Lecturas del día
Las lecturas bíblicas señaladas para el día, con el texto completo en tu idioma. Sigue cada mañana las lecturas diarias de tu tradición, en la app de Bosko.
Oración matutina — primera lectura
Este libro no tiene ninguna edición de dominio público en tu idioma, por lo que este pasaje se muestra en inglés.
O God of the fathers, and Lord who keep your mercy, Who made all things by your word; And by your wisdom you formedst man, That he should have dominion over the creatures that were made by you, And rule the world in holiness and righteousness, And execute judgement in uprightness of soul; Give me wisdom, her that sits by you on your throne; And reject me not from among your servants: Because I am your bondman and the son of your handmaid, A man weak and short-lived, And of small power to understand judgement and laws. For even if a man be perfect among the sons of men, Yet if the wisdom that comes from you be not with him, he will be held in no account. You did choose me before my kindred to be king of your people, And to do judgement for your sons and daughters. You gave command to build a sanctuary in your holy mountain, And an altar in the city of your habitation, A copy of the holy tabernacle which you prepared beforehand from the beginning. And with you is wisdom, which knows your works, And was present when you were making the world, And which understands what is pleasing in your eyes, And what is right according to your commandments. Send her forth out of the holy heavens, And from the throne of your glory bid her come, That being present with me she may toil with me, And that I may learn what is well-pleasing before you. For she knows all things and has understanding thereof, And in my doings she will guide me in ways of soberness, And she will guard me in her glory. And so will my works be acceptible, And I will judge your people righteously, And I will be worthy of my father’s throne. For what man will know the counsel of God? Or who will conceive what the Lord willeth? For the thoughts of mortals are timorous, And our plans are prone to fail. For a corruptible body weighs down the soul, And the earthy frame lies heavy on a mind that is full of cares. And hardly do we divine the things that are on earth, And the things that are close at hand we find with labor; But the things that are in the heavens who ever yet traced out? And who ever gained knowledge of your counsel, except you gave wisdom, And sent your holy spirit from on high? And it was thus that the ways of them which are on earth were corrected, And men were taught the things that are pleasing to you; And through wisdom were they saved.
Oración matutina — segunda lectura
Y EN el año quince del imperio de Tiberio César, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias tetrarca de Abilinia, Siendo sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino palabra del Señor sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y él vino por toda la tierra al rededor del Jordán predicando el bautismo del arrepentimiento para la remisión de pecados; Como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías que dice: Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor, Haced derechas sus sendas. Todo valle se henchirá, Y bajaráse todo monte y collado; Y los caminos torcidos serán enderezados, Y los caminos ásperos allanados; Y verá toda carne la salvación de Dios. Y decía á las gentes que salían para ser bautizadas de él: ¡Oh generación de víboras, quién os enseñó á huir de la ira que vendrá? Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis á decir en vosotros mismos: Tenemos á Abraham por padre: porque os digo que puede Dios, aun de estas piedras, levantar hijos á Abraham. Y ya también el hacha está puesta á la raíz de los árboles: todo árbol pues que no hace buen fruto, es cortado, y echado en el fuego. Y las gentes le preguntaban, diciendo: ¿Pues qué haremos? Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo. Y vinieron también publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos? Y él les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado. Y le preguntaron también los soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dice: No hagáis extorsión á nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestras pagas. Y estando el pueblo esperando, y pensando todos de Juan en sus corazones, si él fuese el Cristo, Respondió Juan, diciendo á todos: Yo, á la verdad, os bautizo en agua; mas viene quien es más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de sus zapatos: él os bautizará en Espíritu Santo y fuego; Cuyo bieldo está en su mano, y limpiará su era, y juntará el trigo en su alfolí, y la paja quemará en fuego que nunca se apagará. Y amonestando, otras muchas cosas también anunciaba al pueblo. Entonces Herodes el tetrarca, siendo reprendido por él á causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano, y de todas las maldades que había hecho Herodes, Añadió también esto sobre todo, que encerró á Juan en la cárcel. Y aconteció que, como todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fué bautizado; y orando, el cielo se abrió, Y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y fué hecha una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado, en ti me he complacido. Y el mismo Jesús comenzaba á ser como de treinta años, hijo de José, como se creía; que fué hijo de Elí, Que fué de Mathat, que fué de Leví, que fué Melchî, que fué de Janna, que fué de José, Que fué de Mattathías, que fué de Amós, que fué de Nahum, que fué de Esli, Que fué de Naggai, que fué de Maat, que fué de Matthathías, que fué de Semei, que fué de José, que fué de Judá, Que fué de Joanna, que fué de Rhesa, que fué de Zorobabel, que fué de Salathiel, Que fué de Neri, que fué de Melchî, que fué de Abdi, que fué de Cosam, que fué de Elmodam, que fué de Er, Que fué de Josué, que fué de Eliezer, que fué de Joreim, que fué de Mathat, Que fué de Leví, que fué de Simeón, que fué de Judá, que fué de José, que fué de Jonán, que fué de Eliachîm, Que fué de Melea, que fué de Mainán, que fué de Mattatha, que fué de Nathán, Que fué de David, que fué de Jessé, que fué de Obed, que fué de Booz, que fué de Salmón, que fué de Naassón, Que fué de Aminadab, que fué de Aram, que fué de Esrom, que fué de Phares, Que fué de Judá, que fué de Jacob, que fué de Isaac, que fué de Abraham, que fué de Thara, que fué de Nachôr, Que fué de Saruch, que fué de Ragau, que fué de Phalec, que fué de Heber, Que fué de Sala, que fué de Cainán, Arphaxad, que fué de Sem, que fué de Noé, que fué de Lamech, Que fué de Mathusala, que fué de Enoch, que fué de Jared, que fué de Maleleel, Que fué de Cainán, que fué de Enós, que fué de Seth, que fué de Adam, que fué de Dios.
Oración vespertina — primera lectura
Este libro no tiene ninguna edición de dominio público en tu idioma, por lo que este pasaje se muestra en inglés.
Wisdom guarded to the end the first formed father of the world, that was created alone, And delivered him out of his own transgression, And gave him strength to get dominion over all things. But when an unrighteous man fell away from her in his anger, He perished himself in the rage wherewith he killed his brother. And when for his cause the earth was drowning with a flood, Wisdom again saved it, Guiding the righteous man’s course by a poor piece of wood. Moreover, when nations consenting together in wickedness had been confounded, Wisdom knew the righteous man, and preserved him blameless to God, And kept him strong when his heart yearned toward his child. While the ungodly were perishing, wisdom delivered a righteous man, When he fled from the fire that descended out of heaven on Pentapolis. To whose wickedness a smoking waste still witnesseth, And plants bearing fair fruit that comes not to ripeness; Yes and a disbelieving soul has a memorial there, a pillar of salt still standing. For having passed wisdom by, Not only were they disabled from recognising the things which are good, But they also left behind them for human life a monument of their folly; To the end that where they went astray they might fail even to be unseen: But wisdom delivered out of troubles those that waited on her. When a righteous man was a fugitive from a brother’s wrath, wisdom guided him in straight paths; She showed him God’s kingdom, and gave him knowledge of holy things; She prospered him in his toils, and multiplied the fruits of his labor; When in their covetousness men dealt hardly with him, She stood by him and made him rich; She guarded him from enemies, And from those that lay in wait she kept him safe, And over his sore conflict she watched as judge, That he might know that godliness is more powerful than all. When a righteous man was sold, wisdom forsook him not, But from sin she delivered him; She went down with him into a dungeon, And in bonds she left him not, Till she brought him the sceptre of a kingdom, And authority over those that dealt tyrannously with him; She showed them also to be false that had mockingly accused him, And gave him eternal glory. Wisdom delivered a holy people and a blameless seed from a nation of oppressors. She entered into the soul of a servant of the Lord, And withstood terrible kings in wonders and signs. She rendered to holy men a reward of their toils; She guided them along a marvelous way, And became to them a covering in the day-time, And a flame of stars through the night. She brought them over the Red sea, And led them through much water; But their enemies she drowned, And out of the bottom of the deep she cast them up. Therefore the righteous plundered the ungodly; And they sang praise to your holy name, O Lord, And extolled with one accord your hand that fought for them: Because wisdom opened the mouth of the dumb, And made the tongues of babes to speak clearly.
Oración vespertina — segunda lectura
¡OH Gálatas insensatos! ¿quién os fascinó, para no obedecer á la verdad, ante cuyos ojos Jesucristo fué ya descrito como crucificado entre vosotros? Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, ó por el oir de la fe? ¿Tan necios sois? ¿habiendo comenzado por el Espíritu, ahora os perfeccionáis por la carne? ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si empero en vano. Aquel, pues, que os daba el Espíritu, y obraba maravillas entre vosotros ¿hacíalo por las obras de la ley, ó por el oir de la fe? Como Abraham creyó á Dios, y le fué imputado á justicia. Sabéis por tanto, que los que son de fe, los tales son hijos de Abraham. Y viendo antes la Escritura que Dios por la fe había de justificar á los Gentiles, evangelizó antes á Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones. Luego los de la fe son benditos con el creyente Abraham. Porque todos los que son de las obras de la ley, están bajo de maldición. Porque escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas que están escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Mas por cuanto por la ley ninguno se justifica para con Dios, queda manifiesto: Que el justo por la fe vivirá. La ley también no es de la fe; sino, El hombre que los hiciere, vivirá en ellos. Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición; (porque está escrito: Maldito cualquiera que es colgado en madero:) Para que la bendición de Abraham fuese sobre los Gentiles en Cristo Jesús; para que por la fe recibamos la promesa del Espíritu. Hermanos, hablo como hombre: Aunque un pacto sea de hombre, con todo, siendo confirmado, nadie lo cancela, ó le añade. A Abraham fueron hechas las promesas, y á su simiente. No dice: Y á las simientes, como de muchos; sino como de uno: Y á tu simiente, la cual es Cristo. Esto pues digo: Que el contrato confirmado de Dios para con Cristo, la ley que fué hecha cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa. Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa: empero Dios por la promesa hizo la donación á Abraham. ¿Pues de qué sirve la ley? Fué puesta por causa de las rebeliones, hasta que viniese la simiente á quien fué hecha la promesa, ordenada aquélla por los ángeles en la mano de un mediador. Y el mediador no es de uno, pero Dios es uno. ¿Luego la ley es contra las promesas de Dios? En ninguna manera: porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley. Mas encerró la Escritura todo bajo pecado, para que la promesa fuese dada á los creyentes por la fe de Jesucristo. Empero antes que viniese la fe, estábamos guardados bajo la ley, encerrados para aquella fe que había de ser descubierta. De manera que la ley nuestro ayo fué para llevarnos á Cristo, para que fuésemos justificados por la fe. Mas venida la fe, ya no estamos bajo ayo; Porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis vestidos. No hay Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay varón, ni hembra: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente la simiente de Abraham sois, y conforme á la promesa los herederos.
Las lecturas siguen el Libro de Oración Común de 1662 (dominio público). El texto de las Escrituras es de dominio público. (Reina-Valera 1909)
Las lecturas del día, cada mañana
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