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Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

Morning Prayer — First Lesson

Job 33

Por tanto oye ahora, Job, mis razones, y escucha todas mis palabras. He aquí, ahora yo abriré mi boca, y mi lengua hablará en mi garganta. Mis razones declararán la rectitud de mi corazón, y mis labios hablarán pura sabiduría. El Espíritu de Dios me hizo, y la inspiración del Omnipotente me dio vida. Si pudieres, respóndeme: dispón, está delante de mí. Heme aquí a mí en lugar de Dios, conforme a tu dicho: de lodo soy yo también formado. He aquí que mi terror no te espantará, ni mi mano se agravará sobre ti. De cierto tú dijiste a mis oídos, y yo oí la voz de tus palabras: Yo soy limpio, y sin rebelión: yo soy inocente, y no hay maldad en mí; He aquí que él buscó achaques contra mí, y me tiene por su enemigo; Puso mis pies en el cepo, y guardó todas mis sendas. He aquí en esto no has hablado justamente: responderte he, que mayor es Dios que el hombre. ¿Por qué tomaste pleito contra él? porque él no dirá todas sus palabras. Antes en una o en dos maneras hablará Dios al que no ve. Por sueño de visión nocturna, cuando el sueño cae sobre los hombres, cuando se adormecen sobre el lecho; Entonces revela al oído de los hombres; y les señala su castigo; Para quitar al hombre de la mala obra, y apartar del varón la soberbia. Así detendrá su alma de corrupción, y su vida de ser pasada a cuchillo. También sobre su cama es castigado con dolor fuertemente, en todos sus huesos: Que le hace que su vida aborrezca el pan, y su alma la comida suave. Su carne desfallece sin verse; y sus huesos, que antes no se veían, serán levantados. Y su alma se acercará del sepulcro, y su vida, de los matadores. Si hubiere cerca de él algún elocuente anunciador muy escogido, que anuncie al hombre su justicia, Que le diga: que Dios tuvo misericordia de él, que le libró de descender al sepulcro, que halló redención. Su carne se enternecerá más que de un niño, y volverá a los días de su mocedad. Orará a Dios, y amarle ha; y verá su faz con júbilo: y él dará al hombre el pago de su justicia. Él mira sobre los hombres; y el que dijere: Pequé, y pervertí lo recto, y no me ha aprovechado: Dios redimirá su alma, que no pase al sepulcro, y su vida se verá en luz. He aquí, todas estas cosas hace Dios dos, tres veces con el hombre. Para apartar su alma del sepulcro, y para ilustrarle con la luz de los vivientes. Escucha, Job, y óyeme: calla, y yo hablaré: Y si hubiere palabras, respóndeme: habla, porque yo te quiero justificar. Y si no, óyeme tú a mí: calla, y enseñarte he sabiduría.

Morning Prayer — Second Lesson

Luke 3

Y en el año quince del imperio de Tiberio César, siendo presidente de Judea Poncio Pilato, y Heródes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisania tetrarca de Abilina; Siendo sumos sacerdotes Annás y Caifás, fue la palabra del Señor a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y él vino en toda la tierra al derredor del Jordán, predicando el bautismo de arrepentimiento para remisión de pecados; Como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías, que dice: Voz del que clama en el desierto: Aparejád el camino del Señor, hacéd derechas sus sendas. Todo valle se henchirá, y todo monte y collado se abajará; y lo torcido será enderezado, y los caminos ásperos allanados; Y verá toda carne la salvación de Dios. Y decía a las multitudes que salían para ser bautizadas por él: Generación de víboras, ¿quién os enseñó a huir de la ira que vendrá? Hacéd, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir en vosotros mismos: Por padre tenemos a Abraham; porque os digo, que puede Dios, aun de estas piedras, levantar hijos a Abraham. Y ya también la hacha está puesta a la raíz de los árboles: todo árbol pues que no hace buen fruto, es talado, y echado en el fuego. Y las multitudes le preguntaban, diciendo: ¿Pues, qué haremos? Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos ropas, dé al que no tiene; y el que tiene alimentos, haga lo mismo. Y vinieron también publicanos para ser bautizados, y le dijeron: ¿Maestro, qué haremos nosotros? Y él les dijo: No demandéis más de lo que os está ordenado. Y le preguntaron también los soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dice: No maltratéis a nadie, ni oprimáis; y sed contentos con vuestros salarios. ¶ Y estando el pueblo esperando, y pensando todos de Juan en sus corazones, si él fuese el Cristo, Respondió Juan, diciendo a todos: Yo, a la verdad, os bautizo con agua; mas viene uno que es más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de sus zapatos: él os bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. Cuyo aventador está en su mano; y limpiará su era, y juntará el trigo en su alfolí: mas quemará la paja en fuego que nunca se apagará. Así que amonestando otras muchas cosas también, anunciaba el evangelio al pueblo. Entonces Heródes el tetrarca, siendo reprendido por él a causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano, y de todas las maldades que había hecho Heródes, Añadió también esto sobre todo, que encerró a Juan en la cárcel. ¶ Y aconteció, que como todo el pueblo fue bautizado, y Jesús también fuese bautizado, y orase, el cielo se abrió, Y descendió el Espíritu Santo en forma corporal, como paloma, sobre él, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado, en ti es mi placer. ¶ Y el mismo Jesús comenzaba a ser como de treinta años, siendo (como se creía,) hijo de José, que fue hijo de Helí, Que fue de Mattat, que fue de Leví, que fue de Melqui, que fue de Janne, que fue de José, Que fue de Mattatías, que fue de Amos, que fue de Naum, que fue de Esli, que fue de Nagge, Que fue de Maat, que fue de Mattatías, que fue de Semeí, que fue de José, que fue de Judá, Que fue de Joanna, que fue de Resa, que fue de Zorobabel, que fue de Salatiel, que fue de Neri, Que fue de Melqui, que fue de Addi, que fue de Cosam, que fue de Elmodam, que fue de Er, Que fue de José, que fue de Eliezer, que fue de Jorim, que fue de Mattat, que fue de Leví, Que fue de Simeón, que fue de Judá, que fue de José, que fue de Jonan, que fue de Eliacim, Que fue de Melea, que fue de Menan, que fue de Mattata, que fue de Natán, que fue de David, Que fue de Jessé, que fue de Obed, que fue de Booz, que fue de Salmón, que fue de Naasón, Que fue de Aminadab, que fue de Aram, que fue de Esrom, que fue de Fares, que fue de Judá, Que fue de Jacob, que fue de Isaac, que fue de Abraham, que fue de Tara, que fue de Nacor, Que fue de Saruc, que fue de Ragau, que fue de Faleg, que fue de Jeber, que fue de Sala, Que fue de Cainán, que fue de Arfajad, que fue de Sem, que fue de Noé, que fue de Lamec, Que fue de Matusalén, que fue de Jenoc, que fue de Jared, que fue de Malaleel, que fue de Cainán, Que fue de Henós, que fue de Set, que fue de Adam, que fue de Dios.

Evening Prayer — First Lesson

Job 34

Y respondió Eliú, y dijo: Oíd sabios, mis palabras, y doctos escuchádme: Porque el oído prueba las palabras, y el paladar gusta para comer. Escojamos para vosotros el juicio, conozcamos entre nosotros cual sea lo bueno. Porque Job ha dicho: Yo soy justo, y Dios me ha quitado mi derecho. En mi juicio yo fui mentiroso, mi saeta es gravada sin haber yo prevaricado. ¿Qué hombre hay como Job, que bebe el escarnio como agua? Y va en compañía con los que obran iniquidad, y anda con los hombres maliciosos. Porque dijo: De nada servirá al hombre, si conformare su voluntad con Dios. Por tanto varones de seso, oídme: Lejos vaya de Dios la impiedad, y del Omnipotente la iniquidad. Porque él pagará al hombre su obra, y él le hará hallar conforme a su camino, Además de esto, cierto Dios no hará injusticia, y el Omnipotente no pervertirá el derecho. ¿Quién visitó por él la tierra? ¿y quién puso en orden todo el mundo? Si él pusiese sobre el hombre su corazón, y recogiese a sí su espíritu y su aliento, Toda carne perecería juntamente, y el hombre se tornaría en polvo. Y si hay en ti entendimiento, oye esto: escucha la voz de mis palabras. ¿Enseñorearse ha el que aborrece juicio? ¿y condenarás al poderoso siendo justo? ¿Decirse ha al rey: Perverso eres; y a los príncipes: Impíos sois? ¿Cuánto menos a aquel que no hace acepción de personas de príncipes, ni el rico es de él más respetado que el pobre? porque todos son obras de sus manos. En un momento mueren, y a media noche se alborotarán los pueblos, y pasarán, y sin mano será quitado el poderoso. Porque sus ojos están sobre los caminos del hombre, y todos sus pasos ve. No hay tinieblas, ni sombra de muerte, donde se encubran los que obran maldad. Porque nunca más permitirá al hombre, que vaya con Dios a juicio. Él quebrantará a los fuertes sin pesquisa: y hará estar otros en lugar de ellos. Por tanto él hará notorias las obras de ellos; y volverá la noche, y serán quebrantados. Como a malos los herirá en lugar donde sean vistos. Por cuanto se apartaron de él así, y no consideraron todos sus caminos: Haciendo venir delante de sí el clamor del pobre, y oyendo el clamor de los necesitados. Y si él diere reposo, ¿quién inquietará? Si escondiere el rostro, ¿quién le mirará? Esto sobre una nación, y asimismo sobre un hombre: Haciendo que reine el hombre hipócrita para escándalos del pueblo. Porque de Dios es decir: Yo perdoné, no destruiré. Enséñame tú lo que yo no veo: que si hice mal, no lo haré más. ¿Ha de ser eso según tu mente? Él te recompensará, que no quieras tú, o quieras, y no yo: di lo que sabes. Los hombres de seso dirán conmigo, y el hombre sabio me oirá. Job no habla con sabiduría, y sus palabras no son con entendimiento. Deseo que Job sea probado luengamente: para que haya respuestas contra los varones inicuos. Por cuanto a su pecado añadió impiedad: bate las manos entre nosotros, y multiplica sus palabras contra Dios.

Evening Prayer — Second Lesson

Galatians 3

¡Oh Gálatas sin seso! ¿quién os hechizó para no obedecer a la verdad; vosotros, delante de cuyos ojos Jesu Cristo fue ya claramente representado, crucificado entre vosotros? Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír de la fe? ¿Tan insensatos sois, que habiendo comenzado por el Espíritu, ahora os perfeccionais por la carne? ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si empero en vano. El, pues, que os suministra el Espíritu, y obra milagros entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír de la fe? Así como Abraham creyó a Dios, y le fue contado a justicia. Sabéd, pues, que los que son de la fe, los tales son hijos de Abraham. Y viendo antes la Escritura, que Dios por la fe había de justificar a los Gentiles, anunció antes el evangelio a Abraham, diciendo: Todas las naciones serán bendecidas en ti. Luego los que son de la fe, son benditos con el creyente Abraham. Porque todos los que son de las obras de la ley, debajo de maldición están; porque escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas que están escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Mas que por la ley ninguno se justifica delante de Dios, es manifiesto; porque: El justo por la fe vivirá. Y la ley no es de la fe; antes dice: El hombre que las hiciere, vivirá en ellas. Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición; (porque escrito está: Maldito todo aquel que es colgado en madero:) A fin de que la bendición de Abraham viniese sobre los Gentiles por Cristo Jesús; para que por la fe recibamos la promesa del Espíritu. Hermanos, (hablo como hombre,) aunque no sea sino concierto humano, sin embargo si fuere confirmado, nadie le abroga, ni le añade. Ahora bien, a Abraham, pues, fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como de muchos; sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. Por lo que esto digo: Que el concierto confirmado antes por Dios acerca de Cristo, la ley que fue dada cuatrocientos y treinta años después, no le puede abrogar, para invalidar la promesa. Porque si la herencia es por la ley, ya no será por la promesa: Dios empero por promesa le hizo la donación a Abraham. ¶ ¿De qué, pues, sirve la ley? Fue impuesta por causa de las transgresiones (hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa,) ordenada por ángeles, en mano de un mediador. Y un mediador no es de uno; mas Dios es uno. Luego ¿la ley es contra las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si se hubiese dado una ley que pudiera vivificar, la justicia verdaderamente habría sido por la ley. Mas encerró la Escritura todo debajo de pecado, para que la promesa, por la fe de Jesu Cristo, fuese dada a los creyentes. Empero antes que viniese la fe estábamos guardados debajo de la ley, encerrados para aquella fe, que había de ser revelada. De manera que la ley fue nuestro ayo para llevarnos a Cristo, para que fuésemos justificados por la fe. Mas venida la fe, ya no estamos debajo de la mano del ayo. Porque vosotros todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. No hay aquí Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay macho, ni hembra; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, entonces la simiente de Abraham sois, y herederos conforme a la promesa.

Readings follow the 1662 Book of Common Prayer (public domain). Scripture text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

Today's readings, every morning

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