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Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

First Reading

Isaiah 25

Jehová, Dios mío eres tú: ensalzarte he, y alabaré tu nombre; porque has hecho maravillas; los consejos antiguos, la verdad firme. Que tornaste la ciudad en montón, la ciudad fuerte en ruina: el alcázar de los extraños que no sea ciudad, ni nunca para siempre sea reedificada. Por esto te dará gloria el pueblo fuerte: la ciudad de naciones robustas te temerá. Porque fuiste fortaleza al pobre, fortaleza al menesteroso en su aflicción, amparo contra el turbión, sombra contra el calor, porque el ímpetu de los violentos, como turbión contra hastial. Como el calor en lugar seco, así humillarás el orgullo de los extraños; y como con calor que quema debajo de nube, harás marchitar el pimpollo de los robustos. ¶ Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos convite de engordados, convite de purificados, de gruesos tuétanos, de purificados líquidos. Y deshará en este monte la máscara de la cobertura con que están cubiertos todos los pueblos, y la cubierta que está extendida sobre todas las naciones. Destruirá a la muerte para siempre; y limpiará el Señor Jehová toda lágrima de todos los rostros; y quitará la vergüenza de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho. Y dirá en aquel día: He aquí, este es nuestro Dios, a quien esperamos, y salvarnos ha: este es Jehová a quien esperamos, gozarnos hemos y alegrarnos hemos en su salud. Porque la mano de Jehová reposará en este monte; y Moab será trillado debajo de él, como es trillada la paja en el muladar. Y extenderá su mano por medio de él, como la extiende el nadador para nadar; y abatirá su soberbia con los brazos de sus manos. Y allanará la fortaleza de tus muros altos: humillarla ha, derribarla ha a tierra, hasta el polvo.

Responsorial Psalm

Psalm 25

A ti, o! Jehová, levantaré mi alma. Dios mío, en ti confié: no sea yo avergonzado, no se alegren de mí mis enemigos. Ciertamente todos los que te esperan, no serán avergonzados: serán avergonzados los que se rebelan sin causa. Tus caminos, o! Jehová, házme saber: enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame: porque tú eres el Dios de mi salud: a ti he esperado todo el día. Acuérdate de tus miseraciones, o! Jehová: y de tus misericordias, que son perpetuas. De los pecados de mi mocedad, y de mis rebeliones no te acuerdes: conforme a tu misericordia acuérdate de mí, tú, por tu bondad, o! Jehová. Bueno y recto es Jehová: por tanto él enseñará a los pecadores el camino. Encaminará a los humildes por el juicio; y enseñará a los mansos su carrera. Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, a los que guardan su concierto, y sus testimonios. Por tu nombre, o! Jehová, perdonarás también mi pecado; porque es grande. ¿Quién es el varón que teme a Jehová? Enseñarle ha el camino que ha de escoger. Su alma reposará en el bien: y su simiente herederá la tierra. El secreto de Jehová, a los que le temen: y su concierto, para hacerles saber. Mis ojos, siempre a Jehová; porque él sacará de la red mis pies. Mírame, y ten misericordia de mí: porque yo soy solo, y pobre. Las angustias de mi corazón se ensancharon: sácame de mis congojas. Mira mi aflicción, y mi trabajo: y perdona todos mis pecados. Mira mis enemigos, que se han multiplicado: y de odio injusto me han aborrecido. Guarda mi alma, y líbrame: no sea yo avergonzado, porque en ti confié. Integridad y rectitud me guardarán: porque a ti he esperado. Redime, o! Dios, a Israel de todas sus angustias.

Second Reading

Hebrews 3

Por lo cual hermanos, santos, participantes de la vocación celestial, considerád el apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión Cristo Jesús, El cual fue fiel al que le constituyó, como también lo fue Moisés en toda su casa. Porque de tanto mayor gloria que Moisés éste es estimado digno, cuanto tiene mayor dignidad que la casa el que la fabricó. Porque toda casa es edificada por alguno; mas el que creó todas las cosas, es Dios. Y Moisés a la verdad fue fiel en toda su casa, como criado; empero para testificar aquellas cosas que después se habían de denunciar; Mas Cristo, como hijo sobre su propia casa, la cual casa somos nosotros, si hasta el cabo retenemos firme la confianza y la alegría de la esperanza. Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz; No endurezcáis vuestros corazones como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto, Donde me tentaron vuestros padres: me probaron, y vieron mis obras cuarenta años. A causa de lo cual me indigné con aquella generación, y dije: Perpetuamente yerran de corazón, y ni ellos han conocido mis caminos; Así que juré en mi ira, Si entrarán en mi reposo. Estád alerta, hermanos, que en ninguno de vosotros haya corazón maleado de incredulidad para apartarse del Dios vivo; Antes exhortáos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice Hoy; porque ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado. Porque participantes de Cristo somos hechos, si empero retenemos firme hasta el cabo el principio de la confianza. Entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación. Porque algunos, habiendo oído, provocaron; aunque no todos los que salieron de Egipto por medio de Moisés. Mas, ¿con quiénes estuvo indignado cuarenta años? ¿no fue con aquellos que pecaron, cuyos miembros cayeron en el desierto? ¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que no creyeron? Así vemos que no pudieron entrar a causa de la incredulidad.

Gospel

Matthew 20

Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familias, que salió por la mañana a coger peones para su viña. Y concertado con los peones por un denario al día, los envió a su viña. Y saliendo cerca de la hora de las tres, vio otros que estaban en la plaza ociosos, Y les dijo: Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que fuere justo. Y ellos fueron. Salió otra vez cerca de las seis y de las nueve horas, e hizo lo mismo. Y saliendo cerca de las once horas, halló otros que estaban ociosos, y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos? Dícenle ellos: Porque nadie nos ha cogido. Díceles: Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que fuere justo. Y cuando fue la tarde del día, el señor de la viña dijo a su administrador: Llama los peones, y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros. Y viniendo los que habían venido cerca de las once horas, recibieron cada uno un denario. Y viniendo también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario. Y tomándolo, murmuraban contra el padre de la familia, Diciendo: Estos postreros solo han trabajado una hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos llevado la carga, y el calor del día. Y él respondiendo dijo a uno de ellos: Amigo, no te hago agravio. ¿No te concertaste conmigo por un denario? Toma lo que es tuyo, y vete: yo quiero dar a este postrero como a ti. ¿No me es lícito a mí hacer lo que quiero en mis cosas? ¿O es malo tu ojo, porque yo soy bueno? Así los primeros serán postreros; y los postreros primeros; porque muchos son llamados, mas pocos escogidos. ¶ Y subiendo Jesús a Jerusalem, tomó sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo: He aquí, subimos a Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado a los príncipes de los sacerdotes, y a los escribas, y le condenarán a muerte. Y le entregarán a los Gentiles, para que le escarnezcan, y azoten, y crucifiquen; mas al tercero día resucitará. Entonces se llegó a él la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, adorando, y pidiéndole algo. Y él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Di que se asienten estos dos hijos míos, el uno a tu mano derecha, y el otro a tu izquierda, en tu reino. Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber de la copa de que yo tengo que beber; y ser bautizados del bautismo de que yo soy bautizado? Dicen ellos: Podemos. El les dice: A la verdad de mi copa beberéis; y del bautismo de que yo soy bautizado, seréis bautizados; mas sentaros a mi mano derecha, y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a los que está aparejado por mi Padre. ¶ Y como los diez oyeron esto, se enojaron de los dos hermanos. Entonces Jesús llamándolos, dijo: Ya sabéis que los príncipes de los Gentiles se enseñorean sobre ellos; y los que son grandes ejercen sobre ellos potestad. Mas entre vosotros no será así; sino el que entre vosotros quisiere hacerse grande, será vuestro servidor; Y el que entre vosotros quisiere ser el primero, será vuestro siervo: Así como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. ¶ Entonces saliendo ellos de Jericó, le seguía una gran multitud. Y, he aquí, dos ciegos sentados junto al camino, como oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros. Y la multitud les reñía para que callasen; mas ellos clamaban más, diciendo: Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros. Y parándose Jesús, los llamó, y dijo: ¿Qué queréis que haga por vosotros? Dícenle ellos: Señor, que sean abiertos nuestros ojos. Entonces Jesús teniéndoles misericordia, tocó los ojos de ellos, y luego sus ojos recibieron la vista, y le siguieron.

A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

Today's readings, every morning

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