Today's Readings
The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.
First Reading
Isaiah 26:1-13
En aquel día cantarán este cantar en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos: salud puso por muros y antemuro. Abríd las puertas, y entrará la nación justa, guardadora de verdades. Sentencia firme: Que guardarás paz, paz; porque en ti se han confiado, Confiád en Jehová perpetuamente; porque en Jah Jehová está la fortaleza de los siglos. ¶ Porque él derribó los que moraban en lugar sublime: humilló la ciudad ensalzada, humillóla hasta la tierra, la derribó hasta el polvo. Hollarla ha pie, pies de afligido, pasos de menesterosos. ¶ Camino derecho para el justo: Tú, recto, pesas el camino del justo. Aun en el camino de tus juicios, o! Jehová, te esperamos: a tu nombre, y a tu memoria es el deseo del alma. Con mi alma te deseo en la noche; y entre tanto que me durare el espíritu en medio de mí, madrugaré a buscarte; porque desde que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia. ¶ Alcanzará piedad el impío, no aprendará justicia: en tierra de rectitud hará iniquidad, y no mirará a la majestad de Jehová. Jehová, por mucho que se levante tu mano, no verán: verán, y avergonzarse han con zelo del pueblo; y a tus enemigos fuego los consumirá. Jehová, aparejarnos has paz; porque también obraste en nosotros todas nuestras obras, Jehová Dios nuestro, señores se enseñorearon de nosotros sin ti; mas en ti solamente nos acordaremos de tu nombre.
First Reading
Habakkuk 1
La carga que vio Habacuc profeta. ¿Hasta cuándo, o! Jehová, clamaré, y no oirás? ¿daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que mire molestia, y que saco y violencia esté delante de mí, y haya quien levante pleito y contienda? Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale perpetuo; porque el impío calumnia al justo: a esta causa el juicio sale torcido. Mirád en las gentes, y ved, y maravilláos, maravilláos; porque obra será hecha en vuestros días, que cuando se os contare, no la creeréis. Porque he aquí que yo levanto los Caldeos, nación amarga y presurosa, que camina por la anchura de la tierra para poseer las habitaciones ajenas. Espantosa y terrible, de ella misma saldrá su derecho y su grandeza. Y serán sus caballos más ligeros que tigres, y más agudos que lobos de tarde; y sus caballeros se multiplicarán: vendrán de lejos sus caballeros, y volarán como águilas que se apresuran a la comida. Toda ella vendrá a la presa: delante de sus caras viento solano; y ayuntará cautivos como arena. Y él escarnecerá de los reyes, y de los príncipes hará burla: él se reirá de toda fortaleza, y amontanará polvo, y la tomará. Entonces él mudará espíritu, y traspasará, y pecará atribuyendo esta su potencia a su dios. ¿No eres tú desde el principio, o! Jehová, Dios mío, santo mío? no moriremos, o! Jehová: para juicio le pusiste, y fuerte le fundaste para castigar. Limpio de ojos para no ver el mal: ni podrás ver la molestia: ¿por qué ves los menospreciadores, y callas, cuando destruye el impío al más justo que él? ¿Y haces que los hombres sean como los peces de la mar, y como reptiles que no tienen señor? Sacará a todos con su anzuelo, apañarlos ha con su aljanaya, y juntarlos ha con su red: por lo cual él se holgará, y hará alegrías. Por esto sacrificará a su aljanaya, y a su red ofrecerá sahumerios; porque con ellas engordó su porción, y engrasó su comida. ¿Vaciará por eso su red, o tendrá piedad de matar naciones continuamente?
First Reading
Isaiah 49:1-7
Oídme islas, y escuchád, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el vientre: desde las entrañas de mi madre hizo mención de mi nombre. Y puso mi boca como espada aguda: con la sombra de su mano me cubrió; y púsome por saeta limpia: guardóme en su aljaba. Y díjome: Mi siervo eres, o! Israel, que en ti me gloriaré. Yo empero dije: Por demás he trabajado, en vano y sin provecho he consumido mi fortaleza: mas mi juicio delante de Jehová está, mi obra, delante de mi Dios. Ahora pues, dice Jehová, el que me formó desde el vientre por su siervo, para que convierta a él a Jacob: Mas si Israel no se congregará, yo empero estimado seré en los ojos de Jehová, y el Dios mío será mi fortaleza. Y dijo: Poco es que tú me seas siervo, para despertar las tribus de Jacob, y para que restituyas los asolamientos de Israel: también te di por luz de las naciones, para que seas mi salud hasta lo postrero de la tierra. Así dijo Jehová, Redentor de Israel, Santo suyo, al menospreciado de alma, al abominado de las naciones, al siervo de los tiranos: Verán reyes, y levantarse han príncipes, y adorarán por Jehová: porque fiel es el Santo de Israel, el cual te escogió.
Morning Prayer — First Lesson
Isaiah 33
¡Ay de ti, el que saquéas, y nunca fuiste saqueado: el que haces deslealtad, y que nadie la hizo contra ti! Cuando acabares de saquear serás tu también saqueado; y cuando acabares de hacer deslealtad, se hará también contra ti. O! Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti esperamos: tú que fuiste brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salud en tiempo de la tribulación. Pueblos huyeron de la voz del estruendo: naciones fueron esparcidas, cuando tú te levantabas contra ellas. Vuestra presa será cogida como cuando cogen pulgón: como cuando van a la langosta que anda en algún lugar. Jehová será ensalzado, el cual mora en las alturas; porque hinchió a Sión de juicio y de justicia. Y habrá firmeza de tus tiempos: fortaleza, saludes, sabiduría, y ciencia: el temor de Jehová será su tesoro. He aquí que sus embajadores darán voces afuera; los mensajeros de paz llorarán amargamente. Las calzadas serán deshechas, los caminantes cesarán: anuló la alianza, aborreció las ciudades, tuvo los hombres en nada. Enlutóse, enfermó la tierra: el Líbano se avergonzó, y fue cortado: Sarón fue tornado como desierto: Basán, y Carmelo fueron sacudidos. Ahora me levantaré, dice Jehová: ahora seré ensalzado, ahora seré engrandecido. Concebisteis hojarascas, pariréis aristas: el soplo de vuestro fuego os consumirá. Y los pueblos serán cal quemada: espinas cortadas, serán quemadas con fuego. Oíd los que estáis lejos, lo que he hecho: conocéd los cercanos mi potencia. Los pecadores se asombraron en Sión, espanto comprendió a los hipócritas. ¿Quién de nosotros morará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas? El que camina en justicias, el que habla rectitud, el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos de recibir cohecho, el que tapa su oreja por no oír sangres, el que cierra sus ojos por no ver cosa mala: Este habitará en las alturas: fortalezas de rocas serán su lugar de acogimiento: a este se dará su pan, y sus aguas serán ciertas. Tus ojos verán al rey en su hermosura: verán la tierra que está lejos. Tu corazón imaginará el espanto. ¿Qué es del escribano? ¿Qué es del pesador? ¿Qué es del que pone en lista las casas más insignes? No verás aquel pueblo espantable, pueblo de lengua oscura de entender, de lengua tartamuda que no le comprendas. Verás a Sión ciudad de nuestras solemnidades: tus ojos verán a Jerusalem morada de quietud, tienda que no será desarmada: ni sus estacas serán arrancadas, ni ninguna de sus cuerdas será rompida. Porque ciertamente allí será fuerte a nosotros Jehová, lugar de riberas, de arroyos muy anchos: por el cual no andará galera, y por el cual no pasará grande navío. Porque Jehová será nuestro juez, Jehová nuestro dador de leyes, Jehová será nuestro rey: el mismo nos salvará. Tus cuerdas se aflojaron: no afirmaron su mástil, ni entesaron la vela: repartióse presa de muchos despojos: hasta los cojos arrebataron presa. No dirá el morador: Estoy enfermo: el pueblo que morare en ella será absuelto de pecado.
Epistle
Romans 15:4-13
Porque las cosas que antes fueron escritas, para nuestro enseñamiento fueron escritas; para que por la paciencia, y consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. Mas el Dios de la paciencia y de la consolación, os dé que entre vosotros seáis unánimes según Cristo Jesús: Para que de un solo corazón y de una misma boca glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesu Cristo. Por tanto recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos ha recibido para gloria de Dios. ¶ Digo pues, que Cristo Jesús fue ministro de la circuncisión, por la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres; Y para que los Gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia, como está escrito: Por tanto yo te confesaré a ti entre los Gentiles, y cantaré a tu nombre. Y otra vez dice: Regocijáos, vosotros los Gentiles, con su pueblo. Y otra vez: Alabád al Señor todos los Gentiles, y magnificádle todos los pueblos. Y otra vez dice Isaías: Saldrá raíz de Jessé, y el que se levantará para regir los Gentiles, los Gentiles esperarán en él. Y el Dios de esperanza os hincha de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo.
First Reading
Isaiah 10
¡Ay de los que establecen leyes injustas, y determinando determinan tiranía: Por apartar del juicio a los pobres, y por quitar el derecho a los afligidos de mi pueblo: por despojar las viudas, y robar los huérfanos! ¿Y qué haréis en el día de la visitación? ¿y a quién os acogeréis que os ayude, cuando viniere de lejos el asolamiento? ¿y en dónde dejaréis vuestra gloria? Sin mí se inclinaron entre los presos; y cayeron entre los muertos. Ni con todo eso cesará su furor, antes todavía su mano extendida. O! Asur, vara de mi furor, y palo él mismo, mi enojo en la mano de ellos. Enviarle he contra nación fingida; y sobre pueblo de mi ira le enviaré, para que despoje despojos, y robe presa, y que lo ponga que sea hollado, como lodo de las calles. ¶ Aunque él no lo pensará así, ni su corazón lo imaginará de esta manera: mas su pensamiento será de desarraigar, y cortar naciones no pocas. Porque él dirá: ¿Mis príncipes no son todos reyes? ¿No es Calno como Carcamis; Armad como Arfad; y Samaria como Damasco? Como halló mi mano los reinos de los ídolos, siendo sus imágenes más que Jerusalem y Samaria: Como hice a Samaria y a sus ídolos, ¿no haré también así a Jerusalem y a sus ídolos? Mas acontecerá, que después que el Señor hubiere acabado toda su obra en el monte de Sión, y en Jerusalem, visitaré sobre el fruto de la soberbia del corazón del rey de Asiria, y sobre la gloria de la altivez de sus ojos: Porque dijo: Con fortaleza de mi mano lo he hecho, y con mi sabiduría, porque he sido prudente: que quité los términos de los pueblos, y sus tesoros saqueé; y derribé como valiente los que estaban sentados. Y halló mi mano las riquezas de los pueblos, como nido; y como se cojen los huevos dejados, así apañé yo toda la tierra; y no hubo quien moviese ala, o abriese boca y graznase. ¶ ¿Gloriarse ha la segur contra el que corta con ella? ¿ensoberbecerse ha la sierra contra el que la mueve? como si el bordón se levantase contra los que lo levantan; como si la vara se levantase: ¿no es leño? Por tanto el Señor Jehová de los ejércitos enviará flaqueza sobre sus gordos; y debajo de su gloria encenderá encendimiento, como encendimiento de fuego. Y la luz de Israel será por fuego, y su Santo por llama que abrase y consuma en un día sus cardos y sus espinas. La gloria de su breña, y de su campo fértil consumirá desde el alma hasta la carne; y será como deshecha de alférez. Y los árboles que quedaren en su breña, serán por cuenta, que un niño los pueda contar. Y acontecerá en aquel tiempo, que los que hubieren quedado de Israel, y los que hubieren quedado de la casa de Jacob, nunca más estriben sobre el que los hirió; porque estribarán sobre Jehová, Santo de Israel, con verdad. ¶ Los restos se convertirán, los restos de Jacob, al Dios fuerte. Porque si tu pueblo, o! Israel, fuere como las arenas de la mar, los restos se convertirán en él. La consumación fenecida inunda justicia. Por tanto el Señor Jehová de los ejércitos hará consumación, y fenecimiento en medio de toda la tierra. ¶ Por tanto el Señor Jehová de los ejércitos dice así: No temas, pueblo mío, morador de Sión, del Asur. Con vara te herirá, y contra ti alzará su palo por la vía de Egipto: Mas desde aun poco, un poquito, se acabará el furor, y mi enojo, para fenecimiento de ellos. Y levantará Jehová de los ejércitos azote contra él, como la matanza de Madián a la peña de Horeb; y alzará su vara sobre la mar, por la vía de Egipto. Y acaecerá en aquel tiempo, que su carga será quitada de tu hombro, y su yugo de tu cerviz; y el yugo se empodrecerá delante de la unción. ¶ Vino hasta Ajad, pasó hasta Migrón: en Micmas contará su ejército. Pasaron el vado: alojaron en Geba: Rama tembló: Gabaa de Saul huyó. Grita a alta voz hija de Gallim: Laisa, haz que te oiga la pobrecilla Anatot. Madmena se alborotó: los moradores de Gebim se juntarán. Aun vendrá día cuando reposará en Nob: alzará su mano al monte de la hija de Sión, al collado de Jerusalem. He aquí que el Señor Jehová de los ejércitos desgajará el ramo con fortaleza; y los de grande altura serán cortados, y los altos serán humillados. Y cortará con hierro la espesura de la breña; y el Líbano caerá con fortaleza.
Morning Prayer — Second Lesson
Acts 10
Y había un varón en Cesarea llamado Cornelio, centurión de la compañía que se llamaba la Italiana, Piadoso, y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y que oraba a Dios siempre. Este vio en visión manifiestamente, como a la hora de nona del día, a un ángel de Dios que entraba a él, y le decía: Cornelio. Y él, puestos en él los ojos, espantado, dijo: ¿Qué es esto, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido en memoria a la presencia de Dios. Envía pues ahora varones a Joppe, y haz venir a un tal Simón, que tiene por sobrenombre Pedro. Este posa en casa de un cierto Simón, curtidor, que tiene su casa junto a la mar: él te dirá lo que debes hacer. E ido el ángel que hablaba con Cornelio, llamó a dos de sus criados, y a un soldado temeroso del Señor, de los que estaban siempre con él. A los cuales, después de habérselo contado todo, los envió a Joppe. ¶ Y un día después, yendo ellos de camino, y llegando cerca de la ciudad, Pedro subió sobre la casa a orar, cerca de la hora de sexta. Y aconteció que le vino una grande hambre, y quiso comer, y aparejándoselo ellos, cayó en un éxtasis. Y vio el cielo abierto, y que descendía a él un vaso, como un gran lienzo, que atado de los cuatro cantos fue abajado del cielo a la tierra: En el cual había de todos los animales cuadrúpedos de la tierra, y fieras, y reptiles, y aves del cielo. Y le vino una voz, diciendo: Levántate, Pedro, mata, y come. Entonces Pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común, ni inmunda, he comido jamás. Y volvió la voz a decirle la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común. Y esto fue hecho por tres veces; y el vaso volvió a ser recogido en el cielo. Y estando Pedro dudando dentro de sí, que sería la visión que había visto, he aquí, los varones que habían sido enviados por Cornelio, que preguntando por la casa de Simón, llegaron a la puerta. Y llamando, preguntaron, si Simón, que tenía por sobrenombre Pedro, posaba allí. Y estando Pedro pensando en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí, tres varones te buscan. Levántate pues, y desciende, y no dudes de ir con ellos, porque yo los he enviado. Entonces Pedro descendiendo a los varones que le eran enviados por Cornelio, dijo: He aquí, yo soy el que buscáis: ¿qué es la causa por qué habéis venido? Y ellos dijeron: Cornelio, el centurión, varón justo, y temeroso de Dios, y de buen testimonio entre toda la nación de los Judíos, ha sido amonestado de Dios por un santo ángel, que te hiciese venir a su casa, y oyese de ti algunas palabras. Pedro entonces metiéndolos dentro, los hospedó: y al día siguiente se fue con ellos; y le acompañaron algunos de los hermanos de Joppe. Y al otro día después entraron en Cesarea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo llamado a sus parientes, y a los amigos más familiares. Y como Pedro entró, Cornelio le salió a recibir; y derribándose a sus pies, le adoró. Mas Pedro le levantó, diciendo: Álzate, que yo mismo también soy hombre. Y hablando con él, entró; y halló a muchos que se habían juntado. Y les dijo: Vosotros sabéis, que no es lícito a un hombre Judío juntarse, o llegarse a uno de otra nación; mas me ha mostrado Dios, que a ningún hombre llame común o inmundo. Por lo cual llamado, he venido sin vacilar. Así que pregunto, ¿por qué causa me habéis hecho venir? Entonces Cornelio dijo: Cuatro días ha que a esta hora yo estaba ayunando; y a la hora de nona estando orando en mi casa, he aquí, un varón se puso delante de mí en vestido resplandeciente, Y dijo: Cornelio, tu oración es oída, y tus limosnas han venido en memoria a la presencia de Dios. Envía pues a Joppe, y haz venir a Simón, que tiene por sobrenombre Pedro: éste posa en casa de Simón, curtidor, junto a la mar, el cual venido, te hablará. Así que, envié luego a ti; y tú has hecho bien viniendo. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios para oír todo lo que Dios te ha mandado. Entonces Pedro, abriendo su boca, dijo: Hallo por verdad, que Dios no hace acepción de personas: Sino que de cualquiera nación, el que le teme y obra justicia, es de su agrado. La palabra que Dios envió a los hijos de Israel, anunciando la paz por Jesu Cristo: (este es el Señor de todos:) Vosotros sabéis, es decir, la cosa que ha sido hecha por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que Juan predicó: A Jesús de Nazaret, como le ungió Dios del Espíritu Santo, y de poder, el cual pasó haciendo bienes, y sanando a todos los oprimidos del diablo; porque Dios era con él. Y nosotros somos testigos de todas las cosas que hizo en la tierra de Judea, y en Jerusalem, al cual mataron colgándole en un madero. A éste Dios le levantó al tercero día, e hizo que apareciese manifiestamente: No a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios antes había ordenado, es a saber, a nosotros, que comimos, y bebimos juntamente con él, después que resucitó de entre los muertos. Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. A éste dan testimonio todos los profetas, de que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados en su nombre. Estando aun hablando Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían la palabra. Y se espantaron los creyentes que eran de la circuncisión, que habían venido con Pedro, de que también sobre los Gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. Porque los oían que hablaban en lenguas extrañas, y que magnificaban a Dios. Entonces Pedro respondió: ¿Puede alguien impedir el agua, que no sean bautizados estos, que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? Y los mandó bautizar en el nombre del Señor. Y le rogaron que se quedase con ellos por algunos días.
Responsorial Psalm
Psalm 98
Cantád a Jehová canción nueva: porque ha hecho maravillas. Su diestra le ha salvado, y el brazo de su santidad. Jehová ha hecho notoria su salud: en ojos de las naciones ha descubierto su justicia. Háse acordado de su misericordia y de su verdad para con la casa de Israel: todos los términos de la tierra han visto la salud de nuestro Dios. Cantád alegres a Jehová toda la tierra; gritád, y cantád, y decíd salmos. Decíd salmos a Jehová con arpa: con arpa y voz de salmodia. Con trompetas, y sonido de bocina: cantád alegres delante del Rey Jehová. Brame la mar y su plenitud: el mundo y los que habitan en él. Los ríos batan las manos: juntamente hagan regocijo los montes, Delante de Jehová; porque vino a juzgar la tierra: juzgará al mundo con justicia: y a los pueblos con rectitud.
Gospel
Matthew 11:2-10
Y oyendo Juan en la prisión los hechos de Cristo, envióle dos de sus discípulos, Diciendo: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro? Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, hacéd saber a Juan las cosas que oís y veis. Los ciegos ven, y los cojos andan: los leprosos son limpiados, y los sordos oyen: los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio. Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí. ¶ E idos ellos, comenzó Jesús a decir de Juan a las multitudes: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿una caña que es meneada del viento? O ¿qué salisteis a ver? ¿un hombre vestido de ropas delicadas? He aquí, los que traen ropas delicadas, en las casas de los reyes están. O ¿qué salisteis a ver? ¿profeta? Ciertamente os digo, y más que profeta. Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, que aparejará tu camino delante de ti.
Responsorial Psalm
Psalm 34
Bendeciré a Jehová en todo tiempo; siempre será su alabanza en mi boca. En Jehová se alabará mi alma; oirán los mansos, y alegrarse han. Engrandecéd a Jehová, conmigo; y ensalcemos su nombre a una. Busqué a Jehová, y él me oyó; y de todos mis miedos me libró. Miraron a él, y fueron alumbrados; y sus rostros no se avergonzaron. Este pobre llamó, y Jehová le oyó, y de todas sus angustias le escapó. El ángel de Jehová asienta campo en derredor de los que le temen, y los defiende. Gustád, y ved que es bueno Jehová; dichoso el varón que confiará en él. Teméd a Jehová sus santos; porque no hay falta para los que le temen. Los leoncillos empobrecieron, y tuvieron hambre; y los que buscan a Jehová, no tendrán falta de ningún bien. Veníd, hijos, oídme; temor de Jehová os enseñaré. ¿Quién es el varón que desea vida, qué codicia días para ver bien? Guarda tu lengua de mal, y tus labios de hablar engaño. Apártate del mal, y haz el bien; inquiere la paz, y síguela. Los ojos de Jehová están sobre los justos; y sus oídos al clamor de ellos. La ira de Jehová contra los que mal hacen, para cortar de la tierra la memoria de ellos. Clamaron, y Jehová los oyó: y de todas sus angustias los escapó. Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón: y a los molidos de espíritu salvará. Muchos son los males del justo: y de todos ellos le escapará Jehová. Guardando todos sus huesos; uno de ellos no será quebrantado. Matará al malo la maldad; y los que aborrecen al justo serán asolados. Redime Jehová la vida de sus siervos; y no serán asolados todos los que en él confían.
Responsorial Psalm
Psalm 44
Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado la obra que hiciste en sus tiempos, en los tiempos antiguos. Tú con tu mano echaste a las naciones, y los plantaste a ellos: afligiste los pueblos, y los enviaste. Porque no heredaron la tierra por su espada, ni su brazo les libró; si no tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, por que los amaste. Tú eres mi Rey o! Dios: manda saludes a Jacob. Por ti acornearemos a nuestros enemigos: en tu nombre atropellaremos a nuestros adversarios. Porque no confiaré en mi arco, ni mi espada me salvará. Porque tú nos has guardado de nuestros enemigos: y a los que nos aborrecieron, has avergonzado. En Dios nos alabamos todo el día; y para siempre loaremos tu nombre. Selah. También nos has desechado, y nos has hecho avergonzar; y no sales en nuestros ejércitos. Hicístenos volver atrás del enemigo: y los que nos aborrecieron, nos saquearon para sí. Pusístenos como a ovejas para comer: y esparcístenos entre las naciones. Has vendido a tu pueblo de balde; y no pujaste en sus precios. Pusístenos por vergüenza a nuestros vecinos, por escarnio y por burla a nuestros al derredores. Pusístenos por proverbio entre las naciones; por movimiento de cabeza en los pueblos. Cada día mi vergüenza está delante de mí, y la confusión de mi rostro me cubre, De la voz del que me avergüenza y deshonra; del enemigo, y del que se venga. Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti; y no hemos faltado a tu concierto. No se ha vuelto atrás nuestro corazón; y no se han apartado nuestros pasos de tus caminos; Cuando nos quebrantaste en el lugar de los dragones, y nos cubriste con sombra de muerte. Si nos olvidásemos del nombre de nuestro Dios; y si alzásemos nuestras manos a dios ajeno; ¿Dios no demandaría esto? porque él conoce los secretos del corazón. Porque por tu causa nos matan cada día; somos tenidos como ovejas para el degolladero. Despierta, ¿por qué duermes, Señor? Despierta, no te alejes para siempre. ¿Por qué escondes tu rostro, y te olvidas de nuestra aflicción, y de nuestra opresión? Porque nuestra alma se ha agobiado hasta el polvo: nuestro vientre está pegado con la tierra. Levántate para ayudarnos; y redímenos por tu misericordia.
Responsorial Psalm
Psalm 10
¿Por qué estás lejos, Jehová? ¿por qué te escondes en los tiempos de la angustia? Con arrogancia el malo persigue al pobre; sean tomados en los pensamientos que pensaron. Por cuanto se alabó el malo del deseo de su alma: y diciendo bien del robador, blasfema de Jehová. El malo por la altivez de su rostro no busca a Dios: no hay Dios en todos sus pensamientos. Sus caminos atormentan en todo tiempo: altura son tus juicios delante de él: en todos sus enemigos resopla. Dice en su corazón: No seré movido de generación a generación, porque no fui en mal. De maldición hinchió su boca, y de engaños y fraude: debajo de su lengua molestia y maldad. Está en las asechanzas de las aldeas; en los escondrijos mata al inocente: sus ojos están mirando por el pobre. Asecha de encubierto, como el león desde su cama: asecha para arrebatar al pobre: arrebata al pobre trayéndole en su red. Encógese, abájase, y cae en sus fuerzas multitud de afligidos. Dice en su corazón: Dios está olvidado, ha encubierto su rostro, nunca lo vio. ¶ Levántate, o! Jehová Dios, alza tu mano: no te olvides de los pobres. ¿Por qué ensaña el malo a Dios? dijo en su corazón: No inquirirás. Tú has visto: porque tú miras el trabajo, y el enojo, para dar en tus manos: a ti se remite el pobre; al huérfano tú fuiste ayudador. Quebranta el brazo del depravado y del maligno: buscarás su maldad, y no la hallarás. Jehová, Rey eterno y perpetuo; de su tierra fueron destruidas las gentes. El deseo de los humildes oíste, o! Jehová: tú dispones su corazón, y haces atento tu oído: Para juzgar al huérfano y al pobre; no volverá más a quebrantar el hombre de la tierra.
Evening Prayer — First Lesson
Isaiah 34
Naciones, allegáos a oír; y escuchád, pueblos. Oiga la tierra, y lo que la hinche: el mundo, y todo lo que produce. Porque Jehová está airado sobre todas las naciones, y enojado sobre todo el ejército de ellas: destruirlas ha, y entregarlas ha al matadero. Y los muertos de ellas serán echados por ahí, y de sus cuerpos muertos se levantará hedor; y los montes se desleirán por la multitud de su sangre. Y todo el ejército de los cielos se corromperá, y plegarse han los cielos como un libro; y todo su ejército caerá, como se cae la hoja de la parra, y como se cae la de la higuera. Porque en los cielos se embriagará mi espada: he aquí que descenderá sobre Edom en juicio, y sobre el pueblo de mi anatema. Llena está de sangre la espada de Jehová, engrasada está de grosura de sangre de corderos y de cabritos, de grosura de riñones de carneros; porque Jehová tiene sacrificio en Bosra, y grande matanza en tierra de Edom. Y con ellos descenderán unicornios, y toros con becerros; y su tierra se emborrachará de sangre, y su polvo se engrasará de grosura. Porque será día de venganza de Jehová: año de pagamientos en el pleito de Sión. Y sus arroyos se tornarán en pez, y su polvo en azufre, y su tierra en pez ardiente. No se apagará de noche ni de día, perpetuamente subirá su humo: de generación en generación será asolada, para siempre nadie pasará por ella. Y tomarla han en posesión el pelícano y el mochuelo, la lechuza y el cuervo morarán en ella; y extenderse ha sobre ella cordel de nada, y niveles de vanidad. Llamarán a sus príncipes, príncipes sin reino: y todos sus grandes serán nada. En sus alcázares crecerán espinas y hortigas, y cardos en sus fortalezas; y serán morada de dragones, y patio para los pollos de los avestruces. Y las bestias monteses se encontrarán con los gatos cervales, y el fauno gritará a su compañero: lamia también tendrá allí asiento, y hallará reposo para sí. Allí anidará el cuquillo, conservará sus huevos, y sacará sus pollos, y juntarlos ha debajo de sus alas. También se juntarán allí buitres, cada uno con su compañera. Preguntád de lo que está escrito en el libro de Jehová, y leed, si faltó alguno de ellos: ninguno faltó con su compañera; porque su boca mandó, y su mismo espíritu las congregó. Y él les echó las suertes, y su mano les repartió con cordel: por tanto para siempre la tendrán por heredad, de generación en generación morarán allí.
Second Reading
Revelation 10
Y ví otro ángel fuerte descender del cielo, vestido de una nube, y el arco del cielo estaba sobre su cabeza, y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego. Y tenía en su mano un librito abierto; y puso su pie derecho sobre la mar, y el izquierdo sobre la tierra; Y clamó con grande voz, como cuando un león brama: y cuando hubo clamado, siete truenos hablaron sus voces. Y cuando los siete truenos hubieron hablado sus voces, yo las iba a escribir; y oí una voz del cielo, que me decía: Sella las cosas que los siete truenos han hablado, y no las escribas. Y el ángel que yo ví estar en pie sobre la mar, y sobre la tierra, levantó su mano al cielo, Y juró por el que vive para siempre jamás, que ha creado el cielo, y las cosas que en él están, y la tierra, y las cosas que en ella están, y la mar, y las cosas que en ella están, que el tiempo no será más: Pero que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comenzare a tocar la trompeta, el misterio de Dios será consumado, como él lo evangelizó a sus siervos los profetas. Y oí la voz del cielo que hablaba conmigo otra vez, y que decía: Anda, y toma el librito abierto de la mano del ángel, que está sobre la mar, y sobre la tierra. Y fui al ángel, diciéndole que me diese el librico; y él me dijo: Tómalo, y devóralo, y él te hará amargar tu vientre; empero en tu boca será dulce como la miel. Y tomé el librico de la mano del ángel, y lo devoré; y era dulce en mi boca como la miel; y después que lo hube comido, fue amargo mi vientre. Y él me dijo: Necesario es que otra vez profetices a muchos pueblos, y naciones, y lenguas, y reyes.
Second Reading
Philippians 1
Pablo y Timoteo, siervos de Jesu Cristo, a todos los santos en Cristo Jesús, que están en Filipos, con los obispos, y diáconos: Gracia a vosotros, y paz de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesu Cristo. Doy gracias a mi Dios, toda vez que me acuerdo de vosotros, Siempre en todas mis oraciones haciendo oración por todos vosotros con gozo, De vuestra participación en el evangelio, desde el primer día hasta ahora: Confiando de esto mismo, es a saber, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesu Cristo: Así como es justo que yo piense esto de todos vosotros, por cuanto os tengo en el corazón; puesto que así en mis prisiones, como en la defensa y confirmación del evangelio, todos vosotros sois partícipes de mi gracia. Porque testigo me es Dios de como os amo a todos vosotros en las entrañas de Jesu Cristo. Y esto pido a Dios: Que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento: Para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros y sin ofensa para el día de Cristo: Llenos de los frutos de justicia que son por Jesu Cristo, para gloria y loor de Dios. Mas quiero, hermanos, que sepáis, que las cosas concernientes a mí han contribuido más bien al adelantamiento del evangelio; De tal manera, que mis prisiones en Cristo se han hecho bien conocidas en todo el palacio, y en todos los demás lugares; Y los más de los hermanos en el Señor, tomando ánimo con mis prisiones, osan más atrevidamente hablar la palabra sin temor. Algunos, a la verdad, aun por envidia y porfía predican a Cristo; mas otros también de buena voluntad: Aquellos por contención anuncian a Cristo, no sinceramente, pensando añadir mayor apretura a mis prisiones: Mas estos por amor, sabiendo que yo he sido puesto por defensa del evangelio. ¿Qué hay pues? Esto no obstante, de todas maneras, o por pretexto o por verdad, Cristo es anunciado; y en esto me huelgo, y aun me holgaré. Porque sé que esto se me tornará a salud por vuestra oración, y por el suplimiento del Espíritu de Jesu Cristo. Conforme a mi deseo y esperanza, que en nada seré confundido; antes que con toda confianza, como siempre, así ahora también será engrandecido Cristo en mi cuerpo, o por vida, o por muerte. Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Mas, si viviere en la carne, esto me da fruto de trabajo; sin embargo lo que escogeré, yo no lo sé; Porque por ambas partes estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir, y estar con Cristo, que es mucho mejor: Mas el quedar en la carne, es más necesario por causa de vosotros. Y confiando en esto, sé que quedaré, y permaneceré con todos vosotros, para vuestro provecho, y gozo en la fe. Para que abunde más en Jesu Cristo el motivo de vuestra gloria en mí, por mi venida otra vez a vosotros. Solamente que vuestro proceder sea digno del evangelio de Cristo; para que, o sea que venga y os vea, o que esté ausente, oiga de vosotros, que estáis firmes en un mismo espíritu, con un mismo ánimo combatiendo juntamente por la fe del evangelio; Y en nada espantados de los que se oponen, lo cual para ellos ciertamente es indicio de perdición, mas para vosotros de salud, y esto de Dios. Porque a vosotros os es concedido en nombre de Cristo no solo que creáis en él, sino también que padezcáis por él. Teniendo en vosotros la misma lucha que habéis visto en mí, y ahora oís estar en mí.
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1 Thessalonians 3:12-4:2
Y el Señor os haga crecer y abundar en amor los unos para con los otros, y para con todos, así como también nosotros para con vosotros. Para que sean confirmados vuestros corazones en la santidad irreprensibles delante del Dios y Padre nuestro, en la venida del Señor nuestro Jesu Cristo con todos sus santos. Resta, pues, hermanos, que os roguemos y exhortemos en el Señor Jesús, que de la manera que recibisteis de nosotros de como debéis andar, y agradar a Dios, así abundéis más y más. Porque ya sabéis qué mandamientos os dimos por el Señor Jesús.
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Romans 9:30-33
¶ ¿Qué diremos pues? Que los Gentiles que no seguían justicia han alcanzado la justicia: es a saber, la justicia que es por la fe; E Israel que seguía la ley de justicia, no ha alcanzado a la ley de la justicia. ¿Por qué? Porque no la buscaron por fe; mas como por las obras de la ley. Por lo cual tropezaron en la piedra de tropiezo; Como está escrito: He aquí, pongo en Sión piedra de tropiezo, y roca de caída; y todo aquel que creyere en él, no será avergonzado.
Gospel
Luke 12
En esto habiéndose juntado millares de gentes, de modo que unos a otros se hollaban, comenzó a decir a sus discípulos: Primeramente guardáos de la levadura de los Fariseos, que es hipocresía. Porque nada hay encubierto, que no haya de ser descubierto; ni oculto, que no haya de ser sabido. Por tanto las cosas que dijisteis en tinieblas, en luz serán oídas; y lo que hablasteis al oído en las cámaras, será pregonado desde los tejados. Mas os digo, amigos míos: No tengáis temor de los que matan el cuerpo, y después no tienen más que hagan; Mas yo os enseñaré a quien temáis: Teméd a aquel que después que hubiere muerto, tiene potestad de echar en el infierno: de cierto os digo: A éste teméd. ¿No se venden cinco pajarillos por dos blancas, y ni uno de ellos está olvidado delante de Dios? Y aun los cabellos de vuestra cabeza, todos están contados. No temáis pues: de más estima sois vosotros que muchos pajarillos. Pero os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del hombre le confesará delante de los ángeles de Dios. Mas el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios. Y todo aquel que dice palabra contra el Hijo del hombre, le será perdonado; mas al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado. Y cuando os trajeren a las sinagogas, y a los magistrados y potestades, no estéis solícitos como, o qué hayáis de responder, o qué hayáis de decir. Porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que será menester decir. ¶ Y le dijo uno de la compañía: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia. Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me puso por juez, o partidor sobre vosotros? Y les dijo: Mirád, y guardáos de avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. Y les dijo una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había llevado muchos frutos; Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, que no tengo donde junte mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis alfolíes, y los edificaré mayores; y allí juntaré todos mis frutos y mis bienes; Y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes en depósito para muchos años: repósate, come, bebe, huélgate. Y díjole Dios: ¡Insensato! esta noche vuelven a pedir tu alma; ¿y lo que has aparejado, cuyo será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios. Y dijo a sus discípulos: Por tanto os digo: No estéis solícitos de vuestra vida, qué comeréis; ni del cuerpo, qué vestiréis. La vida más es que la comida; y el cuerpo, que el vestido. Considerád los cuervos, que ni siembran, ni siegan: que ni tienen almacén, ni alfolí; y Dios los alimenta. ¿Cuánto de más estima sois vosotros que las aves? ¿Quién de vosotros podrá con su solicitud añadir a su estatura un codo? Pues si no podéis aun lo que es menos, ¿para qué estaréis solícitos de lo de más? Considerád los lirios, como crecen: no labran, ni hilan; y os digo, que ni Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos. Y si así viste Dios a la yerba, que hoy está en el campo, y mañana es echada en el horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe? Vosotros, pues, no procuréis qué hayáis de comer, o qué hayáis de beber, y no seáis de ánimo dudoso; Porque todas estas cosas las gentes del mundo las buscan; que vuestro Padre sabe que habéis menester estas cosas. Mas procurád el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas. No temáis, oh manada pequeña, porque al Padre ha placido daros el reino. Vendéd lo que poseéis, y dad limosna: hacéos bolsas que no se envejecen, tesoro en los cielos que nunca falte: donde ladrón no llega, ni polilla corrompe. Porque donde está vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón. ¶ Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras luces encendidas; Y vosotros, semejantes a hombres que esperan cuando su señor ha de volver de las bodas; para que cuando viniere y tocare, luego le abran. Bienaventurados aquellos siervos, los cuales, cuando el señor viniere, hallare velando: de cierto os digo, que él se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y saliendo les servirá. Y aunque venga a la segunda vela, y aunque venga a la tercera vela, y los hallare así, bienaventurados son los tales siervos. Esto empero sabéd, que si supiese el padre de familias a qué hora había de venir el ladrón, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa. Vosotros, pues, también estád apercibidos; porque a la hora que no pensáis, el Hijo del hombre vendrá. Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábola a nosotros, o también a todos? Y dijo el Señor: ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente, al cual el señor pondrá sobre su familia, para que en tiempo les dé su ración? Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando el señor viniere, hallare haciendo así. En verdad os digo, que él le pondrá sobre todos sus bienes. Mas si el tal siervo dijere en su corazón: Mi señor se tarda de venir, y comenzare a herir los siervos y las criadas, y a comer, y a beber, y a borrachear, Vendrá el señor de aquel siervo el día que él no espera, y a la hora que él no sabe; y le apartará, y pondrá su suerte con los infieles. Porque el siervo que entendió la voluntad de su señor, y no se apercibió, ni hizo conforme a su voluntad, será azotado mucho. Mas el que no entendió, e hizo por qué ser azotado, será azotado poco, porque a cualquiera que fue dado mucho, mucho será vuelto a demandar de él; y al que encomendaron mucho, más será de él pedido. ¶ Fuego vine a meter en la tierra, ¿y qué quiero, si ya está encendido? Empero, de bautismo me es necesario ser bautizado, ¡y cómo me angustio hasta que sea cumplido! ¿Pensáis que he venido a la tierra a dar paz? No, os digo; mas disensión. Porque estarán de aquí adelante cinco en una casa divididos, tres contra dos, y dos contra tres. El padre estará dividido contra el hijo, y el hijo contra el padre: la madre contra la hija, y la hija contra la madre: la suegra contra su nuera, y la nuera contra su suegra. Y decía también al pueblo: Cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís: Agua viene; y es así. Y cuando sopla el austro, decís: Habrá calor; y lo hay. ¡Hipócritas! Sabéis examinar la faz del cielo y de la tierra, ¿y este tiempo, como no lo examináis? ¿Mas por qué aun de vosotros mismos no juzgáis lo que es justo? Pues cuando vas al magistrado con tu adversario, procura en el camino de librarte de él, porque no te traiga al juez, y el juez te entregue al alguacil, y el alguacil te meta en la cárcel. Te digo que no saldrás de allá hasta que hayas pagado hasta el postrer cornado.
Evening Prayer — Second Lesson
James 3
Hermanos míos, no os hagáis muchos de vosotros maestros, sabiendo que recibiremos mayor condenación. Porque todos ofendemos en muchas cosas. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, que también puede con freno gobernar todo el cuerpo. He aquí, nosotros ponemos a los caballos frenos en las bocas para que nos obedezcan, y gobernamos todo su cuerpo. He aquí también las naos, siendo tan grandes, y siendo llevadas de impetuosos vientos, son sin embargo gobernadas con un muy pequeño gobernalle por donde quiera que quisiere la gana del que las gobierna. Semejantemente también la lengua es un pequeñito miembro, mas se gloría de grandes cosas. He aquí, un pequeño fuego, ¡cuán grande bosque enciende! Y la lengua es un fuego, digo, un mundo de maldad. Así la lengua está puesta entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda natural; y es inflamada del gehena. Porque toda naturaleza de bestias fieras, y de aves, y de serpientes, y de los de la mar, se doma, y es domada por la naturaleza humana; Pero ningún hombre puede domar la lengua: es un mal que no puede ser refrenado, y está llena de veneno mortal. Con ella bendecimos a Dios, y al Padre, y con ella maldecimos a los hombres, los cuales son hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca procede bendición y maldición. Hermanos míos, no conviene que estas cosas sean así hechas. ¿Echa alguna fuente por un mismo manantial agua dulce y amarga? Hermanos míos, ¿puede la higuera producir aceitunas; o la vid, higos? Así ninguna fuente puede dar agua salada y dulce. ¿Quién es sabio, y entendido entre vosotros? muestre por buena conversación sus obras en mansedumbre de sabiduría. Empero si tenéis envidia amarga, y contención en vuestros corazones, no os glorieis, ni seáis mentirosos contra la verdad; Porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino que es terrena, animal, y demoniaca. Porque donde hay envidia y contención, allí hay tumulto, y toda obra perversa. Empero la sabiduría que es de lo alto, primeramente es pura, después pacífica, modesta, fácil de persuadir, llena de misericordia y de buenos frutos, no juzgadora, no fingida. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen paz.
Gospel
Luke 3:10-18
Y las multitudes le preguntaban, diciendo: ¿Pues, qué haremos? Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos ropas, dé al que no tiene; y el que tiene alimentos, haga lo mismo. Y vinieron también publicanos para ser bautizados, y le dijeron: ¿Maestro, qué haremos nosotros? Y él les dijo: No demandéis más de lo que os está ordenado. Y le preguntaron también los soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dice: No maltratéis a nadie, ni oprimáis; y sed contentos con vuestros salarios. ¶ Y estando el pueblo esperando, y pensando todos de Juan en sus corazones, si él fuese el Cristo, Respondió Juan, diciendo a todos: Yo, a la verdad, os bautizo con agua; mas viene uno que es más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de sus zapatos: él os bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. Cuyo aventador está en su mano; y limpiará su era, y juntará el trigo en su alfolí: mas quemará la paja en fuego que nunca se apagará. Así que amonestando otras muchas cosas también, anunciaba el evangelio al pueblo.
Gospel
Luke 22:47-53
¶ Estando aun hablando él, he aquí, una multitud de gente, y el que se llamaba Júdas, uno de los doce, iba delante de ellos; y se llegó a Jesús, para besarle. Entonces Jesús le dijo: ¿Júdas, con un beso entregas al Hijo del hombre? Y viendo los que estaban junto a él lo que había de ser, le dijeron: Señor, ¿heriremos con espada? Y uno de ellos hirió al criado del sumo sacerdote, y le quitó la oreja derecha. Y respondiendo Jesús, dijo: Dejád hasta aquí. Y tocando su oreja, le sanó. Dijo después Jesús a los príncipes de los sacerdotes, y a los capitanes del templo, y a los ancianos que habían venido contra él: ¿Cómo a ladrón habéis salido con espadas y con palos? Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas ésta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas.
Gospel
Matthew 5
Y viendo Jesús las multitudes, subió a un monte; y sentándose él, se llegaron a él sus discípulos. Y abriendo él su boca, les enseñaba, diciendo: Bienaventurados los pobres en espíritu; porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los tristes; porque ellos recibirán consolación. Bienaventurados los mansos; porque ellos recibirán la tierra por heredad. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia; porque ellos serán hartos. Bienaventurados los misericordiosos; porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los de limpio corazón; porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacificadores; porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia; porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois, cuando os maldijeren, y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo. Regocijáos y alegráos; porque vuestro galardón es grande en los cielos; que así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros. ¶ Vosotros sois la sal de la tierra; y si la sal perdiere su sabor, ¿con qué será salada? no vale más para nada; sino que sea echada fuera, y sea hollada de los hombres. Vosotros sois la luz del mundo. La ciudad asentada sobre el monte no se puede esconder. Ni se enciende la luz, y se pone debajo de un almud, sino en el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así pues alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. ¶ No penséis que he venido para invalidar la ley, o los profetas: no he venido para invalidarlos, sino para cumplirlos. Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota, ni un tilde perecerá de la ley, sin que todas las cosas sean cumplidas. De manera que cualquiera que quebrantare uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñare a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los hiciere, y enseñare, éste será llamado grande en el reino de los cielos. Porque yo os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y de los Fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. ¶ Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; mas cualquiera que matare, estará expuesto a juicio. Yo pues os digo, que cualquiera que se enojare sin razón con su hermano, estará expuesto a juicio; y cualquiera que dijere a su hermano: Raca, estará expuesto al concilio; y cualquiera que a su hermano dijere: Insensato, estará expuesto al fuego del infierno. Por tanto si trajeres tu presente al altar, y allí te acordares, que tu hermano tiene algo contra ti, Deja allí tu presente delante del altar, y vé: vuelve primero en amistad con tu hermano, y entonces vé, y ofrece tu presente. Pónte de acuerdo con tu adversario presto, entre tanto que estás con él en el camino; porque no acontezca que el adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al ministro; y seas echado en prisión. De cierto te digo, que no saldrás de allí, hasta que pagues el postrer cornado. ¶ Oísteis que fue dicho a los antiguos: No cometerás adulterio: Yo pues os digo, que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. Por tanto si tu ojo derecho te fuere ocasión de caer, sácale, y échale de ti; que mejor te es, que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Y si tu mano derecha te fuere ocasión de caer, córtala, y échala de ti: que mejor te es, que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. ¶ También fue dicho: Cualquiera que despidiere a su mujer, déle carta de divorcio. Mas yo os digo, que el que despidiere a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casare con la despedida, comete adulterio. ¶ También oísteis que fue dicho a los antiguos: No te perjurarás; mas cumplirás al Señor tus juramentos. Yo pues os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; Ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalem, porque es la ciudad del gran Rey. Ni por tu cabeza jurarás; porque no puedes hacer un cabello blanco o negro. Mas sea vuestro hablar, Sí, sí: No, no; porque lo que es más de esto, de mal procede. ¶ Oísteis que fue dicho a los antiguos: Ojo por ojo; y diente por diente: Mas yo os digo: que no resistáis al mal: antes a cualquiera que te hiriere en tu mejilla derecha, vuélvele también la otra. Y al que quisiere ponerte a pleito, y tomarte tu ropa, déjale también la capa. Y a cualquiera que te forzare a ir una milla, ve con él dos. Al que te pidiere, dále; y al que quisiere tomar de ti prestado, no le rehúses. ¶ Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo; y aborrecerás a tu enemigo. Yo pues os digo: Amád a vuestros enemigos: bendecíd a los que os maldicen: hacéd bien a los que os aborrecen, y orád por los que os calumnian y os persiguen; Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos: que hace que su sol salga sobre malos y buenos; y llueve sobre justos e injustos. Porque si amareis a los que os aman, ¿qué galardón tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludareis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los publicanos? Sed pues vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)
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