Lecturas del día
Las lecturas bíblicas señaladas para el día, con el texto completo en tu idioma. Sigue cada mañana las lecturas diarias de tu tradición, en la app de Bosko.
Primera lectura
Hermanos míos, tomad por ejemplo de aflicción y de paciencia, á los profetas que hablaron en nombre del Señor. He aquí, tenemos por bienaventurados á los que sufren. Habéis oído la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y piadoso. Mas sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por otro cualquier juramento; sino vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no; porque no caigáis en condenación. ¿Está alguno entre vosotros afligido? haga oración. ¿Está alguno alegre? cante salmos. ¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame á los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si estuviere en pecados, le serán perdonados. Confesaos vuestras faltas unos á otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho. Elías era hombre sujeto á semejantes pasiones que nosotros, y rogó con oración que no lloviese, y no llovió sobre la tierra en tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dió lluvia, y la tierra produjo su fruto. Hermanos, si alguno de entre vosotros ha errado de la verdad, y alguno le convirtiere, Sepa que el que hubiere hecho convertir al pecador del error de su camino, salvará un alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados.
Salmo responsorial
A TI, oh Jehová, levantaré mi alma. Dios mío, en ti confío; No sea yo avergonzado, No se alegren de mí mis enemigos. Ciertamente ninguno de cuantos en ti esperan será confundido: Serán avergonzados los que se rebelan sin causa. Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame; Porque tú eres el Dios de mi salud: En ti he esperado todo el día. Acuérdate, oh Jehová, de tus conmiseraciones y de tus misericordias, Que son perpetuas. De los pecados de mi mocedad, y de mis rebeliones, no te acuerdes; Conforme á tu misericordia acuérdate de mí, Por tu bondad, oh Jehová. Bueno y recto es Jehová: Por tanto él enseñará á los pecadores el camino. Encaminará á los humildes por el juicio, Y enseñará á los mansos su carrera. Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, Para los que guardan su pacto y sus testimonios. Por amor de tu nombre, oh Jehová, Perdonarás también mi pecado; porque es grande. ¿Quién es el hombre que teme á Jehová? El le enseñará el camino que ha de escoger. Su alma reposará en el bien, Y su simiente heredará la tierra. El secreto de Jehová es para los que le temen; Y á ellos hará conocer su alianza. Mis ojos están siempre hacia Jehová; Porque él sacará mis pies de la red. Mírame, y ten misericordia de mí; Porque estoy solo y afligido. Las angustias de mi corazón se han aumentado: Sácame de mis congojas. Mira mi aflicción y mi trabajo: Y perdona todos mis pecados. Mira mis enemigos, que se han multiplicado, Y con odio violento me aborrecen. Guarda mi alma, y líbrame: No sea yo avergonzado, porque en ti confié. Integridad y rectitud me guarden; Porque en ti he esperado. Redime, oh Dios, á Israel De todas sus angustias.
Segunda lectura
Casadas, estad sujetas á vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad á vuestras mujeres, y no seáis desapacibles con ellas. Hijos, obedeced á vuestros padres en todo; porque esto agrada al Señor. Padres, no irritéis á vuestros hijos, porque no se hagan de poco ánimo. Siervos, obedeced en todo á vuestros amos carnales, no sirviendo al ojo, como los que agradan á los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo á Dios: Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres; Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís. Mas el que hace injuria, recibirá la injuria que hiciere; que no hay acepción de personas.
Evangelio
Y todos le daban testimonio, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José? Y les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate á ti mismo: de tantas cosas que hemos oído haber sido hechas en Capernaum, haz también aquí en tu tierra. Y dijo: De cierto os digo, que ningún profeta es acepto en su tierra. Mas en verdad os digo, que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fué cerrado por tres años y seis meses, que hubo una grande hambre en toda la tierra; Pero á ninguna de ellas fué enviado Elías, sino á Sarepta de Sidón, á una mujer viuda. Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; mas ninguno de ellos fué limpio, sino Naamán el Siro. Entonces todos en la sinagoga fueron llenos de ira, oyendo estas cosas; Y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual la ciudad de ellos estaba edificada, para despeñarle. Mas él, pasando por medio de ellos, se fué.
Las lecturas siguen el leccionario bizantino. El texto de las Escrituras es de dominio público. (Reina-Valera 1909)
Las lecturas del día, cada mañana
En Bosko las lecturas del día te esperan cada mañana: marca cada una como leída para no perder nunca el hilo, léelas en cualquiera de las 30 traducciones y detente en una breve reflexión. Las lecturas diarias de tu tradición, con seguimiento y siempre a mano.

