción: has conocido mi alma en las angustias. Y no me encerraste en la mano del enemigo: antes hiciste estar mis pies en anchura. Ten misericordia de mí, o! Jehová, que estoy en angustia: hánse carcomido con enojo mis ojos, mi alma, y mi vientre. Porque se ha acabado con dolor mi vida, y mis años con suspiro; háse enflaquecido mi fuerza a causa de mi iniquidad; y mis huesos se han podrido. De todos mis enemigos he sido oprobio, y de mis vecinos en gran manera, y horror a mis conocidos: los que me veían fuera, huían de mí. He sido olvidado de corazón como muerto: he sido como un vaso perdido. Porque he oído afrenta de muchos: miedo en derredor, cuando consultaban juntos contra mí, para prender mi alma pensaban. Mas yo sobre ti confié, o! Jehová; dije: Mi Dios eres tú. En tu mano están mis tiempos: líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores. Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo: sálvame por tu misericordia. Jehová, no sea yo confuso, porque te he invocado: sean confusos los impíos, sean cortados para el infierno. Enmudezcan los labios mentirosos, que hablan contra el justo cosas duras con soberbia y menosprecio. ¶ ¡Cuán grande es tu bien, que has guardado para los que te temen: que has obrado, para los que esperan en ti delante de los hijos de los hombres! Esconderlos has en el escondedero de tu rostro de las arrogancias de cada cual: esconderlos has en el tabernáculo de cuestión de lenguas. Bendito Jehová; porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fuerte. Y yo decía en mi priesa: Cortado soy de delante de tus ojos: mas ciertamente tú oías la voz de mis ruegos, cuando clamaba a ti. Amád a Jehová todos sus misericordiosos: a los fieles guarda Jehová, y paga abundantemente al que hace con soberbia. Esforzáos, y esfuércese vuestro corazón, todos los que esperáis en Jehová.
Responsorial Psalm
Psalm 41
Bienaventurado el que entiende sobre el pobre; en el día malo le libre Jehová. Jehová le guarde, y le dé vida; sea bienaventurado en la tierra, y no le entregues a la voluntad de sus enemigos. Jehová le sustentará sobre la cama de dolor; toda su cama revolviste en su enfermedad. Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; sana a mi alma, porque he pecado contra ti. ¶ Mis enemigos dicen mal de mí: ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre? Y si me venía a ver, hablaba mentira: su corazón le amontonaba iniquidad: salido fuera, hablaba. Congregados murmuraban contra mí todos los que me aborrecían; contra mí pensaban mal para mí. Cosa pestilencial, dicen, se ha pegado en él; y el que cayó en cama, no volverá a levantarse. Aun el varón de mi paz, en quien confiaba; el que comía mi pan, engrandeció contra mí el calcañar. Mas tú Jehová, ten misericordia de mí, y házme levantar; y pagárles he. En esto conocí que te he agradado, porque mi enemigo no triunfará contra mí. Y yo en mi integridad me has sustentado: y me has hecho estar delante de ti para siempre. Bendito sea Jehová, el Dios de Israel, de siglo a siglo. Amén, y Amén.
Responsorial Psalm
Psalm 7
Jehová, Dios mío, en ti he confiado: sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame; Porque no arrebate mi alma: como el león, que despedaza, y no hay quien libre. ¶ Jehová, Dios mío, si yo he hecho esto: si hay en mis manos iniquidad; Si di mal pago a mi pacífico: si no salvé al que me perseguía sin motivo. Persiga el enemigo a mi alma, y alcáncela, y pise en tierra mi vida: y a mi honra ponga en el polvo. Selah. Levántate, o! Jehová, en tu furor, álzate a causa de las iras de mis angustiadores: y despierta para mí el juicio que mandaste, Y rodearte ha congregación de pueblos: por causa pues de él vuélvete en alto. Jehová juzgará los pueblos: júzgame, o! Jehová, conforme a mi justicia; y conforme a mi integridad venga sobre mí. Consuma ahora mal a los malos, y enhiesta al justo: el Dios justo es el que prueba los corazones, y los riñones. Mi escudo es en Dios, el que salva a los rectos de corazón. Dios es el que juzga al justo: y Dios se aira todos los días. Si no se volviere, él afilará su espada: su arco ha armado ya, y aparejádolo ha. Y para él ha aparejado armas de muerte: ha labrado sus saetas para los que persiguen. He aquí, ha tenido parto de iniquidad: y concibió trabajo, y parió mentira. Pozo ha cavado, y ahondádolo ha: y en la fosa que él hizo caerá. Su trabajo será vuelto sobre su cabeza: y su agravio descenderá sobre su mollera. Alabaré a Jehová conforme a su justicia, y cantaré al nombre de Jehová el Altísimo.
Evening Prayer — First Lesson
Isaiah 28
¡Ay de la corona de soberbia, de los borrachos de Efraím, y de la flor caduca de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza, del valle fértil, oprimidos del vino! He aquí que la valentía, y la fortaleza de Jehová viene como turbión de granizo, y como torbellino trastornador, como ímpetu de recias aguas que salen de madre, que con fuerza derriba a tierra. Con los pies será hollada la corona de soberbia de los borrachos de Efraím. Y será la flor caduca de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza del valle fértil, como la breva temprana, que viene primero que los otros frutos del verano, la cual, en viéndola el que la ve, en teniéndola en la mano, se la traga. ¶ En aquel día Jehová de los ejércitos será por corona de gloria, y diadema de hermosura a los residuos de su pueblo: Y por espíritu de juicio al que se sentare sobre la silla del juicio; y por fortaleza a los que harán retraer la batalla hasta la puerta. Mas también estos erraron con el vino, y con la sidra se entontecieron. El sacerdote y el profeta, erraron con la sidra, fueron trastornados del vino, entonteciéronse con la sidra, erraron en la visión, tropezaron en el juicio. Porque todas las mesas están llenas de vómito y suciedad, hasta no haber lugar. ¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿a los quitados de la leche? ¿a los arrancados de los pechos? Porque mandamiento tras mandamiento, mandamiento tras mandamiento: renglón tras renglón, renglón tras renglón: un poquito allí, otro poquito allí: Porque con labios tartamudos, y en lengua extraña hablará a este pueblo, A los cuales él dijo: Este es el reposo: dad reposo al cansado; y este es el refrigerio; y no quisieron oír. Serles ha pues la palabra de Jehová: Mandamiento tras mandamiento, mandamiento tras mandamiento: renglón tras renglón, renglón tras renglón: un poquito allí, otro poquito allí, que vayan, y caigan por las espaldas, y se desmenucen, y se enreden, y sean presos. Por tanto varones burladores, que estáis enseñoreados sobre este pueblo que está en Jerusalem, oíd la palabra de Jehová. Porque habéis dicho: Concierto tenemos hecho con la muerte, y con la sepultura: hicimos acuerdo, que cuando pasare el turbión del azote, no llegará a nosotros; porque pusimos nuestra acogida en mentira, y en falsedad nos esconderemos. Por tanto el Señor Jehová dice así: He aquí que yo fundo en Sión una piedra, piedra de fortaleza, de esquina, de precio, de cimiento cimentado: el que creyere, no se apresure. Y ajustaré el jucio a cordel, y a nivel la justicia; y granizo barrerá la acogida en mentira, y aguas arroyarán el escondrijo. Y anularse ha vuestro concierto con la muerte; y vuestro acuerdo con la sepultura no será firme: cuando pasare el turbión del azote seréis de él hollados. Luego que comenzare a pasar, él os arrebatará; porque de mañana de mañana pasará, de día y de noche; y será que el espanto solamente haga entender lo oído. Porque la cama es angosta, que no basta; y la cubierta estrecha para recoger. Porque Jehová se levantará, como en el monte Perazim, y como en el valle de Gabaón se enojará para hacer su obra, su extraña obra; y para hacer su operación, su extraña operación. Por tanto no os burléis ahora, porque no se arrecien vuestros castigos; porque consumación y acabamiento sobre toda la tierra he oído del Señor Jehová de los ejércitos. ¶ Estád atentos, y oíd mi voz: estád atentos, y oíd mi dicho. ¿Arará todo el día el que ara para sembrar? ¿romperá, y quebrará los terrones de la tierra? ¿Después que hubiere igualado su haz, no derramará el ajenuz, sembrará el comino, pondrá el trigo por su orden, y la cebada en su señal, y la avena en su término? Porque su Dios le enseña para saber juzgar, y le instruye, Que el ajenuz no se trillará con trillo, ni sobre el comino rodará rueda de carreta: mas con un palo se sacude el ajenuz, y el comino con una vara. El pan se trilla: mas no perpetuamente lo trillará, ni lo molerá con la rueda de su carreta, ni lo quebrantará con los dientes de su trillo. Aun hasta esto salió de Jehová de los ejércitos, para hacer maravilloso el consejo, y engrandecer la sabiduría.
Second Reading
Revelation 7
Y después de estas cosas, ví cuatro ángeles que estaban en pie sobre las cuatro esquinas de la tierra, deteniendo los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento sobre la tierra, ni sobre la mar, ni sobre ningún árbol. Y ví otro ángel que subía del nacimiento del sol, teniendo el sello del Dios vivo. Y clamó con gran voz a los cuatro ángeles, a los cuales era dado hacer daño a la tierra, y a la mar, Diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni a la mar, ni a los árboles, hasta que señalemos a los siervos de nuestro Dios en sus frentes. Y oí el número de los señalados, que eran ciento y cuarenta y cuatro mil señalados de todas las tribus de los hijos de Israel. De la tribu de Judá, doce mil señalados. De la tribu de Rubén, doce mil señalados. De la tribu de Gad, doce mil señalados. De la tribu de Aser, doce mil señalados. De la tribu de Neftalí, doce mil señalados. De la tribu de Manasés, doce mil señalados. De la tribu de Simeón, doce mil señalados. De la tribu de Leví, doce mil señalados. De la tribu de Isacar, doce mil señalados. De la tribu de Zabulón, doce mil señalados. De la tribu de José, doce mil señalados. De la tribu de Benjamín, doce mil señalados. Después de estas cosas miré, y he aquí una gran compañía, la cual ninguno podía contar, de todas naciones, y linajes, y pueblos, y lenguas, que estaban delante del trono, y en la presencia del Cordero, vestidos de luengas ropas blancas, y palmas en sus manos; Y clamaban a alta voz, diciendo: La salvación a nuestro Dios que está sentado sobre el trono, y al Cordero. Y todos los ángeles estaban en pie al derredor del trono, y al rededor de los ancianos, y de los cuatro animales; y postráronse sobre sus caras delante del trono, y adoraron a Dios, Diciendo: Amén: la bendición, y la gloria, y la sabiduría, y el hacimiento de gracias, y la honra, y la potencia, y la fortaleza a nuestro Dios para siempre jamás. Amén. Y respondió uno de los ancianos, diciéndome: Estos que están vestidos de luengas ropas blancas, ¿quiénes son? ¿y de dónde han venido? Y yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han venido de grande tribulación, y han lavado sus luengas ropas, y las han blanqueado en la sangre del Cordero: Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado en el trono morará entre ellos. No tendrán más hambre, ni sed; y el sol no caerá más sobre ellos, ni otro ningún calor; Porque el Cordero que está en medio del trono los apacentará, y los guiará a las fuentes vivas de las aguas. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos.
Second Reading
Ephesians 4
Ruégoos pues, yo preso en el Señor, que andéis como es digno de la vocación con que sois llamados, es a saber, Con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportando los unos a los otros en amor, Solícitos a guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. Hay un cuerpo, y un Espíritu; así como sois también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación. Un Señor, una fe, un bautismo, Un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todas las cosas, y por en medio de todas las cosas, y en todos vosotros. ¶ Empero a cada uno de nosotros es dada gracia conforme a la medida del don de Cristo. Por lo cual dice: Subiendo a lo alto llevó cautiva la cautividad; y dio dones a los hombres. Y el que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes inferiores de la tierra? El que descendió, el mismo es el que también subió sobre todos los cielos, para llenar todas las cosas. Y él mismo dio unos, por apóstoles; y otros, por profetas; y otros, por evangelistas; y otros, por pastores, y doctores, Para el perfeccionamiento de los santos, para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo: Hasta que todos lleguemos en la unidad de la fe, y del conocimiento del Hijo de Dios, al estado de un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo: Que ya no seamos niños, inconstantes y llevados en derredor por todo viento de doctrina, con artificio de los hombres, que engañan con astucia de error. Antes siguiendo la verdad con amor, crezcamos en todo en el que es la cabeza, a saber, Cristo, Del cual todo el cuerpo bien compacto y ligado por lo que cada coyuntura suple, conforme a la operación eficaz en la medida de cada miembro, hace el aumento del cuerpo para la edificación del mismo en amor. ¶ Así que esto digo, y requiero por el Señor, que no andéis más como los otros Gentiles, que andan en la vanidad de su mente, Teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón: Los cuales perdido ya todo sentimiento justo, se han entregado a la desvergüenza para cometer toda inmundicia, con ansia. Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo. Si empero le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, como la verdad es en Jesús, A despojaros del hombre viejo, en cuanto a la pasada manera de vivir, el cual es corrompido conforme a los deseos engañosos; Y a renovaros en el espíritu de vuestro entendimiento, Y vestiros del hombre nuevo, que es creado conforme a Dios en justicia, y en santidad verdadera. Por lo cual, dejando la mentira, hablád verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. Airáos, y no pequéis: no se ponga el sol sobre vuestro enojo; Ni deis lugar al diablo. El que hurtaba, no hurte más; antes trabaje, obrando con sus manos lo que es bueno, para que tenga de qué dar al que padeciere necesidad. Ninguna palabra podrida salga de vuestra boca; sino antes la que es buena, para edificación, para que dé gracia a los oyentes. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, por el cual estáis sellados para el día de la redención. Toda amargura, y enojo, e ira, y gritería, y maledicencia sea quitada de entre vosotros, y toda malicia. Mas sed los unos con los otros benignos, compasivos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.
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James 5:7-10
Por tanto, hermanos, sed pacientes hasta la venida del Señor. He aquí, el labrador espera el precioso fruto de la tierra, esperando pacientemente, hasta que reciba la lluvia temprana y tardía. Sed pues también vosotros pacientes, y fortificád vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca. Hermanos, no gimáis unos contra otros, porque no seáis condenados: He aquí, el juez está delante de la puerta. Hermanos míos, tomád por ejemplo de sufrir el mal, y de paciencia, a los profetas que hablaron en el nombre del Señor.
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Romans 9:30-33
¶ ¿Qué diremos pues? Que los Gentiles que no seguían justicia han alcanzado la justicia: es a saber, la justicia que es por la fe; E Israel que seguía la ley de justicia, no ha alcanzado a la ley de la justicia. ¿Por qué? Porque no la buscaron por fe; mas como por las obras de la ley. Por lo cual tropezaron en la piedra de tropiezo; Como está escrito: He aquí, pongo en Sión piedra de tropiezo, y roca de caída; y todo aquel que creyere en él, no será avergonzado.
Gospel
Luke 9
Y juntando sus doce discípulos, les dio virtud y potestad sobre todos los demonios, y que sanasen enfermedades. Y los envió a que predicasen el reino de Dios, y que sanasen los enfermos. Y les dijo: No toméis nada para el camino, ni bordones, ni alforja, ni pan, ni dinero, ni tengáis dos vestidos. Y en cualquiera casa que entrareis, quedád allí, y salíd de allí. Y todos los que no os recibieren, saliéndoos de aquella ciudad, aun el polvo sacudíd de vuestros pies en testimonio contra ellos. Y saliendo ellos, rodeaban por todas las aldeas anunciando el evangelio, y sanando por todas partes. ¶ Y oyó Heródes el tetrarca todas las cosas que hacía, y estaba en duda, porque decían algunos: Que Juan había resucitado de los muertos; Y otros: Que Elías había aparecido; y otros: Que algún profeta de los antiguos había resucitado. Y dijo Heródes: A Juan yo le degollé: ¿quién pues será éste, de quien yo oigo tales cosas? Y procuraba verle. ¶ Y vueltos los apóstoles, le contaron todas las cosas que habían hecho. Y tomándolos, se apartó aparte a un lugar desierto de la ciudad que se llama Betsaida. Lo cual como las gentes entendieron, le siguieron; y él les recibió, y les hablaba del reino de Dios; y sanó a los que tenían necesidad de cura. Y el día había comenzado a declinar; y llegándose los doce, le dijeron: Despide la multitud, para que yendo a las aldeas y heredades de al derredor, se alberguen y hallen viandas; porque aquí estamos en lugar desierto. Y les dice: Dádles vosotros de comer. Y dijeron ellos: No tenemos más de cinco panes y dos peces, si no vamos nosotros a comprar viandas para toda esta gente. Y eran como cinco mil hombres. Entonces dijo a sus discípulos: Hacédlos recostar por ranchos de cincuenta en cincuenta. Y así lo hicieron; y recostáronse todos. Y tomando los cinco panes y los dos peces, mirando al cielo los bendijo; y rompió, y dio a sus discípulos para que pusiesen delante de la multitud. Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que les sobró, los pedazos, doce esportones. ¶ Y aconteció, que estando él solo orando, estaban con él los discípulos, y les preguntó, diciendo: ¿Quién dicen las gentes que soy yo? Y ellos respondieron, y dijeron: Juan el Bautista; y otros: Elías; y otros, que algún profeta de los antiguos ha resucitado. Y él les dijo: ¿Mas vosotros, quién decís que soy? Entonces respondiendo Simón Pedro, dijo: El Cristo de Dios. Entonces él encomendándoles estrechamente, les mandó que a nadie dijesen esto, Diciendo: Es menester que el Hijo del hombre padezca muchas cosas, y ser desechado de los ancianos, y de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercero día. Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame. Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá; y cualquiera que perdiere su vida por causa de mí, éste la salvará. Porque ¿qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y se pierda él a sí mismo, o corra peligro de sí? Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras, de este tal el Hijo del hombre se avergonzará, cuando vendrá en su gloria, y del Padre, y de los santos ángeles. Y os digo de verdad, que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que vean el reino de Dios. ¶ Y aconteció que después de estas palabras, como ocho días, tomó a Pedro, y a Juan, y a Santiago, y subió a un monte a orar. Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra; y su vestido blanco y resplandeciente. Y, he aquí, dos varones que hablaban con él, los cuales eran Moisés, y Elías, Que aparecieron en gloria, y hablaban de su salida, la cual había de cumplir en Jerusalem. Y Pedro, y los que estaban con él, estaban cargados de sueño; y como despertaron, vieron su gloria, y a los dos varones que estaban con él. Y aconteció, que apartándose ellos de él, Pedro dice a Jesús: Maestro, bien es que nos quedemos aquí; y hagamos tres cabañas, una para ti, y una para Moisés, y una para Elías; no sabiendo lo que se decía. Y estando él hablando esto, vino una nube que los hizo sombra; y tuvieron temor entrando ellos en la nube. Y vino una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, a él oíd. Y pasada aquella voz, Jesús fue hallado solo, y ellos callaron, y por aquellos días no dijeron nada a nadie de lo que habían visto. ¶ Y aconteció el día siguiente, que bajando ellos del monte, un gran gentío le salió al encuentro; Y, he aquí, que un hombre de la multitud clamó, diciendo: Maestro, ruégote que veas a mi hijo el único que tengo. Y, he aquí, un espíritu le toma, y de repente da voces; y le despedaza de modo que echa espuma, y apenas se aparta de él, quebrantándole. Y rogué a tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron. Y respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación infiel y perversa! ¿hasta cuándo tengo de estar con vosotros, y os sufriré? Trae tu hijo acá. Y como aun se acercaba, el demonio le derribó, y le despedazó; mas Jesús riñó al espíritu inmundo, y sanó al muchacho, y le volvió a su padre. Y todos estaban fuera de sí de la grandeza de Dios. Y maravillándose todos de todas las cosas que hacía, dijo a sus discípulos: ¶ Ponéd vosotros en vuestros oídos estas palabras; porque ha de acontecer que el Hijo del hombre será entregado en manos de hombres. Mas ellos no entendían esta palabra; y les era encubierta para que no la entendiesen, y temían de preguntarle de esta palabra. ¶ Entonces entraron en disputa, cual de ellos sería el mayor. Mas Jesús, viendo los pensamientos del corazón de ellos, tomó un niño, y le puso junto a sí, Y les dice: Cualquiera que recibiere este niño en mi nombre, a mí recibe; y cualquiera que me recibiere a mí, recibe al que me envió; porque el que fuere el menor entre todos vosotros, éste será el grande. Entonces respondiendo Juan, dijo: Maestro, hemos visto a uno que echaba fuera demonios en tu nombre, y se lo vedamos, porque no te sigue con nosotros. Jesús le dijo: No se lo vedéis, porque el que no es contra nosotros, por nosotros es. ¶ Y aconteció que como se cumplió el tiempo en que había de ser recibido arriba, él afirmó su rostro para ir a Jerusalem. Y envió mensajeros delante de sí, los cuales fueron, y entraron en una ciudad de los Samaritanos, para aderezarle allí. Mas no le recibieron, porque su rostro era de hombre que iba a Jerusalem. Y viendo esto sus discípulos, Santiago y Juan dijeron: Señor, ¿quiéres que mandemos que descienda fuego del cielo, y los consuma, como también hizo Elías? Entonces volviendo él, les riñó, diciendo: Vosotros no sabéis de que espíritu sois: Porque el Hijo del hombre no ha venido para perder las vidas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea. ¶ Y aconteció que yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, yo te seguiré donde quiera que fueres. Y le dijo Jesús: Las zorras tienen cuevas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del hombre no tiene donde recline su cabeza. Y dijo a otro: Sígueme. Y él dijo: Señor, déjame que primero vaya, y entierre a mi padre. Y Jesús le dijo: Deja los muertos que entierren a sus muertos; mas tú vé, y anuncia el reino de Dios. Entonces también dijo otro: Seguirte he, Señor: mas déjame que me despida primero de los que están en mi casa. Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano al arado mirare atrás, es apto para el reino de Dios.
Evening Prayer — Second Lesson
Hebrews 13
El amor de la hermandad permanezca entre vosotros. De la hospitalidad no os olvidéis; porque por esta algunos hospedaron ángeles sin saberlo. Acordáos de los que están en cadenas, como si estuvieseis con ellos encadenados; y de los trabajados, como siendo también vosotros mismos en el cuerpo. Honorable es en todos el matrimonio, y la cama sin mancha; mas a los fornicarios, y a los adúlteros juzgará Dios. Sean las costumbres vuestras sin avaricia, contentos de lo presente; porque él mismo ha dicho: No te dejaré, ni tampoco te desampararé: De tal manera que digamos confiadamente: El Señor es mi ayudador: no temeré lo que me pueda hacer hombre. Acordáos de vuestros pastores, que os han hablado la palabra de Dios: la fe de los cuales imitád, considerando cual haya sido la salida de su conversación. Jesu Cristo el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. No seáis llevados de acá para allá por doctrinas diversas y extrañas; porque buena cosa es que el corazón sea afirmado por la gracia, no por viandas, que nunca aprovecharon a los que anduvieron en ellas. Tenemos un altar del cual no tienen facultad de comer los que sirven al tabernáculo. Porque de los animales, la sangre de los cuales es metida por el pecado en el santuario por el sumo sacerdote, los cuerpos son quemados fuera del real. Por lo cual Jesús también, para santificar al pueblo por su propia sangre, padeció fuera de la puerta. Salgamos pues a él fuera del real, llevando su baldón. Porque no tenemos aquí ciudad permaneciente, mas buscamos la por venir. Así que ofrezcamos por medio de él a Dios siempre sacrificio de alabanza, es a saber, fruto de labios que confiesan a su nombre. Empero del bien hacer, y de la comunicación no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios. Obedecéd a vuestros pastores, y sujetáos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como aquellos que han de dar la cuenta; para que lo hagan con alegría, y no gimiendo; porque esto no os es útil. Orád por nosotros; porque confiamos que tenemos buena conciencia, deseando de comportarnos bien en todo. Y más os ruego que lo hagáis así; para que yo os sea más presto restituido. Y el Dios de paz, que retrajo de entre los muertos a nuestro Señor Jesu Cristo, al gran Pastor de las ovejas, por la sangre del concierto eterno, Os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesu Cristo: al cual es gloria por siglos de siglos. Amén. Ruégoos empero, hermanos, que suportéis esta palabra de exhortación, porque os he escrito brevemente. Sabéd que nuestro hermano Timoteo es suelto, con el cual, si viniere más presto, he de veros. Saludád a todos vuestros pastores, y a todos los santos. Los de Italia os saludan. La gracia sea con todos vosotros. Amén. ¶ Fue escrita a los Hebreos desde Italia por Timoteo.
Gospel
Mark 1:1-8
Principio del evangelio de Jesu Cristo, Hijo de Dios. Como está escrito en los profetas: He aquí, yo envío a mi mensajero delante de tu faz, que apareje tu camino delante de ti. Voz del que clama en el desierto: Aparejád el camino del Señor: hacéd derechas sus veredas. Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para remisión de pecados. Y salía a él todo el país de Judea, y los de Jerusalem; y eran todos bautizados por él en el río del Jordán, confesando sus pecados. Y Juan andaba vestido de pelos de camello, y con un cinto de cuero al rededor de sus lomos; y comía langostas, y miel montés. Y predicaba, diciendo: Viene en pos de mí el que es más poderoso que yo, al cual no soy digno de desatar encorvado la correa de sus zapatos. Yo a la verdad os he bautizado con agua; mas él os bautizará con el Espíritu Santo.
Gospel
Luke 22:24-30
¶ Y hubo también entre ellos una contienda, quién de ellos parecía ser el mayor. Entonces él les dijo: Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas; y los que sobre ellas tienen potestad, son llamados bienhechores: Mas vosotros, no así: antes el que es mayor entre vosotros, sea como el más mozo; y el que precede, como el que sirve. Porque ¿cuál es mayor, el que se asienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se asienta a la mesa? mas yo soy entre vosotros como el que sirve. Empero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis tentaciones: Yo pues os ordeno un reino, como mi Padre me lo ordenó a mí; Para que comáis y bebáis en mi mesa en mi reino; y os asentéis sobre tronos juzgando a las doce tribus de Israel.
Gospel
John 3
Y había un hombre de los Fariseos que se llamaba Nicodemo, príncipe de los Judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabbi, sabemos que eres un maestro venido de Dios; porque nadie puede hacer estos milagros que tú haces, si no fuere Dios con él. Respondió Jesús, y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios. Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer, siendo viejo? ¿puede entrar segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no renaciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Necesario os es nacer otra vez. El viento de donde quiere sopla; y oyes su sonido, mas ni sabes de donde viene, ni donde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu. Respondió Nicodemo, y le dijo: ¿Cómo puede ser esto? Respondió Jesús, y le dijo: ¿Tú eres un maestro de Israel, y no sabes esto? De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos; y lo que hemos visto, testificamos, y no recibís nuestro testimonio. Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis: ¿cómo creeréis, si os dijere cosas celestiales? Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, es a saber, el Hijo del hombre, que está en el cielo. ¶ Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado: Para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que haya dado a su Hijo unigénito; para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para que condene al mundo; sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado; porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y ésta es la condenación, que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz, y no viene a la luz, porque sus obras no sean redargüidas. Mas el que obra verdad, viene a la luz, para que sus obras sean hechas manifiestas, porque son hechas en Dios. ¶ Pasado esto, vino Jesús y sus discípulos a una tierra de Judea; y estaba allí con ellos, y bautizaba. Y bautizaba también Juan en Enón junto a Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados. Porque aun Juan no había sido puesto en la cárcel. Y hubo una cuestión entre algunos de los discípulos de Juan y los Judíos acerca de la purificación. Y vinieron a Juan, y le dijeron: Rabbi, el que estaba contigo de la otra parte del Jordán, del cual tú diste testimonio, he aquí, bautiza, y todos vienen a él. ¶ Respondió Juan, y dijo: No puede el hombre recibir algo si no le fuere dado del cielo. Vosotros mismos me sois testigos que dije: Yo no soy el Cristo; mas soy enviado delante de él. El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está en pie y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo. Así, pues, éste mi gozo es cumplido. A él conviene crecer; mas a mí descrecer. El que de arriba viene, sobre todos es: el que es de la tierra, terreno es, y cosas terrenas habla: el que viene del cielo, sobre todos es. Y lo que vio y oyó, esto testifica; y nadie recibe su testimonio. El que recibe su testimonio, éste selló, que Dios es verdadero; Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; porque no le da Dios el Espíritu por medida. El Padre ama al Hijo, y todas las cosas dio en su mano. El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; mas el que al Hijo es incrédulo, no verá la vida; sino que la ira de Dios queda sobre él.
A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)
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