Bosko

Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

First Reading

Genesis 32

Y Jacob se fue su camino, y saliéronle al encuentro ángeles de Dios. Y dijo Jacob, cuando los vio: El campo de Dios es este: y llamó el nombre de aquel lugar, Mahanaim. Y envió Jacob mensajeros delante de sí a Esaú su hermano a la tierra de Seir, campo de Edom. Y mandóles, diciendo: Direis así a mi señor Esaú: Así dice tu siervo Jacob: Con Labán he morado, y detenídome he hasta ahora. Y tengo vacas, y asnos, y ovejas, y siervos, y siervas: y envió a decirlo a mi señor, por hallar gracia en tus ojos. Y los mensajeros volvieron a Jacob, diciendo: Venimos a tu hermano, a Esaú, y él también viene a recibirte, y cuatrocientos hombres con él. Entonces Jacob tuvo gran temor, y angustióse; y partió el pueblo que tenía consigo, y las ovejas, y las vacas, y los camellos en dos cuadrillas; Y dijo: Si viniere Esaú a la una cuadrilla, y la hiriere, la otra cuadrilla escapará. ¶ Y dijo Jacob: Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehová, que me dijiste: Vuélvete a tu tierra, y a tu parentela, y yo te haré bien: Menor soy yo que todas las misericordias, y que toda la verdad que has hecho con tu siervo: que con mi bordón pasé a este Jordán; y ahora estoy sobre dos cuadrillas. Líbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú; porque le temo: quizá no venga, y me hiera, y a la madre con los hijos. Y tú has dicho, yo te haré bien, y pondré tu simiente como la arena de la mar, que no se puede contar por la multitud. ¶ Y durmió allí aquella noche, y tomó de lo que le vino a la mano un presente para su hermano Esaú: Doscientas cabras, y veinte machos de cabrío; doscientas ovejas, y veinte carneros; Treinta camellas paridas con sus crias; cuarenta vacas, y diez novillos; veinte asnas, y diez borricos. Y diólo en mano de sus siervos, cada manada por si, y dijo a sus siervos: Pasád delante de mí, y ponéd espacio entre manada y manada. Y mandó al primero, diciendo: Si Esaú mi hermano te encontrare, y te preguntare, diciendo: ¿Cúyo eres? Y ¿dónde vas? ¿Y para quién es esto, que llevas delante de ti? Entonces dirás: Presente es de tu siervo Jacob, que envía a mi señor Esaú: y, he aquí, también él viene tras nosotros. Y mandó también al segundo, también al tercero, y a todos los que iban tras aquellas manadas, diciendo: Conforme a esto hablaréis a Esaú, cuando le hallareis. Y diréis también: He aquí, tu siervo Jacob viene tras nosotros. Porque dijo: Apaciguaré su ira con el presente que va delante de mí, y después veré su rostro; quizá le será acepto. Y pasó el presente delante de él, y él durmió aquella noche en el real. Y levantóse aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc. Y tomólos, y pasólos el arroyo, y pasó lo que tenía. ¶ Y quedó Jacob solo: y luchó con él un varón, hasta que el alba subía. ¶ Y como vio que no podía con él, tocó la palma de su anca; y la palma del anca de Jacob se descoyuntó luchando con él. Y dijo: Déjame, que el alba sube. Y él dijo: No te dejaré, sino me bendices. Y él le dijo: ¿Cómo es tu nombre? Y él respondió: Jacob. Y él dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has peleado con Dios y con los hombres, y has vencido. Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y él respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre? Y bendíjole allí. Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Fanuel: Porque ví a Dios cara a cara, y mi alma fue librada. Y salióle el sol, como pasó a Fanuel; y cojeaba de su anca. Por esto no comen los hijos de Israel el nervio encogido que está en la palma del anca hasta hoy; porque tocó la palma del anca de Jacob en el nervio encogido.

Responsorial Psalm

Psalm 32

Bienaventurado el perdonado de rebelión, el encubierto de pecado. Bienaventurado el hombre a quien no contará Jehová la iniquidad, ni hubiere en su espíritu engaño. Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemido todo el día. Porque de día y de noche se agrava sobre mí tu mano, volvióse mi verdor en sequedades de verano. Selah. Mi pecado te notifiqué: y no encubrí mi iniquidad. Dije: Yo confesaré contra mí mis rebeliones a Jehová; y tú perdonarás la maldad de mi pecado. Selah. Por esto orará todo misericordioso a ti en el tiempo del hallar: ciertamente en la inundación de las muchas aguas, no llegarán a él. Tú eres mi escondedero, de la angustia me guardarás: con clamores de libertad me rodearás. Selah. Hacerte he entender, y enseñarte he el camino en que andarás: sobre ti afirmaré mis ojos. No seáis como el caballo, como el mulo, sin entendimiento: con cabestro y con freno su boca ha de ser cerrada para que no lleguen a ti. Muchos dolores para el impío: y el que espera en Jehová misericordia le cercará. Alegráos en Jehová, y gozáos justos: y cantád todos los rectos de corazón.

Second Reading

I Corinthians 16

En cuanto a la colecta que se hace para los santos, hacéd vosotros también de la manera que yo ordené en las iglesias de Galacia. El primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, atesorándolo, según Dios le hubiere prosperado; para que cuando yo viniere, no se hagan entonces las colectas. Y cuando yo estuviere presente, los que aprobaréis por cartas, a estos enviaré que lleven vuestra gracia a Jerusalem. Y si fuere digno el negocio de que yo también vaya, irán conmigo. Empero a vosotros vendré, cuando pasare por Macedonia; porque por Macedonia tengo de pasar. Y podrá ser que me quedaré con vosotros, o invernaré también; para que vosotros me llevéis donde hubiere de ir. Porque no quiero ahora veros de paso; mas espero estar con vosotros algún tiempo, si el Señor lo permite. Empero estaré en Efeso hasta la Pentecostés. Porque se me ha abierto una puerta grande y eficaz; y muchos adversarios hay. Y si viniere Timoteo, mirád que esté con vosotros sin temor; porque la obra del Señor hace, como yo también. Por tanto nadie le tenga en poco; antes llevádle en paz, para que venga a mí; porque le espero con los hermanos. Cuanto al hermano Apólos, mucho le he rogado que fuese a vosotros con los hermanos; mas en ninguna manera tuvo voluntad de ir por ahora; mas irá cuando tuviere oportunidad. Velád, estád firmes en la fe: portáos varonilmente, y esforzáos. Todas vuestras cosas sean hechas con caridad. Ruégoos empero, hermanos, (ya sabéis la casa de Estéfanas que es las primicias de Acaya, y que se han dedicado al ministerio de los santos,) Que vosotros os sujeteis a los tales, y a todos los que nos ayudan, y trabajan. De la venida de Estéfanas y de Fortunato, y de Acaico, me huelgo; porque estos suplieron lo que faltaba de vuestra parte. Porque recrearon mi espíritu y el vuestro. Reconocéd pues a los tales. Las iglesias de Asia os saludan. Os saludan mucho en el Señor Aquila y Priscila, con la iglesia que está en su casa. Os saludan todos los hermanos. Saludáos los unos a los otros con santo beso. La salutación de mi propia mano, de Pablo. Si alguno no amare al Señor Jesu Cristo sea Anatema Maranatha. La gracia de nuestro Señor Jesu Cristo sea con vosotros. Mi amor en Cristo Jesús sea con todos vosotros. Amén. ¶ La primera epístola a los Corintios fue escrita de Filipos por Estéfanas, y Fortunato, y Acaico, y Timoteo.

Gospel

Matthew 11

Y aconteció, que acabando Jesús de dar mandamientos a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y a predicar en las ciudades de ellos. Y oyendo Juan en la prisión los hechos de Cristo, envióle dos de sus discípulos, Diciendo: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro? Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, hacéd saber a Juan las cosas que oís y veis. Los ciegos ven, y los cojos andan: los leprosos son limpiados, y los sordos oyen: los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio. Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí. ¶ E idos ellos, comenzó Jesús a decir de Juan a las multitudes: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿una caña que es meneada del viento? O ¿qué salisteis a ver? ¿un hombre vestido de ropas delicadas? He aquí, los que traen ropas delicadas, en las casas de los reyes están. O ¿qué salisteis a ver? ¿profeta? Ciertamente os digo, y más que profeta. Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, que aparejará tu camino delante de ti. De cierto os digo, que no se levantó entre los que nacen de mujeres otro mayor que Juan el Bautista: mas el que es muy pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él. Y desde los días de Juan el Bautista hasta ahora al reino de los cielos se hace fuerza; y los valientes lo arrebatan. Porque todos los profetas, y la ley, hasta Juan profetizaron. Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir. El que tiene oídos para oír, oiga. ¶ Mas ¿a quién compararé esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces a sus compañeros, Y dicen: Os tañimos flauta, y no bailasteis: os endechamos, y no lamentasteis. Porque vino Juan que ni comía ni bebía, y dicen: Demonio tiene. Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Mas la sabiduría es justificada de sus hijos. Entonces comenzó a zaherir a las ciudades en las cuales habían sido hechas muy muchas de sus maravillas, porque no se habían arrepentido, diciendo: ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho las maravillas que han sido hechas en vosotras, ya mucho ha que se hubieran arrepentido en saco y en ceniza. Por tanto yo os digo, que a Tiro y a Sidón será más tolerable el castigo en el día del juicio, que a vosotras. Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta los infiernos serás abajada; porque si en Sodoma se hubiesen hecho las maravillas que han sido hechas en ti, hubieran permanecido hasta el día de hoy. Por tanto yo os digo, que a la tierra de Sodoma será más tolerable el castigo en el día del juicio, que a ti. ¶ En aquel tiempo respondiendo Jesús, dijo: Gracias te doy, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Así, Padre, pues que así agradó a tus ojos. Todas las cosas me son entregadas por mi Padre; y nadie conoció al Hijo, sino el Padre: ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo le quisiere revelar. Veníd a mí, todos los que estáis trabajados, y cargados, que yo os haré descansar. Llevád mi yugo sobre vosotros, y aprendéd de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave, y ligera mi carga.

A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

Today's readings, every morning

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