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Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

Morning Prayer — First Lesson

Jeremiah 15

Y díjome Jehová: Si Moisés y Samuel se pusiesen delante de mí, mi voluntad no será con este pueblo: échalos de delante de mí, y salgan. Y será, que si te preguntaren: ¿A dónde saldremos? Responderles has: Así dijo Jehová: El que a muerte, a muerte; y el que a cuchillo, a cuchillo; y el que a hambre, a hambre; y el que a cautividad a cautividad. Y visitaré sobre ellos cuatro géneros de males, dijo Jehová: Espada para matar, y perros para despedazar, y aves del cielo, y bestias de la tierra para tragar, y para disipar. Y entregarlos he para ser zarandados por todos los reinos de la tierra, a causa de Manasés, hijo de Ezequías, rey de Judá, por lo que hizo en Jerusalem. Porque ¿quién habrá compasión de ti, o! Jerusalem? ¿o quién se entristecerá por tu causa? ¿o quién vendrá a preguntar por tu paz? Tú me dejaste, dice Jehová, tornástete atrás: por tanto yo extendí sobre ti mi mano, y te eché a perder; y estoy cansado de arrepentirme. Y los aventé con aventador hasta las puertas de la tierra: desahijé, desperdicié a mi pueblo, no se tornaron de sus caminos. Sus viudas se me multiplicaron sobre la arena de la mar: traje contra ellos destruidor a mediodía sobre compañía de mancebos: hice caer sobre ella de repente ciudad y terrores. Enflaquecióse la que parió siete, su alma se hinchió de dolor: púsosele su sol siendo aun de día: avergonzóse, e hinchióse de confusión; y lo que de ella quedare, entregaré a espada delante de sus enemigos, dijo Jehová. ¶ ¡Ay de mí, madre mía! porque me engendraste hombre de cuestión, y hombre de discordia a toda la tierra: nunca les di a logro, ni lo tomé de ellos: todos me maldicen. Dijo Jehová: Si tus residuos no fueren en bien: si no hiciere al enemigo que te salga a recibir en el tiempo trabajoso, y en el tiempo de la angustia. ¶ ¿Quebrará el hierro al hierro de la parte de aquilón, y al metal? Tus riquezas y tus tesoros daré a saco sin ningún precio, por todos tus pecados, y en todos tus términos: Y hacerte he pasar a tus enemigos en tierra que no conoces; porque fuego es encendido en mi furor, y sobre vosotros arderá. ¶ Tú, o! Jehová, lo sabes, acuérdate de mí, y visítame, y véngame de mis enemigos: no me tomes a tu cargo en la paciencia de tu enojo: sepas que sufro vergüenza a causa de ti. Halláronse tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo, y por alegría de mí corazón; porque tu nombre se llamó sobre mí, o! Jehová Dios de los ejércitos. Nunca me asenté en compañía de burladores, ni me engreí a causa de tu profecía: solo me asenté, porque me henchiste de desabrimiento. ¿Por qué fue perpetuo mi dolor, y mi herida desahuciada, no admitió cura? Eres conmigo como mentiroso, aguas que no son fieles. Por tanto así dijo Jehová: Si te convirtieres, convertirte he, y delante de mí estarás; y si sacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos. Y darte he a este pueblo por muro de bronce fuerte; y pelearán contra ti, y no te sobrepujarán; porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dijo Jehová. Y librarte he de la mano de los malos, y redimirte he de la mano de los fuertes.

Morning Prayer — Second Lesson

John 12

Jesús pues seis días antes de la pascua vino a Betania, donde estaba Lázaro el que había muerto, al cual Jesús había resucitado de entre los muertos. E hiciéronle allí una cena, y Marta servía; mas Lázaro era uno de los que estaban sentados a la mesa juntamente con él. Entonces María tomó una libra de ungüento de nardo puro de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y limpió sus pies con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del ungüento. Entonces dijo uno de sus discípulos, Júdas Iscariote, hijo de Simón, el que le había de entregar; ¿Por qué no se ha vendido este ungüento por trescientos denarios, y se dio a los pobres? Esto dijo, no por el cuidado que él tenía de los pobres; mas porque era ladrón; y tenía la bolsa, y traía lo que se echaba en ella. Entonces Jesús dijo: Déjala: para el día de mi sepultura ha guardado esto. Porque a los pobres siempre los tenéis con vosotros, mas a mí no siempre me tenéis. Entonces una gran multitud de los Judíos entendió que él estaba allí; y vinieron no solamente por causa de Jesús, sino también por ver a Lázaro al cual había resucitado de entre los muertos. Empero consultaron los príncipes de los sacerdotes, para matar también a Lázaro; Porque muchos de los Judíos iban y creían en Jesús por causa de él. ¶ El siguiente día una gran multitud de gente que había venido a la fiesta, como oyeron que Jesús venía a Jerusalem, Tomaron ramos de palmas, y saliéronle a recibir, y clamaban: Hosanna: Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel. Y halló Jesús un asnillo, y se sentó sobre él, como está escrito: No temas, oh hija de Sión, he aquí, tu Rey viene asentado sobre un pollino de una asna. Mas estas cosas no las entendieron sus discípulos al principio: empero cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron que estas cosas estaban escritas de él, y que le hicieron estas cosas. La gente, pues, que estaba con él, cuando llamó a Lázaro del sepulcro, y le resucitó de entre los muertos, daba testimonio. Por lo cual también había venido la gente a recibirle; porque habían oído que él había hecho este milagro. Mas los Fariseos dijeron entre sí: ¿Veis que nada aprovecháis? he aquí, que el mundo se va en pos de él. ¶ Y había ciertos Griegos de los que habían subido a adorar en la fiesta. Estos, pues, se llegaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron, diciendo: Señor, querríamos ver a Jesús. Vino Felipe, y lo dijo a Andrés: Y otra vez Andrés, y Felipe, lo dicen a Jesús. Y Jesús les respondió, diciendo: La hora viene en que el Hijo del hombre ha de ser glorificado. De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo que cae en la tierra, no muriere, él solo queda; mas si muriere, mucho fruto lleva. El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará. Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará. Ahora es turbada mi alma; ¿y qué diré? Padre, sálvame de esta hora; mas por esto he venido a esta hora. Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo, diciendo: Ya lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez. El pueblo, pues, que estaba presente, y la había oído, decía que había sido un trueno: otros decían: Un ángel le ha hablado. Respondió Jesús, y dijo: No ha venido esta voz por mi causa, sino por causa de vosotros. Ahora es el juicio de este mundo: ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo. Y esto decía dando a entender de qué muerte había de morir. Respondióle la gente: Nosotros hemos oído de la ley, que el Cristo permanece para siempre: ¿cómo pues dices tú: El Hijo del hombre ha de ser levantado? ¿Quién es este Hijo del hombre? Entonces Jesús les dijo: Aun por un poco estará la luz entre vosotros: andád entre tanto que tenéis la luz, no sea que os alcancen las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe donde va. Entre tanto que tenéis luz, creéd en la luz, para que seáis hijos de luz. Estas cosas habló Jesús, y se fue, y se escondió de ellos. ¶ Empero aunque había hecho delante de ellos tantos milagros, no creían en él; Para que se cumpliese el dicho que dijo el profeta Isaías: ¿Señor, quién ha creído a nuestro dicho? ¿y el brazo del Señor, a quién ha sido revelado? Por esto no podían creer, porque otra vez dijo Isaías: Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; porque no vean de los ojos, ni entiendan de corazón, y se conviertan, y yo los sane. Estas cosas dijo Isaías, cuando vio su gloria, y habló de él. Con todo eso aun de los príncipes muchos creyeron en él; mas por causa de los Fariseos no le confesaban, por no ser echados de la sinagoga. Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios. ¶ Mas Jesús clamó, y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me envió. Y el que me ve, ve al que me envió. Yo la luz he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí, no permanezca en tinieblas. Y el que oyere mis palabras, y no creyere, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, mas a salvar al mundo. El que me desecha, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue: la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero. Porque yo no he hablado de mí mismo; mas el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que tengo de decir, y de lo que tengo de hablar. Y sé que su mandamiento es vida eterna: así que lo que yo hablo, como el Padre me lo ha dicho, así hablo.

Evening Prayer — First Lesson

Jeremiah 16

Y fue a mí palabra de Jehová, diciendo. No tomarás para ti mujer, ni tendrás hijos ni hijas en este lugar. Porque así dijo Jehová de los hijos y de las hijas que nacieren en este lugar, y de sus madres que los parieren, y de los padres que los engendraren en esta tierra: Muertos de enfermedades morirán, no serán endechados ni enterrados: serán por muladar sobre la haz de la tierra; y con espada, y con hambre serán consumidos; y sus cuerpos serán para comida de las aves del cielo, y de las bestias de la tierra. Porque así dijo Jehová: No entres en casa de luto, ni vayas a lamentar, ni los consueles; porque yo quité mi paz de este pueblo, dijo Jehová, mi misericordia y miseraciones. Y morirán en esta tierra, grandes y chicos: no se enterrarán, ni los endecharán, ni se arañarán, ni se mesarán por ellos. Y no partirán pan por luto por ellos, para consolarlos de su muerte; ni les darán a beber vaso de consolaciones por su padre o por su madre. Y no entres en casa de convite, para sentarte con ellos a comer o a beber. Porque así dijo Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que yo haré cesar en este lugar delante de vuestros ojos, y en vuestros días, toda voz de gozo, y toda voz de alegría, toda voz de esposo, y toda voz de esposa. Y acontecerá que cuando denunciares a este pueblo todas estas cosas, ellos te dirán: ¿Por qué habló Jehová sobre nosotros todo este mal tan grande? ¿y qué maldad es la nuestra, o qué pecado es el nuestro que pecamos a Jehová nuestro Dios? Entonces les dirás: Porque vuestros padres me dejaron, dice Jehová, y anduvieron en pos de dioses ajenos, y los sirvieron, y se encorvaron a ellos; y a mí me dejaron, y mi ley no guardaron: Y vosotros hicisteis peor que vuestros padres; porque he aquí que vosotros camináis cada uno tras la imaginación de su malvado corazón, no oyéndome a mí: Por tanto yo os haré echar de esta tierra a tierra que ni vosotros ni vuestros padres conocisteis; y allá, serviréis a dioses ajenos de día y de noche, porque no os daré misericordia. Por tanto he aquí que vienen días, dijo Jehová, que no se dirá más: Vive Jehová, que hizo subir a los hijos de Israel de tierra de Egipto: Mas: Vive Jehová, que hizo subir los hijos de Israel de la tierra del aquilón, y de todas las tierras donde los había arrojado; y tornarlos he a su tierra, la cual di a sus padres. He aquí que yo envío muchos pescadores, dijo Jehová, y pescarlos han; y después enviaré muchos cazadores, y cazarlos han de todo monte, y de todo collado, y de las cavernas de los peñascos. Porque mis ojos están puestos sobre todos sus caminos, los cuales no se me escondieron; ni su maldad se esconde de la presencia de mis ojos. Mas primero pagaré al doble su iniquidad y su pecado; porque contaminaron mi tierra con los cuerpos muertos de sus abominaciones, y de sus abominaciones hinchieron mi heredad. O! Jehová, fortaleza mía, y fuerza mía, y refugio mío en el tiempo de la aflicción: a ti vendrán naciones desde los extremos de la tierra, y dirán: Ciertamente mentira poseyeron nuestros padres, vanidad, y no hay en ellos provecho. ¿Hará el hombre dioses para sí? Mas ellos no serán dioses. Por tanto, he aquí, les enseñaré de esta vez, enseñarles he mi mano y mi fortaleza; y sabrán que mi nombre es Jehová.

Evening Prayer — Second Lesson

2 Timothy 3

Esto empero sabe, que en los postreros días, vendrán tiempos trabajosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a sus padres, ingratos, impuros, Sin afecto natural, desleales, calumniadores, incontinentes, crueles, aborrecedores de lo bueno, Traidores, temerarios, hinchados, amadores de placeres, más bien que amadores de Dios; Teniendo la apariencia de piedad, mas negando la eficacia de ella; a los tales también evita. Porque de estos son los que se entran por las casas, y llevan cautivas a mujercillas, cargadas de pecados, llevadas de diversas concupiscencias; Que siempre aprenden, y nunca pueden acabar de llegar al conocimiento de la verdad. Y de la manera que Jannes y Jambres resistieron a Moisés, así también estos resisten a la verdad: hombres corrompidos de entendimiento, réprobos acerca de la fe: Mas no irán muy adelante; porque su locura será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquellos. ¶ Tú empero has entendido cumplidamente mi doctrina, manera de vivir, intento, fe, largueza de ánimo, amor, paciencia, Persecuciones, aflicciones, las cuales me sobrevinieron en Antioquía, Iconio, Listra: cuales persecuciones he sufrido; mas de todas ellas me ha librado el Señor. Y aun todos los que quieren vivir píamente en Cristo, padecerán persecución. Mas los malos hombres, y los engañadores, aprovecharán de mal en peor, engañando, y siendo engañados. Así que tú está firme en lo que has aprendido, y de que has sido persuadido, sabiendo de quien has aprendido; Y que desde la niñez has sabido las sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salud por medio de la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada divinamente, y es útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instituir en justicia, Para que el hombre de Dios sea perfecto, perfectamente instruido para toda buena obra.

Readings follow the 1662 Book of Common Prayer (public domain). Scripture text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

Today's readings, every morning

Bosko brings the daily readings for your tradition to your day — with a reflection, the full Bible in 30 translations, and the liturgical calendar, in 18 languages.