Today's Readings
The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.
Morning Prayer — First Lesson
Job 39
(39-4) ¿Sabes tú el tiempo en que paren las cabras monteses? ¿O miraste tú las ciervas cuando están pariendo? (39-5) ¿Contaste tú los meses de su preñez, Y sabes el tiempo cuando han de parir? (39-6) Encórvanse, hacen salir sus hijos, Pasan sus dolores. (39-7) Sus hijos están sanos, crecen con el pasto: Salen y no vuelven á ellas. (39-8) ¿Quién echó libre al asno montés, y quién soltó sus ataduras? (39-9) Al cual yo puse casa en la soledad, Y sus moradas en lugares estériles. (39-10) Búrlase de la multitud de la ciudad: No oye las voces del arriero. (39-11) Lo oculto de los montes es su pasto, Y anda buscando todo lo que está verde. (39-12) ¿Querrá el unicornio servirte á ti, Ni quedar á tu pesebre? (39-13) ¿Atarás tú al unicornio con su coyunda para el surco? ¿Labrará los valles en pos de ti? (39-14) ¿Confiarás tú en él, por ser grande su fortaleza, Y le fiarás tu labor? (39-15) ¿Fiarás de él que te tornará tu simiente, Y que la allegará en tu era? (39-16) ¿Diste tú hermosas alas al pavo real, O alas y plumas al avestruz? (39-17) El cual desampara en la tierra sus huevos, Y sobre el polvo los calienta, (39-18) Y olvídase de que los pisará el pie, Y que los quebrará bestia del campo. (39-19) Endurécese para con sus hijos, como si no fuesen suyos, No temiendo que su trabajo haya sido en vano: (39-20) Porque le privó Dios de sabiduría, Y no le dió inteligencia. (39-21) Luego que se levanta en alto, Búrlase del caballo y de su jinete. (39-22) ¿Diste tú al caballo la fortaleza? ¿Vestiste tú su cerviz de relincho? (39-23) ¿Le intimidarás tú como á alguna langosta? El resoplido de su nariz es formidable: (39-24) Escarba la tierra, alégrase en su fuerza, Sale al encuentro de las armas: (39-25) Hace burla del espanto, y no teme, Ni vuelve el rostro delante de la espada. (39-26) Contra él suena la aljaba, El hierro de la lanza y de la pica: (39-27) Y él con ímpetu y furor escarba la tierra, Sin importarle el sonido de la bocina; (39-28) Antes como que dice entre los clarines: ¡Ea! Y desde lejos huele la batalla, el grito de los capitanes, y la vocería. (39-29) ¿Vuela el gavilán por tu industria, Y extiende hacia el mediodía sus alas? (39-30) ¿Se remonta el águila por tu mandamiento, Y pone en alto su nido? (39-31) Ella habita y está en la piedra, En la cumbre del peñasco y de la roca. (39-32) Desde allí acecha la comida: Sus ojos observan de muy lejos. (39-33) Sus pollos chupan la sangre: Y donde hubiere cadáveres, allí está.
Morning Prayer — Second Lesson
Luke 6
Y ACONTECIO que pasando él por los sembrados en un sábado segundo del primero, sus discípulos arrancaban espigas, y comían, restregándolas con las manos. Y algunos de los Fariseos les dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito hacer en los sábados? Y respondiendo Jesús les dijo: ¿Ni aun esto habéis leído, qué hizo David cuando tuvo hambre, él, y los que con él estaban; Cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, y comió, y dió también á los que estaban con él, los cuales no era lícito comer, sino á solos los sacerdotes? Y les decía. El Hijo del hombre es Señor aun del sábado. Y aconteció también en otro sábado, que él entró en la sinagoga y enseñaba; y estaba allí un hombre que tenía la mano derecha seca. Y le acechaban los escribas y los Fariseos, si sanaría en sábado, por hallar de qué le acusasen. Mas él sabía los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y ponte en medio. Y él levantándose, se puso en pie. Entonces Jesús les dice: Os preguntaré un cosa: ¿Es lícito en sábados hacer bien, ó hacer mal? ¿salvar la vida, ó quitarla? Y mirándolos á todos alrededor, dice al hombre: Extiende tu mano. Y él lo hizo así, y su mano fué restaurada. Y ellos se llenaron de rabia; y hablaban los unos á los otros qué harían á Jesús. Y aconteció en aquellos días, que fué al monte á orar, y pasó la noche orando á Dios. Y como fué de día, llamó á sus discípulos, y escogió doce de ellos, á los cuales también llamó apóstoles: A Simón, al cual también llamó Pedro, y á Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé, Mateo y Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, y Simón el que se llama Celador, Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que también fué el traidor. Y descendió con ellos, y se paró en un lugar llano, y la compañía de sus discípulos, y una grande multitud de pueblo de toda Judea y de Jerusalem, y de la costa de Tiro y de Sidón, que habían venido á oirle, y para ser sanados de sus enfermedades; Y los que habían sido atormentados de espíritus inmundos: y estaban curados. Y toda la gente procuraba tocarle; porque salía de él virtud, y sanaba á todos. Y alzando él los ojos á sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres; porque vuestro es el reino de Dios. Bienaventurados los que ahora tenéis hambre; porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis. Bienaventurados seréis, cuando los hombres os aborrecieren, y cuando os apartaren de sí, y os denostaren, y desecharen vuestro nombre como malo, por el Hijo del hombre. Gozaos en aquel día, y alegraos; porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres á los profetas. Mas ¡ay de vosotros, ricos! porque tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que estáis hartos! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis. ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres dijeren bien de vosotros! porque así hacían sus padres á los falsos profetas. Mas á vosotros los que oís, digo: Amad á vuestros enemigos, haced bien á los que os aborrecen; Bendecid á los que os maldicen, y orad por los que os calumnian. Y al que te hiriere en la mejilla, dale también la otra; y al que te quitare la capa, ni aun el sayo le defiendas. Y á cualquiera que te pidiere, da; y al que tomare lo que es tuyo, no vuelvas á pedir. Y como queréis que os hagan los hombres, así hacedles también vosotros: Porque si amáis á los que os aman, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores aman á los que los aman. Y si hiciereis bien á los que os hacen bien, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores hacen lo mismo. Y si prestareis á aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores prestan á los pecadores, para recibir otro tanto. Amad, pués, á vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo: porque él es benigno para con los ingratos y malos. Sed pues misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. No juzguéis, y no seréis juzgados: no condenéis, y no seréis condenados: perdonad, y seréis perdonados. Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en vuestro seno: porque con la misma medida que midiereis, os será vuelto á medir. Y les decía una parábola: ¿Puede el ciego guiar al ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo? El discípulo no es sobre su maestro; mas cualquiera que fuere como el maestro, será perfecto. ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y la viga que está en tu propio ojo no consideras? ¿O cómo puedes decir á tu hermano: Hermano, deja, echaré fuera la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga, que está en tu ojo? Hipócrita, echa primero fuera de tu ojo la viga, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano. Porque no es buen árbol el que da malos frutos; ni árbol malo el que da buen fruto. Porque cada árbol por su fruto es conocido: que no cogen higos de los espinos, ni vendimian uvas de las zarzas. El buen hombre del buen tesoro de su corazón saca bien; y el mal hombre del mal tesoro de su corazón saca mal; porque de la abundancia del corazón habla su boca. ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que digo? Todo aquel que viene á mí, y oye mis palabras, y las hace, os enseñaré á quién es semejante: Semejante es al hombre que edifica una casa, el cual cavó y ahondó, y puso el fundamento sobre la peña; y cuando vino una avenida, el río dió con ímpetu en aquella casa, mas no la pudo menear: porque estaba fundada sobre la peña. Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; en la cual el río dió con ímpetu, y luego cayó; y fué grande la ruina de aquella casa.
Evening Prayer — First Lesson
Job 40
(39-34) A más de eso respondió Jehová á Job y dijo: (39-35) ¿Es sabiduría contender con el Omnipotente? El que disputa con Dios, responda á esto. (39-36) Y respondió Job á Jehová, y dijo: (39-37) He aquí que yo soy vil, ¿qué te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca. (39-38) Una vez hablé, y no responderé: Aun dos veces, mas no tornaré á hablar. (40-1) ENTONCES respondió Jehová á Job desde la oscuridad, y dijo: (40-2) Cíñete ahora como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y explícame. (40-3) ¿Invalidarás tú también mi juicio? ¿Me condenarás á mí, para justificarte á ti? (40-4) ¿Tienes tú brazo como Dios? ¿Y tronarás tú con voz como él? (40-5) Atavíate ahora de majestad y de alteza: Y vístete de honra y de hermosura. (40-6) Esparce furores de tu ira: Y mira á todo soberbio, y abátelo. (40-7) Mira á todo soberbio, y humíllalo, Y quebranta á los impíos en su asiento. (40-8) Encúbrelos á todos en el polvo, Venda sus rostros en la oscuridad; (40-9) Y yo también te confesaré Que podrá salvarte tu diestra. (40-10) He aquí ahora behemoth, al cual yo hice contigo; Hierba come como buey. (40-11) He aquí ahora que su fuerza está en sus lomos, Y su fortaleza en el ombligo de su vientre. (40-12) Su cola mueve como un cedro, Y los nervios de sus genitales son entretejidos. (40-13) Sus huesos son fuertes como bronce, Y sus miembros como barras de hierro. (40-14) El es la cabeza de los caminos de Dios: El que lo hizo, puede hacer que su cuchillo á él se acerque. (40-15) Ciertamente los montes producen hierba para él: Y toda bestia del campo retoza allá. (40-16) Echaráse debajo de las sombras, En lo oculto de las cañas, y de los lugares húmedos. (40-17) Los árboles sombríos lo cubren con su sombra; Los sauces del arroyo lo cercan. (40-18) He aquí que él tomará el río sin inmutarse: Y confíase que el Jordán pasará por su boca. (40-19) ¿Tomarálo alguno por sus ojos en armadijos, Y horadará su nariz?
Evening Prayer — Second Lesson
Galatians 6
HERMANOS, si alguno fuere tomado en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restaurad al tal con el espíritu de mansedumbre; considerándote á ti mismo, porque tú no seas también tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros; y cumplid así la ley de Cristo. Porque el que estima de sí que es algo, no siendo nada, á sí mismo se engaña. Así que cada uno examine su obra, y entonces tendrá gloria sólo respecto de sí mismo, y no en otro. Porque cada cual llevará su carga. Y el que es enseñado en la palabra, comunique en todos los bienes al que lo instruye. No os engañeis: Dios no puede ser burlado: que todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien; que á su tiempo segaremos, si no hubiéremos desmayado. Así que, entre tanto que tenemos tiempo, hagamos bien á todos, y mayormente á los domésticos de la fe. Mirad en cuán grandes letras os he escrito de mi mano. Todos los que quieren agradar en al carne, éstos os constriñen á que os circuncidéis, solamente por no padecer persecución por la cruz de Cristo. Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley; sino que quieren que vosotros seáis circuncidados, para gloriarse en vuestra carne. Mas lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo me es crucificado á mí, y yo al mundo. Porque en Cristo Jesús, ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino la nueva criatura. Y todos los que anduvieren conforme á esta regla, paz sobre ellos, y misericordia, y sobre el Israel de Dios. De aquí adelante nadie me sea molesto; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús. Hermanos, la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén.
Readings follow the 1662 Book of Common Prayer (public domain). Scripture text is in the public domain. (Reina-Valera 1909)
Today's readings, every morning
Bosko brings the daily readings for your tradition to your day — with a reflection, the full Bible in 30 translations, and the liturgical calendar, in 18 languages.
