Bosko

Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

First Reading

Romans 15:14-24

¶ Empero aun yo mismo estoy persuadido de vosotros, hermanos míos, que vosotros también estáis llenos de bondad, hartos de todo conocimiento, de tal manera que podáis amonestaros los unos a los otros. Mas os he escrito, hermanos, en alguna parte osadamente, como recordándoos por la gracia que de Dios me es dada, Para que fuese yo ministro de Jesu Cristo a los Gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que la ofrenda de los Gentiles le sea acepta, siendo santificada por el Espíritu Santo. Así que tengo de que gloriarme en Cristo para con Dios. Porque no osaría hablar de alguna cosa que Cristo no haya hecho por mí para hacer obedientes a los Gentiles, por palabra y obra: Con poder de milagros y prodigios, en virtud del Espíritu de Dios; de tal manera que desde Jerusalem, y al derredor hasta Ilirico, lo haya henchido todo del evangelio de Cristo. Y de esta manera me esforcé a predicar este evangelio; no donde Cristo fuese ya nombrado, por no edificar sobre ajeno fundamento; Antes, como está escrito: A los que no fue anunciado de él, estos verán; y los que no oyeron, entenderán. Por lo cual también he sido impedido muchas veces de venir a vosotros. Mas ahora no teniendo ya más lugar en estas partes, y deseando venir a vosotros muchos años ha: Cuando me partiere para España, vendré a vosotros; porque espero que pasando os veré, y que seré encaminado por vosotros hacia allá: cuando primero me hubiere en parte saciado de vuestra compañía.

First Reading

Exodus 2

Un varón de la familia de Leví fue, y tomó por mujer una hija de Leví: La cual concibió, y parióle un hijo, y viéndole que era hermoso, escondióle tres meses. Y no pudiendo tenerle más escondido, tomó una arquilla de juncos, y calafateóla con pez y betún, y puso en ella al niño, y púsole en un carrizal a la orilla del río. Y paróse una hermana suya lejos para ver lo que le acontecería. Y la hija de Faraón descendió a lavarse al río, y paseándose sus doncellas por la ribera del río, ella vio la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya a que la tomase. Y como la abrió vio al niño, y he aquí el niño que lloraba: y teniendo compasión de él, dijo: De los niños de los Hebreos es este. Entonces su hermana dijo a la hija de Faraón: ¿Iré a llamarte de las Hebreas, una ama, que te crie este niño? Y la hija de Faraón respondió: Vé. La doncella entonces fue, y llamó a la madre del niño: A la cual dijo la hija de Faraón: Lleva este niño, y críamele, y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó el niño, y crióle. Y como creció el niño, ella le trajo a la hija de Faraón, la cual le prohijó, y púsole por nombre Moisés, diciendo: Porque de las aguas le saqué. ¶ Y en aquellos días acaeció que creció Moisés, y salió a sus hermanos, y vio sus cargas: y vio un varón Egipcio, que hería a un Hebreo de sus hermanos. Y miró a todas partes, y viendo que no parecía nadie, hirió al Egipcio, y escondióle en la arena. Y salió el siguiente día, y viendo a dos Hebreos que reñían, dijo al malo: ¿Por qué hieres a tu prójimo? Y él respondió: ¿Quién te ha a ti puesto por príncipe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme, como mataste al Egipcio? Entonces Moisés tuvo miedo, y dijo: Ciertamente esta cosa es descubierta. ¶ Y oyendo Faraón este negocio, procuró matar a Moisés; mas Moisés huyó de delante de Faraón, y habitó en la tierra de Madián, y sentóse junto a un pozo. El sacerdote de Madián tenía siete hijas, las cuales vinieron a sacar agua para henchir las pilas, y dar de beber a las ovejas de su padre. Mas los pastores vinieron, y echáronlas; entonces Moisés se levantó, y defendiólas, y abrevó sus ovejas: Y volviendo ellas a Raguel, su padre, díjoles él: ¿Por qué habéis hoy venido tan presto? Y ellas respondieron: Un varón Egipcio nos defendió de mano de los pastores, y también nos sacó el agua, y abrevó las ovejas. Y dijo a sus hijas: ¿Y dónde está? ¿Por qué habéis dejado ese hombre? llamádle para que coma pan. Y Moisés acordó de morar con aquel varón, y él dio a Moisés a su hija Séfora. La cual le parió un hijo, y él le puso nombre Gersom, porque dijo: Peregrino soy en tierra ajena. ¶ Y aconteció, que después de muchos días el rey de Egipto murió: y los hijos de Israel suspiraron a causa de la servidumbre, y clamaron, y su clamor subió a Dios desde su servidumbre. Y oyó Dios el gemido de ellos, y acordóse de su concierto con Abraham, Isaac, y Jacob. Y miró Dios a los hijos de Israel, y reconocióles Dios.

First Reading

Exodus 20:1-21

Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás a ellas, ni las honrarás: porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, zeloso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, a los que me aborrecen; Y que hago misericordia en millares a los que me aman, y guardan mis mandamientos. No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano. Acordarte has del día del sábado, para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; Mas el séptimo día será sábado a Jehová tu Dios: no hagas obra ninguna, tú; ni tu hijo, ni tu hija; ni tu siervo, ni tu criada; ni tu bestia, ni tu extranjero, que está dentro de tus puertas: Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay; y en el día séptimo reposó: por tanto Jehová bendijo al día del sábado, y lo santificó. Honra a tu padre y a tu madre, porque tus días se alarguen sobre la tierra, que Jehová tu Dios te da. No matarás. No cometerás adulterio. No hurtarás. No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. ¶ Todo el pueblo oía las voces, y el sonido de la bocina y veía las llamas, y el monte que humeaba: Y viéndolo el pueblo temblaron, y pusiéronse de lejos, Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, que nosotros oiremos: y no hable Dios con nosotros, porque no muramos. Entonces Moisés respondió al pueblo: No temáis; que por tentaros vino Dios, y porque su temor esté en vuestra presencia, para que no pequéis. Entonces el pueblo se puso de lejos, y Moisés se llegó a la oscuridad, en la cual estaba Dios.

Morning Prayer — First Lesson

Numbers 35

Y habló Jehová a Moisés en los campos de Moab junto al Jordán de Jericó, diciendo: Manda a los hijos de Israel, que den a los Levitas de la posesión de su heredad ciudades en que habiten; y los ejidos de las ciudades daréis a los Levitas al derredor de ellas. Y las ciudades tendrán para habitar ellos; y los ejidos de ellas serán para sus animales, y para sus ganados, y para todas sus bestias. Y los ejidos de las ciudades, que daréis a los Levitas, estarán mil codos al derredor desde el muro de la ciudad para fuera: Luego mediréis fuera de la ciudad a la parte del oriente dos mil codos, y a la parte del mediodía dos mil codos, y a la parte del occidente dos mil codos, y a la parte del norte dos mil codos; y la ciudad en medio: esto tendrán por los ejidos de las ciudades. Y de las ciudades que daréis a los Levitas, seis ciudades serán de acogimiento, las cuales daréis para que el homicida se acoja allá: y allende de estas daréis cuarenta y dos ciudades. Todas las ciudades que daréis a los Levitas serán cuarenta y ocho ciudades, ellas y sus ejidos. Y las ciudades que diéreis de la heredad de los hijos de Israel, del mucho tomaréis mucho, y del poco tomaréis poco: cada uno dará de sus ciudades a los Levitas según la posesión que heredará. ¶ Ítem, Jehová habló a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel, y díles: Cuando hubiereis pasado el Jordán a la tierra de Canaán, Señalaros heis ciudades: ciudades de acogimiento tendréis, donde huya el homicida, que hiriere a alguno por yerro. Y seros han aquellas ciudades por acogimiento del pariente, y no morirá el homicida hasta que esté a juicio delante de la congregación. Y de las ciudades que daréis, tendréis seis ciudades de acogimiento. Las tres ciudades daréis de esta parte del Jordán, y las otras tres ciudades daréis en la tierra de Canaán, las cuales serán ciudades de acogimiento. Estas seis ciudades serán para acogimiento a los hijos de Israel, y al peregrino, y al que morará entre ellos, para que huya allá cualquiera que hiriere a otro por yerro. Y si con instrumento de hierro le hiriere, y muriere, homicida es; el homicida morirá. Y si con piedra de mano de que pueda morir, le hiriere, y muriere, homicida es; el homicida morirá. Y si con instrumento de palo de mano, de que pueda morir, le hiriere, homicida es; el homicida morirá. El redimidor de la sangre, él matará al homicida; cuando le encontrare, él le matará. Y si con odio le rempujó, o echó sobre él alguna cosa por asechanzas, y murió: O por enemistad le hirió con su mano, y murió, el heridor morirá, homicida es; el redimidor de la sangre matará al homicida, cuando le encontrare. Mas si a caso sin enemistades le rempujó, o echó sobre él cualquiera instrumento sin asechanzas, O hizo caer sobre él alguna piedra, de que pudo morir, sin verle, y muriere, y él no era su enemigo ni procuraba su mal, Entonces la congregación juzgará entre el heridor y el redimidor de la sangre conforme a estas leyes. Y la congregación librará al homicida de mano del redimidor de la sangre, y la congregación le hará volver a su ciudad de acogimiento, a la cual se había acogido, y morará en ella hasta que muera el gran sacerdote, el cual fue ungido con el santo aceite. Y si saliendo saliere el homicida del término de su ciudad de acogimiento, a la cual se acogió, Y el redimidor de la sangre le hallare fuera del término de la ciudad de su acogimiento, y el redimidor de la sangre matare al homicida, no habrá por ello muerte. Mas en su ciudad de acogimiento habitará hasta que muera el gran sacerdote: y después que muriere el gran sacerdote el homicida volverá a la tierra de su posesión. Y estas cosas os serán por ordenanza de derecho por vuestras edades en todas vuestras habitaciones. ¶ Cualquiera que hiriere a alguno, por dicho de testigos morirá el homicida, y un testigo no hablará contra persona para que muera. Y no tomaréis precio por la vida del homicida, porque está condenado a muerte, mas de muerte morirá. Ni tampoco tomaréis precio del que huyó a su ciudad de acogimiento para que vuelva a vivir en su tierra, hasta que muera el sacerdote. Y no contaminaréis la tierra donde estuviereis, porque esta sangre contaminará la tierra; y la tierra no será expiada de la sangre que fue derramada en ella, sino por la sangre del que la derramó. No contaminéis pues la tierra donde habitáis, en medio de la cual yo habito: porque yo Jehová habito en medio de los hijos de Israel.

Epistle

Isaiah 58:9-14

Entonces invocarás, y oírte ha Jehová: clamarás, y dirá: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el extender el dedo, y hablar vanidad; Y si derramares tu alma al hambriento, y hartares el alma afligida: en las tinieblas nacerá tu luz; y tu oscuridad será como el mediodía. Y pastorearte ha Jehová siempre, y en las sequedades hartará tu alma, y engordará tus huesos; y serás como huerta de riego, y como manadero de aguas, cuyas aguas nunca faltan. Y edificarán de ti los desiertos antiguos: los cimientos caídos de generación y generación levantarás; y serás llamado, reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar. Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicias, santo, glorioso de Jehová; y le venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando palabra: Entonces te deleitarás en Jehová; y hacerte he subir sobre las alturas de la tierra, y hacerte he comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová ha hablado.

First Reading

Hosea 9

No te alegres, o! Israel, hasta saltar de gozo como los pueblos; pues has fornicado de tu Dios: amaste salario de ramera por todas las eras de trigo. La era, y el lagar no los mantendrá: el mosto les mentirá. No quedarán en la tierra de Jehová: mas volverá Efraím a Egipto, y a Asiria, donde comerán vianda inmunda. No derramarán vino a Jehová, ni él tomará contento en sus sacrificios: como pan de enlutados les serán a ellos; todos los que comieren de él, serán inmundos; porque su pan por su alma no entrará en la casa de Jehová. ¿Qué haréis el día de la solemnidad, y el día de la fiesta de Jehová? Porque he aquí que ellos se fueron después de su destrucción: Egipto los cogerá, Mémfis los enterrará, espino poseerá por heredad lo deseable de su plata, hortiga crecerá en sus moradas. Vinieron los días de la visitación, vinieron los días de la paga: conocerá Israel: insensato el profeta, furioso el varón de espíritu, a causa de la multitud de tu maldad, y grande odio. El atalaya de Efraím para con mi Dios, es a saber, el profeta, es lazo de cazador en todos sus caminos, odio en la casa de su Dios. Llegaron al profundo, corrompiéronse, como en los días de Gabaa: ahora se acordará de su iniquidad, visitará su pecado. Como uvas en el desierto hallé a Israel: como la fruta temprana de la higuera en su principio ví a vuestros padres; y ellos entraron a Baal-pehor, y se apartaron para vergüenza, e hiciéronse abominables como su amor. Efraím, volará, como ave, su gloria desde el nacimiento, o, desde el vientre, o desde el concebimiento. Y sí llegaren a grandes a sus hijos, yo los quitaré de entre los hombres; porque también, ¡ay de ellos, cuando de ellos me apartare! Efraím, según veo, es semejante a Tiro asentada en lugar deleitoso: mas Efraím sacará sus hijos al matador. Dáles, o! Jehová, lo que les has de dar: dáles matriz amovedera, y secos pechos. Toda la maldad de ellos fue en Gálgala; porque allí tomé con ellos odio por la malicia de sus obras: echarlos he de mi casa: nunca más los amaré, todos sus príncipes son desleales. Efraím fue herido, su cepa se secó: no hará más fruto: aunque engendren, yo mataré lo deseable de su vientre. Mi Dios los desechará, porque ellos no le oyeron; y serán vagabundos entre las naciones.

Morning Prayer — Second Lesson

Luke 4

Y Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto, Por cuarenta días, y era tentado del diablo. Y no comió cosa alguna en aquellos días: los cuales pasados, después tuvo hambre. Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se haga pan. Y Jesús respondiéndole, dijo: Escrito está: Que no con pan solo vivirá el hombre, mas con toda palabra de Dios. Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró todos los reinos de la tierra habitada en un momento de tiempo. Y le dijo el diablo: A ti te daré esta potestad toda, y la gloria de ellos; porque a mí es entregada, y a quien quiero la doy. Tú, pues, si adorares delante de mí, serán todos tuyos. Y respondiendo Jesús, le dijo: Quítate de delante de mí, Satanás; porque escrito está: Al Señor Dios tuyo adorarás, y a él solo servirás. Y le llevó a Jerusalem, y le puso sobre las almenas del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo. Porque escrito está: Que a sus ángeles te encomendará, para que te guarden; Y que en sus manos te llevarán, porque nunca hieras tu pie en piedra. Y respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios. Y acabada toda la tentación, el diablo se separó de él por algún tiempo. ¶ Y Jesús volvió en virtud del Espíritu a Galilea, y salió la fama de él por toda la tierra de al derredor. Y él enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado de todos. ¶ Y vino a Nazaret, donde había sido criado, y entró, conforme a su costumbre, el día del sábado en la sinagoga, y se levantó a leer. Y le fue dado el libro del profeta Isaías; y como desarrolló el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor es sobre mí, por cuanto me ha ungido; para dar buenas nuevas a los pobres me ha enviado; para sanar a los quebrantados de corazón; para publicar a los cautivos redención, y a los ciegos vista; para poner en libertad a los oprimidos; Para predicar el año agradable del Señor. Y arrollando el libro, como le dio al ministro, se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga se clavaron en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura en vuestros oídos. Y todos le daban testimonio, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José? Y les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate a ti mismo: de tantas cosas que hemos oído haber sido hechas en Capernaum, haz también aquí en tu tierra. Y dijo: De cierto os digo, que ningún profeta es acepto en su tierra. En verdad os digo, que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, que hubo grande hambre en toda la tierra: Mas a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a Sarepta de Sidón, a una mujer viuda. Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; mas ninguno de ellos fue limpio, sino Naamán el Siro. Entonces todos en la sinagoga fueron llenos de ira, oyendo estas cosas. Y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte, sobre el cual la ciudad de ellos estaba edificada, para despeñarle. Mas él, pasando por medio de ellos, se fue. ¶ Y descendió a Capernaum, ciudad de Galilea, y allí los enseñaba en los sábados. Y estaban fuera de sí de su doctrina; porque su palabra era con potestad. Y estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de un demonio inmundo, el cual exclamó a gran voz, Diciendo: Déjanos, ¿qué tenemos nosotros que ver contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Yo te conozco quién eres, eres el Santo de Dios. Y Jesús le riñó, diciendo: Enmudece, y sal de él. Entonces el demonio, derribándole en medio, salió de él; y no le hizo daño alguno. Y cayó espanto sobre todos, y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es esta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen? Y la fama de él se divulgaba de todas partes por todos los lugares de la comarca. ¶ Y levantándose Jesús de la sinagoga, se entró en casa de Simón; y la suegra de Simón estaba con una grande fiebre; y le rogaron por ella. Y volviéndose hacia ella, riñó a la fiebre, y la fiebre la dejó; y ella levantándose luego, les sirvió. Y poniéndose el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades, los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba. Y salían también demonios de muchos, dando voces, y diciendo: Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios; mas él riñéndoles no los dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo. Y siendo ya de día salió, y se fue a un lugar desierto; y las gentes le buscaban, y vinieron hasta él; y le detenían para que no se apartase de ellos. Y él les dijo: También a otras ciudades es menester que yo anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto soy enviado. Y predicaba en las sinagogas de Galilea.

Responsorial Psalm

Psalm 90

Señor, tú nos has sido refugio en generación y generación. Antes que naciesen los montes, y formases la tierra y el mundo, y desde el siglo, y hasta el siglo, tú eres Dios. Vuelves al hombre hasta ser quebrantado; y dices: Convertíos, hijos del hombre. Porque mil años delante de tus ojos, son como el día de ayer, que pasó, y como la vela de la noche. Háceslos pasar como avenida de aguas: son como sueño: a la mañana pasará como la yerba; Que a la mañana florece, y crece: a la tarde es cortada, y se seca. Porque con tu furor somos consumidos: y con tu ira somos conturbados. Pusiste nuestras maldades delante de ti: nuestros yerros a la lumbre de tu rostro. Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira: acabamos nuestros años, como la palabra. Los días de nuestra edad son setenta años: y los de los más valientes, ochenta años: y su fortaleza es molestia, y trabajo: porque es cortado presto, y volamos. ¿Quién conoce la fortaleza de tu ira? que tu ira es como tu temor. Para contar nuestros días háznos saber así: y traeremos al corazón sabiduría. Vuélvete a nosotros o! Jehová: ¿hasta cuándo? y aplácate para con tus siervos. Hártanos de mañana de tu misericordia: y cantaremos, y alegrarnos hemos todos nuestros días. Alégranos como en los días que nos afligiste: como en los años que vimos mal. Parezca en tus siervos tu obra; y tu gloria sobre sus hijos. Y sea la hermosura de Jehová nuestro Dios sobre nosotros: y haz permanecer sobre nosotros la obra de nuestras manos: la obra de nuestras manos confirma.

Gospel

Mark 6:47-56

Y como fue la tarde, la nave estaba en medio de la mar, y él solo en tierra. Y los vio que se trabajaban navegando, porque el viento les era contrario; y cerca de la cuarta vela de la noche vino a ellos andando sobre la mar, y quería pasarlos. Y viéndole ellos, que andaba sobre la mar, pensaron que era fantasma, y dieron voces; Porque todos le veían, y se turbaron. Mas luego habló con ellos, y les dijo: Aseguráos, yo soy: no tengáis miedo. Y subió a ellos en la nave, y el viento reposó, y ellos en gran manera estaban fuera de sí, y se maravillaban; Porque aun no entendían el milagro de los panes; porque sus corazones estaban endurecidos. ¶ Y cuando fueron a la otra parte, vinieron a tierra de Genesaret, y tomaron puerto. Y saliendo ellos de la nave, luego le conocieron. Y corriendo por toda la tierra de al derredor, comenzaron a traer de todas partes enfermos en lechos, como oyeron que estaba allí. Y donde quiera que entraba, en aldeas, o ciudades, o heredades, ponían en las calles los que estaban enfermos, y le rogaban que tocasen siquiera el borde de su vestido, y todos los que le tocaban quedaron sanos.

Responsorial Psalm

Psalm 51

Ten misericordia de mí, o! Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus miseraciones rae mis rebeliones. Aumenta el lavarme de mi maldad; y límpiame de mi pecado. Porque yo conozco mis rebeliones: y mi pecado está siempre delante de mí. A ti, a ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos: porque te justifiques en tu palabra, y te purifiques en tu juicio. He aquí, en maldad he sido formado: y en pecado me calentó mi madre. He aquí, la verdad has amado en lo íntimo: y en lo secreto me hiciste saber sabiduría. Purifícame con hisopo, y seré limpio: lávame, y seré emblanquecido más que la nieve. Házme oír gozo y alegría: y harán alegrías los huesos que moliste. Esconde tu rostro de mis pecados: y rae todas mis maldades. Críame, o! Dios, un corazón limpio: y renueva un espíritu recto en medio de mí. No me eches de delante de ti: y no quites de mí tu Santo Espíritu. Vuélveme el gozo de tu salud: y el Espíritu voluntario me sustentará. Enseñaré a los prevaricadores tus caminos: y los pecadores se convertirán a ti. Escápame de homicidios, o! Dios, Dios de mi salud: cante mi lengua tu justicia. Señor, abre mis labios, y denuncie mi boca tu alabanza. ¶ Porque no quieres sacrificio, que, si no, yo lo daría: holocausto no quieres. Los sacrificios de Dios es el espíritu quebrantado: el corazón contrito y molido, o! Dios, no menospreciarás. Haz bien con tu buena voluntad a Sión: edifica los muros de Jerusalem. Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto, y el quemado: entonces ofrecerán sobre tu altar becerros.

Responsorial Psalm

Psalm 52

¿Por qué te alabas de maldad, o! valiente? la misericordia de Dios es cada día. Agravios maquina tu lengua: como navaja afilada, hace engaño. Amaste el mal más que el bien: la mentira, más que hablar justicia. Selah. Amaste todas las palabras dañosas; lengua engañosa. También Dios te derrocará para siempre: cortarte ha, y arrancarte ha de la tienda; y te desarraigará de la tierra de los vivientes. Selah. Y verán los justos, y temerán: y reírse han de él. He aquí un varón que no puso a Dios por su fortaleza, mas confió en la multitud de sus riquezas: esforzóse en su maldad. ¶ Mas yo, como oliva verde, en la casa de Dios: confié en la misericordia de Dios siempre y eternalmente. Yo te alabaré para siempre, porque hiciste: y esperaré tu nombre, porque es bueno, delante de tus misericordiosos.

Responsorial Psalm

Psalm 52

¿Por qué te alabas de maldad, o! valiente? la misericordia de Dios es cada día. Agravios maquina tu lengua: como navaja afilada, hace engaño. Amaste el mal más que el bien: la mentira, más que hablar justicia. Selah. Amaste todas las palabras dañosas; lengua engañosa. También Dios te derrocará para siempre: cortarte ha, y arrancarte ha de la tienda; y te desarraigará de la tierra de los vivientes. Selah. Y verán los justos, y temerán: y reírse han de él. He aquí un varón que no puso a Dios por su fortaleza, mas confió en la multitud de sus riquezas: esforzóse en su maldad. ¶ Mas yo, como oliva verde, en la casa de Dios: confié en la misericordia de Dios siempre y eternalmente. Yo te alabaré para siempre, porque hiciste: y esperaré tu nombre, porque es bueno, delante de tus misericordiosos.

Evening Prayer — First Lesson

Numbers 36

Y llegaron los príncipes de los padres de la familia de los hijos de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés, de las familias de los hijos de José, y hablaron delante de Moisés, y de los príncipes cabezas de padres de los hijos de Israel, Y dijeron: Jehová mandó a mi señor que diese la tierra a los hijos de Israel por suerte en posesión: también Jehová ha mandado a mi señor, que dé la posesión de Salfaad nuestro hermano a sus hijas: Las cuales se casarán con algunos de los hijos de las tribus de los hijos de Israel, y la herencia de ellas así será disminuida de la herencia de nuestros padres, y será añadida a la herencia de la tribu de la cual serán: y será quitada de la suerte de nuestra heredad. Y cuando viniere el jubileo de los hijos de Israel, la heredad de ellas será añadida a la heredad de la tribu de sus maridos, y así la heredad de ellas será quitada de la heredad de la tribu de nuestros padres. Entonces Moisés mandó a los hijos de Israel por dicho de Jehová, diciendo: La tribu de los hijos de José habla derecho: Esto es lo que ha mandado Jehová acerca de las hijas de Salfaad, diciendo: Cásense como a ellas les pluguiere, empero en la familia de la tribu de su padre se casarán: Porque la heredad de los hijos de Israel no sea traspasada de tribu en tribu; porque cada uno de los hijos de Israel se allegará a la heredad de la tribu de sus padres. ¶ Y cualquiera hija que poseyere heredad de las tribus de los hijos de Israel, con alguno de la familia de la tribu de su padre se casará, para que los hijos de Israel posean cada uno la heredad de sus padres; Porque la heredad no ande rodeando de una tribu a otra: mas cada una de las tribus de los hijos de Israel se llegue a su heredad. Como Jehová mandó a Moisés, así hicieron las hijas de Salfaad. Y así Maala, y Tersa, y Hegla, y Melca, y Noa hijas de Salfaad se casaron con hijos de sus tios: De la familia de los hijos de Manasés hijo de José fueron mujeres, y la heredad de ellas fue de la tribu de la familia de su padre. Estos son los mandamientos y los derechos que mandó Jehová por mano de Moisés a los hijos de Israel en los campos de Moab junto al Jordán de Jericó.

Second Reading

Philippians 1

Pablo y Timoteo, siervos de Jesu Cristo, a todos los santos en Cristo Jesús, que están en Filipos, con los obispos, y diáconos: Gracia a vosotros, y paz de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesu Cristo. Doy gracias a mi Dios, toda vez que me acuerdo de vosotros, Siempre en todas mis oraciones haciendo oración por todos vosotros con gozo, De vuestra participación en el evangelio, desde el primer día hasta ahora: Confiando de esto mismo, es a saber, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesu Cristo: Así como es justo que yo piense esto de todos vosotros, por cuanto os tengo en el corazón; puesto que así en mis prisiones, como en la defensa y confirmación del evangelio, todos vosotros sois partícipes de mi gracia. Porque testigo me es Dios de como os amo a todos vosotros en las entrañas de Jesu Cristo. Y esto pido a Dios: Que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento: Para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros y sin ofensa para el día de Cristo: Llenos de los frutos de justicia que son por Jesu Cristo, para gloria y loor de Dios. Mas quiero, hermanos, que sepáis, que las cosas concernientes a mí han contribuido más bien al adelantamiento del evangelio; De tal manera, que mis prisiones en Cristo se han hecho bien conocidas en todo el palacio, y en todos los demás lugares; Y los más de los hermanos en el Señor, tomando ánimo con mis prisiones, osan más atrevidamente hablar la palabra sin temor. Algunos, a la verdad, aun por envidia y porfía predican a Cristo; mas otros también de buena voluntad: Aquellos por contención anuncian a Cristo, no sinceramente, pensando añadir mayor apretura a mis prisiones: Mas estos por amor, sabiendo que yo he sido puesto por defensa del evangelio. ¿Qué hay pues? Esto no obstante, de todas maneras, o por pretexto o por verdad, Cristo es anunciado; y en esto me huelgo, y aun me holgaré. Porque sé que esto se me tornará a salud por vuestra oración, y por el suplimiento del Espíritu de Jesu Cristo. Conforme a mi deseo y esperanza, que en nada seré confundido; antes que con toda confianza, como siempre, así ahora también será engrandecido Cristo en mi cuerpo, o por vida, o por muerte. Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Mas, si viviere en la carne, esto me da fruto de trabajo; sin embargo lo que escogeré, yo no lo sé; Porque por ambas partes estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir, y estar con Cristo, que es mucho mejor: Mas el quedar en la carne, es más necesario por causa de vosotros. Y confiando en esto, sé que quedaré, y permaneceré con todos vosotros, para vuestro provecho, y gozo en la fe. Para que abunde más en Jesu Cristo el motivo de vuestra gloria en mí, por mi venida otra vez a vosotros. Solamente que vuestro proceder sea digno del evangelio de Cristo; para que, o sea que venga y os vea, o que esté ausente, oiga de vosotros, que estáis firmes en un mismo espíritu, con un mismo ánimo combatiendo juntamente por la fe del evangelio; Y en nada espantados de los que se oponen, lo cual para ellos ciertamente es indicio de perdición, mas para vosotros de salud, y esto de Dios. Porque a vosotros os es concedido en nombre de Cristo no solo que creáis en él, sino también que padezcáis por él. Teniendo en vosotros la misma lucha que habéis visto en mí, y ahora oís estar en mí.

Second Reading

Ephesians 1

Pablo, apóstol de Jesu Cristo por la voluntad de Dios, a los santos que están en Efeso, y fieles en Cristo Jesús: Gracia a vosotros, y paz de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesu Cristo. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesu Cristo, el cual nos ha bendecido con toda bendición espiritual en bienes celestiales en Cristo. Según que nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos, y sin mancha delante de él en amor. Habiéndonos predestinado para ser adoptados en hijos por medio de Jesu Cristo en sí mismo, conforme al buen querer de su voluntad. Para alabanza de la gloria de su gracia, por la cual nos ha hecho aceptos así en el amado. En el cual tenemos redención por su sangre, remisión de pecados por las riquezas de su gracia, Que sobreabundó para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia; Habiéndonos descubierto el misterio de su voluntad, según su buen querer, que él se había propuesto en sí mismo, Que en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, juntaría en uno todas las cosas en Cristo, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra; en él digo: En el cual alcanzamos también herencia, siendo predestinados conforme al propósito de aquel que obra todas las cosas según el arbitrio de su voluntad; Para que fuésemos para alabanza de su gloria nosotros, que antes esperamos en Cristo: En el cual esperasteis también vosotros en oyendo la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salud: en el cual también desde que creísteis, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, Que es las arras de nuestra herencia, hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria. Por lo cual también yo, oyendo de vuestra fe que es en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, No ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones: Que el Dios de nuestro Señor Jesu Cristo, el Padre de gloria, os dé el espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él: Iluminados los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cual sea la esperanza de su vocación, y cuales las riquezas de la gloria de su herencia en los santos; Y cual la grandeza sobreexcelente de su poder para con nosotros, los que creemos, por la operación de la potencia de su fortaleza, La cual obró en Cristo, levantándole de entre los muertos, y colocándole a su diestra en los cielos, Sobre todo principado, y potestad, y potencia, y señorío, y todo nombre que se nombra, no solo en este siglo, mas aun en el venidero; Y sujetándole todas las cosas debajo de sus pies, y poniéndole por cabeza sobre todas las cosas para la iglesia, La cual es su cuerpo, la plenitud de aquel, que lo llena todo en todo.

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2 Corinthians 1:3-11

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesu Cristo, el Padre de misericordias, y el Dios de toda consolación. El que nos consuela en todas nuestras tribulaciones; para que podamos nosotros consolar a los que están en cualquiera angustia, con la consolación con que nosotros mismos somos consolados de Dios. Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por Cristo nuestra consolación. Y si somos atribulados, es por vuestra consolación y salvación, la cual es eficiente en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos; o si somos consolados, es por vuestra consolación y salvación. Y nuestra esperanza de vosotros es firme, estando ciertos que como sois participantes de las aflicciones, así también lo seréis de la consolación. Porque, hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos fue hecha en Asia, que sobre manera fuimos cargados sobre nuestras fuerzas, de tal manera que aun dudábamos de la vida. Mas nosotros tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios, que levanta los muertos: El cual nos libró de tamaña muerte, y nos libra: en el cual esperamos que aun nos librará; Ayudándonos también vosotros con oración por nosotros, para que por el don alcanzado para nosotros por medio de muchas personas, por muchas también sean dadas gracias por nosotros.

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Ephesians 4:1-6

Ruégoos pues, yo preso en el Señor, que andéis como es digno de la vocación con que sois llamados, es a saber, Con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportando los unos a los otros en amor, Solícitos a guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. Hay un cuerpo, y un Espíritu; así como sois también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación. Un Señor, una fe, un bautismo, Un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todas las cosas, y por en medio de todas las cosas, y en todos vosotros.

Gospel

Mark 3

Y otra vez entró en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía una mano seca. Y le acechaban, si en sábado le sanaría, para acusarle. Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate en medio. Y les dice: ¿Es lícito hacer bien en sábados, o hacer mal? ¿salvar la vida, o matar? Mas ellos callaban. Y mirándolos en derredor con enojo, condoleciéndose de la dureza de su corazón, dice al hombre: Extiende tu mano. Y la extendió, y su mano fue restituida sana como la otra. Entonces saliendo los Fariseos tomaron consejo con los Herodianos contra él, para matarle. ¶ Mas Jesús se apartó a la mar con sus discípulos; y le siguió una gran multitud de Galilea, y de Judea, Y de Jerusalem, y de Idumea, y de la otra parte del Jordán; y de los que moraban al rededor de Tiro y de Sidón, grande multitud, oyendo cuán grandes cosas hacía, vinieron a él. Y dijo a sus discípulos que una navecilla le estuviese siempre apercibida, por causa de la multitud, para que no le oprimiesen. Porque había sanado a muchos, de tal manera que caían sobre él, cuantos tenían plagas, por tocarle. Y los espíritus inmundos, en viéndole, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Mas él les reñía mucho que no le manifestasen. Y subió al monte, y llamó a sí los que él quiso; y vinieron a él. ¶ Y ordenó a doce para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar; Y que tuviesen potestad de sanar enfermedades, y de echar fuera demonios: A Simón, al cual puso por sobrenombre Pedro; Y a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan hermano de Santiago, y les puso por sobrenombre Boanerges, que es, Hijos de trueno; Y a Andrés, y a Felipe, y a Bartolomé, y a Mateo, y a Tomás, y a Santiago, hijo de Alfeo, y a Tadeo, y a Simón el Cananeo, Y a Júdas Iscariote, el que le entregó; y vinieron a casa. ¶ Y otra vez se juntó la multitud, de tal manera que ellos ni aun podían comer pan. Y como lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían: Está fuera de sí. ¶ Y los escribas que habían venido de Jerusalem, decían que tenía a Belzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios. Y llamándoles, les dijo por parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás? Y si un reino contra sí mismo fuere dividido, no puede permanecer el tal reino. Y si una casa fuere dividida contra sí misma, no puede permanecer la tal casa. Y si Satanás se levantare contra sí mismo, y fuere dividido, no puede permanecer; mas tiene fin. Nadie puede saquear las alhajas del valiente entrando en su casa, si antes no atare al valiente; y entonces saqueará su casa. De cierto os digo, que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera con que blasfemaren: Mas cualquiera que blasfemare contra el Espíritu Santo, no tiene perdón para siempre; mas está expuesto a juicio eterno. Porque decían: Tiene espíritu inmundo. ¶ Vienen pues sus hermanos y su madre, y estando de fuera, enviaron a él llamándole. Y la multitud estaba asentada al rededor de él, y le dijeron: He aquí, tu madre y tus hermanos te buscan fuera. Y él les respondió, diciendo: ¿Quién es mi madre, y mis hermanos? Y mirando al derredor a los que estaban sentados en derredor de él, dijo: He aquí mi madre, y mis hermanos. Porque cualquiera que hiciere la voluntad de Dios, éste es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.

Evening Prayer — Second Lesson

Galatians 4

Mas digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del siervo, aunque es señor de todo. Antes está debajo de la mano de tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre. Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos sujetos a servidumbre debajo de los elementos del mundo. Mas venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, hecho de mujer, hecho debajo de la ley; Para que redimiese los que estaban debajo de la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, envió Dios el Espíritu de su Hijo en vuestros corazones, el cual clama: Abba. Padre. Así que ya no eres más siervo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por Cristo. ¶ Empero entonces, cuando no conocíais a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses; Mas ahora habiendo conocido a Dios, o más bien siendo conocidos de Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los flacos y necesitados rudimentos, a los cuales queréis volver a servir? Guardáis días, y meses, y tiempos, y años. Miedo tengo de vosotros, de que no haya yo trabajado en vano en vosotros. ¶ Os ruego, hermanos, que seáis como yo; porque yo soy como vosotros: ningún agravio me habéis hecho. Vosotros sabéis, que en flaqueza de la carne os anuncié el evangelio al principio. Empero mi tentación que fue en mi carne no desechasteis ni menospreciasteis; antes me recibisteis como a un ángel de Dios, como al mismo Cristo Jesús. ¿Dónde está, pues, vuestra bienaventuranza? porque yo os doy testimonio, que si hubiera sido posible, vuestros mismos ojos hubierais sacado para dármelos. ¿Me he hecho pues vuestro enemigo, diciéndoos la verdad? Ellos tienen zelo por vosotros, mas no bien; antes os quieren separar de nosotros para que vosotros tengáis zelo por ellos. Bueno es ser zelosos, mas en bien siempre; y no solamente cuando estoy presente con vosotros. Hijitos míos, por quienes vuelvo otra vez a estar en dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros: Querría estar presente con vosotros ahora, y mudar mi voz; porque estoy perplejo acerca de vosotros. ¶ Decídme, los que queréis estar debajo de la ley, ¿no oís a la ley? Porque escrito está: Que Abraham tuvo dos hijos: uno de la sierva, y uno de la libre. Mas el que era de la sierva, nació según la carne; el que era de la libre, nació por la promesa: Las cuales cosas son una alegoría; porque estos son los dos conciertos. El uno del monte de Sina, que engendra para servidumbre, el cual es Agar. Porque Agar es Sina, monte de Arabia, el cual corresponde a la Jerusalem que ahora es, la cual está en servidumbre con sus hijos. Mas aquella Jerusalem que está arriba, libre es; la cual es la madre de todos nosotros. Porque está escrito: Alégrate estéril, que no pares; rompe en alabanzas y clama, tú que no estás de parto; porque más son los hijos de la desamparada, que de la que tiene marido. Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. Empero como entonces el que nació según la carne, perseguía al que nació según el Espíritu; así también ahora. Mas ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la sierva y a su hijo; porque no será heredero el hijo de la sierva con el hijo de la libre. De manera que, hermanos, no somos hijos de la sierva, sino de la libre.

Gospel

Matthew 22:15-33

¶ Entonces idos los Fariseos, consultaron como le tomarían en alguna palabra. Y envían a él sus discípulos, con los de Heródes, diciendo: Maestro, sabemos que eres amador de verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios; y que no te cuidas de nadie; porque no tienes acepción de persona de hombres: Dinos pues, ¿qué te parece? ¿Es lícito dar tributo a César, o no? Mas Jesús, entendida su malicia, les dice: ¿Por qué me tentáis, hipócritas? Mostrádme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario. Entonces les dice: ¿Cúya es esta figura, y lo que está encima escrito? Ellos le dicen: De César. Y les dice: Pagád, pues, a César lo que es de César, y a Dios, lo que es de Dios. Y oyendo esto se maravillaron, y dejáronle, y se fueron. ¶ Aquel día llegaron a él los Saduceos, que dicen no haber resurrección, y le preguntaron, Diciendo: Maestro, Moisés dijo: Si alguno muriere sin hijos, su hermano se case con su mujer, y despertará simiente a su hermano. Fueron, pues, entre nosotros siete hermanos; y el primero tomó mujer, y murió; y no teniendo generación, dejó su mujer a su hermano. De la misma manera también el segundo, y el tercero, hasta los siete. Y después de todos murió también la mujer. En la resurrección, pues, ¿cúya de los siete será la mujer? porque todos la tuvieron. Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las escrituras, y el poder de Dios. Porque en la resurrección, ni se casan, ni se dan en matrimonio; mas son como los ángeles de Dios en el cielo. Y de la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que es dicho por Dios a vosotros, que dice: Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de los muertos, sino de los que viven. Y oyendo esto las multitudes estaban fuera de sí de su doctrina.

Gospel

Luke 7:31-35

Y dijo el Señor: ¿A quién pues compararé los hombres de esta generación, y a qué son semejantes? Semejantes son a los muchachos sentados en la plaza, y que dan voces los unos a los otros, y dicen: Os tañimos con flautas, y no bailasteis; os endechamos, y no llorasteis. Porque vino Juan el Bautista que ni comía pan, ni bebía vino, y decís: Demonio tiene. Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: He aquí, un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Mas la sabiduría es justificada de todos sus hijos.

Gospel

John 17

Estas cosas habló Jesús, y levantados los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha venido, glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti: Como le has dado poder sobre toda carne, para que a todos los que le diste, les dé vida eterna. Y esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, solo Dios verdadero, y a Jesu Cristo a quien tú enviaste. Yo te he glorificado en la tierra, he acabado la obra que me diste que hiciese. Ahora pues, Padre, glorifícame tú en ti mismo con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese. He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste: tuyos eran, y me los diste a mí, y guardaron tu palabra. Ahora han ya conocido que todas las cosas que me diste, son de ti. Porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste. Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque tuyos son. Y todas mis cosas son tus cosas, y tus cosas son mis cosas; y he sido glorificado en ellas. Y ya no estoy en el mundo; mas estos están en el mundo, que yo a ti vengo. Padre santo, guárdalos por tu nombre; a los cuales me has dado, para que sean uno, así como nosotros lo somos. Cuando yo estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba por tu nombre, a los cuales me diste: yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese. Mas ahora vengo a ti, y hablo estas cosas en el mundo, para que ellos tengan mi gozo cumplido en sí mismos. Yo les di tu palabra, y el mundo los ha aborrecido; porque ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del malo. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos por tu verdad: tu palabra es la verdad. Como tú me enviaste al mundo, también yo los he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo; para que también ellos sean santificados por la verdad. Mas no ruego solamente por ellos; sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos. Para que todos ellos sean uno: así como tú, oh Padre, eres en mí, y yo en ti; que también ellos en nosotros sean uno; para que el mundo crea que tú me enviaste. Y yo la gloria que me diste, les he dado a ellos; para que sean uno, como también nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean consumados en uno, y para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos, como también a mí me has amado. Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, ellos estén también conmigo; para que vean mi gloria que me has dado, porque me has amado desde antes de la constitución del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido; mas yo te he conocido; y estos han conocido que tú me enviaste. Y yo les hice conocer tu nombre, y lo haré conocer; para que el amor, con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.

A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

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