Today's Readings
The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.
First Reading
Isaiah 29:1-13
¡Ay de Ariel, ciudad donde habitó David! Añadíd un año a otro: los corderos cesarán. Porque pondré a Ariel en apretura, y será desconsolada y triste; y será a mí como Ariel. Porque asentaré campo contra ti en derredor, y combatirte he con ingenios; y levantaré contra ti baluartes. Entonces serás humillada: hablarás desde la tierra, y tu habla saldrá del polvo; y será tu voz de la tierra, como voz de pitón, y tu habla murmurará del polvo. Más el estrépito de tus extranjeros será como polvo menudo, y la multitud de los fuertes como tamo que pasa; y será repentinamente, en un momento. De Jehová de los ejércitos serás visitada con truenos, y con terremotos, y con gran ruido, con torbellino, y tempestad, y llama de fuego consumidor. Y será como sueño de visión de noche la multitud de todas las naciones, que pelearán contra Ariel, y todos los que pelearán contra ella, y sus ingenios, y los que la pondrán en apretura. Será pues como el que sueña que tiene hambre, y parece que come: mas cuando se despierta, su alma está vacía; y como el que sueña que tiene sed, y parece que bebe: mas cuando se despierta, hállase cansado, y su alma todavía sedienta: así será la multitud de todas las naciones que pelearán contra el monte de Sión. Entontecéos, y entontecéd: cegáos, y cegád: emborracháos, y no de vino: titubeád, y no de sidra. Porque Jehová extendió sobre vosotros espíritu de sueño, y cerró vuestros ojos; cubrió de sueño vuestros profetas, y vuestros principales videntes. Y es a vosotros toda visión, como palabras de libro sellado, el cual si dieren al que sabe leer, y le dijeren: Leed ahora esto; dirá: No puedo, porque está sellado. Y si se diere el libro al que no sabe leer, y se le diga: Leed ahora esto; él dirá: No sé leer. ¶ Dice pues el Señor: Porque este pueblo de su boca se acercó, y de sus labios me honra, mas su corazón alejó de mí, y su temor para conmigo fue enseñado por mandamiento de hombres:
First Reading
Zephaniah 1
Palabra de Jehová que fue a Sofonías, hijo de Cusí, hijo de Godolías, hijo de Amarías, hijo de Ezequías, en días de Josías, hijo de Ammón, rey de Judá. Destruyendo destruiré todas las cosas de sobre la haz de la tierra, dijo Jehová: Destruiré los hombres, y las bestias: destruiré las aves del cielo, y los peces de la mar; y los impíos tropezarán; y talaré los hombres de sobre la haz de la tierra, dijo Jehová. Y extenderé mi mano sobre Judá, y sobre todos los moradores de Jerusalem; y talaré de este lugar la resta de Baal, y el nombre de sus camorreos, con sus sacerdotes; Y a los que se inclinan sobre los tejados al ejército del cielo, y a los que se inclinan, jurando por Jehová, y jurando por su rey. Y los que tornan atrás de en pos de Jehová, y los que no buscaron a Jehová, ni preguntaron por él. Calla delante de la presencia del Señor Jehová, porque el día de Jehová está cercano; porque Jehová ha aparejado sacrificio, prevenido ha sus convidados. Y será que en el día del sacrificio de Jehová, haré visitación sobre los príncipes, y sobre los hijos del rey, y sobre todos los que visten vestido extraño. Y en aquel día haré visitación sobre todos los que saltan la puerta, los que hinchen de robo y de engaño las casas de sus señores. Y habrá en aquel día, dice Jehová, voz de clamor desde la puerta del pescado, y aullido desde la escuela, y grande quebrantamiento desde los collados. Aullád moradores de Mactes, porque todo el pueblo que mercaba, es talado: talados son todos los que os traían plata. Y será en aquel tiempo, que yo escudriñaré a Jerusalem con antorchas; y haré visitación sobre los hombres que están sentados sobre sus heces, los cuales dicen en su corazón: Jehová ni hará bien ni mal. Y será saqueada su hacienda, y sus casas asoladas; y edificarán casas, mas no las morarán; y plantarán viñas, mas no beberán el vino de ellas. Cercano está el día grande de Jehová, cercano, y muy presuroso: voz amarga del día de Jehová: gritará allí el valiente. Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto: día de alboroto y de asolamiento, día de tinieblas y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento: Día de trompeta y de algazara sobre las ciudades fuertes, y sobre las torres altas. Y atribularé los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron a Jehová; y su sangre será derramada como polvo, y su carne como estiércol. Ni su plata, ni su oro los podrá librar en el día de la ira de Jehová; porque toda la tierra será consumida con el fuego de su zelo; porque ciertamente consumación apresurada hará con todos los moradores de la tierra.
First Reading
Isaiah 60:1-6
Levántate, resplandece: que viene tu lumbre, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Que he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad los pueblos; y sobre ti nacerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu lumbre, y los reyes al resplandor de tu sol. Alza tus ojos en derredor, y mira, todos estos se han juntado, vinieron a ti: tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas sobre el lado serán criadas. Entonces verás, y resplandecerás; y maravillarse ha, y ensancharse ha tu corazón, que se haya vuelto a ti la multitud de la mar, que la fortaleza de las naciones haya venido a ti. Multitud de camellos te cubrirá, pollinos de Madián, y de Efa: todos los de Sabá vendrán: oro e incienso traerán, y publicarán alabanzas de Jehová.
Morning Prayer — First Lesson
Isaiah 25
Jehová, Dios mío eres tú: ensalzarte he, y alabaré tu nombre; porque has hecho maravillas; los consejos antiguos, la verdad firme. Que tornaste la ciudad en montón, la ciudad fuerte en ruina: el alcázar de los extraños que no sea ciudad, ni nunca para siempre sea reedificada. Por esto te dará gloria el pueblo fuerte: la ciudad de naciones robustas te temerá. Porque fuiste fortaleza al pobre, fortaleza al menesteroso en su aflicción, amparo contra el turbión, sombra contra el calor, porque el ímpetu de los violentos, como turbión contra hastial. Como el calor en lugar seco, así humillarás el orgullo de los extraños; y como con calor que quema debajo de nube, harás marchitar el pimpollo de los robustos. ¶ Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos convite de engordados, convite de purificados, de gruesos tuétanos, de purificados líquidos. Y deshará en este monte la máscara de la cobertura con que están cubiertos todos los pueblos, y la cubierta que está extendida sobre todas las naciones. Destruirá a la muerte para siempre; y limpiará el Señor Jehová toda lágrima de todos los rostros; y quitará la vergüenza de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho. Y dirá en aquel día: He aquí, este es nuestro Dios, a quien esperamos, y salvarnos ha: este es Jehová a quien esperamos, gozarnos hemos y alegrarnos hemos en su salud. Porque la mano de Jehová reposará en este monte; y Moab será trillado debajo de él, como es trillada la paja en el muladar. Y extenderá su mano por medio de él, como la extiende el nadador para nadar; y abatirá su soberbia con los brazos de sus manos. Y allanará la fortaleza de tus muros altos: humillarla ha, derribarla ha a tierra, hasta el polvo.
Epistle
Philippians 4:4-7
Regocijáos en el Señor siempre: otra vez digo, que os regocijéis. Vuestra modestia sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. De nada estéis solícitos; sino que en todo dénse a conocer vuestras peticiones delante de Dios por la oración, y el ruego, con hacimiento de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús.
First Reading
Isaiah 13
Carga de Babilonia, que vio Isaías, hijo de Amós. Levantád bandera sobre un alto monte; alzád la voz a ellos: alzád la mano para que entren por las puertas de los príncipes. Yo mandé a mis santificados, asimismo llamé a mis valientes para mi ira, que se alegran con mi gloria. Murmullo de multitud suena en los montes, como de mucho pueblo: murmullo de sonido de reinos, de naciones congregadas. Jehová de los ejércitos ordena las haces de la batalla. Vienen de tierra lejana, de lo postrero de los cielos, Jehová y los instrumentos de su furor, para destruir toda la tierra. Aullád, porque cerca está el día de Jehová: como asolamiento del Todopoderoso vendrá. Por tanto todas manos se descoyuntarán; y todo corazón de hombre se desleirá, Y henchirse han de terror: angustias y dolores los comprenderán: tendrán dolores como mujer de parto: cada uno se embelesará mirando a su compañero: sus rostros, rostros de llamas. He aquí que el día de Jehová viene cruel; y enojo, y ardor de ira, para tornar la tierra en soledad, y raer de ella sus pecadores. Por lo cual las estrellas de los cielos y sus luceros no derramarán su lumbre: el sol se oscurecerá en naciendo, y la luna no echará su resplandor. Y visitaré la maldad sobre el mundo, y sobre los impíos su iniquidad; y haré que cese la arrogancia de los soberbios, y la altivez de los fuertes abatiré. Haré más precioso que el oro fino al varón; y al hombre, más que el oro de Ofir. Porque haré estremecer los cielos, y la tierra se moverá de su lugar en la indignación de Jehová de los ejércitos, y en el día de la ira de su furor. Y será como corza amontada, y como oveja sin pastor: cada cual mirará hacia su pueblo, y cada cual huirá a su tierra. Cualquiera que fuere hallado, será traspasado; y cualquiera que a ellos se juntare, caerá a cuchillo. Sus niños serán estrellados delante de ellos: sus casas serán saqueadas, y forzadas sus mujeres. He aquí que yo despierto contra ellos a los Medos, que no cuidarán de la plata, ni codiciarán oro. Mas con arcos tirarán a los niños, y no tendrán misericordia de fruto de vientre, ni su ojo perdonará a hijos. Y Babilonia, hermosura de reinos, y ornamento de la grandeza de los Caldeos, será como Sodoma y Gomorra a quienes trastornó Dios. Nunca más se habitará, ni se morará de generación en generación: ni hincará allí tienda el Árabe, ni pastores tendrán allí majada. Mas bestias fieras dormirán allí; y sus casas se henchirán de hurones: allí habitarán hijas del búho, y allí saltarán faunos. Y en sus palacios gritarán gatos cervales, y dragones en sus casas de deleite; y cercano está para venir su tiempo, y sus días no se alargarán.
Morning Prayer — Second Lesson
Acts 13
Había entonces en la iglesia, que estaba en Antioquía, profetas y doctores, como Barnabás, y Simón el que se llamaba Níger, y Lucio Cireneo, y Manaén, hermano de leche de Heródes el tetrarca, y Saulo. Ministrando pues estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartádme a Barnabás y a Saulo para la obra para la cual los he llamado. Entonces ayunando y orando, y poniéndoles las manos encima, los enviaron. Así que ellos, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia; y de allí navegaron a Chipre. Y llegados a Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las sinagogas de los Judíos; y tenían también a Juan por asistente. Y habiendo atravesado la isla hasta Pafo, hallaron a cierto hechicero, falso profeta, Judío, llamado Bar-jesús: El cual estaba con el procónsul Sergio Paulo, varón prudente. Este, llamando a Barnabás y a Saulo, deseaba oír la palabra de Dios. Mas les resistía Elimás el hechicero, (que así se interpreta su nombre,) procurando de apartar de la fe al procónsul. Entonces Saulo, que también se llama Pablo, lleno del Espíritu Santo, poniendo en él los ojos, Dijo: Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia, ¿no cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor? Ahora, pues, he aquí, la mano del Señor es sobre ti, y serás ciego, que no veas el sol por un tiempo. Y luego cayó en él oscuridad y tinieblas; y andando al derredor buscaba quien le condujese por la mano. Entonces el procónsul, viendo lo que había sido hecho, creyó, maravillado de la doctrina del Señor. ¶ Y partidos de Pafo, Pablo, y los que estaban con él, vinieron a Perges de Pamfilia: entonces Juan, apartándose de ellos, se volvió a Jerusalem. Y ellos pasando de Perges, vinieron a Antioquía de Pisidia; y entrando en la sinagoga un día de sábado, se asentaron. Y después de la lectura de la ley y de los profetas, los príncipes de la sinagoga enviaron a ellos, diciendo: Varones y hermanos, si hay en vosotros alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablád. Entonces Pablo, levantándose, hecha señal de silencio con la mano, dijo: Varones Israelitas, y los que teméis a Dios, escuchád. El Dios de este pueblo de Israel escogió a nuestros padres, y ensalzó el pueblo, siendo ellos extranjeros en la tierra de Egipto, y con brazo levantado los sacó de ella. Y por espacio como de cuarenta años soportó sus costumbres en el desierto. Y destruyendo las siete naciones en la tierra de Canaán, les repartió por suerte la tierra de ellas. Y después de esto les dio jueces como por cuatrocientos y cincuenta años, hasta el profeta Samuel. Y entonces demandaron rey; y les dio Dios a Saul, hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, por cuarenta años. Y quitado aquel, les levantó a David por rey, al cual dio testimonio, diciendo: He hallado a David, hijo de Jessé, varón conforme a mi corazón, el cual hará todas mis voluntades. De la simiente de éste, Dios, conforme a su promesa, ha levantado para Israel un Salvador, Jesús; Predicando Juan antes de su venida el bautismo de arrepentimiento a todo el pueblo de Israel. Mas como Juan cumpliese su carrera, dijo: ¿Quién pensáis que soy yo? Yo no soy él; mas, he aquí, viene en pos de mí uno, cuyos zapatos de los pies no soy yo digno de desatar. Varones y hermanos, hijos del linaje de Abraham, y los que de entre vosotros temen a Dios, a vosotros es enviada la palabra de esta salvación. Porque los que habitaban en Jerusalem, y sus príncipes, no conociendo a éste, ni a las voces de los profetas que se leen todos los sábados, condenándole las cumplieron. Y sin hallar en él causa de muerte, pidieron a Pilato que fuese muerto. Y habiendo cumplido todas las cosas que de él eran escritas, quitándole del madero, le pusieron en un sepulcro. Mas Dios le levantó de entre los muertos. El cual fue visto por muchos días de los que habían subido juntamente con él de Galilea a Jerusalem, los cuales son sus testigos ante el pueblo. Y nosotros os anunciamos la buena nueva de aquella promesa que fue hecha a los padres, La cual Dios ha cumplido a nosotros, los hijos de ellos, resucitando a Jesús: como también en el Salmo segundo está escrito: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy. Y que le levantó de los muertos para nunca más volver a corrupción, dijo así: Os daré las misericordias fieles prometidas a David. Por tanto en otro Salmo dice también: No permitirás que tu Santo vea corrupción. Porque a la verdad David, habiendo servido en su edad a la voluntad de Dios, durmió, y fue juntado con sus padres, y vio corrupción. Mas aquel que Dios levantó, no vio corrupción. Séaos pues notorio, varones y hermanos, que por éste os es anunciada remisión de pecados; Y de todo lo que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en éste es justificado todo aquel que creyere. Mirád pues que no venga sobre vosotros lo que está dicho en los profetas: Mirád, menospreciadores, y maravilláos, y desvanecéos; porque yo obro obra en vuestros días, obra que no la creeréis aunque alguien os la contare. ¶ Y salidos los Judíos de la sinagoga, los Gentiles les rogaron, que el sábado siguiente se les hablasen estas palabras. Y despedida la congregación, muchos de los Judíos, y de los prosélitos religiosos siguieron a Pablo y a Barnabás: los cuales hablándoles, les persuadían que permaneciesen en la gracia de Dios. Y el sábado siguiente se juntó casi toda la ciudad a oír la palabra de Dios. Entonces los Judíos, vistas las multitudes, fueron llenos de envidia, y contradecían a lo que Pablo decía, contradiciendo y blasfemando. Entonces Pablo y Barnabás, usando de libertad, dijeron, A vosotros a la verdad era menester que se os hablase primero la palabra de Dios; mas, pues que la desecháis, y os juzgáis indignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los Gentiles. Porque así nos lo mandó el Señor, diciendo: Te he puesto por luz de los Gentiles, para que seas por salvación hasta lo postrero de la tierra. Y los Gentiles oyendo esto, fueron gozosos, y glorificaban la palabra del Señor; y creyeron cuantos estaban ordenados para vida eterna. Y la palabra del Señor fue sembrada por toda aquella región. Mas los Judíos concitaron a las mujeres devotas y nobles, y a los principales de la ciudad, y levantaron persecución contra Pablo y Barnabás, a los cuales echaron de sus términos. Ellos entonces sacudiendo contra ellos el polvo de sus pies, se vinieron a Iconio. Y los discípulos fueron llenos de gozo, y del Espíritu Santo.
Responsorial Psalm
Psalm 104
Bendice, alma mía, a Jehová; Jehová Dios mío, mucho te has engrandecido, de gloria y de hermosura te has vestido. Que se cubre de luz como de vestidura, que extiende los cielos como una cortina; Que entabla con las aguas sus doblados, el que pone a las nubes por su carro, el que anda sobre las alas del viento. El que hace a sus ángeles espíritus, sus ministros al fuego flameante. ¶ El fundó la tierra sobre sus basas, no se moverá por ningún siglo. Con el abismo, como con vestido, la cubriste: sobre los montes estaban las aguas. De tu reprensión huyeron; por el sonido de tu trueno se apresuraron. Subieron los montes, descendieron los valles a este lugar, que tú les fundaste. Pusísteles término, el cual no traspasarán, ni volverán a cubrir la tierra. El que envía las fuentes en los arroyos; entre los montes van. Abrévanse todas las bestias del campo; los asnos salvajes quebrantan su sed. Junto a ellos habitan las aves de los cielos; entre las hojas dan voces. El que riega los montes desde sus doblados; del fruto de tus obras se harta la tierra. El que hace producir el heno para las bestias; y la yerba para servicio del hombre, sacando el pan de la tierra, Y el vino que alegra el corazón del hombre; haciendo relumbrar la faz con el aceite; y el pan sustenta el corazón del hombre. Hártanse los árboles de Jehová; los cedros del Líbano que él plantó: Para que aniden allí las aves; la cigüeña tenga su casa en las hayas. Los montes altos para las cabras monteses, las peñas madrigueras para los conejos. Hizo la luna para sazones: el sol conoció su occidente. Pones las tinieblas, y la noche es; en ella corren todas las bestias del monte. Los leoncillos braman a la presa, y para buscar de Dios su comida. Sale el sol, recógense, y échanse en sus cuevas. Sale el hombre a su hacienda, y a su labranza hasta la tarde. ¡Cuán muchas son tus obras, o! Jehová! todas ellas hiciste con sabiduría: la tierra está llena de tu posesión. ¶ Esta gran mar y ancha de términos; allí hay pescados sin número, bestias pequeñas y grandes. Allí andan navíos, este leviatán que hiciste para que jugase en ella. Todas ellas esperan a ti, para que les des su comida a su tiempo. Dásles, recogen: abres tu mano, hártanse de bien. Escondes tu rostro, túrbanse: les quitas el espíritu, dejan de ser, y tórnanse en su polvo. Envías tu espíritu, críanse: y renuevas la haz de la tierra. Sea la gloria a Jehová para siempre: alégrese Jehová en sus obras. El que mira a la tierra, y tiembla: toca en los montes, y humean. A Jehová cantaré en mi vida: a mi Dios diré salmos mientras viviere. Serme ha suave hablar de él: yo me alegraré en Jehová. Sean consumidos de la tierra los pecadores: y los impíos dejen de ser. Bendice alma mía a Jehová. Alelu-Jah.
Gospel
John 1:19-28
¶ Y éste es el testimonio de Juan, cuando los Judíos enviaron de Jerusalem sacerdotes y Levitas, que le preguntasen: ¿Tú, quién eres? Y confesó, y no negó; mas confesó: Yo no soy el Cristo. Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No. Dijéronle pues: ¿Quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo? Dijo: Yo soy la voz del que clama en el desierto: Enderezád el camino del Señor, como dijo Isaías profeta. Y los que habían sido enviados eran de los Fariseos. Y preguntáronle, y le dijeron: ¿Por qué pues bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta? Y Juan les respondió, diciendo: Yo bautizo con agua; mas en medio de vosotros está uno, a quien vosotros no conocéis: Este es el que ha de venir en pos de mí, el cual es mayor que yo, del cual yo no soy digno de desatar la correa del zapato. Estas cosas fueron hechas en Betabara de la otra parte del Jordán, donde Juan bautizaba.
Responsorial Psalm
Psalm 37
No te enojes con los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque como yerba serán presto cortados: y como verdura de renuevo caerán. Espera en Jehová, y haz bien; vive en la tierra, y mantén verdad. Y deléitate en Jehová: y él te dará las peticiones de tu corazón. Vuelve hacia Jehová tu camino: y espera en él, y él hará. Y sacará, como la lumbre, tu justicia: y tus derechos como el medio día. Calla a Jehová, y espera en él: no te enojes con el que prospera en su camino, con el hombre que hace maldades. Déjate de la ira, y deja el enojo: no te enojes en ninguna manera para hacerte malo. Porque los malignos serán talados: y los que esperan a Jehová, ellos heredarán la tierra. Y de aquí a poco no será el malo: y contemplarás sobre su lugar, y no parecerá. Y los mansos heredarán la tierra; y deleitarse han con la multitud de la paz. Piensa el impío contra el justo; y cruje sobre él sus dientes. El Señor se reirá de él: porque ve que vendrá su día. Los impíos desenvainaron espada, y entesaron su arco, para hacer arruinar al pobre y al menesteroso: para degollar a los que andan camino derecho. La espada de ellos entrará en su mismo corazón; y su arco será quebrado. Mejor es lo poco del justo, que las riquezas de muchos pecadores. Porque los brazos de los impíos serán quebrados: y el que sustenta a los justos es Jehová. Conoce Jehová los días de los perfectos: y su heredad será para siempre. No serán avergonzados en el mal tiempo: y en los días de la hambre serán hartos. Porque los impíos perecerán; y los enemigos de Jehová, como lo principal de los carneros, serán consumidos: como humo se consumirán. El impío toma prestado, y no paga: y el justo tiene misericordia, y da. Porque los benditos de él, heredarán la tierra: y los malditos de él, serán talados. Por Jehová son ordenados los pasos del hombre piadoso, y él quiere su camino. Cuando cayere, no será postrado: porque Jehová sustenta su mano. Mozo fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su simiente que busque pan. Todo el día tiene misericordia, y presta: y su simiente es para bendición. Apártate del mal, y haz el bien: y vivirás para siempre. Porque Jehová ama el derecho, y no desamparará a sus misericordiosos; para siempre serán guardados: y la simiente de los impíos será talada. Los justos heredarán la tierra, y vivirán para siempre sobre ella. La boca del justo hablará sabiduría, y su lengua hablará juicio. La ley de su Dios está en su corazón, por tanto sus pies no titubearán. Asecha el impío al justo, y procura matarle. Jehová no le dejará en sus manos; ni le condenará cuando le juzgaren. Espera a Jehová, y guarda su camino, y él te ensalzará para heredar la tierra: cuando los pecadores serán talados, verás. Yo ví al impío robusto, y reverdeciendo como un laurel verde: Y se pasó, y he aquí no parece: y le busqué, y no fue hallado. Considera al perfecto, y mira por el recto, porque la postrimería de cada uno de ellos es paz. Mas los rebelados fueron todos a una destruidos: la postrimería de los impíos fue talada. Y la salud de los justos fue Jehová, y su fortaleza en el tiempo de la angustia: Y Jehová los ayudó, y los escapa, y los escapará de los impíos: y los salvará, por cuanto esperaron en él.
Responsorial Psalm
Psalm 47
Todos los pueblos batid las manos: clamád a Dios con voz de alegría. Porque Jehová es sublime y temeroso: Rey grande sobre toda la tierra. Él someterá a los pueblos debajo de nosotros, y a las naciones debajo de nuestros pies. El nos eligirá nuestras heredades; la hermosura de Jacob, al cual amó. Selah. Subió Dios con júbilo, Jehová con voz de trompeta. Cantád a Dios, cantád; cantád a nuestro Rey, cantád. Porque el Rey de toda la tierra es Dios: cantád entendiendo. Reinó Dios sobre las naciones: Dios se asentó sobre su santo trono. Los príncipes de los pueblos se juntaron al pueblo del Dios de Abraham: porque de Dios son los escudos de la tierra; él es muy ensalzado.
Responsorial Psalm
Psalm 13
¿Hasta cuándo, Jehová, me olvidarás, para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma? ¿ansia en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí? Mira, óyeme, Jehová, Dios mío: alumbra mis ojos, porque no duerma de muerte. Porque no diga mi enemigo: Vencíle: mis enemigos se alegrarán, si yo resbalare. Mas yo en tu misericordia he confiado: alegrarse ha mi corazón en tu salud. Cantaré a Jehová; porque me ha hecho bien.
Evening Prayer — First Lesson
Isaiah 26
En aquel día cantarán este cantar en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos: salud puso por muros y antemuro. Abríd las puertas, y entrará la nación justa, guardadora de verdades. Sentencia firme: Que guardarás paz, paz; porque en ti se han confiado, Confiád en Jehová perpetuamente; porque en Jah Jehová está la fortaleza de los siglos. ¶ Porque él derribó los que moraban en lugar sublime: humilló la ciudad ensalzada, humillóla hasta la tierra, la derribó hasta el polvo. Hollarla ha pie, pies de afligido, pasos de menesterosos. ¶ Camino derecho para el justo: Tú, recto, pesas el camino del justo. Aun en el camino de tus juicios, o! Jehová, te esperamos: a tu nombre, y a tu memoria es el deseo del alma. Con mi alma te deseo en la noche; y entre tanto que me durare el espíritu en medio de mí, madrugaré a buscarte; porque desde que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia. ¶ Alcanzará piedad el impío, no aprendará justicia: en tierra de rectitud hará iniquidad, y no mirará a la majestad de Jehová. Jehová, por mucho que se levante tu mano, no verán: verán, y avergonzarse han con zelo del pueblo; y a tus enemigos fuego los consumirá. Jehová, aparejarnos has paz; porque también obraste en nosotros todas nuestras obras, Jehová Dios nuestro, señores se enseñorearon de nosotros sin ti; mas en ti solamente nos acordaremos de tu nombre. Muertos, no vivirán: privados de la vida no resucitarán; porque los visitaste, y destruiste, y deshiciste toda su memoria. Añadiste a la nación, o! Jehová, añadiste a la nación: hicístete glorioso: extendiste hasta todos los términos de la tierra. Jehová, en la tribulación te visitaron: derramaron oración cuando los castigaste. ¶ Como la preñada cuando se acerca al parto gime, y da gritos con sus dolores, así hemos sido delante de ti, o! Jehová. Concebimos, tuvimos dolores de parto, parimos como viento: saludes no se hicieron en la tierra, ni cayeron los moradores del mundo. ¶ Tus muertos vivirán, y junto con mi cuerpo resucitarán. Despertád, y cantád moradores del polvo, porque tu rocío, como rocío de hortalizas; y la tierra echará los muertos. Anda pues, pueblo mío, éntrate en tus cámaras, cierra tus puertas tras ti: escóndete un poquito, por un momento, entre tanto que pasa la ira. Porque he aquí que Jehová sale de su lugar, para visitar la maldad del morador de la tierra contra él; y la tierra descubrirá sus sangres, y más no encubrirá sus muertos.
Second Reading
Revelation 13
Y yo me paré sobre la arena de la mar. Y ví una bestia subir de la mar, que tenía siete cabezas, y diez cuernos; y sobre sus cuernos diez diademas; y sobre las cabezas de ella un nombre de blasfemia. Y la bestia que ví, era semejante a un leopardo, y sus pies como pies de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder, y su trono, y grande potestad. Y ví la una de sus cabezas como herida de muerte, y la llaga de su muerte fue curada; y hubo admiración en toda la tierra detrás de la bestia. Y adoraron al dragón que había dado la potestad a la bestia; y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién es semejante a la bestia, y quién podrá batallar contra ella? Y le fue dada boca que hablaba grandes cosas, y blasfemias; y le fue dado de hacer la guerra cuarenta y dos meses. Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar su nombre, y su tabernáculo, y a los que moran en el cielo. Y le fue dado hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También le fue dado poder sobre toda tribu, y pueblo, y lengua, y nación: Y todos los que moran en la tierra la adorarán, cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida del Cordero, el cual fue inmolado desde el principio del mundo. Si alguno tiene oído, oiga. El que lleva en cautividad, en cautividad irá: el que a cuchillo matare, es necesario que a cuchillo sea muerto. Aquí está la paciencia, y fe de los santos. Después ví otra bestia que subía de la tierra, y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, mas hablaba como un dragón. Y ejerce toda la potencia de la primera bestia en presencia de ella; y hace a la tierra, y a los moradores de ella adorar la primera bestia, cuya herida de muerte fue curada. Y hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. Y engaña a los moradores de la tierra por medio de las señales que le han sido dadas para hacer en presencia de la bestia, diciendo a los moradores de la tierra, que hagan la imagen de la bestia, que tiene la herida de espada, y vivió. Y le fue dado que diese aliento a la imagen de la bestia, a fin de que la imagen de la bestia hablase, y también hiciese que cualesquiera que no adoraren la imagen de la bestia, fuesen matados. Y hace a todos los pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos, tomar una señal en su mano derecha, o en sus frentes; Y que ninguno pueda comprar o vender, sino el que tiene la señal, o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia; porque el número es del hombre, y el número de ella es Seiscientos sesenta y seis.
Second Reading
Philippians 4
Por lo cual, hermanos míos, amados y deseados, mi gozo y mi corona, estád así firmes en el Señor, amados míos. A Euodias ruego, y ruego a Sintique, que tengan unos mismos sentimientos en el Señor. Asimismo te ruego también a ti, fiel compañero de yugo, ayuda a aquellas mujeres que combatieron juntamente conmigo por el evangelio, con Clemente también, y los demás mis ayudadores, cuyos nombres están en el libro de la vida: Regocijáos en el Señor siempre: otra vez digo, que os regocijéis. Vuestra modestia sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. De nada estéis solícitos; sino que en todo dénse a conocer vuestras peticiones delante de Dios por la oración, y el ruego, con hacimiento de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús. En fin, hermanos, que todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo santo, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre: si hay alguna virtud, y si hay alguna alabanza, pensád en las tales cosas. Lo que aprendisteis, y recibisteis, y oísteis, y visteis en mí, esto hacéd; y el Dios de paz será con vosotros. ¶ Empero en gran manera me regocijé en el Señor, de que al fin ya reverdecisteis en tener cuidado de mí, de lo cual en verdad estabais solícitos; mas os faltaba la oportunidad. No es que hablo en cuanto a necesidad; porque yo he aprendido a contentarme con lo que tuviere. Sé tan bien estar humillado, como sé tener abundancia; donde quiera y en todas cosas soy instruido así para estar harto como para sufrir hambre, lo mismo para tener abundancia como para padecer necesidad: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Todavía, hicisteis bien en que comunicasteis conmigo en mi tribulación. Ya sabéis también vosotros, oh Filipenses, que al principio del evangelio, cuando me partí de Macedonia, ninguna iglesia comunicó conmigo en materia de dar y de recibir, sino vosotros solos; Porque aun estando yo en Tesalónica, me enviasteis lo necesario una y dos veces. No que yo solicite dádivas, mas solicito fruto que abunde para vuestra cuenta. Empero todo lo tengo, y aun más de lo suficiente: estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis, olor de suavidad, sacrificio acepto y agradable a Dios. Y mi Dios suplirá todo lo que os falta, conforme a sus riquezas, en gloria por Cristo Jesús. Al Dios, pues, y Padre nuestro sea gloria por siglos de siglos. Amén. Saludád a todos los santos en Cristo Jesús: os saludan los hermanos que están conmigo. Os saludan todos los santos; y mayormente los que son de casa de César. La gracia del Señor nuestro Jesu Cristo sea con todos vosotros. Amén. ¶ Escrita de Roma a los Filipenses por Epafrodito.
Second Reading
Hebrews 10:5-10
Por lo cual entrando en el mundo, dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste, mas a mí me apropriaste un cuerpo: Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron. Entonces dije: Héme aquí, (en la cabecera del libro está escrito de mí,) para que haga, oh Dios, tu voluntad. Diciendo arriba: Sacrificio y ofrenda, y holocaustos, y expiaciones por el pecado, no quisiste, ni te agradaron, las cuales cosas se ofrecen según la ley: Entonces dijo: Héme aquí para que haga, oh Dios, tu voluntad. Quita lo primero, para establecer lo segundo. Por la cual voluntad somos los santificados, por medio de la ofrenda del cuerpo de Jesu Cristo hecha una sola vez para siempre.
Second Reading
Romans 9:30-33
¶ ¿Qué diremos pues? Que los Gentiles que no seguían justicia han alcanzado la justicia: es a saber, la justicia que es por la fe; E Israel que seguía la ley de justicia, no ha alcanzado a la ley de la justicia. ¿Por qué? Porque no la buscaron por fe; mas como por las obras de la ley. Por lo cual tropezaron en la piedra de tropiezo; Como está escrito: He aquí, pongo en Sión piedra de tropiezo, y roca de caída; y todo aquel que creyere en él, no será avergonzado.
Gospel
Luke 15
Y se llegaban a él todos los publicanos, y pecadores a oírle. Y murmuraban los Fariseos y los escribas, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come. Y él les propuso esta parábola, diciendo: ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si perdiere una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va a buscar la que se perdió, hasta que la halle? Y hallada, la pone sobre sus hombros gozoso; Y viniendo a casa, junta a sus amigos, y a sus vecinos, diciéndoles: Dádme el parabién; porque he hallado mi oveja que se había perdido. Os digo, que así habrá más gozo en el cielo sobre un pecador que se arrepiente, que sobre noventa y nueve justos, que no han menester arrepentirse. ¶ ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si perdiere la una dracma, no enciende luz, y barre la casa, y busca con diligencia, hasta hallarla? Y cuando la hubiere hallado, junta sus amigas, y sus vecinas, diciendo: Dádme el parabién; porque he hallado la dracma que había perdido. Así os digo, que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente. ¶ También dijo: Un hombre tenía dos hijos; Y el más mozo de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de la hacienda que me pertenece. Y él les repartió su hacienda. Y después de no muchos días, juntándolo todo el hijo más mozo, se partió lejos, a una tierra apartada; y allí desperdició su hacienda viviendo perdidamente. Y después que lo hubo todo gastado, vino una grande hambre en aquella tierra; y comenzóle a faltar. Y fue, y se llegó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a sus campos, para que apacentase los puercos. Y deseaba henchir su vientre de las algarrobas que comían los puercos; mas nadie se las daba. Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré, e iré a mi padre, y le diré: Padre, pecado he contra el cielo, y contra ti: Ya no soy digno de ser llamado tu hijo: hazme como a uno de tus jornaleros. Y levantándose, vino a su padre. Y como aun estuviese lejos, le vio su padre, y fue movido a misericordia; y corriendo a él, se derribó sobre su cuello, y le besó. Y el hijo le dijo: Padre, pecado he contra el cielo, y contra ti: ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Mas el padre dijo a sus siervos: Sacád el principal vestido, y vestídle; y ponéd anillo en su mano, y zapatos en sus pies; Y traéd el becerro grueso, y matádle; y comamos, y hagamos banquete; Porque éste mi hijo muerto era, y ha revivido: se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a hacer banquete. Y su hijo el más viejo estaba en el campo, el cual como vino, y llegó cerca de casa, oyó la sinfonía y las danzas; Y llamando a uno de los siervos, le preguntó qué era aquello. Y él le dijo: Tu hermano es venido; y tu padre ha muerto el becerro grueso, por haberle recibido salvo. Entonces él se enojó, y no quería entrar. El padre entonces saliendo, le rogaba que entrase. Mas él respondiendo, dijo a su padre: He aquí, tantos años ha que te sirvo, que nunca he traspasado tu mandamiento, y nunca me has dado un cabrito para que haga banquete con mis amigos; Mas después que vino éste tu hijo, que ha engullido tu hacienda con rameras, le has matado el becerro grueso. El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas; Mas hacer banquete y holgarnos era menester; porque éste tu hermano muerto era, y revivió: se había perdido, y es hallado.
Evening Prayer — Second Lesson
1 Peter 1
Pedro, apóstol de Jesu Cristo, a los extranjeros que están esparcidos en Ponto, en Galacia, en Capadocia, en Asia, y en Bitinia: Elegidos según la presciencia de Dios el Padre, en santificación del Espíritu, para obedecer, y ser rociados con la sangre de Jesu Cristo: Gracia y paz os sea multiplicada. Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesu Cristo, el cual según su grande misericordia nos ha reengendrado en esperanza viva, por la resurrección de Jesu Cristo de entre los muertos; Para la herencia incorruptible, y que no puede contaminarse, ni marchitarse, conservada en los cielos para vosotros, Que sois guardados en la virtud de Dios por medio de la fe, para alcanzar la salvación que está aparejada para ser manifestada en el postrimero tiempo. En lo cual vosotros os regocijáis grandemente, estando al presente un poco de tiempo, si es necesario, afligidos en diversas tentaciones. Para que la prueba de vuestra fe, muy más preciosa que el oro, (el cual perece, mas empero es probado con fuego,) sea hallada en alabanza, y gloria, y honra, cuando Jesu Cristo fuere manifestado: Al cual no habiendo visto, le amáis: en el cual creyendo, aunque al presente no le veais, os alegráis con gozo inefable y lleno de gloria; Recibiendo el fin de vuestra fe, que es, la salud de vuestras almas. De la cual salud los profetas (que profetizaron de la gracia que había de venir en vosotros) han inquirido, y diligentemente buscado: Escudriñando cuándo, y en qué punto de tiempo significaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos: el cual antes anunciaba las aflicciones que habían de venir a Cristo, y las glorias después de ellas: A los cuales fue revelado, que no para sí mismos, sino para nosotros administraban las cosas, que ahora os son anunciadas de los que os han predicado el evangelio, por el Espíritu Santo enviado del cielo: en las cuales cosas desean mirar los ángeles. Por lo cual teniendo los lomos de vuestro entendimiento ceñidos, y sobrios, esperád perfectamente en la gracia que se os ha de traer en la manifestación de Jesu Cristo: Como hijos obedientes, no conformándoos con las concupiscencias que antes teníais estando en vuestra ignorancia; Mas como aquel que os ha llamado es santo, semejantemente también vosotros sed santos en todo proceder; Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conversád en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación: Sabiendo que habéis sido rescatados de vuestra vana conversación, (la cual recibisteis de vuestros padres,) no con cosas corruptibles, como oro o plata; Mas con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha, y sin contaminación: Ya preordinado ciertamente de antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postrimeros tiempos por amor de vosotros, Que por medio de él creeis en Dios, el cual le resucitó de entre los muertos, y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sea en Dios: Habiendo purificado vuestras almas en la obediencia de la verdad, por medio del Espíritu, para un amor hermanable, sin fingimiento amáos unos a otros entrañablemente de corazón puro: Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra del Dios viviente, y que permanece para siempre. Porque toda carne es como yerba, y toda la gloria del hombre como la flor de la yerba: la yerba se secó, y la flor se cayó; Mas la palabra del Señor permanece perpetuamente: y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido evangelizada.
Gospel
John 1:6-8
¶ Fue un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la Luz, para que por él todos creyesen. El no era la Luz; mas fue enviado para que diese testimonio de la Luz.
Gospel
Luke 23:1-12
Y levantándose toda la multitud de ellos, lleváronle a Pilato. Y comenzaron a acusarle, diciendo: A éste hemos hallado que pervierte nuestra nación, y que veda dar tributo a César, diciendo que él es el Cristo el Rey. Entonces Pilato le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el rey de los Judíos? Y respondiéndole él, dijo: Tú lo dices. Y Pilato dijo a los príncipes de los sacerdotes, y al pueblo: Ninguna culpa hallo en este hombre. Mas ellos porfiaban, diciendo: Alborota al pueblo, enseñando por toda Judea, comenzando desde Galilea hasta aquí. Entonces Pilato, oyendo de Galilea, preguntó si el hombre era Galileo. Y como entendió que era de la jurisdicción de Heródes, le remitió a Heródes, el cual también estaba en Jerusalem en aquellos días. Y Heródes, viendo a Jesús, se holgó mucho; porque había mucho que le deseaba ver; porque había oído de él muchas cosas; y tenía esperanza que le vería hacer algún milagro. Y le preguntaba con muchas palabras; mas él nada le respondió. Y estaban los príncipes de los sacerdotes, y los escribas acusándole con gran porfía. Mas Heródes con sus soldados le menospreció, y escarneció, vistiéndole de una ropa espléndida; y le volvió a enviar a Pilato. Y fueron hechos amigos entre sí Pilato y Heródes en el mismo día; porque antes eran enemigos entre sí.
Gospel
Matthew 8
Y como descendió Jesús del monte, seguíanle grandes multitudes. Y, he aquí, un leproso vino, y le adoró, diciendo: Señor, si quisieres, puedes limpiarme. Y extendiendo Jesús su mano, le tocó, diciendo: Quiero: sé limpio. Y luego su lepra fue limpiada. Entonces Jesús le dijo: Mira, no lo digas a nadie; mas vé, muéstrate al sacerdote, y ofrece el presente que mandó Moisés, para que les conste. ¶ Y entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole, Y diciendo: Señor, mi criado está echado en casa paralítico, gravemente atormentado. Y Jesús le dijo: Yo vendré, y le sanaré. Y respondió el centurión, y dijo: Señor, no soy digno que entres debajo de mi techumbre; mas solamente di con la palabra, y mi criado sanará. Porque también yo soy hombre debajo de potestad; y tengo debajo de mi potestad soldados; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. Y oyéndolo Jesús, se maravilló; y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe. Y yo os digo, que vendrán muchos del oriente, y del occidente, y se asentarán con Abraham, e Isaac, y Jacob, en el reino de los cielos; Mas los hijos del reino serán echados en las tinieblas de afuera: allí será el llanto, y el crujir de dientes. Entonces Jesús dijo al centurión: Vé, y como creíste, así sea hecho contigo. Y su criado fue sano en el mismo momento. ¶ Y vino Jesús a casa de Pedro, y vio a su suegra echada en la cama, y con fiebre. Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servía. Y como fue ya tarde, trajeron a él muchos endemoniados, y echó de ellos los demonios con su palabra, y sanó todos los enfermos; Para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta Isaías, que dijo: El tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias. ¶ Y viendo Jesús grandes multitudes al rededor de sí, mandó que se fuesen a la otra parte del lago. Y llegóse un escriba, y díjole: Maestro, seguirte he donde quiera que fueres. Y Jesús le dijo: Las zorras tienen cavernas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del hombre no tiene donde recostar su cabeza. Y otro de sus discípulos le dijo: Señor, dáme licencia que vaya primero, y entierre a mi padre. Y Jesús le dijo: Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos. ¶ Y entrando él en una nave, sus discípulos le siguieron. Y, he aquí, fue hecho en la mar un gran movimiento, de manera que la nave se cubría de las ondas; y él dormía. Y llegándose sus discípulos le despertaron, diciendo: Señor, sálvanos, perecemos. Y él les dice: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces levantado reprendió a los vientos y a la mar; y fue grande bonanza. Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y la mar le obedecen? ¶ Y como él llegó a la otra parte en el territorio de los Gergesenos; le vinieron al encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, fieros en gran manera, así que nadie podía pasar por aquel camino. Y, he aquí, clamaron, diciendo: ¿Qué tenemos contigo, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido ya acá a molestarnos antes de tiempo? Y estaba lejos de ellos un hato de muchos puercos paciendo. Y los demonios le rogaron, diciendo: Si nos echas, permítenos que vayamos en aquel hato de puercos. Y él les dijo: Id. Y ellos salidos, se fueron al hato de los puercos; y, he aquí, todo el hato de los puercos se precipitó de un despeñadero en la mar; y murieron en las aguas. Y los porqueros huyeron, y viniendo a la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados. Y, he aquí, toda la ciudad salió a encontrar a Jesús; y cuando le vieron, le rogaban que se fuese de sus términos.
A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)
Today's readings, every morning
Bosko brings the daily readings for your tradition to your day — with a reflection, the full Bible in 30 translations, and the liturgical calendar, in 18 languages.
