Today's Readings
The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.
Morning Prayer — First Lesson
Joshua 6
Jericó empero estaba cerrada, bien cerrada, a causa de los hijos de Israel; nadie entraba, ni salía. Mas Jehová dijo a Josué: Mira, yo he entregado en tu mano a Jericó, y a su rey con sus varones de guerra. Cercaréis pues la ciudad todos los hombres de guerra yendo al derredor de la ciudad una vez al día: y esto haréis seis días. Y siete sacerdotes llevarán siete bocinas de cuernos de carneros delante del arca: y al séptimo día dareis siete vueltas a la ciudad, y los sacerdotes tocarán las bocinas. Y cuando tocaren luengamente el cuerno de carnero, como oyereis el sonido de la bocina, todo el pueblo gritará a gran voz, y el muro de la ciudad caerá debajo de sí: entonces el pueblo subirá cada uno en derecho de sí. Y llamando Josué hijo de Nun los sacerdotes, díjoles: Llevád el arca del concierto: y siete sacerdotes lleven siete bocinas de cuernos de carneros delante del arca de Jehová. Y dijo al pueblo: Pasád, y cercád la ciudad; y los que están armados pasarán delante del arca de Jehová. Y luego que Josué hubo hablado al pueblo, los siete sacerdotes llevando las siete bocinas de cuernos de carneros, pasaron delante del arca de Jehová, y tocaron las bocinas: y el arca del concierto de Jehová los seguía. Y los armados iban delante de los sacerdotes que tocaban las bocinas, y la congregación iba de tras del arca andando y tocando bocinas. Y Josué mandó al pueblo, diciendo: Vosotros no daréis grita, ni se oirá vuestra voz, ni saldrá palabra de vuestra boca, hasta el día que yo os diga; Gritád: entonces daréis grita. El arca pues de Jehová dio una vuelta al derredor de la ciudad, y viniéronse al real, en el cual tuvieron la noche. Y Josué se levantó de mañana; y los sacerdotes tomaron el arca de Jehová: Y los otros siete sacerdotes llevando las siete bocinas de cuernos de carneros, fueron delante del arca de Jehová, andando siempre y tocando las bocinas: y los armados iban delante de ellos, y la congregación iba detrás del arca de Jehová: andando y tocando las bocinas. Así dieron otra vuelta a la ciudad el segundo día, y volviéronse al real: de esta manera hicieron por seis días. Y al séptimo día, levantáronse cuando el alba subía, y dieron vuelta a la ciudad de esta manera siete veces: este día solamente dieron vuelta al rededor de ella siete veces. Y como los sacerdotes hubieron tocado las bocinas la séptima vez, Josué dijo al pueblo: Dad grita; porque Jehová os ha entregado la ciudad. Mas la ciudad será anatema a Jehová, ella con todas las cosas que están en ella: solamente Raab la ramera con todos los que estuvieren en casa con ella, vivirá, por cuanto escondió los mensajeros que enviamos. Mas vosotros guardáos del anatema, que ni toquéis, ni toméis alguna cosa del anatema, porque no hagáis anatema el campo de Israel, y lo turbéis. Mas toda la plata, y el oro, y vasos de metal y de hierro sea consagrado a Jehová, y venga al tesoro de Jehová. Entonces el pueblo dio grita, y tocaron bocinas: y aconteció que como el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, el pueblo dio grita con muy gran vocerío, y el muro cayó debajo de sí: y el pueblo subió a la ciudad cada uno delante de sí: y tomáronla. Y destruyeron todo lo que había en la ciudad, hombres y mujeres, mozos y viejos, hasta los bueyes, y ovejas, y asnos, a filo de espada. Mas Josué dijo a los dos varones, que habían reconocido la tierra: Entrád en la casa de la mujer ramera, y hacéd salir de allá a la mujer, y a todo lo que fuere suyo, como le jurasteis. Y los mancebos espías entraron, y sacaron a Raab, y a su padre, y su madre, y sus hermanos, y todo lo que era suyo: y también sacaron a toda su parentela: y pusiéronlos fuera del campo de Israel. Y quemaron a fuego la ciudad, y todo lo que estaba en ella; solamente pusieron en el tesoro de la casa de Jehová la plata, y el oro, y los vasos de metal y de hierro. Mas Josué dio la vida a Raab la ramera, y a la casa de su padre, y a todo lo que ella tenía: la cual habitó entre los Israelitas hasta hoy; por cuanto escondió los mensajeros, que Josué envió a reconocer a Jericó. ¶ Y en aquel tiempo Josué juró, diciendo: Maldito sea delante de Jehová el hombre, que se levantare, y reedificare esta ciudad de Jericó. En su primogénito eche sus cimientos: y en su menor de días asiente sus puertas. Fue pues Jehová con Josué: y su nombre fue divulgado por toda la tierra.
Morning Prayer — Second Lesson
Luke 24
Mas el primer día de la semana, muy de mañana vinieron al sepulcro, trayendo las drogas aromáticas que habían aparejado; y algunas otras mujeres con ellas. Y hallaron la piedra revuelta de la puerta del sepulcro. Y entrando no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. Y aconteció, que estando ellas espantadas de esto, he aquí, dos varones que se pararon junto a ellas, vestidos de vestiduras resplandecientes. Y teniendo ellas miedo, y bajando el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado: acordáos de como os habló, cuando aun estaba en Galilea, Diciendo: Es menester que el Hijo del hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y ser crucificado, y resucitar al tercero día. Entonces ellas se acordaron de sus palabras. Y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás. Y eran María Magdalena, y Juana, y María, madre de Santiago, y otras que estaban con ellas, las que decían estas cosas a los apóstoles. Mas a ellos les parecían como locura las palabras de ellas; y no las creyeron. Y levantándose Pedro, corrió al sepulcro; y como miró dentro, vio solos los lienzos allí echados, y se fue maravillado entre sí de este hecho. ¶ Y, he aquí, dos de ellos iban el mismo día a una aldea que estaba de Jerusalem sesenta estadios, llamada Emmáus: E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acaecido. Y aconteció, que yendo hablando entre sí, y preguntándose el uno al otro, el mismo Jesús se llegó, e iba con ellos juntamente. Mas los ojos de ellos eran detenidos, para que no le conociesen. Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tratáis entre vosotros andando, y estáis tristes? Y respondiendo el uno, que se llamaba Cleófas, le dijo: ¿Tú solo forastero eres en Jerusalem, que no has sabido las cosas que en ella han acontecido estos días? Entonces él les dijo: ¿Qué? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, el cual fue varón profeta poderoso en obra y en palabra, delante de Dios y de todo el pueblo: Y como le entregaron los príncipes de los sacerdotes, y nuestros magistrados, a condenación de muerte, y le crucificaron. Mas nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel; y ahora sobre todo esto, hoy es el tercero día desde que esto ha acontecido. Aunque también unas mujeres de los nuestros nos han espantado, las cuales antes del día fueron al sepulcro; Y no hallando su cuerpo, vinieron, diciendo que también habían visto visión de ángeles, los cuales dijeron que él vive. Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron ser así como las mujeres habían dicho; mas a él no le vieron. Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer a todo lo que los profetas han dicho! ¿No era menester que Cristo padeciera estas cosas, y que entrara así en su gloria? Y comenzando desde Moisés, y de todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras las cosas tocantes a él. Y llegaron a la aldea a donde iban; y él hizo como que iba más lejos. Mas ellos le detuvieron por fuerza, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y está ya declinando el día. Y entró para quedarse con ellos. Y aconteció, que estando sentado a la mesa con ellos, tomando el pan, bendijo, y lo rompió, y les dio. Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron; mas él se desapareció de los ojos de ellos. Y decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras? Y levantándose en la misma hora, tornáronse a Jerusalem; y hallaron a los once congregados, y a los que estaban con ellos, Que decían: Resucitado ha el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón. Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecido en el camino; y como había sido conocido de ellos en el romper del pan. ¶ Y entre tanto que ellos hablaban estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Entonces ellos espantados y asombrados, pensaban que veían algún espíritu. Mas él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y suben pensamientos a vuestros corazones? Mirád mis manos y mis píes, que yo mismo soy. Palpád, y ved; que el espíritu ni tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo. Y en diciendo esto, les mostró sus manos y sus pies. Y no creyéndolo aun ellos de gozo, y maravillados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer? Entonces ellos le presentaron parte de un pez asado, y un panal de miel. Lo cual él tomó, y comió delante de ellos: Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé estando aun con vosotros: Que era necesario que se cumpliesen todas las cosas que están escritas en la ley de Moisés, y en los profetas, y en los Salmos de mí. Entonces les abrió el entendimiento, para que entendiesen las Escrituras. Y les dijo: Así está escrito, y así fue menester que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercero día; Y que se predicase en su nombre arrepentimiento, y remisión de pecados, en todas las naciones, comenzando de Jerusalem. Y vosotros sois testigos de estas cosas. Y, he aquí, yo enviaré al prometido de mi Padre sobre vosotros; mas vosotros quedáos en la ciudad de Jerusalem, hasta que seáis investidos de lo alto de poder. ¶ Y los sacó fuera hasta Betania, y alzando sus manos los bendijo. Y aconteció, que bendiciéndoles, se fue de ellos, y era llevado arriba al cielo. Y ellos después de haberle adorado, se volvieron a Jerusalem con gran gozo. Y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén.
Evening Prayer — First Lesson
Joshua 7
Empero los hijos de Israel cometieron prevaricación en el anatema. Porque Acán hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zaré, de la tribu de Judá, tomó del anatema: y la ira de Jehová se encendió contra los hijos de Israel. Y Josué envió hombres desde Jericó en Hai, que era junto a Bet-aven hacia el oriente de Bet-el: y hablóles, diciendo: Subíd, y reconocéd la tierra. Y ellos subieron, y reconocieron a Hai. ¶ Y volviendo a Josué, dijéronle: No suba todo el pueblo, mas suban como dos mil, o como tres mil hombres: y tomarán a Hai. No fatigues a todo el pueblo allí, porque pocos son. Y subieron allá del pueblo como tres mil hombres, los cuales huyeron delante de los de Hai. Y los de Hai hirieron de ellos como treinta y seis hombres, y siguiéronlos desde la puerta hasta Sabarim, y matáronlos en una descendida: de lo cual el corazón del pueblo se derritió, como agua. ¶ Entonces Josué rompió sus vestidos, y se postró en tierra sobre su rostro delante del arca de Jehová hasta la tarde; él, y los ancianos de Israel, echando polvo sobre sus cabezas. Y Josué dijo: ¡Ah, Señor Jehová! por qué hiciste pasar a este pueblo el Jordán, para entregarnos en las manos de los Amorreos, que nos destruyan. ¡Oh, si nos hubiésemos quedado de la otra parte del Jordán! ¡Ay, Señor! ¿que diré; Pues que Israel ha vuelto las espaldas delante de sus enemigos? Porque los Cananeos, y todos los moradores de la tierra, oirán esto, y nos cercarán y raerán nuestro nombre de sobre la tierra, entonces ¿qué harás tú a tu grande nombre? Y Jehová dijo a Josué: Levántate: ¿Por qué te postras así sobre tu rostro? Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi concierto, que yo les había mandado. Y aun han tomado del anatema, y aun han hurtado, y aun han mentido, y aun lo han guardado en sus vasos. Por esto los hijos de Israel no podrán estar delante de sus enemigos, mas delante de sus enemigos volverán las espaldas, por cuanto han sido en el anatema. Yo no seré más con vosotros, sino destruyereis el anatema de en medio de vosotros. Levántate, santifica el pueblo, y dí: Santificáos, para mañana, porque Jehová el Dios de Israel dice así: Anatema hay en medio de ti Israel, no podrás estar delante de tus enemigos, hasta tanto que hayáis quitado el anatema de en medio de vosotros. Allegaros heis pues mañana por vuestras tribus, y la tribu que Jehová tomare, se allegará por sus familias, y la familia que Jehová tomare, se allegará por sus casas, y la casa que Jehová tomare, se allegará por los varones. Y el que fuere tomado en el anatema será quemado a fuego, él y todo lo que tiene, por cuanto ha quebrantado el concierto de Jehová, y ha cometido maldad en Israel. Josué pues levantándose de mañana hizo allegar a Israel por sus tribus, y fue tomada la tribu de Judá. Y haciendo allegar la tribu de Judá, fue tomada la familia de los de Zari. Y haciendo allegar la familia de los de Zari por los varones, fue tomado Zabdi. E hizo allegar su casa por los varones, y fue tomado Acán hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zaré, de la tribu de Judá. Entonces Josué dijo a Acán: Hijo mío, da ahora gloria a Jehová el Dios de Israel, y dále alabanza; y declárame ahora lo que has hecho; no me lo encubras. Y Acán respondió a Josué, diciendo: Verdaderamente yo he pecado contra Jehová el Dios de Israel, y he hecho así, y así: Que ví entre los despojos un manto Babilónico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y una barra de oro de peso de cincuenta siclos; lo cual codicié, y tomé: y he aquí que está escondido debajo de tierra en el medio de mi tienda: y el dinero está debajo de ello. Josué entonces envió mensajeros, los cuales fueron corriendo a la tienda, y he aquí que todo estaba escondido en su tienda; y el dinero debajo de ello. Y tomándolo de en medio de la tienda, trajéronlo a Josué: y a todos los hijos de Israel; y pusiéronlo delante de Jehová. Entonces Josué tomó a Acán hijo de Zaré, y el dinero, y el manto y la barra de oro, y sus hijos y sus hijas, y sus bueyes y sus asnos, y sus ovejas, y su tienda, y todo cuanto tenía, y todo Israel con él, y lleváronlo todo al valle de Acor: Y dijo Josué: ¿Por qué nos has turbado? Túrbete Jehová en este día. Y todos los Israelitas le apedrearon, y los quemaron a fuego, y los apedrearon con piedras. Y levantaron sobre él un gran montón de piedras hasta hoy. Y Jehová se tornó de la ira de su furor. Y por esto fue llamado aquel lugar, el valle de Acor, hasta hoy.
Evening Prayer — Second Lesson
1 Thessalonians 4
Resta, pues, hermanos, que os roguemos y exhortemos en el Señor Jesús, que de la manera que recibisteis de nosotros de como debéis andar, y agradar a Dios, así abundéis más y más. Porque ya sabéis qué mandamientos os dimos por el Señor Jesús. Porque la voluntad de Dios es esta, a saber, vuestra santificación; que os apartéis de fornicación. Que cada uno de vosotros sepa tener su propio vaso en santificación y honor; No con afecto de concupiscencia, como los Gentiles que no conocen a Dios: Que ninguno agravie, ni defraude en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os habemos dicho y protestado. Pues no nos ha llamado Dios para vivir en inmundicia, sino en santidad. Así que el que nos menosprecia, no menosprecia a hombre, sino a Dios, el cual también nos dio su Espíritu Santo. ¶ Empero, acerca del amor fraternal no habéis menester que os escriba; porque vosotros habéis aprendido de Dios que os améis los unos a los otros. Y a la verdad lo hacéis así con todos los hermanos que están por toda la Macedonia. Os rogamos, empero, hermanos, que vayáis creciendo más y más; Y que procuréis estar quietos, y hacer vuestros propios negocios; y que obréis con vuestras manos de la manera que os habemos mandado; Y que andéis honestamente para con los de afuera; y que nada de ninguno hayáis menester. ¶ Tampoco, hermanos, queremos que estéis en ignorancia acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Pues si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él a los que durmieron en Jesús. Porque os decimos esto en palabra del Señor, que nosotros que vivimos, que habemos quedado hasta la venida del Señor, no seremos delanteros a los que durmieron ya. Porque el mismo Señor con algazara, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán los primeros. Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes a recibir al Señor en el aire; y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto consoláos los unos a los otros en estas palabras.
Readings follow the 1662 Book of Common Prayer (public domain). Scripture text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)
Today's readings, every morning
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