Bosko

Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

Morning Prayer — First Lesson

Job 39

¿Sabes tú el tiempo en qué paren las cabras monteses? ¿o miraste tú las ciervas, cuando están pariendo? ¿Contaste tú los meses de su preñez? ¿y sabes el tiempo cuando han de parir? Como se encorvan, quebrantan sus hijos, pasan sus dolores: Como después sanan los hijos, crecen con el grano: salen, y nunca más vuelven a ellas. ¿Quién echó libre al asno montés? ¿y quién soltó sus ataduras? Al cual yo puse casa en la soledad, y sus moradas en la tierra salada. Ríese de la multitud de la ciudad: no oye las voces del pechero. Lo oculto de los montes es su pasto, y anda buscando todo lo que está verde. ¿Querrá el unicornio servirte a ti, ni quedar a tu pesebre? ¿Atarás tú al unicornio con su coyunda para el surco? ¿labrará los valles en pos de ti? ¿Confiarás tú en él, por ser grande su fortaleza, y fiarás de él tu labor? ¿Fiarás de él que te tornará tu simiente, y que allegará en tu era? ¿Hiciste tú las alas alegres del avestruz: los cañones y la pluma de la cigüeña? La cual desampara en la tierra sus huevos, y sobre el polvo los calienta, Y olvídase de que los pisará algún pie, y que los quebrará alguna bestia del campo. Endurécese para con sus hijos, como si no fuesen suyos, no temiendo de que su trabajo haya sido en vano: Porque Dios la hizo olvidar de sabiduría, y no le dio inteligencia. A su tiempo se levanta en alto, y se burla del caballo, y del que sube en él. ¿Diste tú al caballo la fortaleza? ¿vestiste tú su cerviz de relincho? ¿Espantarle has tú como a alguna langosta, en cuya nariz hay fuerza para espantar? Escarba la tierra, alégrase en su fuerza, sale al encuentro de las armas: Hace burla del espanto, y no teme; ni vuelve el rostro delante de la espada. Contra él suena la aljaba, el hierro de la lanza, y de la pica; Y él con ímpetu y furor escarba la tierra, y no estima el sonido de la bocina. Entre las bocinas dice: ¡Ea! y desde lejos huele la batalla, el estruendo de los príncipes, y el clamor. ¿Vuela el gavilán por tu industria, y extiende sus alas hacia el mediodía? ¿Enaltécese el águila por tu mandamiento, y pone en alto su nido: Habita, y está en la piedra en la cumbre del peñasco, y de la roca? Desde allí asecha la comida: sus ojos consideran muy lejos. Y sus pollos tragan sangre; y adonde hubiere muertos, allí está.

Morning Prayer — Second Lesson

Luke 6

Y aconteció que pasando él por entre los panes el segundo sábado después del primero, sus discípulos arrancaban espigas, y comían, estregándolas entre las manos. Y algunos de los Fariseos les dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito hacer en los sábados? Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Ni aun esto habéis leído, lo que hizo David cuando tuvo hambre, él, y los que con él estaban? ¿Cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, y comió, y dio también a los que estaban con él; los cuales no era lícito comer, sino a solos los sacerdotes? Y les decía: El Hijo del hombre es Señor aun del sábado. ¶ Y aconteció también en otro sábado, que él entró en la sinagoga y enseñó; y estaba allí un hombre que tenía la mano derecha seca. Y le acechaban los escribas y los Fariseos, si sanaría en sábado, por hallar de qué le acusasen. Mas él sabía los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y pónte en medio. Y él levantándose, se puso en pie. Entonces Jesús les dice: Preguntaros he una cosa: ¿Es lícito en sábados hacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida, o matar? Y mirándolos a todos en derredor, dice al hombre: Extiende tu mano; y él lo hizo así, y su mano fue restituida sana como la otra. Y ellos fueron llenos de rabia, y hablaban los unos a los otros qué harían a Jesús. ¶ Y aconteció en aquellos días, que fue a orar en un monte, y pasó la noche orando a Dios. Y como fue de día, llamó a sus discípulos; y escogió doce de ellos, los cuales también llamó Apóstoles: A Simón, al cual también llamó Pedro, y a Andrés su hermano, Santiago y Juan, Felipe y Bartolomé, Mateo y Tomás, y Santiago, hijo de Alfeo, y Simón, el que se llama Zelador, Júdas hermano de Santiago, y Júdas Iscariote, que también fue el traidor. ¶ Y descendió con ellos, y se paró en un lugar llano; y la compañía de sus discípulos, y una grande multitud de pueblo de toda Judea, y de Jerusalem, y de la costa de Tiro y de Sidón, que habían venido a oírle, y para ser sanados de sus enfermedades; Y otros que habían sido atormentados de espíritus inmundos; y eran sanos. Y toda la multitud procuraba de tocarle; porque salía de él virtud, y sanaba a todos. Y alzando él los ojos sobre sus discípulos, decía: Bienaventurados los pobres; porque vuestro es el reino de Dios. Bienaventurados los que ahora tenéis hambre; porque seréis hartos. Bienaventurados los que ahora lloráis; porque reiréis. Bienaventurados sois cuando los hombres os aborrecieren, y cuando os apartaren de sí, y os denostaren, y desecharen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del hombre. Gozáos en aquel día, y alegráos; porque, he aquí, vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres a los profetas. Mas ¡ay de vosotros ricos! porque tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que estáis hartos! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis. ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres dijeren bien de vosotros! porque así hacían sus padres a los falsos profetas. ¶ Mas a vosotros los que oís, digo: Amád a vuestros enemigos: hacéd bien a los que os aborrecen. Bendecíd a los que os maldicen; y orád por los que os calumnian. Y al que te hiriere en una mejilla, dále también la otra; y del que te quitare la capa, no le impidas llevar el sayo también. Y a cualquiera que te pidiere, da, y al que tomare lo que es tuyo, no se lo vuelvas a pedir. Y como queréis que os hagan los hombres, hacédles también vosotros así. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores aman a los que los aman. Y si hiciereis bien a los que os hacen bien, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores hacen lo mismo. Y si prestareis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto. Amád pues a vuestros enemigos; y hacéd bien, y emprestád, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno aun para con los ingratos y los malos. Sed pues misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. No juzguéis, y no seréis juzgados: no condenéis, y no seréis condenados: perdonád, y seréis perdonados: Dad, y se os dará: medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida que midiereis, os será vuelto a medir. Y les decía una parábola: ¿Puede el ciego guiar al ciego? ¿no caerán ambos en el hoyo? El discípulo no es sobre su maestro; mas cualquiera que fuere como su maestro, será perfecto. ¿Y por qué miras la arista que está en el ojo de tu hermano, y la viga que está en tu propio ojo no consideras? ¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, deja, echaré fuera la arista que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en tu ojo? Hipócrita, echa fuera primero de tu ojo la viga; y entonces mirarás de echar fuera la arista que está en el ojo de tu hermano. Porque no es buen árbol el que hace malos frutos; ni árbol malo el que hace buen fruto. Porque cada árbol por su fruto es conocido: que no cogen higos de las espinas, ni vendimian uvas de las zarzas. El buen hombre del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el mal hombre del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca. ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que digo? ¶ Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras, y las hace, yo os enseñaré a quien es semejante. Semejante es a un hombre que edificó una casa, que cavó y ahondó, y puso el fundamento sobre roca; y habiendo avenida, el río dio con ímpetu en aquella casa, mas no la pudo menear; porque estaba fundada sobre roca. Mas el que oye, y no hace, semejante es a un hombre que edificó su casa sobre tierra sin fundamento, en la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó; y fue grande la ruina de aquella casa.

Evening Prayer — First Lesson

Job 40

Y respondió Jehová a Job, y dijo: ¿Es sabiduría contender con el Omnipotente? El que disputa con Dios, responda a esto. ¶ Y respondió Job a Jehová, y dijo: He aquí, que yo soy vil, ¿qué te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca. Una vez hablé, y no responderé; y dos veces; mas no tornaré a hablar. Y respondió Jehová a Job desde la oscuridad, y dijo: Cíñete ahora, como varón, tus lomos: yo te preguntaré, y házme saber. ¿Invalidarás tú también mi juicio? ¿condenarme has a mi para justificarte a ti? ¿Tienes tú brazo como Dios? ¿y tronarás tú con voz como él? Ahora atavíate de magestad y de alteza, y vístete de honra y de hermosura. Esparce furores de tu ira, y mira a todo soberbio, y abátele. Mira a todo soberbio, y póstrale; y quebranta los impíos en su asiento. Encúbrelos a todos en el polvo; y ata sus rostros en oscuridad; Y yo también te confesaré, que tu diestra te salvará. He aquí ahora Behemot, al cual yo hice contigo; yerba come como buey. He aquí ahora que su fuerza está en sus lomos; y su fortaleza en el ombligo de su vientre: Su cola mueve como un cedro; y los nervios de sus genitales son entretejidos: Sus huesos son fuertes como acero, y sus miembros como barras de hierro: Él es la cabeza de los caminos de Dios: el que le hizo le acercará de su espada. Ciertamente los montes llevan renuevo para él; y toda bestia del campo retoza allá. Debajo de las sombras se echará, en lo oculto de las cañas, y de los lugares húmedos. Los árboles sombríos le cubren con su sombra; los sauces del arroyo le cercan. He aquí que él robará el río que no corra; y confíase que el Jordán pasará por su boca. El le tomará por sus ojos en los tropezaderos, y le horadará la nariz.

Evening Prayer — Second Lesson

Galatians 6

Hermanos, si algún hombre fuere sorprendido en alguna culpa, vosotros los espirituales, restaurádle al tal en espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, porque tú no seas también tentado. Llevád los unos las cargas de los otros; y cumplíd así la ley de Cristo. Porque el que piensa de sí que es algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña. Así que cada uno examine su propia obra, y entonces en sí mismo solamente tendrá de qué gloriarse, y no en otro. Porque cada cual llevará su propia carga. Y el que es instituido en la palabra haga partícipe en todos los bienes al que le instituye. ¶ No os engañéis: Dios no puede ser burlado; porque lo que el hombre sembrare eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. Mas no nos cansemos de hacer bien, que a su tiempo segaremos, si no nos desmayamos. Así pues, según que tenemos oportunidad, hagamos bien a todos; mayormente a los que son de la familia de la fe. Mirád que larga carta os he escrito con mi misma mano. Todos los que quieren agradar en la carne, estos os constriñen a circuncidaros; solamente por no padecer la persecución por la cruz de Cristo. Porque ni aun los mismos que se circuncidan, guardan la ley; mas quieren que os circuncideis vosotros, por gloriarse en vuestra carne. Mas lejos esté de mí el gloriarme, sino en la cruz del Señor nuestro Jesu Cristo, por el cual el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo. Porque en Cristo Jesús, ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino la nueva criatura. Y todos los que anduvieren conforme a esta regla, paz sea sobre ellos, y misericordia, y sobre el Israel de Dios. De aquí adelante nadie me moleste; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús. La gracia de nuestro Señor Jesu Cristo sea, hermanos, con vuestro espíritu. Amén. ¶ Escrita de Roma a los Gálatas.

Readings follow the 1662 Book of Common Prayer (public domain). Scripture text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

Today's readings, every morning

Bosko brings the daily readings for your tradition to your day — with a reflection, the full Bible in 30 translations, and the liturgical calendar, in 18 languages.