Today's Readings
The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.
First Reading
Genesis 36
Y estas son las generaciones de Esaú, el cual es Edom. Esaú tomó sus mujeres de las hijas de Canaán: a Ada, hija de Elón Jetteo; y Oolibama, hija de Ana, hija de Sebeón Heveo; Y Basemat, hija de Ismael, hermana de Nabajot. Y Ada parió a Esaú a Elifaz; y Basemat parió a Rahuel; Y Oolibama parió a Jehús, y a Jelón, y a Coré: estos son los hijos de Esaú, que le nacieron en la tierra de Canaán. Y Esaú tomó sus mujeres, y sus hijos, y sus hijas, y todas las personas de su casa, y sus ganados, y todas sus bestias, y toda su hacienda, que había adquirido en la tierra de Canaán, y fuése a otra tierra de delante de Jacob su hermano. Y porque la hacienda de ellos era grande, y no podían habitar juntos; ni la tierra de su peregrinación los podía sostener a causa de sus ganados. Y Esaú habitó en el monte de Seir: Esaú es Edom. Estos son los linajes de Esaú, padre de Edom en el monte de Seir. Estos son los nombres de los hijos de Esaú: Elifaz, hijo de Ada, mujer de Esaú; Rahuel, hijo de Basemat, mujer de Esaú. Y los hijos de Elifaz fueron: Temán, Omar, Sefo, Gatam, y Cenez. Y Tamna fue concubina de Elifaz, hijo de Esaú, la cual parió a Elifaz a Amalec. Estos son los hijos de Ada, mujer de Esaú. Y los hijos de Rahuel fueron: Nahat, Zara, Samma, y Meza. Estos son los hijos de Basemat, mujer de Esaú. Estos fueron los hijos de Oolibama, mujer de Esaú, hija de Ana, que fue hija de Sebeón, la cual parió a Esaú, a Jehús, Jelón, y Coré. Estos son los duques de los hijos de Esaú: Los hijos de Elifaz primogénito de Esaú: el duque Temán, el duque Omar, el duque Sefo, el duque Cenez. El duque Coré, el duque Gatam, y el duque Amalec. Estos son los duques de Elifaz en la tierra de Edom: estos son los hijos de Ada. Y estos son los hijos de Rahuel, hijo de Esaú; el duque Nahat, el duque Zara, el duque Samma, y el duque Meza. Estos son los duques que salieron de Rahuel, en la tierra de Edom: estos son los hijos de Basemat, mujer de Esaú. Y estos son los hijos de Oolibama, mujer de Esaú: el duque Jehús, el duque Jelón, y el duque Coré. Estos son los duques que salieron de Oolibama, mujer de Esaú, hija de Ana. Estos pues son los hijos de Esaú y sus duques: Él es Edom. Y estos son los hijos de Seir Horeo, moradores de la tierra: Lotán, Sobal, Sebeón, Ana. Disón, Aser, y Disán. Estos son los duques de los Horeos, hijos de Seir en la tierra de Edom. Los hijos de Lotán fueron: Hori y Hemam: y Tanna fue hermana de Lotán. Y los hijos de Sobal fueron: Alván, Manahat, Ebal, Sefo, y Onán. Y los hijos de Sebeón fueron: Aja, y Ana. Este Ana es el que encontró los mulos en el desierto, cuando apacentaba los asnos de Sebeón su padre. Los hijos de Ana fueron: Disón, y Oolibama, hija de Ana. Y estos fueron los hijos de Disón: Hamdán, Esebán, Jetrán, y Charán. Y estos fueron los hijos de Eser: Balaán, Zaván, y Acam. Y estos fueron los hijos de Disán: Hus, y Arán. Y estos fueron los duques de los Horeos: el duque Lotán, el duque Sobal, el duque Sebeón, el duque Ana, El duque Disón, el duque Eser, el duque Disán. Estos fueron los duques de los Horeos, por sus ducados en la tierra de Seir. ¶ Y estos fueron los reyes que reinaron en la tierra de Edom, antes que reinase rey sobre los hijos de Israel. Y reinó en Edom, Bela hijo de Beor: y el nombre de su ciudad fue Denaba. Y murió Bela, y reinó por él Jobab, hijo de Zara de Bosra. Y murió Jobab, y reinó por él Husam, de tierra de Temán. Y murió Husam, y reinó por él Adad, hijo de Badad, el que hirió a Madián en el campo de Moab: y el nombre de su ciudad fue Avit. Y murió Adad, y reinó por él Semla de Masreca. Y murió Semla, y reinó en su lugar Saul de Rohobot del río. Y murió Saul, y reinó por él Balanán, hijo de Acobor. Y murió Balanán, hijo de Acobor, y reinó por él Adar: y el nombre de su ciudad fue Fau: y el nombre de su mujer Meetabel, hija de Matred, hija de Mezaab. Estos pues son los nombres de los duques de Esaú por sus linajes, y sus lugares, por sus nombres: el duque Tanna, el duque Alva, el duque Jetet, El duque Oolibama, el duque Ela, el duque Finón, El duque Cenez, el duque Temán, el duque Mabsar, El duque Magdiel, y el duque Hiram. Estos fueron los duques de Edom por sus habitaciones en la tierra de su heredad. Este es Esaú padre de los Idumeos.
Responsorial Psalm
Psalm 36
Dicho de la rebelión del impío en medio de mi corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos. Por tanto se lisonjea en sus ojos para hallar su iniquidad, para aborrecerla. Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; no quiso entender para hacer bien. Iniquidad piensa sobre su cama; está sobre camino no bueno, no aborrece el mal. ¶ Jehová, hasta los cielos es tu misericordia; tu verdad hasta las nubes. Tu justicia como los montes de Dios, tus juicios abismo grande; al hombre y al animal conservas, o! Jehová. ¶ ¡Cuán ilustre es tu misericordia, o, Dios! y los hijos de Adam se abrigan en la sombra de tus alas. Embriagarse han de la grosura de tu casa: y del arroyo de tus delicias los abrevarás. Porque contigo está el manadero de la vida; en tu lumbre veremos lumbre. Extiende tu misericordia a los que te conocen; y tu justicia a los rectos de corazón. No venga contra mí pie de soberbia; y mano de impíos no me mueva. Allí cayeron los obradores de iniquidad; fueron rempujados, y no pudieron levantarse.
Second Reading
II Corinthians 4
Por lo cual teniendo nosotros este ministerio, según hemos alcanzado la misericordia, no desmayamos; Antes hemos renunciado las cosas encubiertas de vergüenza, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios; mas por manifestación de la verdad encomendándonos a nosotros mismos a la conciencia de todo hombre delante de Dios. Que si nuestro evangelio es encubierto, para los que se pierden es encubierto: En los cuales el dios de este siglo cegó los entendimientos de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios. Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesu Cristo, el Señor; y nosotros siervos vuestros por amor de Jesús. Porque Dios, que dijo que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para dar la iluminación de la ciencia de la gloria de Dios en el rostro de Jesu Cristo. Tenemos empero este tesoro en vasijas de barro, a fin que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros. Por todo lado somos atribulados, mas no estrechados: perplejos, mas no desesperados; Perseguidos, mas no desamparados: abatidos, mas no destruidos: Llevando siempre por todas partes en el cuerpo la muerte del Señor Jesús, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestro cuerpo. Porque siempre nosotros que vivimos, somos entregados a la muerte a causa de Jesús, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestra carne mortal. De manera que la muerte obra en nosotros, mas en vosotros la vida. Teniendo, pues, el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, y por lo tanto hablé: nosotros también creemos, y por lo tanto hablamos: Estando ciertos que el que levantó al Señor Jesús, a nosotros también nos levantará por Jesús; y nos presentará con vosotros. Porque todas las cosas son por vuestra causa, para que la abundante gracia por la acción de gracias de muchos, redunde a gloria de Dios. Por tanto no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se destruya, el interior empero se renueva de día en día. Porque nuestra leve tribulación, que no es sino por un momento, obra por nosotros un peso de gloria inconmensurablemente grande y eterno: No mirando nosotros a lo que se ve, sino a lo que no se ve; porque lo que se ve, es temporal; mas lo que no se ve, es eterno.
Gospel
Matthew 15
Entonces llegaron a Jesús ciertos escribas y Fariseos de Jerusalem, diciendo: ¿Por qué tus discípulos traspasan la tradición de los ancianos? porque no lavan sus manos cuando comen pan. Y él respondiendo, les dijo: ¿Por qué también vosotros traspasáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? Porque Dios mandó, diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldijere a padre o a madre, muera de muerte. Mas vosotros decís: Cualquiera que dijere a su padre o a su madre: Toda ofrenda mía a ti aprovechará; Y no honrare a su padre o a su madre, será libre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición. Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, diciendo: Este pueblo con su boca se acerca a mí, y con sus labios me honra; mas su corazón lejos está de mí. Mas en vano me honran enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres. Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entendéd. No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre. Entonces llegándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los Fariseos oyendo esta palabra se ofendieron? Mas respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial será desarraigada. Dejádlos: guias son ciegos de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo. Y respondiendo Pedro, le dijo: Decláranos esta parábola. Y Jesús dijo: ¿Aun también vosotros sois sin entendimiento? ¿No entendéis aun, que todo lo que entra en la boca, va al vientre, y es echado en la necesaria? Mas lo que sale de la boca, del mismo corazón sale, y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, muertes, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre; que comer con las manos por lavar no contamina al hombre. ¶ Y saliendo Jesús de allí, se fue a las partes de Tiro y de Sidón. Y, he aquí, una mujer Cananea, que había salido de aquellos términos, clamaba, diciéndole: Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí: mi hija es malamente atormentada del demonio. Mas él no le respondió palabra. Entonces llegándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Envíala, que da voces tras nosotros. Y él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Entonces ella vino, y le adoró, diciendo: Señor, socórreme. Y respondiendo él, dijo: No es bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. Y ella dijo: Así es Señor; pero los perros comen de las migajas que caen de la mesa de sus señores. Entonces respondiendo Jesús, dijo: ¡O mujer! grande es tu fe: sea hecho contigo como quieres. Y fue sana su hija desde aquella hora. ¶ Y partido Jesús de allí, vino junto al mar de Galilea; y subiendo en un monte, se sentó allí. Y llegaron a él grandes multitudes, que tenían consigo cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos, y los echaron a los pies de Jesús, y los sanó: De tal manera, que las multitudes se maravillaron, viendo hablar los mudos, los mancos sanos, andar los cojos, ver los ciegos; y glorificaron al Dios de Israel. Y Jesús llamando a sus discípulos, dijo: Tengo misericordia de la multitud, que ya hace tres días que perseveran conmigo, y no tienen que comer; y enviarlos ayunos no quiero; porque no desmayen en el camino. Entonces sus discípulos le dicen: ¿Dónde tenemos nosotros tantos panes en el desierto, que hartemos tan gran multitud? Y Jesús les dice: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos dijeron: Siete, y unos pocos pececillos. Y mandó a las multitudes que se recostasen en tierra. Y tomando los siete panes y los peces, dando gracias, los rompió, y dio a sus discípulos, y los discípulos a la multitud. Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobró de los pedazos, siete espuertas llenas. Y eran los que habían comido cuatro mil varones, sin las mujeres y los niños. Entonces despedidas las multitudes, subió en una nave, y vino a los términos de Magdala.
A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)
Today's readings, every morning
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