Bosko

Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

First Reading

Proverbs 3

Hijo mío, no te olvides de mi ley; y tu corazón guarde mis mandamientos: Porque longura de días, y años de vida, y paz te aumentarán. Misericordia, y verdad no te desamparen: átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión en los ojos de Dios, y de los hombres. Fíate de Jehová de todo tu corazón; y no estribes en tu prudencia. Reconócele en todos tus caminos; y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu opinión: teme a Jehová, y apártate del mal: Porque será medicina a tu ombligo, y tuétano a tus huesos. Honra a Jehová de tu sustancia; y de las primicias de todos tus frutos: Y serán llenos tus alfolíes de hartura; y tus lagares reventarán de mosto. ¶ No deseches, hijo mío, el castigo de Jehová: ni te fatigues de su corrección: Porque Jehová al que ama, y quiere, como el padre al hijo, a ese castiga. ¶ Bienaventurado el hombre que halló la sabiduría; y que saca a luz la inteligencia. Porque su mercadería es mejor que la mercadería de la plata; y sus frutos, más que el oro fino. Más preciosa es que las piedras preciosas; y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. Longura de días trae en su mano derecha: en su izquierda, riquezas y honra. Sus caminos son caminos deleitosos; y todas sus veredas, paz. Esta es el árbol de vida a los que asen de ella; y los que la sustentan, son bienaventurados. Jehová con sabiduría fundó la tierra: afirmó los cielos con inteligencia. Con su ciencia se partieron los abismos; y los cielos destilan el rocío. Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos: guarda la ley, y el consejo; Y serán vida a tu alma, y gracia a tu cuello. Entonces caminarás por tu camino confiadamente; y tu pie no tropezará. Cuando te acostares, no habrás temor; y acostarte has, y tu sueño será suave. No habrás temor del pavor repentino, ni de la ruina de los impíos, cuando viniere. Porque Jehová será tu confianza; y el guardará tu pie, porque no seas tomado. ¶ No detengas el bien de sus dueños, cuando tuvieres poder para hacerlo. No digas a tu prójimo: Vé, y vuelve, y mañana te daré, cuando tienes contigo. No pienses mal contra tu prójimo, estando él confiado de ti. No pleitées con alguno sin razón, si él no te ha malgalardonado. No tengas envidia al hombre injusto: ni escojas alguno de sus caminos: Porque el perverso es abominado de Jehová; y con los rectos es su secreto. Maldición de Jehová está en la casa del impío; mas a la morada de los justos bendecirá. Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores; y a los humildes dará gracia. Los sabios heredarán la honra; y los insensatos sostendrán deshonra.

Responsorial Psalm

Psalm 33

Cantád justos en Jehová: a los rectos es hermosa la alabanza. Celebrád a Jehová con arpa: con salterio y decacordio cantád a él. Cantád a él canción nueva: hacéd bien tañendo con júbilo. Porque derecha es la palabra de Jehová: y toda su obra con verdad. Él ama justicia y juicio: de la misericordia de Jehová está llena la tierra. Con la palabra de Jehová fueron hechos los cielos: y con el espíritu de su boca todo el ejército de ellos. El junta, como en un montón, las aguas de la mar: él pone por tesoros los abismos. Teman a Jehová toda la tierra: teman de él todos los habitadores del mundo. Porque él dijo, y fue; él mandó y estuvo. Jehová hace anular el consejo de las gentes, y él hace anular las maquinaciones de los pueblos. El consejo de Jehová permanecerá para siempre; los pensamientos de su corazón, por generación y generación. Bienaventurada la gente a quien Jehová es su Dios: el pueblo a quien escogió por heredad para sí. Desde los cielos miró Jehová; vio a todos los hijos de Adam. Desde la morada de su asiento miró sobre todos los moradores de la tierra. El formó el corazón de todos ellos; él entiende todas sus obras. El rey no es salvo con la multitud del ejército; el valiente no escapa con la mucha fuerza. Vanidad es el caballo para la salud; con la multitud de su fuerza no escapa. He aquí, el ojo de Jehová sobre los que le temen; sobre los que esperan su misericordia; Para librar de la muerte a sus almas; y para darles vida en la hambre. Nuestra alma esperó a Jehová; nuestro ayudador y nuestro escudo es él. Por tanto en él se alegrará nuestro corazón, porque en su santo nombre hemos confiado. Sea tu misericordia, o! Jehová, sobre nosotros, como te hemos esperado.

Second Reading

Romans 3

¿Qué, pues, tiene más el Judío? ¿o cuál es el provecho de la circuncisión? Mucho en todas maneras. Lo primero ciertamente, porque los oráculos de Dios les han sido confiados. ¿Porque qué hay, si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿La incredulidad de ellos habrá por eso hecho vana la fe de Dios? En ninguna manera; antes, sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso, como está escrito: Para que seas justificado en tus dichos, y venzas cuando fueres juzgado. Mas si nuestra iniquidad encarece la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Será por eso injusto Dios que da castigo? (hablo como hombre.) En ninguna manera: de otro modo, ¿cómo juzgaría Dios el mundo? Porque si la verdad de Dios con mi mentira creció a gloria suya, ¿por qué aun también soy yo juzgado como pecador? Y no, (como somos infamados, y como algunos aseguran, que nosotros decimos,) ¿Hagamos males para que vengan bienes? la condenación de los cuales es justa. ¶ ¿Pues qué? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; porque ya hemos acusado a Judíos y a Gentiles, que todos están debajo de pecado, Como está escrito: No hay justo, ni aun solo uno: No hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se apartaron del camino de la justicia, a una se han hecho inútiles: no hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno solo. Sepulcro abierto es su garganta: con sus lenguas tratan engañosamente: veneno de áspides está debajo de sus labios: Cuya boca está llena de maledicencia, y de amargura: Sus pies son ligeros para derramar sangre: Quebrantamiento y desventura hay en sus caminos: Y el camino de paz no conocieron: No hay temor de Dios delante de sus ojos. ¶ Empero ya sabemos, que todo lo que la ley dice, a los que están bajo la ley lo dice; para que toda boca se tape, y que todo el mundo se tenga por reo delante de Dios: Por tanto, por las obras de la ley ninguna carne se justificará delante de él; porque por la ley es el conocimiento del pecado. ¶ Empero ahora, la justicia de Dios sin la ley se ha manifestado, testificada por la ley, y por los profetas: La justicia, digo, de Dios, que es por la fe de Jesu Cristo, para todos, y sobre todos los que creen en él; porque no hay diferencia; Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. Siendo justificados gratuitamente por su gracia, por la redención que es en Jesu Cristo. Al cual Dios ha propuesto por aplacamiento por la fe en su sangre, para manifestación de su justicia por la remisión de los pecados pasados, en la paciencia de Dios; Para manifestación de su justicia en este tiempo; para que él sea justo, y justificador del que cree en Jesús. ¿Dónde, pues, está la jactancia? Es echada fuera. ¿Por cuál ley? ¿De las obras? No: sino por la ley de la fe. Así que, concluimos ser el hombre justificado por fe sin las obras de la ley. ¿Es Dios solamente Dios de los Judíos? ¿No es también Dios de los Gentiles? Cierto, él es también Dios de los Gentiles. Porque un Dios es de todos, el cual justificará de la fe la circuncisión, y por la fe a la incircuncisión. ¿Luego deshacemos la ley por la fe? En ninguna manera: antes establecemos la ley.

Gospel

Matthew 7

No juzguéis; porque también no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados; y con la medida que medís, con ella os volverán a medir. Y ¿por qué miras la arista que está en el ojo de tu hermano; y no echas de ver la viga que está en tu ojo? O ¿cómo dirás a tu hermano: Deja, echaré de tu ojo la arista; y, he aquí, una viga en tu ojo? ¡Hipócrita! echa primero la viga de tu ojo; y entonces verás claramente para echar la arista del ojo de tu hermano. No deis lo santo a los perros; ni echéis vuestras perlas delante de los puercos; porque no las rehuellen con sus pies, y vuelvan, y os despedacen. ¶ Pedíd, y se os dará: buscád, y hallaréis; llamád, y se os abrirá. Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, a quien si su hijo pidiere pan, le dará una piedra? ¿O si le pidiere un pez, le dará una serpiente? Pues, si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, vuestro Padre que está en los cielos, ¿cuánto más dará buenas cosas a los que le piden? ¶ Así que, todas las cosas que querríais que los hombres hiciesen con vosotros, así también hacéd vosotros con ellos; porque esta es la ley, y los profetas. ¶ Entrád por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a perdición; y los que van por él, son muchos. Porque la puerta es estrecha, y angosto el camino que lleva a la vida; y pocos son los que lo hallan. ¶ Guardáos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas; mas interiormente son lobos robadores. Por sus frutos los conoceréis. ¿Cógense uvas de los espinos, o higos de las cambroneras? De esta manera, todo buen árbol lleva buenos frutos; mas el árbol carcomido lleva malos frutos. No puede el buen árbol llevar malos frutos; ni el árbol carcomido llevar buenos frutos. Todo árbol que no lleva buen fruto, córtase, y échase en el fuego. Así que por sus frutos los conoceréis. No cualquiera que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos; mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos demonios, y en tu nombre hicimos muchas grandezas? Y entonces les confesaré: Nunca os conocí: apartáos de mí, obradores de maldad. ¶ Pues, cualquiera que me oye estas palabras, y las hace, compararle he al varón prudente que edificó su casa sobre roca: Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa, y no cayó; porque estaba fundada sobre roca. Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, compararle he al varón insensato, que edificó su casa sobre arena: Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, e hicieron ímpetu en aquella casa, y cayó; y fue su ruina grande. Y fue que como Jesús acabó estas palabras, las gentes se espantaban de su doctrina: Porque los enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

Today's readings, every morning

Bosko brings the daily readings for your tradition to your day — with a reflection, the full Bible in 30 translations, and the liturgical calendar, in 18 languages.