Today's Readings
The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.
First Reading
Daniel 11
Y en el año primero de Darío, el de Media, yo estuve para animarle, y fortalecerle. Y ahora yo te mostraré la verdad: He aquí que aun tres reyes estarán en Persia; y el cuarto se enriquecerá de grandes riquezas, más que todos; y fortificándose con sus riquezas, despertará a todos contra el reino de Grecia. Y levantarse ha un rey valiente, el cual se enseñoreará sobre gran señorío, y hará a su voluntad. Y cuando se hubiere enseñoreado, su reino será quebrantado, y será partido en los cuatro vientos del cielo, y no a su descendiente, ni según el señorío con que él se enseñoreó; porque su reino será arrancado, y para otros fuera de estos. Y hacerse ha fuerte el rey del mediodía y de sus principados, y sobrepujarle ha, y apoderarse ha, y su señorío será grande señorío. Mas al cabo de algunos años se concertarán, y la hija del rey del mediodía vendrá al rey del norte, para hacer los conciertos: Mas no tendrá fuerza de brazo, ni permanecerá él, ni su brazo. Porque ella será entregada, y los que la hubieron traído, y su padre, y los que estaban de su parte en aquellos días. Mas del renuevo de sus raíces se levantará sobre su silla, y vendrá al ejército, y entrará en la fortaleza del rey del norte, y hará en ellos a su voluntad, y corroborarse ha. Y aun los dioses de ellos, con sus príncipes, con sus vasos preciosos de plata y de oro, llevará cautivos a Egipto. Y por algunos años él se mantendrá contra el rey del norte. Y vendrá en el reino el rey del mediodía, y volverá a su tierra. Mas sus hijos se airarán, y juntarán multitud de muchos ejércitos, y vendrá a gran priesa, e inundará, y pasará, y tornará, y llegará con ira hasta su fortaleza. Por lo cual el rey del mediodía se enojará, y saldrá, y peleará con el mismo rey del norte; y pondrá en campo gran multitud, y toda aquella multitud será entregada en su mano. Por lo cual la multitud se ensoberbecerá, elevarse ha su corazón, y derribará muchos millares, y no prevalecerá. Y volverá el rey del norte, y pondrá en campo mayor multitud que primero; y al cabo del tiempo de algunos años vendrá a gran priesa con grande ejército, y con muchas riquezas. Mas en aquellos tiempos muchos se levantarán contra el rey del mediodía; e hijos de disipadores de tu pueblo se levantarán para confirmar la profecía, y caerán. Y vendrá el rey del norte, y fundará baluartes, y tomará la ciudad fuerte, y los brazos del mediodía no podrán permanecer, ni su pueblo escogido, ni habrá fortaleza que pueda resistir. Y el que vendrá contra él, hará a su voluntad, ni habrá quien se le pueda parar delante; y estará en la tierra deseable, la cual será consumida en su poder. Y pondrá su rostro para venir con la potencia de todo su reino, y hará con él cosas rectas, y darle ha una hija de sus mujeres para trastornarla: mas no estará, ni será por él. Volverá después su rostro a las islas, y tomará muchas; y un príncipe le hará parar su vergüenza, y aun volverá sobre él su vergüenza. De aquí volverá su rostro a las fortalezas de su tierra; y tropezará, y caerá, y no parecerá más. Mas sucedará en su silla quien quitará las exacciones, el cual será gloria del reino: mas en pocos días será quebrantado, no en enojo, ni en batalla. Y sucederá en su lugar un vil, al cual no darán la honra del reino: mas vendrá con paz, y tomará el reino con halagos. Y los brazos serán inundados de inundación delante de él; y serán quebrantados, y aun también el capitán del concierto. Y después de los conciertos con él, él hará engañó; y subirá, y saldrá vencedor con poca gente. Estando la provincia en paz, y en abundancia, entrará, y hará lo que nunca hicieron sus padres, ni los padres de sus padres: presa, y despojos, y riqueza repartirá a sus soldados; y contra las fortalezas pensará con sus pensamientos; y esto por tiempo. Y despertará sus fuerzas y su corazón contra el rey del mediodía con grande ejército; y el rey del mediodía será provocado a la guerra con grande ejército y muy fuerte: mas no prevalecerá, porque le harán traición. Y los que comerán su pan, le quebrantarán; y su ejército será destruido, y caerán muchos muertos. Y el corazón de estos dos reyes será para hacerse mal; y en una misma mesa tratarán mentira: mas no servirá de nada; porque el plazo aun no es llegado. Y volverse ha a su tierra con grande riqueza; y su corazón será contra el santo concierto; y hará, y volverse ha a su tierra. Al tiempo señalado tornará al mediodía: mas no será la postrera venida como la primera. Porque vendrán contra él naves de Quitim; y él se contristará, y tornarse ha, y enojarse ha contra el santo concierto, y hará; y volverse ha, y pensará contra los que habrán desamparado el santo concierto. Y serán puestos brazos de su parte, y contaminarán el santuario de fortaleza; y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación espantosa. Y con lisonjas hará pecar a los violadores del concierto: mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará, y hará. Y los sabios del pueblo darán sabiduría a muchos; y morirán a cuchillo, a fuego, y cautividad, y saco, por algunos días. Y en su caer serán ayudados de pequeño socorro; y muchos se juntarán con ellos con lisonjas. Mas de los sabios caerán, para ser purgados, y limpiados, y emblanquecidos, hasta el tiempo determinado; porque aun para esto hay plazo. Y el rey hará a su voluntad; y ensoberbecerse ha, y engrandecerse ha sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y será prosperado, hasta que la ira sea acabada; porque hecha está determinación. ¶ Y del Dios de sus padres no hará caso, ni del amor de las mujeres: ni se cuidará de Dios alguno; porque sobre todo se engrandecerá. Mas al dios Mauzim honrará en su lugar, dios que sus padres no conocieron: honrarle ha con oro, y plata, y piedras preciosas, y con cosas de gran precio. Y con el dios ajeno que conocerá, hará castillos fuertes, ensanchará su gloria, y hacerlos ha señores sobre muchos, y repartirá la tierra por precio. ¶ Mas al cabo del tiempo el rey del mediodía se acorneará con él, y el rey del norte levantará contra él tempestad, con carros, y gente de a caballo, y muchos navíos; y entrará por las tierras, e inundará, y pasará. Y vendrá en la tierra deseable, y muchas provincias caerán: mas estas escaparán de su mano, Edom, y Moab, y lo primero de los hijos de Ammón. Y extendará su mano a las tierras; y la tierra de Egipto no escapará. Y apoderarse ha de los tesoros de oro y plata, y de todas las cosas preciosas de Egipto, de Libia, y Etiopía por donde pasará. Mas nuevas de oriente y del norte le espantarán; y saldrá con grande ira para destruir y matar muchos. Y plantará las tiendas de su palacio entre los mares, en el monte deseable del santuario; y vendrá hasta su fin, y no tendrá quien le ayude.
Responsorial Psalm
Psalm 108
Mi corazón está aparejado, o! Dios, cantaré y diré salmos, también mi alma. Despiértate salterio y arpa: yo despertaré al alba. Alabarte he en pueblos, o! Jehová; cantaré salmos a ti entre las naciones. Porque grande más que los cielos es tu misericordia, y hasta los cielos tu verdad. Ensálzate sobre los cielos, o! Dios: sobre toda la tierra sea ensalzada tu gloria. Para que sean librados tus amados: salva con tu diestra, y respóndeme. Dios habló por su santuario: Yo me alegraré: repartiré a Siquem, y mediré el valle de Socot. Mío será Galaad, mío será Manasés; y Efraím será la fortaleza de mi cabeza: Judá será mi legislador; Moab, la olla de mi lavatorio: sobre Edom echaré mi zapato: sobre Palestina me regocijaré. ¿Quién me guiará a la ciudad fortalecida? ¿quién me guiará hasta Idumea? Ciertamente tú, o! Dios, que nos habías desechado; y no salías o! Dios, con nuestros ejércitos. Dános socorro en la angustia; porque mentirosa es la salud del hombre. En Dios haremos ejército; y él rehollará a nuestros enemigos.
Second Reading
Ephesians 5
Así pues sed imitadores de Dios, como hijos amados; Y andád en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros por ofrenda y sacrificio a Dios de olor suave. Mas la fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se miente entre vosotros, como conviene a santos: Ni palabras torpes, ni insensatas, ni truhanerías, que no convienen; sino antes hacimientos de gracias. Porque ya habéis entendido esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es un idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo, y de Dios. Nadie os engañe con palabras vanas; porque a causa de estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. No seáis pues participantes con ellos. Porque en otro tiempo eráis tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor: andád como hijos de luz; (Porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, y justicia, y verdad:) Aprobando lo que es agradable al Señor. Y no tengáis parte en las obras infrutuosas de las tinieblas; mas antes reprobadlas. Porque lo que estos hacen en oculto, torpe cosa es aun decirlo. Mas todas las cosas que son reprobadas, son hechas manifiestas por la luz; porque lo que manifiesta todo, la luz es. Por lo cual dice: Despiértate tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo. Mirád, pues, que andéis avisadamente: no como necios, mas como sabios, Redimiendo el tiempo, porque los días son malos. Por tanto no seáis imprudentes, sino entendidos de cual sea la voluntad del Señor. Y no os emborrachéis con vino, en el cual hay disolución; antes sed llenos del Espíritu; Hablando entre vosotros con salmos, y con himnos, y canciones espirituales, cantando y salmeando al Señor en vuestros corazones; Dando gracias siempre por todas las cosas a Dios y al Padre en el nombre del Señor nuestro Jesu Cristo. Sujetándoos los unos a los otros en el temor de Dios. ¶ Las casadas sean sujetas a sus propios maridos, como al Señor. Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia; y él es el Salvador del cuerpo. Como pues la iglesia es sujeta a Cristo, así también las casadas lo sean a sus propios maridos en todo. Maridos, amád a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, Para santificarla, limpiándola en el lavamiento del agua por la palabra, Para que la presentase a sí mismo, iglesia gloriosa, que no tuviese mancha, ni arruga, ni cosa semejante; sino que fuese santa y sin mancha. Así han también los maridos de amar a sus mujeres, como a sus mismos cuerpos: el que ama a su mujer, a sí mismo ama. Porque ninguno aborreció jamás su propia carne; antes la sustenta y regala, como también el Señor a la iglesia. Porque somos miembros de su cuerpo, de su carne, y de sus huesos. Por causa de esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y apegarse ha a su mujer; y los dos serán una misma carne. Este misterio grande es; mas yo hablo en cuanto a Cristo y a la iglesia. Empero vosotros también, cada uno en particular, ame tanto a su propia mujer como a sí mismo; y la mujer, mire que tenga en reverencia a su marido.
Gospel
Matthew 8
Y como descendió Jesús del monte, seguíanle grandes multitudes. Y, he aquí, un leproso vino, y le adoró, diciendo: Señor, si quisieres, puedes limpiarme. Y extendiendo Jesús su mano, le tocó, diciendo: Quiero: sé limpio. Y luego su lepra fue limpiada. Entonces Jesús le dijo: Mira, no lo digas a nadie; mas vé, muéstrate al sacerdote, y ofrece el presente que mandó Moisés, para que les conste. ¶ Y entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole, Y diciendo: Señor, mi criado está echado en casa paralítico, gravemente atormentado. Y Jesús le dijo: Yo vendré, y le sanaré. Y respondió el centurión, y dijo: Señor, no soy digno que entres debajo de mi techumbre; mas solamente di con la palabra, y mi criado sanará. Porque también yo soy hombre debajo de potestad; y tengo debajo de mi potestad soldados; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. Y oyéndolo Jesús, se maravilló; y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe. Y yo os digo, que vendrán muchos del oriente, y del occidente, y se asentarán con Abraham, e Isaac, y Jacob, en el reino de los cielos; Mas los hijos del reino serán echados en las tinieblas de afuera: allí será el llanto, y el crujir de dientes. Entonces Jesús dijo al centurión: Vé, y como creíste, así sea hecho contigo. Y su criado fue sano en el mismo momento. ¶ Y vino Jesús a casa de Pedro, y vio a su suegra echada en la cama, y con fiebre. Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servía. Y como fue ya tarde, trajeron a él muchos endemoniados, y echó de ellos los demonios con su palabra, y sanó todos los enfermos; Para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta Isaías, que dijo: El tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias. ¶ Y viendo Jesús grandes multitudes al rededor de sí, mandó que se fuesen a la otra parte del lago. Y llegóse un escriba, y díjole: Maestro, seguirte he donde quiera que fueres. Y Jesús le dijo: Las zorras tienen cavernas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del hombre no tiene donde recostar su cabeza. Y otro de sus discípulos le dijo: Señor, dáme licencia que vaya primero, y entierre a mi padre. Y Jesús le dijo: Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos. ¶ Y entrando él en una nave, sus discípulos le siguieron. Y, he aquí, fue hecho en la mar un gran movimiento, de manera que la nave se cubría de las ondas; y él dormía. Y llegándose sus discípulos le despertaron, diciendo: Señor, sálvanos, perecemos. Y él les dice: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces levantado reprendió a los vientos y a la mar; y fue grande bonanza. Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y la mar le obedecen? ¶ Y como él llegó a la otra parte en el territorio de los Gergesenos; le vinieron al encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, fieros en gran manera, así que nadie podía pasar por aquel camino. Y, he aquí, clamaron, diciendo: ¿Qué tenemos contigo, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido ya acá a molestarnos antes de tiempo? Y estaba lejos de ellos un hato de muchos puercos paciendo. Y los demonios le rogaron, diciendo: Si nos echas, permítenos que vayamos en aquel hato de puercos. Y él les dijo: Id. Y ellos salidos, se fueron al hato de los puercos; y, he aquí, todo el hato de los puercos se precipitó de un despeñadero en la mar; y murieron en las aguas. Y los porqueros huyeron, y viniendo a la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados. Y, he aquí, toda la ciudad salió a encontrar a Jesús; y cuando le vieron, le rogaban que se fuese de sus términos.
A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)
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