Bosko

Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

Morning Prayer — First Lesson

Leviticus 20

Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Ítem, dirás a los hijos de Israel: Cualquier varón de los hijos de Israel, y de los extranjeros, que peregrinan en Israel, que diere de su simiente a Moloc, morirá de muerte: el pueblo de la tierra le apedreará con piedras: Y yo pondré mi rostro contra el tal varón, y le cortaré de entre su pueblo, por cuanto dio de su simiente a Moloc contaminando mi santuario, y ensuciando mi santo nombre. Y si escondiere el pueblo de la tierra sus ojos de aquel varón, que hubiere dado de su simiente a Moloc, para no matarle, Entonces yo pondré mi rostro contra aquel varón, y contra su familia, y cortarle he de entre su pueblo, con todos los que fornicaren tras él, fornicando tras Moloc. ¶ Ítem, la persona que se volviere a los encantadores, o adivinos para fornicar tras ellos, yo pondré mi rostro contra la tal persona, y yo la cortaré de entre su pueblo. ¶ Santificáos pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios. Y guardád mis estatutos, y hacédlos: Yo Jehová, que os santifico. ¶ Porque cualquier varón que maldijere a su padre o a su madre, morirá de muerte: ¿a su padre, o a su madre maldijo? su sangre sobre él. ¶ Ítem, el varón, que adulterare con la mujer de otro, que cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, de muerte morirá el adúltero, y la adúltera. Ítem, cualquiera que se echare con la mujer de su padre, las vergüenzas de su padre descubrió, ambos morirán de muerte, su sangre sobre ellos. Ítem, cualquiera que durmiere con su nuera, ambos morirán de muerte, mistura hicieron, su sangre sobre ellos. Ítem, cualquiera que tuviere ayuntamiento con macho, como con mujer, abominación hicieron, ambos morirán de muerte, su sangre sobre ellos. Ítem, el que tomare a la mujer y a su madre, fealdad es; quemarán en fuego a él y a ellas, porque no haya fealdad entre vosotros. Ítem, cualquiera que pusiere su ayuntamiento en bestia, morirá de muerte, y a la bestia mataréis. Ítem, la mujer que se allegare a algún animal para tener ayuntamiento con él, matarás a la mujer y al animal: de muerte morirán, su sangre sobre ellos. Ítem, cualquiera que tomare a su hermana, hija de su padre, o hija de su madre, y viere sus vergüenzas, y ella viere las suyas, execrable cosa es; por tanto serán muertos en ojos de los hijos de su pueblo; ¿las vergüenzas de su hermana descubrió? su pecado llevará. Ítem, cualquiera que durmiere con mujer menstruosa, y descubriere sus vergüenzas, su fuente descubrió, y ella descubrió la fuente de su sangre; ambos serán cortados de entre su pueblo. Las vergüenzas de la hermana de tu madre, o de la hermana de tu padre no descubrirás, por cuanto descubrió a su parienta: su iniquidad llevarán. Ítem, cualquiera que durmiere con la mujer del hermano de su padre, las vergüenzas del hermano de su padre descubrió: su pecado llevarán, sin hijos morirán: Ítem, el que tomare la mujer de su hermano suciedad es, las vergüenzas de su hermano descubrió; sin hijos serán. ¶ Guardád pues todos mis estatutos, y todos mis derechos, y hacédlos, y no os vomitará la tierra, en la cual yo os meto, para que habitéis en ella. Y no andéis en los estatutos de la gente, que yo echaré de delante de vosotros: porque ellos hicieron todas estas cosas, y yo los tuve en abominación: Y os he dicho a vosotros: Vosotros poseeréis la tierra de ellos, y yo la daré a vosotros, para que la poseáis por heredad, tierra que corre leche y miel: Yo Jehová vuestro Dios, que os he apartado de los pueblos. Por tanto vosotros haréis diferencia entre animal limpio e inmundo, y entre ave inmunda y limpia: y no ensuciéis vuestras personas en los animales, ni en las aves, ni en ninguna cosa que va arrastrando por la tierra, las cuales cosas yo os he apartado por inmundas. Serme heis pues santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos, para que seáis míos. Y el hombre o la mujer, en los cuales hubiere espíritu Pitónico, o de adivinación, morirán de muerte: apedrearlos han con piedras, su sangre sobre ellos.

Morning Prayer — Second Lesson

Mark 12

Y comenzó a hablarles por parábolas: Plantó un hombre una viña, y la cercó con seto, y le hizo un foso, y edificó una torre, y la arrendó a labradores, y se partió lejos. Y envió un siervo a los labradores, al tiempo, para que tomase de los labradores del fruto de la viña: Mas ellos tomándole le hirieron, y le enviaron vacío. Y volvió a enviarles otro siervo; mas ellos apedreándole, le hirieron en la cabeza, y volvieron a enviarle afrentado. Y volvió a enviar otro, y a aquel mataron; y a otros muchos, hiriendo a unos y matando a otros. Teniendo, pues, aun un hijo suyo muy amado, le envió también a ellos el postrero, diciendo: Porque tendrán en reverencia a mi hijo. Mas aquellos labradores dijeron entre sí: éste es el heredero, veníd, matémosle, y la heredad será nuestra. Y prendiéndole, le mataron, y echaron fuera de la viña. ¿Qué, pues, hará el señor de la viña? Vendrá, y destruirá a estos labradores, y dará su viña a otros. ¿Ni aun esta Escritura habéis leído: La piedra que desecharon los que edificaban, esta es puesta por cabeza de la esquina: Por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos? Y procuraban prenderle; mas temían a la multitud, porque entendían que decía contra ellos aquella parábola; y dejándole se fueron. ¶ Y envían a él algunos de los Fariseos y de los Herodianos, para que le tomasen en alguna palabra. Y viniendo ellos, le dicen: Maestro, ya sabemos que eres hombre de verdad; y no te cuidas de nadie; porque no miras a la apariencia de hombres, antes con verdad enseñas el camino de Dios. ¿Es lícito dar tributo a César, o no? ¿Daremos, o no daremos? Entonces él como entendía la hipocresía de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis? Traédme un denario para que lo vea. Y ellos se lo trajeron; y les dice: ¿Cúya es esta imagen, y esta inscripción? Y ellos le dijeron: De César. Y respondiendo Jesús, les dijo: Pagád lo que es de César, a César; y lo que es de Dios, a Dios. Y se maravillaron de ello. ¶ Entonces vienen a él los Saduceos, que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron, diciendo: Maestro, Moisés nos escribió, que si el hermano de alguno muriese, y dejase mujer, y no dejase hijos, que su hermano tome su mujer, y despierte simiente a su hermano. Fueron, pues, siete hermanos; y el primero tomó mujer; y muriendo, no dejó simiente. Y la tomó el segundo, y murió; y ni aquel tampoco dejó simiente; y el tercero, de la misma manera. Y la tomaron los siete; y tampoco dejaron simiente: a la postre murió también la mujer. En la resurrección, pues, cuando resucitaren, ¿mujer de cuál de ellos será? porque los siete la tuvieron por mujer. Entonces respondiendo Jesús, les dice: ¿No erráis por eso, porque no sabéis las Escrituras, ni el poder de Dios? Porque cuando resucitarán de los muertos, no se casan, ni se dan en matrimonio; mas son como los ángeles que están en los cielos. Y de los muertos que hayan de resucitar, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, como le habló Dios en el zarzal, diciendo: Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob? No es Dios de muertos, sino Dios de vivos: así que vosotros erráis mucho. ¶ Y llegándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el más principal mandamiento de todos? Y Jesús le respondió: El más principal mandamiento de todos es: Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor, uno es. Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todo tu entendimiento, y de todas tus fuerzas: éste es el más principal mandamiento. Y el segundo es semejante a él: Amarás a tu prójimo, como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que estos. Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, porque uno es Dios, y no hay otro fuera de él; Y amarle de todo corazón, y de todo entendimiento, y de toda el alma, y de todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo, más es que todos los holocaustos y sacrificios. Jesús entonces viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ninguno le osaba ya preguntar. ¶ Y respondiendo Jesús decía, enseñando en el templo: ¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David? Porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo: Dijo el Señor a mi Señor: Asiéntate a mi diestra, hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies. Luego llamándole el mismo David Señor, ¿de dónde pues es su hijo? Y la grande multitud le oía de buena gana. ¶ Y les decía en su doctrina: Guardáos de los escribas, que quieren andar con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas, Y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas: Que devoran las casas de las viudas, y ponen delante que hacen largas oraciones. Estos recibirán mayor condenación. ¶ Y estando sentado Jesús delante del arca de las ofrendas, miraba como el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho. Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas que es un maravedí. Entonces llamando a sus discípulos, les dice: De cierto os digo, que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; Porque todos ellos han echado de lo que les sobra; mas esta de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.

Evening Prayer — First Lesson

Leviticus 26

No haréis para vosotros ídolos, ni escultura, ni os levantaréis título, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella: porque yo Jehová soy vuestro Dios. Guardád mis sábados, y tenéd en reverencia mi santuario: Yo Jehová. ¶ Si anduviereis en mis decretos, y guardareis mis mandamientos, y los hiciereis, Yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra dará su fruto, y el árbol del campo dará su fruto: Y la trilla os alcanzará a la vendimia, y la vendimia alcanzará a la sementera, y comeréis vuestro pan a hartura, y habitaréis seguros en vuestra tierra. Y yo daré paz en la tierra; y dormiréis, y no habrá quien os espante: y haré quitar las malas bestias de vuestra tierra: y por vuestra tierra no pasará espada. Y perseguiréis a vuestros enemigos, y delante de vosotros caerán a cuchillo. Y cinco de vosotros perseguirán a ciento, y ciento de vosotros perseguirán a diez mil, y vuestros enemigos caerán a cuchillo delante de vosotros. Porque yo me volveré a vosotros, y haceros he crecer, y multiplicaros he, y afirmaré mi concierto con vosotros. Y comeréis añejo envejecido, y sacaréis fuera lo añejo a causa de lo nuevo. Y pondré mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominará. Y andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. Yo Jehová, vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, que no fueseis sus siervos: y rompí los látigos de vuestro yugo, y os he hecho andar el rostro alto. ¶ Empero si no me oyereis, ni hiciereis todos estos mis mandamientos, Y si abominareis mis decretos, y vuestra alma menospreciare mis derechos no haciendo todos mis mandamientos, e invalidando mi concierto; Yo también haré con vosotros esto: Enviaré sobre vosotros terror, hética, y calentura, que consuman los ojos, y atormenten el alma: y sembraréis en balde vuestra simiente, porque vuestros enemigos lo comerán. Y pondré mi ira sobre vosotros, y seréis heridos delante de vuestros enemigos; y los que os aborrecen se enseñorearán de vosotros, y huiréis sin que haya quien os persiga. Y si aun con estas cosas no me oyereis, yo tornaré a castigaros siete veces por vuestros pecados. Y quebrantaré la soberbia de vuestra fortaleza, y tornaré vuestro cielo como hierro, y vuestra tierra como metal. Y vuestra fuerza se consumirá en vano, que vuestra tierra no dará su fruto, y los árboles de la tierra no darán su fruto. Y si anduviereis conmigo al encuentro y no me quisiereis oír, yo añadiré sobre vosotros plagas siete veces según vuestros pecados. Y enviaré contra vosotros bestias fieras, que os deshijen, y talen vuestros animales, y os apoquen, y vuestros caminos sean desiertos. Y si con estas cosas no me fuereis castigados, mas aun anduviereis conmigo al encuentro, Yo también andaré con vosotros al encuentro y heriros he también siete veces al encuentro por vuestros pecados. Y meteré sobre vosotros espada vengadora de la venganza del concierto, y juntaros heis a vuestras ciudades, y yo enviaré pestilencia entre vosotros, y seréis entregados en mano del enemigo. Cuando yo os quebrantaré el bordón del pan, cocerán diez mujeres vuestro pan en un horno, y volverán vuestro pan por peso: y comeréis, y no os hartaréis. Y si con esto no me oyereis, mas todavía anduviereis conmigo al encuentro, Yo andaré con vosotros a ira de al encuentro, y castigaros he también yo siete veces por vuestros pecados. Y comeréis las carnes de vuestros hijos, y las carnes de vuestras hijas comeréis. Y destruiré vuestros altos, y talaré vuestras imágines, y pondré vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros ídolos, y mi alma os abominará. Y pondré vuestras ciudades en desierto, y asolaré vuestros santuarios, y no oleré el olor de vuestra holganza. Y yo asolaré la tierra, que se espanten de ella vuestros enemigos, que moran en ella. Y a vosotros esparciré por las gentes, y desenvainaré espada en pos de vosotros: y vuestra tierra estará asolada, y vuestras ciudades serán desierto. Entonces la tierra holgará sus sábados todos los días que estuviere asolada, y vosotros en la tierra de vuestros enemigos: entonces la tierra sabatizará, y holgará sus sábados. Todo el tiempo que estará asolada, holgará lo que no holgó en vuestros sábados mientras habitabais en ella. Y los que quedaren de vosotros, yo meteré cobardía en sus corazones en la tierra de sus enemigos, que el sonido de una hoja movida los perseguirá, y huirán como de una espada, y caerán sin haber quien los persiga. Y tropezarán los unos en los otros como delante de una espada sin haber quien los persiga, y no podréis resistir delante de vuestros enemigos. Y pereceréis entre las gentes, y la tierra de vuestros enemigos os consumirá. Y los que quedaren de vosotros se desleirán en las tierras de vuestros enemigos por su iniquidad, y por la iniquidad de sus padres, con ellos serán desleídos. ¶ Y confesarán su iniquidad, y la iniquidad de sus padres, por su prevaricación con que prevaricaron contra mí: y también porque anduvieron conmigo al encuentro. También yo habré andado con ellos al encuentro, y los habré metido en la tierra de sus enemigos: y entonces se humillará su corazón incircunciso, y rogarán por su pecado. Y yo me acordaré de mi concierto con Jacob, y asimismo de mi concierto con Isaac, y también de mi concierto con Abraham me acordaré, y habré memoria de la tierra. Que la tierra estará desamparada de ellos, y holgará sus sábados estando yerma a causa de ellos: y ellos rogarán por su pecado: por cuanto menospreciaron mis derechos, y el alma de ellos tuvo fastidio de mis decretos. Y aun con todo esto estando ellos en tierra de sus enemigos, yo no los deseché, ni los abominé para consumirlos invalidando mi concierto con ellos: porque yo Jehová soy su Dios. Antes me acordaré de ellos por el concierto antiguo, cuando los saqué de la tierra de Egipto en ojos de las gentes para ser su Dios: Yo Jehová. Estos son los decretos, derechos, y leyes que dio Jehová entre sí y los hijos de Israel en el monte de Sinaí por mano de Moisés.

Evening Prayer — Second Lesson

2 Corinthians 8

Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios, que ha sido dada a las iglesias de Macedonia: Que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron para las riquezas de su simplicidad. Porque conforme a sus fuerzas, (yo soy testigo,) y aun sobre sus fuerzas han sido voluntarios; Rogándonos con muchos ruegos, que recibiésemos el don, y nos encargásemos de la comunicación del servicio que se hace para los santos. Y esto hicieron, no como lo esperábamos, mas a sí mismos dieron primeramente al Señor, y a nosotros por la voluntad de Dios. De tal manera que exhortamos a Tito, que como había comenzado ya, así también acabase en vosotros la misma gracia también. Por tanto como en todo abundáis, en fe, y en palabra, y en ciencia, y en toda diligencia, y en vuestro amor con nosotros, mirád que abundéis en esta gracia también. No hablo como quien manda; sino por motivo de la prontitud de los otros, y para probar la sinceridad de vuestro amor. Porque ya sabéis la gracia del Señor nuestro Jesu Cristo, que por amor de vosotros se hizo pobre, siendo rico; para que vosotros por su pobreza fueseis ricos. Y en esto doy mi consejo; porque esto os conviene a vosotros, que comenzasteis antes no solo a hacerlo, sino también a quererlo hacer el año pasado: Ahora pues acabád de hacerlo; para que como fue pronto el ánimo en el querer, así también lo sea en el cumplirlo de lo que tenéis. Porque si primero hay voluntad pronta, será acepta según lo que alguno tiene, y no según lo que no tiene. No en verdad que para otros haya relajación, y para vosotros apretura: Sino a la iguala, para que ahora en este tiempo, vuestra abundancia supla la falta de los otros; para que también la abundancia de ellos supla vuestra falta, de manera que haya igualdad: Como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo más; y el que poco, no tuvo menos. Empero gracias a Dios que puso la misma solicitud por vosotros en el corazón de Tito. Porque en verdad admitió la exhortación; mas estando él muy solícito, de su propia voluntad se partió para vosotros. Y enviamos con él al hermano, cuya alabanza en el evangelio es notoria en todas las iglesias. Y no solo esto, sino que también fue escogido por las iglesias para acompañarnos en nuestro viaje con este beneficio, que es administrado por nosotros para gloria del mismo Señor, y declaración de vuestro ánimo pronto: Evitando esto, que nadie nos vitupere en esta abundancia que ministramos: Cuidando de las cosas honestas, no solo delante del Señor, sino también delante de los hombres. Y enviamos con ellos a nuestro hermano, al cual muchas veces hemos experimentado ser diligente en muchas cosas; mas ahora mucho más diligente con la mucha confianza que tenemos en vosotros. Tocante a Tito, si alguno preguntare, él es mi compañero y coadjutor para con vosotros; o en cuanto a nuestros hermanos, son los mensajeros de las iglesias, y la gloria de Cristo. Mostrád pues para con ellos, y a la faz de las iglesias, la prueba de vuestro amor, y de nuestra gloria de vosotros.

Readings follow the 1662 Book of Common Prayer (public domain). Scripture text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

Today's readings, every morning

Bosko brings the daily readings for your tradition to your day — with a reflection, the full Bible in 30 translations, and the liturgical calendar, in 18 languages.