Today's Readings
The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.
Morning Prayer — First Lesson
Isaiah 51
Oídme, los que seguís justicia, los que buscáis a Jehová: mirád a la piedra de donde fuisteis cortados, y a la caverna del hoyo de donde fuisteis arrancados. Mirád a Abraham vuestro padre, y a Sara la que os parió; porque solo le llamé, y le bendije, y le multipliqué. Ciertamente consolará Jehová a Sión, consolará todas sus soledades; y tornará su desierto como Paraíso, y su soledad como huerto de Jehová: hallarse ha en ella alegría y gozo, confesión y voz de cantar. Estád atentos a mí, pueblo mío, y oídme, nación mía; porque de mí saldrá la ley, y mi juicio descubriré para luz de pueblos. Cercana está mi justicia, salido ha mi salud, y mis brazos juzgarán a los pueblos. A mí esperarán las islas, y en mi brazo pondrán su esperanza. Alzád a los cielos vuestros ojos, y mirád abajo a la tierra; porque los cielos serán deshechos como humo, y la tierra se envejecerá como ropa de vestir; y de la misma manera perecerán sus moradores: mas mi salud será para siempre, y mi justicia no perecerá. Oídme, los que conocéis justicia, pueblo en cuyo corazón está mi ley: No temáis afrenta de hombre, ni desmayéis por sus denuestos: Porque como a vestidura los comerá polilla, como a lana los comerá gusano: mas mi justicia permanecerá perpetuamente, y mi salud para siglo de siglos. ¶ Despiértate, despiértate, vístete de fortaleza, o! brazo de Jehová: despiértate como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados. ¿No eres tú el que cortó al soberbio, el que hirió al dragón? ¿No eres tú el que secó la mar, las aguas de la gran hondura: el que al profundo de la mar tornó en camino, para que pasasen los redimidos? ¶ Cierto los redimidos de Jehová tornarán: volverán a Sión cantando; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas: poseerán gozo y alegría; y el dolor y el gemido huirán. Yo, yo soy vuestro consolador: ¿quién eres tú para que tengas temor del hombre que es mortal, y del hijo del hombre que por heno será contado? Y has te ya olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos, y fundó la tierra; y todo el día tuviste temor continuamente del furor del que aflige, cuando se dispone para destruir, ¿mas a dónde está el furor del que aflige? ¶ El preso se da priesa para ser suelto, por no morir en la mazmorra, y que le falte su pan. Y yo Jehová soy tu Dios que parto la mar, y suenan sus ondas: Jehová de los ejércitos es su nombre. Que puse en tu boca mis palabras, y con la sombra de mi mano te cubrí, para que plantases los cielos, y fundases la tierra, y que dijeses a Sión: Pueblo mío eres tú. ¶ Despiértate, despiértate, levanta, o! Jerusalem, que bebiste de la mano de Jehová el cáliz de su furor: las heces del cáliz de ponzoña bebiste, y chupaste. De todos los hijos que parió, no hay quien la gobierne: no hay quien la tome por su mano de todos los hijos que crió. Estas dos cosas te han acaecido, ¿quién se dolerá de ti? asolamiento y quebrantamiento, hambre y espada: ¿quién te consolará? Tus hijos desmayaron, estuvieron tendidos en las encrucijadas de todos los caminos, como buey montés en la red, llenos del furor de Jehová, de la ira del Dios tuyo. Oye pues ahora esto, miserable, borracha, y no de vino: Así dijo tu Señor Jehová, y tu Dios, el que pleitéa por su pueblo: He aquí, he quitado de tu mano el cáliz de la ponzoña, la hez del cáliz de mi furor: nunca más lo beberás. Y ponerlo he en la mano de tus angustiadores, que dijeron a tu alma: Abájate, y pasaremos; y tú pusiste tu cuerpo como tierra, y como camino a los que pasan.
Morning Prayer — Second Lesson
Acts 19
Y aconteció, que entre tanto que Apólos estaba en Corinto, Pablo, andadas las regiones superiores, vino a Efeso, donde hallando ciertos discípulos, Díjoles: ¿Habéis recibido al Espíritu Santo desde que creísteis? Y ellos le dijeron: Antes ni aun hemos oído si hay Espíritu Santo. Entonces les dijo: ¿En qué pues habéis sido bautizados? Y ellos dijeron: En el bautismo de Juan. Y dijo Pablo: Juan en verdad bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo, que creyesen en el que había de venir después de él, es a saber, en Jesu Cristo. Oídas estas cosas fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Y como Pablo les puso las manos encima, vino sobre ellos el Espíritu Santo, y hablaban en lenguas extrañas, y profetizaban. Y eran los varones todos como doce. Y entrando él dentro de la sinagoga, hablaba libremente por espacio de tres meses, disputando y persuadiendo del reino de Dios. Mas cuando algunos se endurecieron, y no querían creer, antes dijeron mal del camino del Señor delante de la multitud, se apartó Pablo de ellos, y separó los discípulos, razonando cada día en la escuela de un cierto Tiranno. Y esto fue hecho por espacio de dos años, de tal manera que todos los que habitaban en Asia, así Judíos como Griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús. Y hacía Dios milagros no cualesquiera por las manos de Pablo. De tal manera que aun llevasen a los enfermos paños y pañuelos de sobre su cuerpo; y las enfermedades se iban de ellos, y los malos espíritus salían de ellos. Y algunos de los Judíos exorcistas vagabundos tentaron a invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuramos por Jesús, el que Pablo predica. Y había siete hijos de un tal Sceva, Judío, príncipe de los sacerdotes, que hacían esto. Y respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y Pablo, sé quien es; mas, vosotros, ¿quién sois? Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos, y enseñoreándose de ellos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos. Y esto fue notorio a todos los que habitaban en Efeso, así Judíos como Griegos; y cayó temor sobre todos ellos, y era ensalzado el nombre del Señor Jesús. ¶ Y muchos de los que habían creído, venían confesando, y dando cuenta de sus hechos. Asimismo muchos de los que habían seguido artes curiosas, trajeron los libros, y quemáronlos delante de todos; y echada cuenta del precio de ellos, hallaron que montaban cincuenta mil piezas de plata. Así crecía poderosamente la palabra del Señor, y prevalecía. Y acabadas estas cosas, propuso Pablo en su espíritu (andada Macedonia y Acaya) de partirse a Jerusalem, diciendo: Después que hubiere estado allá, me será menester ver también a Roma. Y enviando a Macedonia a dos de los que le ministraban, es a saber, Timoteo y Erasto, él se estuvo por algún tiempo en Asia. Entonces hubo un alboroto no pequeño acerca del camino del Señor. Porque un cierto platero, llamado Demetrio, el cual hacía de plata templos de Diana, daba a los artífices no poca ganancia. A los cuales juntados con los oficiales de semejante oficio, dijo: Varones, ya sabéis que de este oficio tenemos ganancia; Y veis, y oís que este Pablo, no solamente en Efeso, mas por casi toda la Asia aparta con persuasión a muchísima gente, diciendo: Que no son dioses los que se hacen con las manos. Y no solamente hay peligro de que éste nuestro oficio se nos vuelva en reproche, mas aun también que el templo de la grande diosa Diana sea estimado en nada, y comience a ser destruida la majestad de aquella, a la cual honra toda la Asia, y el mundo. Oídas estas cosas, hinchiéronse de ira, y dieron alarido, diciendo: Grande es Diana de los Efesios. Y toda la ciudad se llenó de confusión, y unánimes arremetieron al teatro, arrebatando a Gayo y a Aristarco Macedonios, compañeros de Pablo. Y queriendo Pablo salir al pueblo, los discípulos no le dejaron. También algunos de los principales de Asia, que eran sus amigos, enviaron a él rogándole que no se presentase en el teatro. Y unos gritaban una cosa, y otros gritaban otra; porque la asamblea era confusa, y los más no sabían por qué se habían juntado. Y sacaron de entre la multitud a Alejandro, rempujándole los Judíos. Entonces Alejandro, pedido silencio con la mano, quería dar razón al pueblo. Al cual como conocieron que era Judío, todos gritaron a una voz, como por espacio de dos horas: Grande es Diana de los Efesios. Y cuando el escribano hubo apaciguado la multitud, dijo: Varones Efesios, ¿quién hay de los hombres que no sepa que la ciudad de los Efesios es adoradora de la grande diosa Diana, y de la imagen que descendió de Júpiter? Así que, pues que esto no puede ser contradicho, conviene que os apacigüéis, y que nada hagáis temerariamente. Porque habéis traído a estos hombres, que ni son sacrílegos, ni blasfemadores de vuestra diosa. Por lo cual si Demetrio, y los oficiales que están con él, tienen queja contra alguno, audiencias se hacen, y procónsules hay, acúsense los unos a los otros. Y si demandáis alguna otra cosa, en legítimo ayuntamiento se puede despachar; Que peligro hay de que seamos argüidos de sedición por esto de hoy: no habiendo ninguna causa por la cual podamos dar razón de este concurso. Y habiendo dicho esto, despidió la asamblea.
Evening Prayer — First Lesson
Isaiah 52
Despiértate, despiértate: vístete tu fortaleza, o! Sión: vístete tus ropas de hermosura, o! Jerusalem, ciudad santa; porque nunca más acontecerá que venga en ti incircunciso, ni inmundo. Sacúdete del polvo, levántate, asiéntate Jerusalem: suéltate de las ataduras de tu cuello, cautiva hija de Sión. Porque así dice Jehová: De balde fuisteis vendidos, por tanto sin dinero seréis rescatados. Porque así dijo el Señor Jehová: Mi pueblo descendió en Egipto en tiempo pasado, para peregrinar allá; y el Asur le cautivó sin razón. Y ahora, ¿Qué a mí aquí, dice Jehová, que mi pueblo sea tomado sin porqué; y los que en él se enseñorean, le hagan aullar, dice Jehová; y continuamente mi nombre sea blasfemado todo el día? Por tanto mi pueblo sabrá mi nombre por esta causa en aquel día; porque yo mismo que hablo, he aquí, estaré presente. ¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que publica la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salud, del que dice a Sión: Tu Dios reina! Voz de tus atalayas: alzarán la voz, juntamente jubilarán; porque ojo a ojo verán, como torna Jehová a traer a Sión. Cantád alabanzas, alegráos juntamente, las soledades de Jerusalem: porque Jehová ha consolado su pueblo, ha redimido a Jerusalem. Jehová desnudó el brazo de su santidad delante de los ojos de todas las naciones; y todos los términos de la tierra verán la salud del Dios nuestro. ¶ Apartáos, apartáos, salíd de ahí; no toquéis cosa inmunda: salíd de en medio de ella: sed limpios los que lleváis los vasos de Jehová. Porque no saldréis apresurados, ni iréis huyendo; porque Jehová irá delante de vosotros, y el Dios de Israel os congregará, He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido, y será ensalzado, y será muy sublimado. ¶ Como te abominaron muchos, en tanta manera fue desfigurado de los hombres su parecer; y su hermosura, de los hijos de los hombres: Así salpicará muchas naciones: los reyes cerrarán sobre él sus bocas: porque verán lo que nunca les fue contado; y entenderán lo que nunca oyeron.
Evening Prayer — Second Lesson
2 Peter 2
Empero hubo también falsos profetas entre el pueblo, así como habrá entre vosotros falsos enseñadores, que introducirán encubiertamente herejías de perdición, y negarán al Señor que los rescató, trayendo sobre sí mismos acelerada perdición. Y muchos seguirán sus perdiciones: por los cuales el camino de la verdad será blasfemado; Y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas: sobre los cuales la condenación ya de largo tiempo no se tarda, y su perdición no se duerme. Porque ¿cómo escaparán ellos? pues no perdonó Dios a los ángeles que habían pecado, mas antes habiéndolos despeñado en el tártaro con cadenas de oscuridad, los entregó para ser reservados al juicio; Y pues no perdonó al mundo viejo, mas antes preservó a Noé, la octava persona, pregonero de justicia, y trajo el diluvio al mundo de malvados; Y si condenó por destrucción las ciudades de Sodoma, y de Gomorra, tornándolas en ceniza, y poniéndolas por ejemplo a los que habían de vivir impíamente; Y libró al justo Lot, el cual era perseguido de los abominables por la nefanda conversación de ellos: (Porque este justo de vista y de oídos, morando entre ellos, afligía cada día su alma justa con los hechos de aquellos injustos:) Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser atormentados en el día del juicio: Y principalmente aquellos, que siguiendo la carne, andan en concupiscencia de inmundicia, y menosprecian las potestades: siendo atrevidos, contumaces, que no temen de decir mal de las dignidades: Como quiera que los mismos ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor. Mas estos diciendo mal de las cosas que no entienden, (como bestias brutas, que naturalmente son hechas para presa y destrucción,) perecerán enteramente en su propia corrupción, Recibiendo el galardón de su injusticia, reputando por deleite poder gozar de deleites cada día: estos son suciedades y manchas, los cuales comiendo con vosotros, juntamente se recrean en sus propios errores: Teniendo los ojos llenos de la adúltera, y no saben cesar de pecar: cebando las almas inconstantes, teniendo el corazón ejercitado en codicias, siendo hijos de maldición: Que dejando el camino derecho han errado, habiendo seguido el camino de Balaam, el hijo de Bosor, el cual amó el premio de la maldad; Mas recibió reprensión por su misma transgresión: la muda bestia, hablando en voz de hombre, refrenó la locura del profeta. Estos son fuentes sin agua, nubes traídas de torbellino de viento; para los cuales está guardada eternamente la oscuridad de las tinieblas. Porque hablando arrogantes palabras de vanidad, ceban con las concupiscencias de la carne en disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que conversan en error: Prometiéndoles libertad, siendo ellos mismos siervos de corrupción. Porque el que es de alguno vencido, es sujeto a la servidumbre del que le venció. Porque si habiéndose ellos apartado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesu Cristo, y otra vez envolviéndose en ellas, son vencidos, sus postrimerías les son hechas peores que los principios. Por lo que mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, tornarse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Empero les ha acontecido lo que por un verdadero proverbio se suele decir: El perro es vuelto a su vómito, y la puerca lavada es tornada al revolcadero del cieno.
Readings follow the 1662 Book of Common Prayer (public domain). Scripture text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)
Today's readings, every morning
Bosko brings the daily readings for your tradition to your day — with a reflection, the full Bible in 30 translations, and the liturgical calendar, in 18 languages.
