Bosko

Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

First Reading

Genesis 38

Y aconteció en aquel tiempo, que Judá descendió de con sus hermanos, y fuése a un varón Odollamita, que se llamaba Hira. Y vio allí Judá una hija de un hombre Cananeo, el cual se llamaba Sua: y tomóla, y entró a ella. La cual concibió, y parió un hijo, y llamó su nombre Her. Y concibió otra vez, y parió un hijo, y llamó su nombre Onán. Y tornó otra vez a concebir, y parió un hijo, y llamó su nombre Sela. Y estaba en Chezib cuando le parió. Y Judá tomó mujer a su primogénito Her, la cual se llamaba Tamar. Y Her, el primogénito de Judá, fue malo en los ojos de Jehová; y matóle Jehová. Entonces Judá dijo a Onán: Entra a la mujer de tu hermano, y haz parentesco con ella, y levanta simiente a tu hermano. Y sabiendo Onán que la simiente no había de ser suya, era que cuando entraba a la mujer de su hermano corrompía en tierra, por no dar simiente a su hermano. Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y matóle también a él. Y Judá dijo a Tamar su nuera: Estáte viuda en casa de tu padre, hasta que crezca Sela mi hijo; porque dijo: Que quizá no muera él también como sus hermanos. Y fuése Tamar, y estúvose en casa de su padre. Y pasaron muchos días, y murió la hija de Sua, mujer de Judá: y Judá se consoló: y subió a los trasquiladores de sus ovejas él e Hira, su amigo Odollamita, a Tamnas. Y fue dado aviso a Tamar, diciendo: He aquí tu suegro sube a Tamnas a trasquilar sus ovejas. Entonces ella quitó de sobre sí los vestidos de su viudez, y cubrióse con un velo; y arrebozóse, y púsose a la puerta de las aguas que están junto al camino de Tamnas; porque veía que había crecido Sela, y ella no era dada a él por mujer. Y vióla Judá, y túvola por ramera; porque ella había cubierto su rostro. Y apartóse del camino hacia ella, y díjola: Ea pues, ahora yo entraré a ti: Porque no sabía que era su nuera. Y ella dijo: ¿Qué me has de dar, si entrares a mí? El respondió: Yo te enviaré de las ovejas un cabrito de las cabras. Y ella dijo: Hásme de dar prenda hasta que lo envíes. Entonces él dijo: ¿Qué prenda te daré? Ella respondió: Tu anillo, y tu manto, y tu bordón que tienes en tu mano. Y él se lo dió; y entró a ella, la cual concibió de él. Y levantóse y fuése: y quitóse el velo de sobre sí, y vistióse las ropas de su viudez. Y Judá envió el cabrito de las cabras por mano de su amigo el Odollamita, para que tomase la prenda de mano de la mujer: y no la halló. Y preguntó a los hombres de aquel lugar, diciendo: ¿Dónde está la ramera de las aguas junto al camino? Y ellos le dijeron: No ha estado aquí ramera. Entonces él se volvió a Judá, y dijo: No la hallé: y también los hombres del lugar dijeron: No ha estado aquí ramera. Y Judá dijo: Tómeselo para sí, porque no seamos menospreciados: he aquí, yo he enviado este cabrito, y tú no la hallaste. Y fue que como desde a tres meses, fue dado aviso a Judá, diciendo: Tamar tu nuera ha fornicado, y aun cierto está preñada de las fornicaciones. Y Judá dijo: Sacádla, y sea quemada. Y ella, cuando la sacaban, envió a decir a su suegro: Del varón cuyas son estas cosas, estoy preñada. Y dijo más: Conoce ahora cuyas son estas cosas, el anillo, y el manto, y el bordón. Entonces Judá lo conoció, y dijo: Más justa es que yo, por cuanto no la he dado a Sela mi hijo. Y nunca más la conoció. Y aconteció que al tiempo de parir, he aquí, mellizos en su vientre. Y fue que cuando paría, dio la mano el uno, y la partera tomólo, y ató a su mano un hilo de grana, diciendo: Este salió primero. Y aconteció que tornando él a meter la mano, he aquí, su hermano salió, y dijo: ¿Por qué has rompido sobre ti rotura? Y llamó su nombre Fares. Y después salió su hermano el que tenía en su mano el hilo de grana, y llamó su nombre Zara.

Responsorial Psalm

Psalm 38

Jehová, no me reprendas con tu furor, ni me castigues con tu ira. Porque tus saetas descendieron en mí; y sobre mí ha descendido tu mano. No hay sanidad en mi carne a causa de tu ira: no hay paz en mis huesos a causa de mi pecado. Porque mis iniquidades han pasado sobre mi cabeza: como carga pesada, se han agravado sobre mí. Pudriéronse, y corrompiéronse mis llagas a causa de mi locura. Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera: todo el día ando enlutado. Porque mis caderas están llenas de ardor: y no hay sanidad en mi carne. Estoy debilitado y molido en gran manera: rugiendo estoy a causa del alboroto de mi corazón. Señor, delante de ti están todos mis deseos: y mi suspiro no te es oculto. Mi corazón está rodeado, me ha dejado mi vigor; y la luz de mis ojos, aun ellos no están conmigo. Mis amigos, y mis compañeros, se quitaron de delante de mi plaga: y mis cercanos se pusieron lejos. Y los que buscaban a mi alma armaron lazos: y los que buscaban mi mal, hablaban iniquidades: y todo el día meditaban fraudes. Y yo, como sordo, no oía: y como un mudo, que no abre su boca. Y fui como un hombre que no oye: y que no hay en su boca reprensiones. Porque a ti Jehová esperaba: tú responderás Jehová Dios mío. Porque decía: Que no se alegren de mí: cuando mi pie resbalaba se engrandecían sobre mí. Porque yo aparejado estoy a cojear: y mi dolor está delante de mí continuamente. Por tanto denunciaré mi maldad: congojarme he por mi pecado. Porque mis enemigos son vivos y fuertes: y hánse aumentado los que me aborrecen sin causa: Y pagando mal por bien me son contrarios, por seguir yo lo bueno. No me desampares, o! Jehová; Dios mío, no te alejes de mí. Apresúrate a ayudarme, Señor, que eres mi salud.

Second Reading

II Corinthians 6

Por lo cual nosotros, como colaboradores juntamente con él, os exhortamos también que no hayáis recibido en vano la gracia de Dios; (Porque dice: En tiempo acepto te he oído, y en día de salud te he socorrido: he aquí, ahora el tiempo acepto, he aquí, ahora el día de la salud:) No dando a nadie motivo de ofensa, porque el ministerio no sea vituperado: Antes habiéndonos en todas cosas como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias, En azotes, en cárceles, en alborotos, en trabajos, en vigilias, en ayunos, En pureza, en ciencia, en longanimidad, en bondad, en el Espíritu Santo, en amor no fingido, En palabra de verdad, en potencia de Dios, en armas de justicia a diestro y a siniestro: Por honra y por deshonra: por infamia, y por buena fama: como engañadores, y sin embargo veraces: Como desconocidos, y sin embargo bien conocidos: como muriendo, y, he aquí, vivimos: como castigados, mas no muertos: Como dolorosos, mas siempre gozosos: como pobres, mas que enriquecen a muchos: como los que no tienen nada, y sin embargo lo poseen todo. ¶ Nuestra boca está abierta para vosotros, oh Corintios, nuestro corazón es ensanchado. No estáis estrechados en nosotros; mas estáis estrechados en vuestras propias entrañas: Pues por recompensa de lo mismo, (como a mis hijos hablo,) ensancháos también vosotros. No os juntéis desigualmente en yugo con los que no creen; porque ¿qué compañía tiene la justicia con la injusticia? ¿y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿o qué parte el que cree con el incrédulo? ¿Y qué avenencia el templo de Dios con ídolos? porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios ha dicho: Yo habitaré en ellos, y andaré en ellos; y yo seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo. Por lo cual salíd de en medio de ellos, y apartáos, dice el Señor; y no toquéis cosa inmunda, y yo os recibiré. Y seré a vosotros Padre, y vosotros me seréis a mis hijos e hijas: dice el Señor Todopoderoso.

Gospel

Matthew 17

Y después de seis días Jesús toma a Pedro, y a Santiago, y a Juan su hermano, y los saca aparte a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos; y resplandeció su rostro como el sol; y sus vestidos brillantes como la luz. Y, he aquí, les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él. Y respondiendo Pedro, dijo a Jesús: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres, hagamos aquí tres cabañas; para ti una, y para Moisés otra, y para Elías otra. Estando aun hablando él, he aquí, una nube de luz que los cubrió; y, he aquí, una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento; a él oíd. Y oyendo esto los discípulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera. Entonces Jesús llegando, les tocó, y dijo: Levantáos, y no temáis. Y alzando ellos sus ojos, a nadie vieron, sino a solo Jesús. Y como descendieron del monte, les mandó Jesús, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de los muertos. Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué pues dicen los escribas, que es menester que Elías venga primero? Y respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad Elías vendrá primero, y restituirá todas las cosas. Mas os digo, que ya vino Elías, y no le conocieron: antes hicieron en él todo lo que quisieron. Así también el Hijo del hombre padecerá de ellos. Los discípulos entonces entendieron que les hablaba de Juan el Bautista. ¶ Y como ellos llegaron a la multitud, vino a él un hombre hincándosele de rodillas, Y diciendo: Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece malamente; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua. Y le he presentado a tus discípulos, y no le han podido sanar. Y respondiendo Jesús, dijo: ¡O generación infiel y perversa! ¿hasta cuándo tengo de estar con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? Traédmele acá. Y reprendió Jesús al demonio, y salió de él; y el mozo fue sano desde aquella hora. Entonces llegándose los discípulos a Jesús aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no le pudimos echar fuera? Y Jesús les dijo: Por vuestra infidelidad; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Mas este género de demonios no sale sino por oración y ayuno. ¶ Y estando ellos en Galilea, les dijo Jesús: El Hijo del hombre será entregado en manos de hombres; Y le matarán; mas al tercero día resucitará. Y ellos se entristecieron en gran manera. Y como llegaron a Capernaum, vinieron a Pedro los que cobraban las dos dracmas, y dijeron: ¿Vuestro maestro no paga las dos dracmas? Y él dice: Sí. Y entrado él en casa, Jesús le habló antes, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? ¿Los reyes de la tierra, de quién cobran los tributos, o el censo? ¿de sus hijos, o de los extraños? Pedro le dice: De los extraños. Dícele entonces Jesús: Luego francos son los hijos. Mas porque no los ofendamos, vé a la mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que viniere, tómale, y abierta su boca hallarás un estatero, dásele por mí, y por ti.

A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

Today's readings, every morning

Bosko brings the daily readings for your tradition to your day — with a reflection, the full Bible in 30 translations, and the liturgical calendar, in 18 languages.