Bosko

Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

First Reading

Deuteronomy 8

Todo mandamiento, que yo os mando hoy, guardaréis para hacerlo, porque viváis, y seáis multiplicados; y entréis y heredéis la tierra de la cual juró Jehová a vuestros padres. Y acordarte has de todo el camino, por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto para afligirte, por probarte para saber lo que estaba en tu corazón, si habías de guardar sus mandamientos, o no. Y afligióte, e hízote haber hambre, y sustentóte con man, comida que no conociste tú, ni tus padres la conocieron; para hacerte saber, que el hombre no vivirá de solo pan, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre. Tu vestido nunca se envejeció sobre ti, ni el pie se te ha hinchado por estos cuarenta años. Y sepas en tu corazón, que como castiga el hombre a su hijo, Jehová tu Dios te castiga. ¶ Guardarás pues los mandamientos de Jehová tu Dios andando en sus caminos, y temiéndole. Porque Jehová tu Dios te mete en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes, de abismos que salen por vegas, y por montes: Tierra de trigo, y cebada, y de vides, e higueras, y granados; tierra de olivas, de aceite, y de miel: Tierra en la cual no comerás el pan con mezquindad: no te faltará nada en ella: tierra que sus piedras son hierro, y de sus montes cortarás metal. Y comerás y hartarte has, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado. ¶ Guárdate, que no te olvides de Jehová tu Dios, para no guardar sus mandamientos, y sus derechos, y sus estatutos, que yo te mando hoy: Que quizá no comas y te hartes, y edifiques buenas casas en que mores, Y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multiplique, y todo lo que tuvieres, se te aumente, Y tu corazón se eleve, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto de casa de siervos: Que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde ninguna agua había, y él te sacó agua de la peña del pedernal: Que te sustentó con man en el desierto, comida que tus padres no conocieron: afligiéndote, y probándote, para a la postre hacerte bien; Y digas en tu corazón: Mi potencia, y la fortaleza de mi mano me ha hecho esta riqueza. Antes te acuerdes de Jehová tu Dios; porque él te da la potencia para hacer las riquezas, para confirmar su concierto, que juró a tus padres: como parece en este día. ¶ Y será, que si olvidándote te olvidares de Jehová tu Dios, y anduvieres en pos de dioses ajenos, y les sirvieres, y te encorvares a ellos; yo protesto contra vosotros hoy que pereciendo pereceréis. Como las gentes que Jehová destruirá delante de vosotros así pereceréis, por cuanto no habréis oído la voz de Jehová vuestro Dios.

Responsorial Psalm

Psalm 98

Cantád a Jehová canción nueva: porque ha hecho maravillas. Su diestra le ha salvado, y el brazo de su santidad. Jehová ha hecho notoria su salud: en ojos de las naciones ha descubierto su justicia. Háse acordado de su misericordia y de su verdad para con la casa de Israel: todos los términos de la tierra han visto la salud de nuestro Dios. Cantád alegres a Jehová toda la tierra; gritád, y cantád, y decíd salmos. Decíd salmos a Jehová con arpa: con arpa y voz de salmodia. Con trompetas, y sonido de bocina: cantád alegres delante del Rey Jehová. Brame la mar y su plenitud: el mundo y los que habitan en él. Los ríos batan las manos: juntamente hagan regocijo los montes, Delante de Jehová; porque vino a juzgar la tierra: juzgará al mundo con justicia: y a los pueblos con rectitud.

Second Reading

Hebrews 11

Es pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven. Porque por esta alcanzaron buen testimonio los antiguos. Por fe entendemos haber sido compuestos los siglos por la palabra de Dios, de tal manera que las cosas que se ven no fueron hechas de cosas que aparecen. Por fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por la cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio a sus dones; y por ella, aunque difunto, aun habla. Por fe Enoc fue trasladado para que no viese muerte; y no fue hallado, porque le había trasladado Dios; porque antes de su traslación tuvo testimonio de haber agradado a Dios. Empero sin fe es imposible agradar a Dios; porque menester es que el que a Dios se allega, crea que le hay; y que es galardonador de los que le buscan. Por fe Noé, habiendo recibido revelación de cosas que aun no se veían, movido de temor, aparejó el arca en que su casa se salvase; por la cual arca condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que es por la fe. Por fe, Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir por herencia; y salió sin saber donde iba. Por fe habitó en la tierra de la promesa, como en tierra ajena, morando en cabañas con Isaac, y Jacob, coherederos de la misma promesa; Porque esperaba ciudad con firmes fundamentos, el artífice y hacedor de la cual es Dios. Por fe también la misma Sara recibió fuerza para la concepción de simiente; y parió aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó ser fiel él que lo había prometido. Por lo cual también de uno, y ese ya muerto como muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud los descendientes, y como la arena innumerable que está a la orilla de la mar. ¶ Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido las promesas; sino mirándolas de lejos, y creyéndolas, y saludándolas, y confesando que eran peregrinos y advenedizos sobre la tierra. Porque los que tales cosas dicen, claramente dan a entender que buscan la patria. Que a la verdad, si se acordaran de aquella de donde salieron, oportunidad tenían para volverse: Empero ahora anhelan la mejor, es a saber, la celestial: por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les había aparejado ciudad. Por fe ofreció Abraham a Isaac, cuando fue tentado; y ofrecía al unigénito en el cual había recibido las promesas: (Habiéndole sido dicho: En Isaac te será llamada simiente:) Pensando dentro de sí que aun de entre los muertos es Dios poderoso para levantarlo: por lo cual también le volvió a recibir por figura. Por fe, bendijo Isaac a Jacob y a Esaú acerca de las cosas que habían de venir. Por fe, Jacob muriéndose bendijo a cada uno de los hijos de José; y adoró, estribando sobre la punta de su bordón. Por fe, José muriéndose se acordó de la partida de los hijos de Israel; y dio mandamiento acerca de sus huesos. Por fe, Moisés nacido, fue escondido de sus padres por tres meses, porque le vieron hermoso niño; y no temieron el mandamiento del rey. Por fe, Moisés hecho ya grande, rehusó de ser llamado hijo de la hija de Faraón, Escogiendo antes ser afligido con el pueblo de Dios, que gozar de comodidades temporales de pecado: Teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los Egipcios; porque miraba a la remuneración. Por fe dejó a Egipto no temiendo la ira del rey; porque como aquel que veía al invisible, se esforzó. Por fe celebró la pascua, y el derramamiento de la sangre, para que el que mataba los primogénitos no los tocase. Por fe pasaron el mar Bermejo como por la tierra seca, lo cual probando a hacer los Egipcios fueron consumidos. Por fe cayeron los muros de Jericó con rodearlos siete días. Por fe Raab la ramera no pereció con los incrédulos, habiendo recibido las espías con paz. ¿Y qué más diré? porque el tiempo me faltará, contando de Gedeón, y de Barac, y de Samsón, y de Jepté; de David también, y de Samuel, y de los profetas: Los cuales por fe sojuzgaron reinos, obraron justicia, alcanzaron el fruto de las promesas, taparon las bocas a leones, Mataron el ímpetu del fuego, evitaron filo de cuchillo, convalecieron de enfermedades, fueron hechos fuertes en batallas, trastornaron campos de enemigos extraños. Las mujeres recibieron sus muertos por resurrección: unos fueron tormentados, no recibiendo redención por conseguir mejor resurrección. Otros sufrieron escarnios y azotes; y allende de esto, cadenas y cárceles. Otros fueron apedreados, otros cortados en piezas, otros tentados, otros muertos a cuchillo: otros anduvieron de acá para allá, cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, menesterosos, angustiados, maltratados: De los cuales el mundo no era digno: perdidos por los desiertos, por los montes, por las cuevas, y por las cavernas de la tierra. Y todos estos, habiendo obtenido un buen testimonio por medio de la fe, no recibieron con todo eso la promesa: Habiendo Dios proveido alguna cosa mejor para nosotros, que no fuesen perfeccionados sin nosotros.

Gospel

John 9

Y pasando Jesús, vio a un hombre ciego desde su nacimiento. Y preguntáronle sus discípulos, diciendo: ¿Rabbi, quién pecó, éste o sus padres, para que naciese ciego? Respondió Jesús: Ni éste pecó, ni sus padres: sino para que las obras de Dios se manifiesten en él. A mí me conviene obrar las obras de aquel que me envió, entre tanto que el día es: la noche viene, cuando nadie puede obrar. Entre tanto que estuviere en el mundo, la luz soy del mundo. Esto dicho, escupió en tierra; e hizo lodo de la saliva, y untó con el lodo sobre los ojos del ciego, Y le dijo: Vé, lávate en el estanque de Siloé, que interpretado, significa Enviado. Se fue pues, y se lavó, y volvió viendo. ¶ Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, decían: ¿No es éste el que se sentaba, y mendigaba? Otros decían: Este es; y otros: Se le parece; mas él decía: Yo soy. Por esto le decían: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos? Respondió él, y dijo: Aquel hombre que se llama Jesús, hizo lodo, y me untó los ojos, y me dijo: Vé al estanque de Siloé, y lávate; y yo fui, y me lavé, y recibí la vista. Entonces le dijeron: ¿Dónde está aquel? Dice él: No sé. Llévanle a los Fariseos, al que antes había sido ciego. Y era sábado cuando Jesús había hecho el lodo, y le había abierto los ojos. Y volviéronle a preguntar también los Fariseos, de qué manera había recibido la vista. El les dijo: Púsome lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo. Entonces unos de los Fariseos le decían: Este hombre no es de Dios, porque no guarda el sábado. Y otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer tales milagros? Y había disensión entre ellos. Vuelven a decir al ciego: ¿Tú, qué dices de el que te abrió los ojos? Y él dijo: Que es un profeta. Mas los Judíos no creían de él, que había sido él ciego, y hubiese recibido la vista, hasta que llamaron a los padres de el que había recibido la vista. Y preguntáronles, diciendo: ¿Es éste vuestro hijo, el que vosotros decís, que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora? Respondiéronles sus padres, y dijeron: Sabemos que éste es nuestro hijo, y que nació ciego: Mas como vea ahora, no lo sabemos; o quien le haya abierto los ojos, nosotros no lo sabemos: él tiene edád, preguntádle a él, él hablará por sí mismo. Esto dijeron sus padres, porque tenían miedo de los Judíos; porque ya los Judíos habían concluido que si alguno confesase ser él el Mesías, que fuese echado fuera de la sinagoga. Por eso dijeron sus padres: Edad tiene, preguntádle a él. Así que volvieron a llamar al hombre que había sido ciego, y le dijeron: Da gloria a Dios: nosotros sabemos que este hombre es pecador. Entonces él respondió, y dijo: Si es pecador o no, yo no lo sé: una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo. Y volviéronle a decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos? Respondióles: Ya os lo he dicho, y no lo habéis escuchado: ¿por qué lo queréis otra vez oír? ¿Queréis también vosotros haceros sus discípulos? Entonces le vilipendiaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; mas nosotros discípulos de Moisés somos. Nosotros sabemos que a Moisés habló Dios; mas éste no sabemos de donde es. Respondióles el hombre, y les dijo: Cierto maravillosa cosa es esta, que vosotros no sabéis de donde sea, y con todo a mí me abrió los ojos. Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; mas si alguno es adorador de Dios, y hace su voluntad, a éste oye. Desde el principio del mundo no fue oído, que abriese alguno los ojos de uno que nació ciego. Si este hombre no fuera de Dios, no pudiera hacer nada. Respondieron y le dijeron: En pecados eres nacido todo; ¿y tú nos enseñas? Y echáronle fuera. Oyó Jesús que le habían echado fuera; y hallándole, le dijo: ¿Tú crees en el Hijo de Dios? Respondió él, y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él? Y díjole Jesús: Ya le has visto, y el que habla contigo, él es. Y él dijo: Creo, Señor. Y le adoró. ¶ Y dijo Jesús: Yo, para juicio he venido a este mundo, para que los que no ven, vean; y para que los que ven, sean cegados. Y oyeron esto algunos de los Fariseos que estaban con él, y le dijeron: ¿Somos nosotros también ciegos? Díjoles Jesús: Si fuerais ciegos, no tuvierais pecado; mas ahora decís: Vemos; por tanto vuestro pecado permanece.

A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

Today's readings, every morning

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