Today's Readings
The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.
First Reading
1 Corinthians 3:1-9
De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales; mas os hablé como a carnales, es a saber, como a niños en Cristo: Os di a beber leche, no os di vianda; porque aun no podíais, y ni aun ahora podéis digerirla; Porque aun sois carnales; porque mientras que hay entre vosotros celos, y contiendas, y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? Porque diciendo el uno: Yo cierto soy de Pablo; y el otro: Yo de Apólos, ¿no sois carnales? ¿Quién pues es Pablo, y quién es Apólos, sino ministros por los cuales habéis creído; y cada uno conforme a lo que el Señor le dio? Yo planté, Apólos regó; mas Dios ha dado el crecimiento. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios que da el crecimiento. Empero el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su propio galardón conforme a su labor. Porque nosotros colaboradores somos con Dios: vosotros labranza de Dios sois, edificio de Dios sois.
First Reading
Isaiah 36
Aconteció en el año catorce del rey Ezequías, que Senaquerib, rey de Asiria, subió contra todas las ciudades fuertes de Judá y las tomó. Y el rey de Asiria envió a Rabsaces con grande ejército desde Laquis a Jerusalem al rey Ezequías. Y asentó el campo a los caños de la pesquera de arriba, en el camino de la heredad del batanero. Y salió a él Eliacim, hijo de Helcías, mayordomo, y Sobna escriba, y Joá, hijo de Asaf, canciller. A los cuales dijo Rabsaces: Ahora pues diréis a Ezequías: El gran rey, el rey de Asiria, dice así: ¿Qué confianza es esta en que confías? Yo dije ciertamente, palabras de labios, consejo, y fortaleza es menester para la guerra. Ahora pues, ¿en qué confías, que te rebelas contra mí? He aquí que confías sobre este bordón de caña frágil, sobre Egipto: sobre el cual si alguien se recostare, entrarsele ha por la mano, y horadársela ha. Tal es Faraón, rey de Egipto, para con todos los que en él confían. Y si me dijeres: En Jehová nuestro Dios confiamos: ¿No es este aquel cuyos excelsos y altares hizo quitar Ezequías; y dijo a Judá y a Jerusalem: Delante de este altar adoraréis? Ahora pues yo te ruego que des rehenes al rey de Asiria mi señor; y yo te daré dos mil caballos, si pudieres tú dar caballeros que cabalguen sobre ellos. ¿Cómo pues harás volver el rostro de un capitán de los más pequeños siervos de mi señor, aunque estés confiado en Egipto por sus carros y hombres de a caballo? ¿Y por ventura vine yo ahora a esta tierra para destruirla sin Jehová? Jehová me dijo: Sube a esta tierra para destruirla. Y dijo Eliacim, y Sobna, y Joá a Rabsaces: Rogámoste que hables a tus siervos en lengua de Siria, porque nosotros la entendemos; y no hables con nosotros en lengua Judaica, oyéndolo el pueblo que está sobre el muro. Y dijo Rabsaces: ¿Envióme mi señor a ti y a tu señor, a que dijese estas palabras, o a los hombres que están sobre el muro, para comer su estiércol, y beber su orina con vosotros? Y paróse Rabsaces, y gritó a grande voz en lengua Judaica, diciendo: Oíd las palabras del gran rey, el rey de Asiria. El rey dice así: No os engañe Ezequías; porque no os podrá librar. Ni os haga Ezequías confiar en Jehová, diciendo: Ciertamente Jehová nos librará: no será entregada esta ciudad en la mano del rey de Asiria. No escuchéis a Ezequías; porque el rey de Asiria dice así: Hacéd conmigo bendición, y salíd a mí, y coma cada uno de su viña, y cada uno de su higuera, y beba cada uno las aguas de su pozo; Hasta que yo venga, y traspasaros he a una tierra como la vuestra, tierra de grano y de vino, tierra de pan y de viñas. Mirád no os engañe Ezequías, diciendo: Jehová nos librará: ¿Libraron los dioses de las naciones de la mano del rey de Asiria cada uno a su tierra? ¿Dónde está el dios de Emat, y de Arfad? ¿Dónde está el dios de Sefarvaim? ¿Libraron a Samaria de mi mano? ¿Qué dios hay entre todos los dioses de estas tierras, que haya librado su tierra de mi mano, para que libre Jehová a Jerusalem de mi mano? Callaron, y no le respondieron palabra, porque el rey se lo había mandado así, diciendo: No le respondáis. Vinieron pues Eliacim, hijo de Helcías, mayordomo, y Sobna escriba, y Joá, hijo de Asaf, canciller, a Ezequías, rotos sus vestidos, y contáronle las palabras de Rabsaces.
First Reading
2 Kings 20:1-11
En aquellos días Ezequías cayó enfermo a la muerte; y vino a él Isaías profeta, hijo de Amós, y díjole: Jehová dice así: Dispón de tu casa, porque has de morir, y no vivirás. El entonces volvió su rostro a la pared, y oró a Jehová, y dijo: Ruégote oh Jehová, ruégote que hayas memoria de que he andado delante de ti en verdad, y en corazón perfecto: y que he hecho las cosas que te agradan. Y lloró Ezequías con gran lloro. Y antes que Isaías saliese hasta la mitad del patio, fue palabra de Jehová a Isaías, diciendo: Vuelve, y di a Ezequías príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas: he aquí, yo te sano: al tercero día subirás a la casa de Jehová. Y añadiré a tus días quince años, y te libraré a ti y a esta ciudad de mano del rey de Asiria; y ampararé esta ciudad por amor de mí, y por amor de David mi siervo. Y dijo Isaías: Tomád masa de higos. Y tomándola, pusiéronla sobre la llaga, y sanó. Y Ezequías dijo a Isaías: ¿Qué señal tendré, de que Jehová me sanará, y que al tercero día subiré a la casa de Jehová? E Isaías respondió: Esta señal tendrás de Jehová, de que Jehová hará esto que ha dicho: ¿Pasará la sombra adelante diez grados, o volverá atrás diez grados? Y Ezequías respondió: Fácil cosa es que la sombra decline diez grados: mas que la sombra vuelva atrás diez grados. Entonces el profeta Isaías clamó a Jehová; e hizo volver la sombra por los grados que había descendido en el reloj de Acaz diez grados atrás.
Morning Prayer — First Lesson
Job 12
Y respondió Job, y dijo: Ciertamente que vosotros sois el pueblo, y con vosotros morirá la sabiduría. También tengo yo seso como vosotros: no soy yo menos que vosotros; ¿y quién habrá que no pueda decir otro tanto? El que invoca a Dios, y él le responde, es burlado de su amigo; y el justo y perfecto es escarnecido. La antorcha es tenida en poco en el pensamiento del próspero: la cual se aparejó contra las caídas de los pies. Las tiendas de los robadores están en paz; y los que provocan a Dios, y los que traen dioses en sus manos, viven seguros. Mas ciertamente pregunta ahora a las bestias, que ellas te enseñarán; y a las aves de los cielos, que ellas te mostrarán: O habla a la tierra, que ella te enseñará; y los peces de la mar te declararán. ¿Qué cosa de todas estas no entiende que la mano de Jehová la hizo, Y que en su mano está el alma de todo viviente, el espíritu de toda carne humana? Ciertamente el oído prueba las palabras, y el paladar gusta las viandas. En los viejos está la ciencia, y en longura de días la inteligencia. Con el está la sabiduría y la fortaleza, suyo es el consejo y la inteligencia. He aquí, el derribará, y no será edificado: encerrará al hombre, y no habrá quien le abra. He aquí, él detendrá las aguas, y se secarán: él las enviará, y destruirán la tierra. Con él está la fortaleza y la existencia: suyo es el que yerra, y el que hace errar. El hace andar a los consejeros desnudos, y hace enloquecer a los jueces. El suelta la atadura de los tiranos, y les ata la cinta en sus lomos. El lleva despojados a los príncipes, y él trastorna a los valientes. El quita la habla a los que dicen verdad, y el toma el consejo a los ancianos. El derrama menosprecio sobre los príncipes, y enflaquece la fuerza de los esforzados. El descubre las profundidades de las tinieblas, y saca a luz la sombra de muerte. El multiplica las gentes, y él las pierde: él esparce las gentes, y las torna a recoger. El quita el seso de las cabezas del pueblo de la tierra, y los hace que se pierdan vagueando sin camino: Que palpen las tinieblas, y no la luz: y los hace errar como borrachos.
Epistle
1 John 3:13-18
Hermanos míos, no os maravilléis si el mundo os aborrece. Nosotros sabemos que somos pasados de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, está en muerte. Cualquiera que aborrece a su hermano, es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permaneciente en sí. En esto hemos conocido el amor de Dios, en que él puso su vida por nosotros, y nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere a su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo es posible que permanezca el amor de Dios en él? Hijitos míos, no amemos de palabra, ni de lengua; sino con obra y de verdad.
First Reading
Proverbs 9
La sabiduría edificó su casa; labró sus siete columnas: Mató a su víctima, templó su vino, y puso su mesa. Envió sus criadas, clamó sobre lo más alto de la ciudad: Cualquiera simple, venga acá. A los faltos de entendimiento dijo: Veníd, coméd mi pan; y bebéd del vino que yo he templado. Dejád las simplezas, y vivíd; y andád por el camino de la inteligencia. El que castiga al burlador, afrenta toma para sí; y el que reprende al impío, su mancha. No castigues al burlador, porque no te aborrezca: castiga al sabio, y amarte ha. Da instrucción al sabio, y será más sabio: enseña al justo, y añadirá enseñamiento. El temor de Jehová es el principio de la sabiduría; y la ciencia de los santos es inteligencia. Porque por mí se aumentarán tus días; y años de vida se te añadirán. Si fueres sabio, para ti lo serás; mas si fueres burlador, tú solo pagarás. ¶ La mujer insensata es alborotadora, es simple, y no sabe nada: Asiéntase sobre una silla a la puerta de su casa, en lo alto de la ciudad; Para llamar a los que pasan por el camino: que van por sus caminos derechos: Cualquiera simple, venga acá. A los faltos de entendimiento, dijo: Las aguas hurtadas son dulces; y el pan encubierto es suave. Y no saben, que allí están los muertos; y sus convidados están en los profundos de la sepultura.
Morning Prayer — Second Lesson
Mark 10
Y levantándose de allí, vino a los términos de Judea por la otra parte del Jordán; y volvió la multitud a juntarse a él; y volviólos a enseñar, como acostumbraba. Y llegándose los Fariseos, le preguntaron: ¿Es lícito al marido despedir a su mujer? tentándole. Mas él respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés? Y ellos dijeron: Moisés permitió escribir carta de divorcio, y despedirla. Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento. Que al principio de la creación, macho y hembra los hizo Dios. Por esto dejará el hombre a su padre y a la madre, y se juntará a su mujer. Y los que eran dos, serán hechos una carne: así que no son más dos, sino una carne. Pues lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre. Y en casa volvieron los discípulos a preguntarle de lo mismo. Y les dice: Cualquiera que despidiere a su mujer, y se casare con otra, comete adulterio contra ella. Y si la mujer despidiere a su marido, y se casare con otro, adultera. ¶ Y le presentaban niños para que les tocase; y los discípulos reñían a los que los presentaban. Y viéndolo Jesús, se enojó, y les dijo: Dejád los niños venir, y no se lo vedéis; porque de los tales es el reino de Dios. De cierto os digo, que el que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía. ¶ Y saliendo él para ir su camino, llegóse uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna? Y Jesús le dijo: ¿Por qué me dices bueno? Ninguno hay bueno, sino uno, Dios. Sabes los mandamientos: No adulteres: No mates: No hurtes: No digas falso testimonio: No defraudes: Honra a tu padre, y a tu madre. El entonces respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto he guardado desde mi mocedad. Entonces Jesús mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: vé, todo lo que tienes vende, y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, toma tu cruz, y sígueme. Mas él, entristecido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Entonces Jesús mirando al derredor, dice a sus discípulos: ¡Cuán dificilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Y los discípulos se espantaron de sus palabras: mas Jesús respondiendo, les volvió a decir: ¡Hijos, cuán difícil es entrar en el reino de Dios, los que confían en las riquezas! Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que el rico entrar en el reino de Dios. Y ellos se espantaban más y más, diciendo dentro de sí: ¿Y quién podrá salvarse? Entonces Jesús mirándolos, dice: Acerca de los hombres, es imposible; mas acerca de Dios, no; porque todas cosas son posibles acerca de Dios. ¶ Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí, nosotros hemos dejado todas las cosas, y te hemos seguido. Y respondiendo Jesús, dijo: De cierto os digo, que ninguno hay que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o heredades por causa de mí y del evangelio, Que no reciba cien tantos, ahora en este tiempo, casa, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y heredades, con persecuciones; y en el siglo venidero, vida eterna. Empero muchos primeros serán postreros, y postreros primeros. ¶ Y estaban en el camino subiendo a Jerusalem; y Jesús iba delante de ellos, y se espantaban, y le seguían con miedo: entonces volviendo a tomar a los doce aparte les comenzó a decir las cosas que le habían de acontecer: He aquí, subimos a Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado a los príncipes de los sacerdotes, y a los escribas, y le condenarán a muerte, y le entregarán a los Gentiles; Los cuales le escarnecerán, y le azotarán, y escupirán en él, y le matarán; mas al tercero día resucitará. ¶ Entonces Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, se llegaron a él, diciendo: Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos. Y él les dijo: ¿Qué queréis que os haga? Y ellos le dijeron: Dános que en tu gloria nos sentemos el uno a tu diestra, y el otro a tu siniestra. Entonces Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís: ¿Podéis beber la copa que yo bebo, y ser bautizados del bautismo de que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron: Podemos. Y Jesús les dijo: A la verdad la copa que yo bebo, beberéis; y del bautismo de que yo soy bautizado, seréis bautizados; Mas que os sentéis a mi diestra, y a mi siniestra, no es mío darlo, sino a los que está aparejado por mi Padre. Y como lo oyeron los diez, comenzaron a enojarse de Santiago y de Juan. Mas Jesús llamándolos, les dice: Sabéis que los que se ven ser príncipes en las naciones, se enseñorean de ellas; y los que entre ellas son grandes, tienen sobre ellas potestad. Mas no será así entre vosotros, antes cualquiera que quisiere hacerse grande entre vosotros, será vuestro servidor. Y cualquiera de vosotros que quisiere hacerse el primero, será siervo de todos. Porque el Hijo del hombre tampoco vino para ser servido, sino para servir, y dar su vida en rescate por muchos. ¶ Entonces vienen a Jericó; y saliendo él de Jericó con sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús el Nazareno, comenzó a dar voces, y decir: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí. Y muchos le reñían, para que callase; mas él daba mayores voces: Hijo de David, ten misericordia de mí. Entonces Jesús parándose, mandó llamarle; y llaman al ciego, diciéndole: Ten confianza: levántate, que te llama. El entonces echando a un lado su capa, se levantó, y vino a Jesús. Y respondiendo Jesús, le dice: ¿Qué quieres que te haga? El ciego le dice: Señor, que vea yo. Y Jesús le dijo: Vé: tu fe te ha sanado. Y luego vio, y seguía a Jesús en el camino.
Responsorial Psalm
Psalm 111
Alabaré a Jehová con todo el corazón, en la compañía y congregación de los rectos. Grandes son las obras de Jehová: buscadas de todos los que las quieren. Honra y hermosura es su obra; y su justicia permanece para siempre. Hizo memorables sus maravillas: clemente y misericordioso es Jehová. Dio mantenimiento a los que le temen: para siempre se acordará de su concierto. La fortaleza de sus obras anunció a su pueblo: dándoles la heredad de los Gentiles. Las obras de sus manos son verdad y juicio: fieles son todos sus mandamientos; Afirmados por siglo de siglo: hechos en verdad y en rectitud. Redención ha enviado a su pueblo; ordenó para siempre su concierto: santo y terrible es su nombre. El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; entendimiento bueno es a todos los que guardan sus mandamientos: su loor permanece para siempre.
Gospel
Luke 14:16-24
¶ El entonces le dijo: Un hombre hizo una grande cena, y llamó a muchos. Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Veníd, que ya todo está aparejado. Y comenzaron todos a una a escusarse. El primero le dijo: He comprado un cortijo, y he menester de salir, y verle: te ruego que me tengas por escusado. Y el otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos: ruégote que me tengas por escusado. Y el otro dijo: Me he casado; y por tanto no puedo venir. Y vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces el padre de familias, enojado dijo a su siervo: Vé presto por las plazas, y por las calles de la ciudad, y mete acá los pobres, los mancos, y cojos, y ciegos. Y dijo el siervo: Señor, hecho es como mandaste, y aun hay lugar. Y dijo el señor al siervo: Vé por los caminos, y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa. Porque yo os digo, que ninguno de aquellos varones que fueron llamados, gustará mi cena.
Responsorial Psalm
Psalm 150
Alabád a Dios en su santuario: alabádle en el extendimiento de su fortaleza. Alabádle en sus valentías: alabádle conforme a la muchedumbre de su grandeza. Alabádle a son de bocina: alabádle con salterio y arpa. Alabádle con adufe y flauta: alabádle con cuerdas y órgano. Alabádle con címbalos resonantes: alabádle con címbalos de jubilación. Todo espíritu alabe a Jehová. Alelu-Jah.
Responsorial Psalm
Psalm 10
¿Por qué estás lejos, Jehová? ¿por qué te escondes en los tiempos de la angustia? Con arrogancia el malo persigue al pobre; sean tomados en los pensamientos que pensaron. Por cuanto se alabó el malo del deseo de su alma: y diciendo bien del robador, blasfema de Jehová. El malo por la altivez de su rostro no busca a Dios: no hay Dios en todos sus pensamientos. Sus caminos atormentan en todo tiempo: altura son tus juicios delante de él: en todos sus enemigos resopla. Dice en su corazón: No seré movido de generación a generación, porque no fui en mal. De maldición hinchió su boca, y de engaños y fraude: debajo de su lengua molestia y maldad. Está en las asechanzas de las aldeas; en los escondrijos mata al inocente: sus ojos están mirando por el pobre. Asecha de encubierto, como el león desde su cama: asecha para arrebatar al pobre: arrebata al pobre trayéndole en su red. Encógese, abájase, y cae en sus fuerzas multitud de afligidos. Dice en su corazón: Dios está olvidado, ha encubierto su rostro, nunca lo vio. ¶ Levántate, o! Jehová Dios, alza tu mano: no te olvides de los pobres. ¿Por qué ensaña el malo a Dios? dijo en su corazón: No inquirirás. Tú has visto: porque tú miras el trabajo, y el enojo, para dar en tus manos: a ti se remite el pobre; al huérfano tú fuiste ayudador. Quebranta el brazo del depravado y del maligno: buscarás su maldad, y no la hallarás. Jehová, Rey eterno y perpetuo; de su tierra fueron destruidas las gentes. El deseo de los humildes oíste, o! Jehová: tú dispones su corazón, y haces atento tu oído: Para juzgar al huérfano y al pobre; no volverá más a quebrantar el hombre de la tierra.
Responsorial Psalm
Psalm 9
Alabaré a Jehová con todo mi corazón: contaré todas tus maravillas. Alegrarme he, y gozarme he en ti: cantaré a tu nombre, o! Altísimo. Por haber sido mis enemigos vueltos atrás: caerán y perecerán delante de ti. Porque has hecho mi juicio y mi causa: sentástete en trono juzgando justicia. Reprendiste gentes, destruiste al malo, raíste el nombre de ellos para siempre y eternalmente. O! enemigo, acabados son los asolamientos para siempre: y las ciudades que derribaste, su memoria pereció con ellas. Y Jehová quedará para siempre, él ha aparejado para juicio su trono. Y él juzgará al mundo con justicia, juzgará a los pueblos con rectitud. Y será Jehová refugio al pobre, refugio en tiempos de la angustia. Y confiarán en ti los que saben tu nombre, por cuanto no desamparaste a los que te buscaron, o! Jehová. Cantád a Jehová, el que habita en Sión: notificád en los pueblos sus obras. Porque, demandando las sangres se acordó de ellos: no se olvidó del clamor de los pobres. ¶ Ten misericordia de mí, Jehová: mira la aflicción que sufro de los que me aborrecen, ensalzador mío de las puertas de la muerte. Para que cuente yo todas tus alabanzas en las puertas de la hija de Sión: y me regocije en tu salud. Hundiéronse las gentes en el foso que hicieron: en la red que escondieron fue tomado su pie. Jehová fue conocido en el juicio que hizo: en la obra de sus manos fue enlazado el malo: Consideración. Selah. Volverse han los malos al infierno: todas las gentes que se olvidan de Dios. Porque no para siempre será olvidado el necesitado: ni la esperanza de los pobres perecerá para siempre. Levántate, o! Jehová, no se fortalezca el hombre: sean juzgadas las naciones delante de ti. Pon, o! Jehová, temor en ellos: conozcan las gentes que son hombres. Selah.
Evening Prayer — First Lesson
Job 13
He aquí que todas estas cosas han visto mis ojos, y oído y entendido para sí mis oídos. Como vosotros lo sabéis, lo sé yo: no soy menos que vosotros. Mas yo hablaría con el Todopoderoso, y querría disputar con Dios. Que ciertamente vosotros sois componedores de mentira, todos vosotros sois médicos de nada. Ojalá callando callarais del todo, porque os fuera en lugar de sabiduría. Oíd pues ahora mi disputa, y estád atentos a los argumentos de mis labios. ¿Habéis de hablar iniquidad por Dios? ¿habéis de hablar por él engaño? ¿Habéis vosotros de hacerle honra? ¿habéis de pleitear vosotros por Dios? ¿Sería bueno que él os escudriñase? ¿Burlaros heis con él, como quien se burla con algún hombre? El arguyendo os argüirá duramente, si en lo secreto le hicieseis tal honra. Ciertamente su alteza os había de espantar, y su pavor había de caer sobre vosotros. Vuestras memorias serán comparadas a la ceniza, y vuestros cuerpos como cuerpos de lodo. ¶ Escuchádme, y hablaré yo, y véngame después lo que viniere. ¿Por qué quitaré yo mi carne con mis dientes, y pondré mi alma en mi palma? Aun cuando me matare, en él esperaré: empero mis caminos defenderé delante de él. Y él también me será salud, porque no entrará en su presencia el impío. Oíd con atención mi razón, y mi denunciación con vuestros oídos. He aquí ahora, que si yo me apercibiere a juicio, yo sé que seré justificado. ¿Quién es el que pleiteará conmigo? porque si ahora callase, me moriría. A lo menos dos cosas no hagas conmigo, y entonces no me esconderé de tu rostro. Aparta de mí tu mano, y no me asombre tu terror: Y llama, y yo responderé: o yo hablaré, y respóndeme tú: ¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo? Házme entender mi prevaricación y mi pecado. ¿Por qué escondes tu rostro, y me cuentas por tu enemigo? ¿A la hoja arrebatada del aire has de quebrantar? ¿y a una arista seca has de perseguir? ¿Por qué escribes contra mí amarguras, y me haces cargo de los pecados de mi mocedad; Y pones mis pies en el cepo, y guardas todos mis caminos, imprimiéndolo a las raíces de mis pies? Siendo el hombre como carcoma que se envejece: y como vestido que se come de polilla.
Second Reading
I Peter 4
Pues que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también estád armados del mismo pensamiento: que el que ha padecido en la carne, cesó de pecado; Para que ya el tiempo que queda en carne, viva, no a las concupiscencias de los hombres, sino a la voluntad de Dios. Porque nos debe bastar que el tiempo pasado de nuestra vida hayamos hecho la voluntad de los Gentiles, cuando conversábamos en lujurias, en concupiscencias, en embriagueces, en glotonerías, en beberes, y en abominables idolatrías. En lo cual les parece cosa extraña de que vosotros no corráis juntamente con ellos en el mismo desenfrenamiento de disolución, ultrajándoos: Los cuales darán cuenta al que está aparejado para juzgar los vivos y los muertos. Porque por esto ha sido predicado también el evangelio a los muertos; para que sean juzgados según los hombres en la carne, mas vivan según Dios en el espíritu. Mas el fin de todas las cosas se acerca. Sed pues templados, y velád en oración. Y sobre todo tenéd entre vosotros ferviente caridad; porque la caridad cubrirá la multitud de pecados. Hospedáos amorosamente los unos a los otros sin murmuraciones. Cada uno según el don que ha recibido, adminístrelo a los otros, como buenos dispensadores de las diferentes gracias de Dios. Si alguno habla, hable conforme a los oráculos de Dios: si alguno ministra, ministre conforme a la virtud que Dios da: para que en todas cosas sea Dios glorificado por medio de Jesu Cristo, al cual es gloria, e imperio para siempre jamás. Amén. Carísimos, no os maravilléis cuando sois examinados por fuego, (lo cual se hace para vuestra prueba,) como si alguna cosa peregrina os aconteciese; Mas antes, en que sois participantes de las aflicciones de Cristo, regocijáos; para que también en la revelación de su gloria os regocijéis saltando de gozo. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados; porque el Espíritu de gloria, y de Dios reposa sobre vosotros. Cierto según ellos él es blasfemado, mas según vosotros es glorificado. Así que no sea ninguno de vosotros afligido como homicida, o ladrón, o malhechor, o explorador de lo ajeno. Pero si alguno es afligido como Cristiano, no se avergüence, antes glorifique a Dios en esta parte. Porque ya es tiempo que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿qué fin será el de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? Y si el justo es dificultosamente salvo, ¿adónde parecerá el infiel, y el pecador? Por lo que, aun los que son afligidos según la voluntad de Dios, encomiéndenle sus almas, haciendo bien, como a su fiel Creador.
Second Reading
I Corinthians 1
Pablo, llamado a ser apóstol de Jesu Cristo por la voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes, A la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos, con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesu Cristo, así de ellos como el nuestro: Gracia a vosotros, y paz de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesu Cristo. Doy gracias a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os es dada en Cristo Jesús; Que en todas las cosas sois enriquecidos en él, en toda palabra y en toda ciencia; Según que el testimonio de Cristo ha sido confirmado en vosotros: De tal manera que nada os falte en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesu Cristo; El cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis inculpables en el día de nuestro Señor Jesu Cristo. Fiel es Dios por el cual fuisteis llamados a la participación de su Hijo Jesu Cristo nuestro Señor. Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesu Cristo, que habléis todos una misma cosa; y que no haya entre vosotros disensiones; antes seáis perfectamente unidos en un mismo entendimiento, y en un mismo parecer. Porque me ha sido declarado de vosotros, hermanos míos, por los que son de la familia de Cloé, que hay entre vosotros contiendas. Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo cierto soy de Pablo; mas yo de Apólos; mas yo de Céfas; mas yo de Cristo. ¿Es dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿o habéis sido bautizados en el nombre de Pablo? Doy gracias a mi Dios, que a ninguno de vosotros he bautizado, mas que a Crispo y a Gayo; Para que ninguno diga que yo le bauticé en mi nombre. Y también bauticé la casa de Estéfanas; mas no sé si haya bautizado a algún otro. Porque no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio: no en sabiduría de palabra, porque no sea hecha vana la cruz de Cristo. Porque la predicación de la cruz a la verdad, insensatez es para los que se pierden; mas para los que se salvan, es a saber, para nosotros, poder de Dios es. Porque está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, y la inteligencia de los entendidos haré venir a la nada. ¿En dónde está el sabio? ¿En dónde el escriba? ¿En dónde el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría de este mundo? Porque por no haber el mundo conocido, en la sabiduría de Dios, a Dios por sabiduría, agradó a Dios salvar los creyentes por la insensatez de la predicación. Porque los Judíos piden señales, y los Griegos buscan sabiduría; Mas nosotros predicamos a Cristo crucificado, que es a los Judíos ciertamente tropezadero, y a los Griegos insensatez: Empero a los llamados, así Judíos como Griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios. Porque la insensatez de Dios es más sabia que los hombres; y lo flaco de Dios es más fuerte que los hombres. Porque mirád, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, no muchos poderosos, no muchos nobles: Antes las cosas fatuas del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios; y las cosas flacas del mundo escogió Dios para avergonzar a las que son fuertes; Y las cosas viles del mundo, y las menospreciadas escogió Dios; y hasta las que no son, para deshacer las que son: Para que ninguna carne se jacte en su presencia. De él empero sois vosotros en Cristo Jesús, el cual es hecho para nosotros de Dios sabiduría, y justicia, y santificación, y redención; Para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.
Second Reading
James 3:13-18
¿Quién es sabio, y entendido entre vosotros? muestre por buena conversación sus obras en mansedumbre de sabiduría. Empero si tenéis envidia amarga, y contención en vuestros corazones, no os glorieis, ni seáis mentirosos contra la verdad; Porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino que es terrena, animal, y demoniaca. Porque donde hay envidia y contención, allí hay tumulto, y toda obra perversa. Empero la sabiduría que es de lo alto, primeramente es pura, después pacífica, modesta, fácil de persuadir, llena de misericordia y de buenos frutos, no juzgadora, no fingida. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen paz.
Second Reading
Ephesians 6:10-17
¶ En fin, hermanos míos, sed fuertes en el Señor, y en el poder de su fortaleza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no solamente tenemos lucha con sangre y carne; sino con principados, con potestades, con los gobernadores de las tinieblas de este siglo, con malicias espirituales en lugares altos. Por tanto tomád toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y superado todo, estar en pie. Estád pues firmes, ceñidos los lomos de verdad; y vestidos de coraza de justicia; Y calzados los pies con la preparación del evangelio de paz: Sobre todo, tomando el escudo de la fe, con el cual podréis apagar todos los dardos encendidos del maligno. Y el yelmo de salud tomád, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios:
Gospel
Luke 6
Y aconteció que pasando él por entre los panes el segundo sábado después del primero, sus discípulos arrancaban espigas, y comían, estregándolas entre las manos. Y algunos de los Fariseos les dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito hacer en los sábados? Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Ni aun esto habéis leído, lo que hizo David cuando tuvo hambre, él, y los que con él estaban? ¿Cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, y comió, y dio también a los que estaban con él; los cuales no era lícito comer, sino a solos los sacerdotes? Y les decía: El Hijo del hombre es Señor aun del sábado. ¶ Y aconteció también en otro sábado, que él entró en la sinagoga y enseñó; y estaba allí un hombre que tenía la mano derecha seca. Y le acechaban los escribas y los Fariseos, si sanaría en sábado, por hallar de qué le acusasen. Mas él sabía los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y pónte en medio. Y él levantándose, se puso en pie. Entonces Jesús les dice: Preguntaros he una cosa: ¿Es lícito en sábados hacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida, o matar? Y mirándolos a todos en derredor, dice al hombre: Extiende tu mano; y él lo hizo así, y su mano fue restituida sana como la otra. Y ellos fueron llenos de rabia, y hablaban los unos a los otros qué harían a Jesús. ¶ Y aconteció en aquellos días, que fue a orar en un monte, y pasó la noche orando a Dios. Y como fue de día, llamó a sus discípulos; y escogió doce de ellos, los cuales también llamó Apóstoles: A Simón, al cual también llamó Pedro, y a Andrés su hermano, Santiago y Juan, Felipe y Bartolomé, Mateo y Tomás, y Santiago, hijo de Alfeo, y Simón, el que se llama Zelador, Júdas hermano de Santiago, y Júdas Iscariote, que también fue el traidor. ¶ Y descendió con ellos, y se paró en un lugar llano; y la compañía de sus discípulos, y una grande multitud de pueblo de toda Judea, y de Jerusalem, y de la costa de Tiro y de Sidón, que habían venido a oírle, y para ser sanados de sus enfermedades; Y otros que habían sido atormentados de espíritus inmundos; y eran sanos. Y toda la multitud procuraba de tocarle; porque salía de él virtud, y sanaba a todos. Y alzando él los ojos sobre sus discípulos, decía: Bienaventurados los pobres; porque vuestro es el reino de Dios. Bienaventurados los que ahora tenéis hambre; porque seréis hartos. Bienaventurados los que ahora lloráis; porque reiréis. Bienaventurados sois cuando los hombres os aborrecieren, y cuando os apartaren de sí, y os denostaren, y desecharen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del hombre. Gozáos en aquel día, y alegráos; porque, he aquí, vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres a los profetas. Mas ¡ay de vosotros ricos! porque tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que estáis hartos! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis. ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres dijeren bien de vosotros! porque así hacían sus padres a los falsos profetas. ¶ Mas a vosotros los que oís, digo: Amád a vuestros enemigos: hacéd bien a los que os aborrecen. Bendecíd a los que os maldicen; y orád por los que os calumnian. Y al que te hiriere en una mejilla, dále también la otra; y del que te quitare la capa, no le impidas llevar el sayo también. Y a cualquiera que te pidiere, da, y al que tomare lo que es tuyo, no se lo vuelvas a pedir. Y como queréis que os hagan los hombres, hacédles también vosotros así. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores aman a los que los aman. Y si hiciereis bien a los que os hacen bien, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores hacen lo mismo. Y si prestareis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto. Amád pues a vuestros enemigos; y hacéd bien, y emprestád, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno aun para con los ingratos y los malos. Sed pues misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. No juzguéis, y no seréis juzgados: no condenéis, y no seréis condenados: perdonád, y seréis perdonados: Dad, y se os dará: medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida que midiereis, os será vuelto a medir. Y les decía una parábola: ¿Puede el ciego guiar al ciego? ¿no caerán ambos en el hoyo? El discípulo no es sobre su maestro; mas cualquiera que fuere como su maestro, será perfecto. ¿Y por qué miras la arista que está en el ojo de tu hermano, y la viga que está en tu propio ojo no consideras? ¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, deja, echaré fuera la arista que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en tu ojo? Hipócrita, echa fuera primero de tu ojo la viga; y entonces mirarás de echar fuera la arista que está en el ojo de tu hermano. Porque no es buen árbol el que hace malos frutos; ni árbol malo el que hace buen fruto. Porque cada árbol por su fruto es conocido: que no cogen higos de las espinas, ni vendimian uvas de las zarzas. El buen hombre del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el mal hombre del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca. ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que digo? ¶ Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras, y las hace, yo os enseñaré a quien es semejante. Semejante es a un hombre que edificó una casa, que cavó y ahondó, y puso el fundamento sobre roca; y habiendo avenida, el río dio con ímpetu en aquella casa, mas no la pudo menear; porque estaba fundada sobre roca. Mas el que oye, y no hace, semejante es a un hombre que edificó su casa sobre tierra sin fundamento, en la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó; y fue grande la ruina de aquella casa.
Evening Prayer — Second Lesson
2 Corinthians 7
Así que, amados míos, pues que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda inmundicia de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. Admitídnos: a nadie hemos injuriado, a nadie hemos corrompido, a nadie hemos defraudado. No para condenaros lo digo; que ya he dicho antes, que estáis en nuestros corazones para morir, y para vivir con vosotros. Mucho atrevimiento tengo para con vosotros, mucha gloria tengo de vosotros: lleno estoy de consolación: sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones. Porque cuando vinimos a Macedonia, ningún reposo tuvo nuestra carne; antes en todo fuimos atribulados: de fuera había contiendas, de dentro temores. Mas Dios que consuela a los que están abatidos, nos consoló con la venida de Tito. Y no solo con su venida, mas también con la consolación con que él fue consolado de vosotros, haciéndonos saber vuestro deseo grande, vuestro lloro, vuestro zelo por mí, así que me regocijé tanto más. Porque aunque os contristé por la carta, no me arrepiento: aunque me arrepentí, porque veo que aquella carta, aunque por poco tiempo, os contristó. Ahora me huelgo: no porque hayáis sido contristados, mas porque hayáis sido contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, de manera que ninguna pérdida hayáis padecido por nosotros. Porque la pesadumbre que es según Dios, obra arrepentimiento para la salud, de la cual nadie se arrepiente; mas la pesadumbre del mundo obra la muerte. Porque he aquí esto mismo, que según Dios fuisteis contristados, ¡qué solicitud ha obrado en vosotros! y aun, ¡qué cuidado en purificaros! y aun, ¡qué indignación! y aun, ¡qué temor! y aun, ¡qué vehemente deseo! y aun, ¡qué zelo! y aun, ¡qué venganza! En todo os habéis mostrado limpios en este negocio. Así que aunque os escribí, no fue tan solo por causa del que hizo la injuria, ni por causa del que la padeció, sino también para que os fuese manifiesta nuestra solicitud que tenemos por vosotros delante de Dios. Por tanto tomamos consolación de vuestra consolación: empero mucho más nos gozamos por el gozo de Tito, porque fue recreado su espíritu por todos vosotros. Que si en algo me he gloriado con él de vosotros, no he sido avergonzado; antes como todo lo que habíamos dicho a vosotros era con verdad, así también nuestra gloria con Tito fue hallada ser verdad. Y su entrañable afecto es más abundante para con vosotros, cuando se acuerda de la obediencia de todos vosotros; y de como le recibisteis con temor y temblor. Así que me regocijo de que en todo tengo confianza de vosotros.
Gospel
Luke 18:15-30
¶ Y traían también a él niños para que les tocase, lo cual viéndolo sus discípulos, les reñían. Mas Jesús llamándolos, dijo: Dejád los niños venir a mí, y no los impidáis; porque de tales es el reino de Dios. De cierto os digo, que cualquiera que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en él. ¶ Y le preguntó un príncipe, diciendo: ¿Maestro bueno, qué haré para poseer la vida eterna? Y Jesús le dijo: ¿Por qué me dices, bueno? ninguno hay bueno, sino uno solo, Dios. Los mandamientos sabes: No matarás: No adulterarás: No hurtarás: No dirás falso testimonio: Honra a tu padre, y a tu madre. Y él dijo: Todas estas cosas he guardado desde mi juventud. Y Jesús oído esto, le dijo: Aun una cosa te falta: todo lo que tienes, véndelo, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. Entonces él, oídas estas cosas, se entristeció sobre manera, porque era muy rico. Y viendo Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán dificultosamente entrarán en el reino de Dios, los que tienen riquezas! Porque más fácil cosa es entrar un camello por un ojo de una aguja, que un rico entrar en el reino de Dios. Y los que lo oían, dijeron: ¿Y quién podrá ser salvo? Y él les dijo: Lo que es imposible acerca de los hombres, posible es acerca de Dios. Entonces Pedro dijo: He aquí, nosotros hemos dejado todas las cosas, y te hemos seguido. Y él les dijo: De cierto os digo, que nadie hay que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios, Que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna.
Gospel
Matthew 4:12-17
¶ Mas oyendo Jesús que Juan estaba preso, se volvió a Galilea; Y dejando a Nazaret, vino, y habitó en Capernaum, ciudad marítima, en los confines de Zabulón y de Neftalím; Para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta Isaías, que dijo: La tierra de Zabulón, y la tierra de Neftalím, camino de la mar, de la otra parte del Jordán, Galilea de los Gentiles, Pueblo asentado en tinieblas, vio gran luz, y a los asentados en región y sombra de muerte, luz les esclareció. Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos; que el reino de los cielos se ha acercado.
Gospel
Matthew 18
En aquel tiempo se llegaron los discípulos a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos? Y llamando Jesús a un niño, le puso en medio de ellos, Y dijo: De cierto os digo, que sino os convirtiereis, y os hiciereis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que cualquiera que se humillare, como este niño, éste es el mayor en el reino de los cielos. Y cualquiera que recibiere a un tal niño en mi nombre, a mí recibe. ¶ Y cualquiera que ofendiere a alguno de estos pequeños, que creen en mí, mejor le sería que le fuera colgada del cuello una piedra de molino de asno, y que fuese anegado en el profundo de la mar. ¡Ay del mundo por los escándalos! porque necesario es que vengan escándalos; mas ¡ay de aquel hombre, por el cual viene el escándalo! Por tanto, si tu mano o tu pie te fuere ocasión de caer, córtalos y échalos de ti: mejor te es entrar cojo o manco a la vida, que teniendo dos manos o dos pies ser echado al fuego eterno. Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácale, y échale de ti; que mejor te es entrar con un ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado al fuego del infierno. Mirád no tengáis en poco a alguno de estos pequeños; porque yo os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre, que está en los cielos. Porque el Hijo del hombre es venido para salvar lo que se había perdido. ¿Qué os parece? Si tuviese algún hombre cien ovejas, y se perdiese una de ellas, ¿no iría por los montes, dejadas las noventa y nueve, a buscar la que se había perdido? Y si aconteciese hallarla, de cierto os digo, que más se goza de aquella, que de las noventa y nueve que no se perdieron. Así no es la voluntad de vuestro Padre, que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños. ¶ Por tanto si tu hermano pecare contra ti, vé, y redargúyele entre ti y él solo: si te oyere, ganado has a tu hermano. Mas, si no te oyere, toma aun contigo uno o dos, para que en boca de dos o de tres testigos conste toda palabra. Y si no oyere a ellos, dílo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia ténle por un gentil, y un publicano. De cierto os digo, que todo lo que ligareis en la tierra, será ligado en el cielo; y todo lo que desatareis en la tierra, será desatado en el cielo. Dígoos además, que si dos de vosotros convinieren sobre la tierra, tocante a cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre, que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. ¶ Entonces Pedro llegándose a él, dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que pecare contra mí? ¿hasta siete? Jesús le dice: No te digo hasta siete, mas aun hasta setenta veces siete. Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un hombre rey, que quiso hacer cuentas con sus siervos. Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. Mas a éste, no pudiendo pagar, mandó su señor vender a él, y a su mujer, e hijos, con todo lo que tenía, y pagar. Entonces aquel siervo postrado le rogaba, diciendo: Señor, deten la ira para conmigo, y todo te lo pagaré. El señor de aquel siervo movido a misericordia, le soltó, y le perdonó la deuda. Y saliendo aquel siervo, halló a uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; y trabando de él, le ahogaba, diciendo: Paga lo que debes. Entonces su compañero, postrándose a sus pies, le rogaba, diciendo: Deten la ira para conmigo, y todo te lo pagaré. Mas él no quiso, sino fue, y le echó en la cárcel hasta que pagase la deuda. Y viendo sus compañeros lo que pasaba, se entristecieron mucho, y viniendo declararon a su señor todo lo que había pasado. Entonces llamándole su señor, le dice: Mal siervo, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste: ¿No te convenía también a ti tener misericordia de tu compañero, como también yo tuve misericordia de ti? Entonces su señor enojado le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. Así también hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonareis de vuestros corazones cada uno a su hermano sus ofensas.
A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)
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