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Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

First Reading

Proverbs 21

COMO los repartimientos de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová: A todo lo que quiere lo inclina. Todo camino del hombre es recto en su opinión: Mas Jehová pesa los corazones. Hacer justicia y juicio es á Jehová Más agradable que sacrificio. Altivez de ojos, y orgullo de corazón, Y el brillo de los impíos, son pecado. Los pensamientos del solícito ciertamente van á abundancia; Mas todo presuroso, indefectiblemente á pobreza. Allegar tesoros con lengua de mentira, Es vanidad desatentada de aquellos que buscan la muerte. La rapiña de los impíos los destruirá; Por cuanto no quisieron hacer juicio. El camino del hombre perverso es torcido y extraño: Mas la obra del limpio es recta. Mejor es vivir en un rincón de zaquizamí. Que con la mujer rencillosa en espaciosa casa. El alma del impío desea mal: Su prójimo no le parece bien. Cuando el escarnecedor es castigado, el simple se hace sabio; Y cuando se amonestare al sabio, aprenderá ciencia. Considera el justo la casa del impío: Cómo los impíos son trastornados por el mal. El que cierra su oído al clamor del pobre, También él clamará, y no será oído. El presente en secreto amansa el furor, Y el don en el seno, la fuerte ira. Alegría es al justo hacer juicio; Mas quebrantamiento á los que hacen iniquidad. El hombre que se extravía del camino de la sabiduría, Vendrá á parar en la compañía de los muertos. Hombre necesitado será el que ama el deleite: Y el que ama el vino y ungüentos no enriquecerá. El rescate del justo es el impío, Y por los rectos el prevaricador. Mejor es morar en tierra del desierto, Que con la mujer rencillosa é iracunda. Tesoro codiciable y pingüe hay en la casa del sabio; Mas el hombre insensato lo disipará. El que sigue la justicia y la misericordia, Hallará la vida, la justicia, y la honra. La ciudad de los fuertes tomó el sabio, Y derribó la fuerza en que ella confiaba. El que guarda su boca y su lengua, Su alma guarda de angustias. Soberbio y presuntuoso escarnecedor es el nombre Del que obra con orgullosa saña. El deseo del perezoso le mata, Porque sus manos no quieren trabajar. Hay quien todo el día codicia: Mas el justo da, y no desperdicia. El sacrificio de los impíos es abominación: ¡Cuánto más ofreciéndolo con maldad! El testigo mentiroso perecerá: Mas el hombre que oye, permanecerá en su dicho. El hombre impío afirma rostro: Mas el recto ordena sus caminos. No hay sabiduría, ni inteligencia, Ni consejo, contra Jehová. El caballo se apareja para el día de la batalla: Mas de Jehová es el salvar.

Responsorial Psalm

Psalm 21

ALEGRARASE el rey en tu fortaleza, oh Jehová; Y en tu salud se gozará mucho. El deseo de su corazón le diste, Y no le negaste lo que sus labios pronunciaron. (Selah.) Pues le has salido al encuentro con bendiciones de bien: Corona de oro fino has puesto sobre su cabeza. Vida te demandó, y dístele Largura de días por siglos y siglos. Grande es su gloria en tu salud: Honra y majestad has puesto sobre él. Porque lo has bendecido para siempre; Llenástelo de alegría con tu rostro. Por cuanto el rey confía en Jehová, Y en la misericordia del Altísimo, no será conmovido. Alcanzará tu mano á todos tus enemigos; Tu diestra alcanzará á los que te aborrecen. Ponerlos has como horno de fuego en el tiempo de tu ira: Jehová los deshará en su furor, Y fuego los consumirá. Su fruto destruirás de la tierra, Y su simiente de entre los hijos de los hombres. Porque trazaron el mal contra ti: Fraguaron maquinaciones, mas no prevalecerán. Pues tú los pondrás en fuga, Cuando aparejares en tus cuerdas las saetas contra sus rostros. Ensálzate, oh Jehová, con tu fortaleza: Cantaremos y alabaremos tu poderío.

Second Reading

I Timothy 2

AMONESTO pues, ante todas cosas, que se hagan rogativas, oraciones, peticiones, hacimientos de gracias, por todos los hombres; Por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador; El cual quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al conocimiento de la verdad. Porque hay un Dios, asimismo un mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre; El cual se dió á sí mismo en precio del rescate por todos, para testimonio en sus tiempos: De lo que yo soy puesto por predicador y apóstol, (digo verdad en Cristo, no miento) doctor de los Gentiles en fidelidad y verdad. Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos limpias, sin ira ni contienda. Asimismo también las mujeres, ataviándose en hábito honesto, con vergüenza y modestia; no con cabellos encrespados, u oro, ó perlas, ó vestidos costosos. Sino de buenas obras, como conviene á mujeres que profesan piedad. La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito á la mujer enseñar, ni tomar autoridad sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adam fué formado el primero, después Eva; Y Adam no fué engañado, sino la mujer, siendo seducida, vino á ser envuelta en transgresión: Empero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en la fe y caridad y santidad, con modestia.

Gospel

Luke 18

Y PROPUSOLES también una parábola sobre que es necesario orar siempre, y no desmayar, Diciendo: Había un juez en una ciudad, el cual ni temía á Dios, ni respetaba á hombre. Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía á él diciendo: Hazme justicia de mi adversario. Pero él no quiso por algún tiempo; mas después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo á Dios, ni tengo respeto á hombre, Todavía, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, porque al fin no venga y me muela. Y dijo el Señor: Oid lo que dice el juez injusto. ¿Y Dios no hará justicia á sus escogidos, que claman á él día y noche, aunque sea longánime acerca de ellos? Os digo que los defenderá presto. Empero cuando el Hijo del hombre viniere, ¿hallará fe en la tierra? Y dijo también á unos que confiaban de sí como justos, y menospreciaban á los otros, esta parábola: Dos hombres subieron al templo á orar: el uno Fariseo, el otro publicano. El Fariseo, en pie, oraba consigo de esta manera: Dios, te doy gracias, que no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; Ayuno dos veces á la semana, doy diezmos de todo lo que poseo. Mas el publicano estando lejos no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que hería su pecho, diciendo: Dios, sé propició á mí pecador. Os digo que éste descendió á su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se ensalza, será humillado; y el que se humilla, será ensalzado. Y traían á él los niños para que los tocase; lo cual viendo los discípulos les reñían. Mas Jesús llamándolos, dijo: Dejad los niños venir á mí, y no los impidáis; porque de tales es el reino de Dios. De cierto os digo, que cualquiera que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Y preguntóle un príncipe, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna? Y Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? ninguno hay bueno sino sólo Dios. Los mandamientos sabes: No matarás: No adulterarás: No hurtarás: No dirás falso testimonio: Honra á tu padre y á tu madre. Y él dijo: Todas estas cosas he guardado desde mi juventud. Y Jesús, oído esto, le dijo: Aun te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y da á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. Entonces él, oídas estas cosas, se puso muy triste, porque era muy rico. Y viendo Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán dificultosamente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Porque más fácil cosa es entrar un camello por el ojo de una aguja, que un rico entrar en el reino de Dios. Y los que lo oían, dijeron: ¿Y quién podrá ser salvo? Y él les dijo: Lo que es imposible para con los hombres, posible es para Dios. Entonces Pedro dijo: He aquí, nosotros hemos dejado las posesiones nuestras, y te hemos seguido. Y él les dijo: De cierto os digo, que nadie hay que haya dejado casa, padres, ó hermanos, ó mujer, ó hijos, por el reino de Dios, Que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna. Y Jesús, tomando á los doce, les dijo: He aquí subimos á Jerusalem, y serán cumplidas todas las cosas que fueron escritas por los profetas, del Hijo del hombre. Porque será entregado á las gentes, y será escarnecido, é injuriado, y escupido. Y después que le hubieren azotado, le matarán: mas al tercer día resucitará. Pero ellos nada de estas cosas entendían, y esta palabra les era encubierta, y no entendían lo que se decía. Y aconteció que acercándose él á Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando; El cual como oyó la gente que pasaba, preguntó qué era aquello. Y dijéronle que pasaba Jesús Nazareno. Entonces dió voces, diciendo: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí. Y los que iban delante, le reñían que callase; mas él clamaba mucho más: Hijo de David, ten misericordia de mí. Jesús entonces parándose, mandó traerle á sí: y como él llegó, le preguntó, Diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que vea. Y Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha hecho salvo. Y luego vió, y le seguía, glorificando á Dios: y todo el pueblo como lo vió, dió á Dios alabanza.

A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera 1909)

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