Today's Readings
The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.
First Reading
Song of Solomon 3
Por las noches busqué en mi cama al que ama mi alma; le busqué, y no le hallé. Ahora pues levantarme he, y rodearé por la ciudad: por las calles, y por las plazas buscaré al que ama mi alma: le busqué, y no le hallé. Halláronme las guardas que rondan por la ciudad, y les pregunté, diciendo: ¿Habéis visto al que ama mi alma? Pasando de ellos un poco, luego hallé al que ama mi alma: trabé de él, y no le dejé, hasta que le metí en casa de mi madre, y a la cámara de la que me engendró. Yo os conjuro, o! hijas de Jerusalem, por las gamas, o por las ciervas del campo, que no despertéis, ni hagáis velar a mi amor, hasta que él quiera. ¿Quién es esta que sube del desierto como varas de humo, sahumada de mirra y de encienso, y de todos polvos aromáticos? He aquí que la cama de Salomón sesenta fuertes la cercan, de los fuertes de Israel. Todos ellos tienen espadas, diestros en la guerra: cada uno su espada sobre su muslo por los temores en las noches. El rey Salomón se hizo un tálamo de madera del Líbano. Sus columnas hizo de plata, su solado de oro, su cielo de grana, su interior solado de amor por las hijas de Jerusalem. Salíd, o! hijas de Sión, y ved al rey Salomón con la corona con que le coronó su madre el día de su desposorio, y el día del gozo de su corazón.
Responsorial Psalm
Psalm 34
Bendeciré a Jehová en todo tiempo; siempre será su alabanza en mi boca. En Jehová se alabará mi alma; oirán los mansos, y alegrarse han. Engrandecéd a Jehová, conmigo; y ensalcemos su nombre a una. Busqué a Jehová, y él me oyó; y de todos mis miedos me libró. Miraron a él, y fueron alumbrados; y sus rostros no se avergonzaron. Este pobre llamó, y Jehová le oyó, y de todas sus angustias le escapó. El ángel de Jehová asienta campo en derredor de los que le temen, y los defiende. Gustád, y ved que es bueno Jehová; dichoso el varón que confiará en él. Teméd a Jehová sus santos; porque no hay falta para los que le temen. Los leoncillos empobrecieron, y tuvieron hambre; y los que buscan a Jehová, no tendrán falta de ningún bien. Veníd, hijos, oídme; temor de Jehová os enseñaré. ¿Quién es el varón que desea vida, qué codicia días para ver bien? Guarda tu lengua de mal, y tus labios de hablar engaño. Apártate del mal, y haz el bien; inquiere la paz, y síguela. Los ojos de Jehová están sobre los justos; y sus oídos al clamor de ellos. La ira de Jehová contra los que mal hacen, para cortar de la tierra la memoria de ellos. Clamaron, y Jehová los oyó: y de todas sus angustias los escapó. Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón: y a los molidos de espíritu salvará. Muchos son los males del justo: y de todos ellos le escapará Jehová. Guardando todos sus huesos; uno de ellos no será quebrantado. Matará al malo la maldad; y los que aborrecen al justo serán asolados. Redime Jehová la vida de sus siervos; y no serán asolados todos los que en él confían.
Second Reading
I John 3
Mirád cual amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios: por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoce a él. Amados míos, ahora somos nosotros los hijos de Dios, y aun no es manifestado lo que hemos de ser: empero sabemos que cuando él apareciere, seremos semejantes a él; porque le veremos como él es. Y cualquiera que tiene esta esperanza en él se purifica a sí mismo, como él es puro. Cualquiera que hace pecado, traspasa también la ley; porque el pecado es la transgresión de la ley. Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. Cualquiera que permanece en él, no peca: cualquiera que peca, no le ha visto, y no le ha conocido. Hijitos, ninguno os engañe: el que hace justicia es justo, como él también es justo. El que hace pecado, es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para que deshaga las obras del diablo. Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado; porque su simiente mora en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto son manifiestos los hijos de Dios, y los hijos del diablo: cualquiera que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios. Porque éste es el mensaje que habéis oído desde el principio, que nos amemos unos a otros: No como Caín, que era del maligno, y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano eran justas. Hermanos míos, no os maravilléis si el mundo os aborrece. Nosotros sabemos que somos pasados de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, está en muerte. Cualquiera que aborrece a su hermano, es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permaneciente en sí. En esto hemos conocido el amor de Dios, en que él puso su vida por nosotros, y nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere a su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo es posible que permanezca el amor de Dios en él? Hijitos míos, no amemos de palabra, ni de lengua; sino con obra y de verdad. Y en esto conocemos que nosotros somos de la verdad, y persuadiremos nuestros corazones delante de él. Porque si nuestro corazón nos reprende, mayor es Dios que nuestro corazón, y sabe todas las cosas. Carísimos, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios; Y cualquiera cosa que pidiéremos, la recibiremos de él; porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él. Y éste es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesu Cristo, y nos amemos unos a otros, como nos lo ha mandado. Y el que guarda sus mandamientos, mora en él, y él en él. Y en esto sabemos que él mora en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.
Gospel
John 15
Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano en mí que no lleva fruto, le quita; y todo aquel que lleva fruto, le limpia, para que lleve más fruto. Ya vosotros sois limpios por la palabra que os he hablado. Permanecéd en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de sí mismo, si no permaneciere en la vid, así ni vosotros, si no permaneciereis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto (porque sin mí nada podéis hacer.) Si alguno no permaneciere en mí, será echado fuera como mal pámpano, y se secará; y los cogen, y échanlos en el fuego, y arden. Si permaneciereis en mí, y mis palabras permanecieren en vosotros, todo lo que quisiereis pediréis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto; así seréis mis discípulos. Como el Padre me amó, también yo os he amado: sed constantes en mi amor. Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor: como yo también he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Estas cosas os he hablado, para que mi gozo permanezca en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido. Este es mi mandamiento: Que os améis los unos a los otros, como yo os amé. Nadie tiene mayor amor que éste, que ponga alguno su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hiciereis las cosas que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su Señor; mas os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os he hecho conocer. No me elegisteis vosotros a mí; mas yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis, y llevéis fruto; y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. Esto os mando: Que os améis los unos a los otros. Si el mundo os aborrece, sabéd que a mí me aborrecía, antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo que es suyo; mas porque no sois del mundo, sino que yo os elegí del mundo, por eso os aborrece el mundo. Acordáos de la palabra que yo os he dicho: No es el siervo mayor que su señor: si a mí me han perseguido, también a vosotros perseguirán: si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Mas todo esto os harán por causa de mi nombre; porque no conocen al que me ha enviado. Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tuvieran pecado; mas ahora no tienen excusa de su pecado. El que me aborrece, también a mi Padre aborrece. Si yo no hubiese hecho entre ellos obras cuales ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; mas ahora, ellos las han visto, y aborrecen a mí, y a mi Padre. Mas esto sucede, para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Sin causa me aborrecieron. Empero cuando viniere el Consolador, el cual yo os enviaré del Padre, es a saber, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio de mí. Y vosotros también daréis testimonio, porque estáis conmigo desde el principio.
A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)
Today's readings, every morning
Bosko brings the daily readings for your tradition to your day — with a reflection, the full Bible in 30 translations, and the liturgical calendar, in 18 languages.
