Bosko

Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

First Reading

Genesis 17

Y siendo Abram de edad de noventa y nueve años, Jehová le apareció, y díjole: Yo soy el Dios Todopoderoso: Anda delante de mí, y sé perfecto. Y pondré mi concierto entre mí y ti, y multiplicarte he mucho en gran manera. Entonces Abram cayó sobre su rostro, y Dios habló con él, diciendo: Yo, he aquí mi concierto contigo: Serás por padre de muchedumbre de gentes. Y no se llamará más tu nombre Abram; mas será tu nombre Abraham; porque padre de muchedumbre de gentes te he puesto. Y multiplicarte he mucho en gran manera, y ponerte he en gentes; y reyes saldrán de ti. Y estableceré mi concierto entre mí y ti, y entre tu simiente después de ti por sus generaciones por alianza perpetua, para ser a ti por Dios, y a tu simiente después de ti. Y daré a ti, y a tu simiente después de ti, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Canaán, en heredad perpetua: y serles he por Dios. Y dijo más Dios a Abraham: Tú empero mi concierto guardarás, tú y tu simiente después de ti por sus generaciones. Este será mi concierto que guardaréis entre mí y vosotros, y tu simiente después de ti: Que será circuncidado entre vosotros todo varón: Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del concierto entre mí y vosotros. Y de edad de ocho días será circuncidado en vosotros todo varón por vuestras generaciones: el nacido en casa y el comprado a dinero de cualquier extranjero, que no fuere de tu simiente. Circuncidando será circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero; y estará mi concierto en vuestra carne para alianza perpetua. Y el varón incircunciso que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, aquella persona será cortada de sus pueblos: mi concierto anuló. Dijo también Dios a Abraham: A Sarai tu mujer no llamarás su nombre Sarai, mas Sara será su nombre. Y bendecirla he, y también te daré de ella un hijo, y bendecirla he, y será madre de naciones: reyes de pueblos serán de ella. ¶ Entonces Abraham cayó sobre su rostro, y rióse, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer un hijo? ¿Y Sara, mujer de noventa años, ha de parir? Y dijo Abraham a Dios: Ojalá Ismael viva delante de ti. Y respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te parirá un hijo, y llamarás su nombre Isaac, y confirmaré mi concierto con él por concierto a su simiente después de él. Y por Ismael también te he oído: He aquí yo le bendeciré, y le haré fructificar, y multiplicar mucho en gran manera: doce príncipes engendrará; y ponerle he por gran gente. Mas mi concierto estableceré con Isaac, al cual te parirá Sara en este tiempo el año siguiente. Y acabó de hablar con él, y subió Dios de con Abraham. ¶ Entonces tomó Abraham a Ismael su hijo, y a todos los siervos nacidos en su casa, y a todos los comprados por su dinero, todo macho en los varones de la casa de Abraham, y circuncidó la carne de su prepucio en aquel mismo día, como Dios lo había hablado con él. Era Abraham de edad de noventa y nueve años, cuando circuncidó él la carne de su prepucio. E Ismael su hijo de trece años, cuando fue circuncidada la carne de su prepucio. En aquel mismo día fue circuncidado Abraham, e Ismael su hijo: Y todos los varones de su casa, el siervo nacido en casa, y el comprado por dinero del extranjero, fueron circuncidados con él.

Responsorial Psalm

Psalm 128

Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos. Cuando comieres el trabajo de tus manos, bienaventurado tú, y bien habrás. Tú mujer será coma la parra, que lleva fruto a los lados de tu casa: tus hijos, como plantas de olivas, al rededor de tu mesa. He aquí que así será bendito el varón que teme a Jehová. Bendígate Jehová desde Sión; y veas el bien de Jerusalem todos los días de tu vida. Y veas a los hijos de tus hijos, la paz sobre Israel.

Second Reading

Hebrews 6

Por lo cual dejando ya la palabra del comienzo en la institución de Cristo, vayamos adelante a la perfección, no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de las obras muertas, y de la fe a Dios, De la doctrina de los bautismos, y de la imposición de manos, y de la resurrección de los muertos, y del juicio eterno; Y esto haremos, a la verdad, si Dios lo permitiere. Porque es imposible que los que una vez recibieron la luz, y que gustaron el don celestial, y que fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, Y que asimismo gustaron la buena palabra de Dios, y las virtudes del siglo venidero, Y han caído en apostasía, ser renovados de nuevo por arrepentimiento, crucificando otra vez para sí mismos al Hijo de Dios, y exponiéndole a vituperio. Porque la tierra que embebe la lluvia que muchas veces viene sobre ella, y que engendra yerba oportuna a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios. Mas la que produce espinas y abrojos, es reprobada, y cercana de maldición, y cuyo fin es ser quemada. Pero de vosotros, oh amados, confiamos mejores cosas, y más cercanas a salud, aunque hablamos así. Porque Dios no es injusto que se olvide de vuestra obra, y del trabajo de amor que habéis mostrado por respeto a su nombre, habiendo ministrado a los santos, y ministrándolos aun. Empero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el cabo para completa seguridad de su esperanza. Que no os hagáis perezosos, mas imitadores de aquellos que por medio de la fe y de la paciencia están heredando las promesas. Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, ya que no podía jurar por otro mayor, juró por sí mismo, Diciendo: Ciertamente te bendeciré bendiciendo; y multiplicando, te multiplicaré. Y así habiendo esperado con largura de ánimo, alcanzó la promesa. Porque los hombres ciertamente por el mayor que ellos juran; y el juramento, para confirmación, es para ellos el término de toda contención. En lo cual queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, intervino con juramento; Para que por dos cosas inmutables, en las cuales era imposible que Dios mintiese, tuviéramos un fortísimo consuelo, los que nos hemos refugiado a trabarnos de la esperanza propuesta; La cual tenemos como áncora del alma, tan segura como firme, y que entra hasta del velo adentro: Donde entró por nosotros nuestro precursor Jesús, hecho sumo sacerdote por siempre según el orden de Melquisedec.

Gospel

Luke 6

Y aconteció que pasando él por entre los panes el segundo sábado después del primero, sus discípulos arrancaban espigas, y comían, estregándolas entre las manos. Y algunos de los Fariseos les dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito hacer en los sábados? Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Ni aun esto habéis leído, lo que hizo David cuando tuvo hambre, él, y los que con él estaban? ¿Cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, y comió, y dio también a los que estaban con él; los cuales no era lícito comer, sino a solos los sacerdotes? Y les decía: El Hijo del hombre es Señor aun del sábado. ¶ Y aconteció también en otro sábado, que él entró en la sinagoga y enseñó; y estaba allí un hombre que tenía la mano derecha seca. Y le acechaban los escribas y los Fariseos, si sanaría en sábado, por hallar de qué le acusasen. Mas él sabía los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y pónte en medio. Y él levantándose, se puso en pie. Entonces Jesús les dice: Preguntaros he una cosa: ¿Es lícito en sábados hacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida, o matar? Y mirándolos a todos en derredor, dice al hombre: Extiende tu mano; y él lo hizo así, y su mano fue restituida sana como la otra. Y ellos fueron llenos de rabia, y hablaban los unos a los otros qué harían a Jesús. ¶ Y aconteció en aquellos días, que fue a orar en un monte, y pasó la noche orando a Dios. Y como fue de día, llamó a sus discípulos; y escogió doce de ellos, los cuales también llamó Apóstoles: A Simón, al cual también llamó Pedro, y a Andrés su hermano, Santiago y Juan, Felipe y Bartolomé, Mateo y Tomás, y Santiago, hijo de Alfeo, y Simón, el que se llama Zelador, Júdas hermano de Santiago, y Júdas Iscariote, que también fue el traidor. ¶ Y descendió con ellos, y se paró en un lugar llano; y la compañía de sus discípulos, y una grande multitud de pueblo de toda Judea, y de Jerusalem, y de la costa de Tiro y de Sidón, que habían venido a oírle, y para ser sanados de sus enfermedades; Y otros que habían sido atormentados de espíritus inmundos; y eran sanos. Y toda la multitud procuraba de tocarle; porque salía de él virtud, y sanaba a todos. Y alzando él los ojos sobre sus discípulos, decía: Bienaventurados los pobres; porque vuestro es el reino de Dios. Bienaventurados los que ahora tenéis hambre; porque seréis hartos. Bienaventurados los que ahora lloráis; porque reiréis. Bienaventurados sois cuando los hombres os aborrecieren, y cuando os apartaren de sí, y os denostaren, y desecharen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del hombre. Gozáos en aquel día, y alegráos; porque, he aquí, vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres a los profetas. Mas ¡ay de vosotros ricos! porque tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que estáis hartos! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis. ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres dijeren bien de vosotros! porque así hacían sus padres a los falsos profetas. ¶ Mas a vosotros los que oís, digo: Amád a vuestros enemigos: hacéd bien a los que os aborrecen. Bendecíd a los que os maldicen; y orád por los que os calumnian. Y al que te hiriere en una mejilla, dále también la otra; y del que te quitare la capa, no le impidas llevar el sayo también. Y a cualquiera que te pidiere, da, y al que tomare lo que es tuyo, no se lo vuelvas a pedir. Y como queréis que os hagan los hombres, hacédles también vosotros así. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores aman a los que los aman. Y si hiciereis bien a los que os hacen bien, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores hacen lo mismo. Y si prestareis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto. Amád pues a vuestros enemigos; y hacéd bien, y emprestád, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno aun para con los ingratos y los malos. Sed pues misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. No juzguéis, y no seréis juzgados: no condenéis, y no seréis condenados: perdonád, y seréis perdonados: Dad, y se os dará: medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida que midiereis, os será vuelto a medir. Y les decía una parábola: ¿Puede el ciego guiar al ciego? ¿no caerán ambos en el hoyo? El discípulo no es sobre su maestro; mas cualquiera que fuere como su maestro, será perfecto. ¿Y por qué miras la arista que está en el ojo de tu hermano, y la viga que está en tu propio ojo no consideras? ¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, deja, echaré fuera la arista que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en tu ojo? Hipócrita, echa fuera primero de tu ojo la viga; y entonces mirarás de echar fuera la arista que está en el ojo de tu hermano. Porque no es buen árbol el que hace malos frutos; ni árbol malo el que hace buen fruto. Porque cada árbol por su fruto es conocido: que no cogen higos de las espinas, ni vendimian uvas de las zarzas. El buen hombre del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el mal hombre del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca. ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que digo? ¶ Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras, y las hace, yo os enseñaré a quien es semejante. Semejante es a un hombre que edificó una casa, que cavó y ahondó, y puso el fundamento sobre roca; y habiendo avenida, el río dio con ímpetu en aquella casa, mas no la pudo menear; porque estaba fundada sobre roca. Mas el que oye, y no hace, semejante es a un hombre que edificó su casa sobre tierra sin fundamento, en la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó; y fue grande la ruina de aquella casa.

A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

Today's readings, every morning

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