Today's Readings
The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.
First Reading
Ezekiel 38
Y fue palabra de Jehová a mí, diciendo: Hijo del hombre, pon tu rostro contra Gog en tierra de Magog, príncipe de la cabecera de Mesec, y Tubal, y profetiza sobre él, Y dí: Así dijo el Señor Jehová: He aquí que yo a ti, Gog, príncipe de la cabecera de Mesec, y Tubal. Y yo te quebrantaré, y pondré anzuelos en tus quijadas, y sacarte he, a ti, y a todo tu ejército, tus caballos y tus caballeros vestidos de todo, todos ellos: grande multitud con paveses y escudos, teniendo espadas todos ellos. Persia, y Etiopía, y Libia con ellos, todos ellos con escudos y almetes. Gomer, y todas sus compañías, la casa de Togorma, que habitan a los lados del norte, y todas sus compañías, pueblos muchos contigo. Aparéjate, y apercíbete tú, y toda tu multitud, que se han juntado a ti, y séles por guarda. De aquí a muchos días tú serás visitado: a cabo de años vendrás a la tierra quebrantada por espada, juntada de muchos pueblos, a los montes de Israel, que siempre fueron para asolamiento; y ella de pueblos fue sacada, y todos ellos morarán confiadamente. Y tú subirás: vendrás como tempestad, como nublado para cubrir la tierra: serás tú, y todas tus compañías, y muchos pueblos contigo. Así dijo el Señor Jehová: Y será en aquel día, que subirán palabras en tu corazón, y pensarás pensamiento malo, Y dirás: Subiré contra tierra de aldeas, vendré contra reposadas, y que habitan confiadamente: todos estos habitan sin muro, no tienen cerraduras ni puertas: Para despojar despojos, y para tomar presa, para tornar tu mano sobre las tierras desiertas ya pobladas, y sobre el pueblo recogido de las naciones, que ya hace ganados y posesiones, y que moran en el ombligo de la tierra. Sabá y Dedán, y los mercaderes de Társis, y todos sus leoncillos te dirán: ¿Has venido a despojar despojos? ¿has juntado tu multitud para tomar presa, para quitar plata y oro, para tomar ganados y posesiones, para despojar grandes despojos? Por tanto profetiza, hijo del hombre, y di a Gog: Así dijo el Señor Jehová: En aquel tiempo, cuando mi pueblo Israel habitará seguramente, ¿no lo sabrás tú? Y vendrás de tu lugar, de las partes del norte, tú, y muchos pueblos contigo, todos ellos a caballo, grande compañía, y mucho ejército: Y subirás contra mi pueblo Israel, como nublado para cubrir la tierra: será esto al cabo de los días; y yo te traeré sobre mi tierra, para que las gentes me conozcan, cuando fuere santificado en ti delante de sus ojos, o! Gog. Así dijo el Señor Jehová: ¿No eres tú aquel de quien yo hablé en los días antiguos por mis siervos los profetas de Israel, que profetizaron en aquellos tiempos, que yo te había de traer sobre ellos? Y será en aquel tiempo, cuando vendrá Gog contra la tierra de Israel, dijo el Señor Jehová, que mi ira subirá por mi enojo. Porque he hablado en mi zelo, y en el fuego de mi ira, que en aquel tiempo habrá gran temblor sobre la tierra de Israel: Que los peces de la mar, y las aves del cielo, y las bestias del campo, y toda serpiente que anda arrastrando sobre la tierra, y todos los hombres que están sobre la haz de la tierra, temblarán delante de mi presencia; y los montes se arruinarán, y los escalones caerán, y todo muro caerá a tierra. Y en todos mis montes llamaré espada contra él, dijo el Señor Jehová: la espada de cada cual será contra su hermano. Y yo litigaré con él con pestilencia, y con sangre; y haré llover turbión de lluvia, y piedras de granizo, fuego y azufre sobre él, y sobre sus compañías, y sobre los muchos pueblos que serán con él. Y seré engrandecido y santificado, y seré conocido en ojos de muchas naciones y sabrán que yo soy Jehová.
Responsorial Psalm
Psalm 130
De los profundos te llamo, o! Jehová. Señor, oye mi voz. Sean tus orejas atentas a la voz de mi oración. Jehová, si mirares a los pecados, Señor ¿quién persistirá? Por lo cual hay perdón acerca de ti: para que seas temido. Yo esperé a Jehová, mi alma esperó: a su palabra he esperado. Mi alma esperó a Jehová, más que las guardas esperan a la mañana: las guardas a la mañana. Espere Israel a Jehová, porque con Jehová está la misericordia; y abundante redención cerca de él. Y él redimirá a Israel de todos sus pecados.
Second Reading
Revelation 16
Y oí una grande voz del templo que decía a los siete ángeles: Id, y derramád las siete redomas de la ira de Dios en la tierra. Y el primer ángel fue, y derramó su redoma en la tierra, y fue hecha una plaga mala y dañosa sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y sobre los que adoraban su imagen. Y el segundo ángel derramó su redoma en la mar, y fue vuelta en sangre, como de un muerto, y toda alma viviente fue muerta en la mar. Y el tercer ángel derramó su redoma sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y fueron vueltas en sangre. Y oí al ángel de las aguas, que decía: Tú eres justo, oh Señor, que eres, y que eras, y que serás, porque has juzgado así: Porque ellos derramaron la sangre de santos, y de profetas, y tú les has también dado a beber sangre; porque son dignos. Y oí a otro del altar que decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos. Y el cuarto ángel derramó su redoma sobre el sol, y le fue dado que afligiese los hombres con calor por fuego. Y los hombres se inflamaron con el grande calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene potestad sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria. Y el quinto ángel derramó su redoma sobre la silla de la bestia; y su reino fue hecho tenebroso, y se comieron sus lenguas de dolor. Y blasfemaron del Dios del cielo por causa de sus dolores, y por sus plagas; y no se arrepintieron de sus obras. Y el sexto ángel derramó su redoma sobre el gran río de Éufrates, y el agua de él se secó, para que se aparejase camino a los reyes de la parte de donde sale el sol. Y ví salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta tres espíritus inmundos a manera de ranas. Porque estos son espíritus de demonios, que hacen prodigios, para ir a los reyes de la tierra, y de todo el mundo, para congregarlos para la batalla de aquel grande día del Dios Todopoderoso. He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus vestiduras, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza. Y los congregó en un lugar que se llama en Hebraico Armagedón. Y el séptimo ángel derramó su redoma por el aire, y salió una gran voz del templo del cielo por la parte del trono, diciendo: Hecho es. Entonces fueron hechos relámpagos, y voces, y truenos; y fue hecho un gran temblor de tierra, un tal terremoto, tan grande cual no fue jamás después que los hombres han estado sobre la tierra. Y la grande ciudad fue partida en tres partes, y las ciudades de las naciones se cayeron; y la grande Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino de la indignación de su ira. Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados. Y cayó del cielo un grande pedrisco sobre los hombres, cada piedra como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron de Dios por razón de la plaga del pedrisco; porque su plaga fue hecha muy grande.
Gospel
John 13
Y antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora era venida para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. Y la cena acabada, como el diablo ya había metido en el corazón de Júdas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase: Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en sus manos, y que había venido de Dios, y a Dios iba: Levántase de la cena, y se quita su ropa, y tomando una toalla, se ciñó. Luego puso agua en el lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a limpiarlos con la toalla con que estaba ceñido. Viene pues a Simón Pedro; y éste le dice: ¿Señor, tú me lavas a mí los pies? Respondió Jesús, y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo sabes ahora; mas lo sabrás después. Dícele Pedro: No me lavarás los pies jamás. Respondióle Jesús: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo. Dícele Simón Pedro: Señor, no solo mis pies, mas aun mis manos, y mi cabeza. Dícele Jesús: El que está lavado, no ha menester sino que lave sus pies, pues está todo limpio. Y vosotros limpios estáis, aunque no todos. Porque sabía quien era el que le entregaba; por eso dijo: No estáis limpios todos. ¶ Así que, después que les hubo lavado los pies, y tomado su ropa, volviéndose a asentar otra vez, les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho? Vosotros me llamáis Maestro y Señor; y decís bien; porque lo soy: Pues si yo, vuestro Señor y Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavar los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis. De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su Señor: ni el enviado es mayor que el que le envió. Si sabéis estas cosas, bienaventurados sois, si las hiciereis. No hablo de todos vosotros: yo sé los que he elegido; mas para que se cumpla la Escritura: El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar. Desde ahora os lo digo, antes que suceda, para que cuando sucediere, creáis que yo soy. De cierto, de cierto os digo, que el que recibe al que yo enviare, a mí recibe; y el que a mí recibe, recibe al que me envió. ¶ Como hubo Jesús dicho esto, fue conmovido en espíritu, y protestó, y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar. Entonces los discípulos mirábanse los unos a los otros, dudando de quien hablaba. Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado en el seno de Jesús. A éste pues hizo señas Simón Pedro, para que preguntase quien era aquel de quien hablaba. El entonces recostado sobre el pecho de Jesús, le dice: ¿Señor, quién es? Respondió Jesús: Aquel es, a quien yo diere el pan mojado. Y mojando el pan, diólo a Júdas Iscariote, el hijo de Simón. Y tras el bocado Satanás entró en él. Entonces Jesús le dice: Lo que haces, házlo más presto. Empero esto ninguno de los que estaban a la mesa entendió a qué propósito se lo dijo. Porque algunos de ellos pensaban, porque Júdas tenía la bolsa, que Jesús le decía: Compra las cosas que nos son necesarias para la fiesta: o que diese algo a los pobres. Como él pues hubo tomado el bocado, luego salió; y era ya noche. ¶ Entonces como él salió, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo; y luego le glorificará. Hijitos, aun un poco estoy con vosotros. Me buscaréis; y así como dije a los Judíos: Donde yo voy, vosotros no podéis venir; así ahora a vosotros lo digo. Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis los unos a los otros: como os amé yo, que también os améis los unos a los otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos hacia los otros. Le dijo Simón Pedro: ¿Señor, a dónde vas? Respondióle Jesús: Donde yo voy, no me puedes ahora seguir; mas me seguirás después. Dícele Pedro: ¿Señor, por qué no te puedo seguir ahora? mi vida pondré por ti. Repondióle Jesús: ¿Tu vida pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces.
A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)
Today's readings, every morning
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