Today's Readings
The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.
Morning Prayer — First Lesson
Job 19
Y RESPONDIO Job, y dijo: ¿Hasta cuándo angustiaréis mi alma, Y me moleréis con palabras? Ya me habéis vituperado diez veces: ¿No os avergonzáis de descomediros delante de mí? Sea así que realmente haya yo errado, Conmigo se quedará mi yerro. Mas si vosotros os engrandeciereis contra mí, Y adujereis contra mí mi oprobio, Sabed ahora que Dios me ha trastornado, Y traído en derredor su red sobre mí. He aquí yo clamaré agravio, y no seré oído: Daré voces, y no habrá juicio. Cercó de vallado mi camino, y no pasaré; Y sobre mis veredas puso tinieblas. Hame despojado de mi gloria, Y quitado la corona de mi cabeza. Arruinóme por todos lados, y perezco; Y ha hecho pasar mi esperanza como árbol arrancado. E hizo inflamar contra mí su furor, Y contóme para sí entre sus enemigos. Vinieron sus ejércitos á una, y trillaron sobre mí su camino, Y asentaron campo en derredor de mi tienda. Hizo alejar de mí mis hermanos, Y positivamente se extrañaron de mí mis conocidos. Mis parientes se detuvieron, Y mis conocidos se olvidaron de mí. Los moradores de mi casa y mis criadas me tuvieron por extraño; Forastero fuí yo en sus ojos. Llamé á mi siervo, y no respondió; De mi propia boca le suplicaba. Mi aliento vino á ser extraño á mi mujer, Aunque por los hijos de mis entrañas le rogaba. Aun los muchachos me menospreciaron: En levantándome, hablaban contra mí. Todos mis confidentes me aborrecieron; Y los que yo amaba, se tornaron contra mí. Mi cuero y mi carne se pegaron á mis huesos; Y he escapado con la piel de mis dientes. Oh vosotros mis amigos, tened compasión de mí, tened compasión de mí; Porque la mano de Dios me ha tocado. ¿Por qué me perseguís como Dios, Y no os hartáis de mis carnes? ¡Quién diese ahora que mis palabras fuesen escritas! ¡Quién diese que se escribieran en un libro! ¡Que con cincel de hierro y con plomo Fuesen en piedra esculpidas para siempre! Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo: Y después de deshecha esta mi piel, Aun he de ver en mi carne á Dios; Al cual yo tengo de ver por mí, Y mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mis riñones se consuman dentro de mí. Mas debierais decir: ¿Por qué lo perseguimos? Ya que la raíz del negocio en mí se halla. Temed vosotros delante de la espada; Porque sobreviene el furor de la espada á causa de las injusticias, Para que sepáis que hay un juicio.
Morning Prayer — Second Lesson
Mark 13
Y SALIENDO del templo, le dice uno de sus discípulos: Maestro, mira qué piedras, y qué edificios. Y Jesús respondiendo, le dijo: ¿Ves estos grandes edificios? no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada. Y sentándose en el monte de las Olivas delante del templo, le preguntaron aparte Pedro y Jacobo y Juan y Andrés: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? ¿y qué señal habrá cuando todas estas cosas han de cumplirse? Y Jesús respondiéndoles, comenzó á decir: Mirad, que nadie os engañe; Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y engañaran á muchos. Mas cuando oyereis de guerras y de rumores de guerras no os turbéis, porque conviene hacerse así; mas aun no será el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos; principios de dolores serán estos. Mas vosotros mirad por vosotros: porque os entregarán en los concilios, y en sinagogas seréis azotados: y delante de presidentes y de reyes seréis llamados por causa de mí, en testimonio á ellos. Y á todas las gentes conviene que el evangelio sea predicado antes. Y cuando os trajeren para entregaros, no premeditéis qué habéis de decir, ni lo penséis: mas lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo. Y entregará á la muerte el hermano al hermano, y el padre al hijo: y se levantarán los hijos contra los padres, y los matarán. Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre: mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo. Empero cuando viereis la abominación de asolamiento, que fué dicha por el profeta Daniel, que estará donde no debe (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan á los montes; Y el que esté sobre el terrado, no descienda á la casa, ni entre para tomar algo de su casa; Y el que estuviere en el campo, no vuelva atrás á tomar su capa. Mas ¡ay de las preñadas, y de las que criaren en aquellos días! Orad pues, que no acontezca vuestra huída en invierno. Porque aquellos días serán de aflicción, cual nunca fué desde el principio de la creación que crió Dios, hasta este tiempo, ni será. Y si el Señor no hubiese abreviado aquellos días, ninguna carne se salvaría; mas por causa de los escogidos que él escogió, abrevió aquellos días. Y entonces si alguno os dijere: He aquí, aquí está el Cristo; ó, He aquí, allí está, no le creáis. Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y darán señales y prodigios, para engañar, si se pudiese hacer, aun á los escogidos. Mas vosotros mirad; os lo he dicho antes todo. Empero en aquellos días, después de aquella aflicción, el sol se obscurecerá, y la luna no dará su resplandor; Y las estrellas caerán del cielo, y las virtudes que están en los cielos serán conmovidas; Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en las nubes con mucha potestad y gloria. Y entonces enviará sus ángeles, y juntará sus escogidos de los cuatro vientos, desde el cabo de la tierra hasta el cabo del cielo. De la higuera aprended la semejanza: Cuando su rama ya se enternece, y brota hojas, conocéis que el verano está cerca: Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, conoced que está cerca, á las puertas. De cierto os digo que no pasará esta generación, que todas estas cosas no sean hechas. El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán. Empero de aquel día y de la hora, nadie sabe; ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. Mirad, velad y orad: porque no sabéis cuándo será el tiempo. Como el hombre que partiéndose lejos, dejó su casa, y dió facultad á sus siervos, y á cada uno su obra, y al portero mandó que velase: Velad pues, porque no sabéis cuándo el señor de la casa vendrá; si á la tarde, ó á la media noche, ó al canto del gallo, ó á la mañana; Porque cuando viniere de repente, no os halle durmiendo. Y las cosas que á vosotros digo, á todos las dijo: Velad.
Evening Prayer — First Lesson
Job 20
Y RESPONDIO Sophar Naamathita, y dijo: Por cierto mis pensamientos me hacen responder, Y por tanto me apresuro. La reprensión de mi censura he oído, Y háceme responder el espíritu de mi inteligencia. ¿No sabes esto que fué siempre, Desde el tiempo que fué puesto el hombre sobre la tierra, Que la alegría de los impíos es breve, Y el gozo del hipócrita por un momento? Si subiere su altivez hasta el cielo, Y su cabeza tocare en las nubes, Con su estiércol perecerá para siempre: Los que le hubieren visto, dirán: ¿Qué es de él? Como sueño volará, y no será hallado: Y disiparáse como visión nocturna. El ojo que le habrá visto, nunca más le verá; Ni su lugar le echará más de ver. Sus hijos pobres andarán rogando; Y sus manos tornarán lo que él robó. Sus huesos están llenos de sus mocedades, Y con él serán sepultados en el polvo. Si el mal se endulzó en su boca, Si lo ocultaba debajo de su lengua; Si le parecía bien, y no lo dejaba, Mas antes lo detenía entre su paladar; Su comida se mudará en sus entrañas, Hiel de áspides será dentro de él. Devoró riquezas, mas vomitarálas; De su vientre las sacará Dios. Veneno de áspides chupará; Matarálo lengua de víbora. No verá los arroyos, los ríos, Los torrentes de miel y de manteca. Restituirá el trabajo conforme á la hacienda que tomó; Y no tragará, ni gozará. Por cuanto quebrantó y desamparó á los pobres, Robó casas, y no las edificó; Por tanto, no sentirá él sosiego en su vientre, Ni salvará nada de lo que codiciaba. No quedó nada que no comiese: Por tanto su bien no será durable. Cuando fuere lleno su bastimento, tendrá angustia: Las manos todas de los malvados vendrán sobre él. Cuando se pusiere á henchir su vientre, Dios enviará sobre él el furor de su ira, Y harála llover sobre él y sobre su comida. Huirá de las armas de hierro, Y el arco de acero le atravesará. Desenvainará y sacará saeta de su aljaba, Y relumbrante pasará por su hiel: Sobre él vendrán terrores. Todas tinieblas están guardadas para sus secretos: Fuego no soplado lo devorará; Su sucesor será quebrantado en su tienda. Los cielos descubrirán su iniquidad, Y la tierra se levantará contra él. Los renuevos de su casa serán trasportados; Serán derramados en el día de su furor. Esta es la parte que Dios apareja al hombre impío, Y la heredad que Dios le señala por su palabra.
Evening Prayer — Second Lesson
2 Corinthians 10
EMPERO yo Pablo, os ruego por la mansedumbre y modestia de Cristo, yo que presente ciertamente soy bajo entre vosotros, mas ausente soy confiado entre vosotros: Ruego pues, que cuando estuviere presente, no tenga que ser atrevido con la confianza con que estoy en ánimo de ser resuelto para con algunos, que nos tienen como si anduviésemos según la carne. Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne. (Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas;) Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento á la obediencia, de Cristo; Y estando prestos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia fuere cumplida. Miráis las cosas según la apariencia. Si alguno está confiado en sí mismo que es de Cristo, esto también piense por sí mismo, que como él es de Cristo, así también nosotros somos de Cristo. Porque aunque me glorié aun un poco de nuestra potestad (la cual el Señor nos dió para edificación y no para vuestra destrucción), no me avergonzaré; Porque no parezca como que os quiero espantar por cartas. Porque á la verdad, dicen, las cartas son graves y fuertes; mas la presencia corporal flaca, y la palabra menospreciable. Esto piense el tal, que cuales somos en la palabra por cartas estando ausentes, tales seremos también en hechos, estando presentes. Porque no osamos entremeternos ó compararnos con algunos que se alaban á sí mismos: mas ellos, midiéndose á sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos no son juiciosos. Nosotros empero, no nos gloriaremos fuera de nuestra medida, sino conforme á la medida de la regla, de la medida que Dios nos repartió, para llegar aun hasta vosotros. Porque no nos extendemos sobre nuestra medida, como si no llegásemos hasta vosotros: porque también hasta vosotros hemos llegado en el evangelio de Cristo: No gloriándonos fuera de nuestra medida en trabajos ajenos; mas teniendo esperanza del crecimiento de vuestra fe, que seremos muy engrandecidos entre vosotros, conforme á nuestra regla. Y que anunciaremos el evangelio en los lugares más allá de vosotros, sin entrar en la medida de otro para gloriarnos en lo que ya estaba aparejado. Mas el que se gloría, gloríese en el Señor. Porque no el que se alaba á sí mismo, el tal es aprobado; mas aquel á quien Dios alaba.
Readings follow the 1662 Book of Common Prayer (public domain). Scripture text is in the public domain. (Reina-Valera 1909)
Today's readings, every morning
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