Bosko

Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

Morning Prayer — First Lesson

Job 12

Y respondió Job, y dijo: Ciertamente que vosotros sois el pueblo, y con vosotros morirá la sabiduría. También tengo yo seso como vosotros: no soy yo menos que vosotros; ¿y quién habrá que no pueda decir otro tanto? El que invoca a Dios, y él le responde, es burlado de su amigo; y el justo y perfecto es escarnecido. La antorcha es tenida en poco en el pensamiento del próspero: la cual se aparejó contra las caídas de los pies. Las tiendas de los robadores están en paz; y los que provocan a Dios, y los que traen dioses en sus manos, viven seguros. Mas ciertamente pregunta ahora a las bestias, que ellas te enseñarán; y a las aves de los cielos, que ellas te mostrarán: O habla a la tierra, que ella te enseñará; y los peces de la mar te declararán. ¿Qué cosa de todas estas no entiende que la mano de Jehová la hizo, Y que en su mano está el alma de todo viviente, el espíritu de toda carne humana? Ciertamente el oído prueba las palabras, y el paladar gusta las viandas. En los viejos está la ciencia, y en longura de días la inteligencia. Con el está la sabiduría y la fortaleza, suyo es el consejo y la inteligencia. He aquí, el derribará, y no será edificado: encerrará al hombre, y no habrá quien le abra. He aquí, él detendrá las aguas, y se secarán: él las enviará, y destruirán la tierra. Con él está la fortaleza y la existencia: suyo es el que yerra, y el que hace errar. El hace andar a los consejeros desnudos, y hace enloquecer a los jueces. El suelta la atadura de los tiranos, y les ata la cinta en sus lomos. El lleva despojados a los príncipes, y él trastorna a los valientes. El quita la habla a los que dicen verdad, y el toma el consejo a los ancianos. El derrama menosprecio sobre los príncipes, y enflaquece la fuerza de los esforzados. El descubre las profundidades de las tinieblas, y saca a luz la sombra de muerte. El multiplica las gentes, y él las pierde: él esparce las gentes, y las torna a recoger. El quita el seso de las cabezas del pueblo de la tierra, y los hace que se pierdan vagueando sin camino: Que palpen las tinieblas, y no la luz: y los hace errar como borrachos.

Morning Prayer — Second Lesson

Mark 10

Y levantándose de allí, vino a los términos de Judea por la otra parte del Jordán; y volvió la multitud a juntarse a él; y volviólos a enseñar, como acostumbraba. Y llegándose los Fariseos, le preguntaron: ¿Es lícito al marido despedir a su mujer? tentándole. Mas él respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés? Y ellos dijeron: Moisés permitió escribir carta de divorcio, y despedirla. Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento. Que al principio de la creación, macho y hembra los hizo Dios. Por esto dejará el hombre a su padre y a la madre, y se juntará a su mujer. Y los que eran dos, serán hechos una carne: así que no son más dos, sino una carne. Pues lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre. Y en casa volvieron los discípulos a preguntarle de lo mismo. Y les dice: Cualquiera que despidiere a su mujer, y se casare con otra, comete adulterio contra ella. Y si la mujer despidiere a su marido, y se casare con otro, adultera. ¶ Y le presentaban niños para que les tocase; y los discípulos reñían a los que los presentaban. Y viéndolo Jesús, se enojó, y les dijo: Dejád los niños venir, y no se lo vedéis; porque de los tales es el reino de Dios. De cierto os digo, que el que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía. ¶ Y saliendo él para ir su camino, llegóse uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna? Y Jesús le dijo: ¿Por qué me dices bueno? Ninguno hay bueno, sino uno, Dios. Sabes los mandamientos: No adulteres: No mates: No hurtes: No digas falso testimonio: No defraudes: Honra a tu padre, y a tu madre. El entonces respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto he guardado desde mi mocedad. Entonces Jesús mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: vé, todo lo que tienes vende, y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, toma tu cruz, y sígueme. Mas él, entristecido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Entonces Jesús mirando al derredor, dice a sus discípulos: ¡Cuán dificilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Y los discípulos se espantaron de sus palabras: mas Jesús respondiendo, les volvió a decir: ¡Hijos, cuán difícil es entrar en el reino de Dios, los que confían en las riquezas! Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que el rico entrar en el reino de Dios. Y ellos se espantaban más y más, diciendo dentro de sí: ¿Y quién podrá salvarse? Entonces Jesús mirándolos, dice: Acerca de los hombres, es imposible; mas acerca de Dios, no; porque todas cosas son posibles acerca de Dios. ¶ Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí, nosotros hemos dejado todas las cosas, y te hemos seguido. Y respondiendo Jesús, dijo: De cierto os digo, que ninguno hay que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o heredades por causa de mí y del evangelio, Que no reciba cien tantos, ahora en este tiempo, casa, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y heredades, con persecuciones; y en el siglo venidero, vida eterna. Empero muchos primeros serán postreros, y postreros primeros. ¶ Y estaban en el camino subiendo a Jerusalem; y Jesús iba delante de ellos, y se espantaban, y le seguían con miedo: entonces volviendo a tomar a los doce aparte les comenzó a decir las cosas que le habían de acontecer: He aquí, subimos a Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado a los príncipes de los sacerdotes, y a los escribas, y le condenarán a muerte, y le entregarán a los Gentiles; Los cuales le escarnecerán, y le azotarán, y escupirán en él, y le matarán; mas al tercero día resucitará. ¶ Entonces Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, se llegaron a él, diciendo: Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos. Y él les dijo: ¿Qué queréis que os haga? Y ellos le dijeron: Dános que en tu gloria nos sentemos el uno a tu diestra, y el otro a tu siniestra. Entonces Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís: ¿Podéis beber la copa que yo bebo, y ser bautizados del bautismo de que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron: Podemos. Y Jesús les dijo: A la verdad la copa que yo bebo, beberéis; y del bautismo de que yo soy bautizado, seréis bautizados; Mas que os sentéis a mi diestra, y a mi siniestra, no es mío darlo, sino a los que está aparejado por mi Padre. Y como lo oyeron los diez, comenzaron a enojarse de Santiago y de Juan. Mas Jesús llamándolos, les dice: Sabéis que los que se ven ser príncipes en las naciones, se enseñorean de ellas; y los que entre ellas son grandes, tienen sobre ellas potestad. Mas no será así entre vosotros, antes cualquiera que quisiere hacerse grande entre vosotros, será vuestro servidor. Y cualquiera de vosotros que quisiere hacerse el primero, será siervo de todos. Porque el Hijo del hombre tampoco vino para ser servido, sino para servir, y dar su vida en rescate por muchos. ¶ Entonces vienen a Jericó; y saliendo él de Jericó con sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús el Nazareno, comenzó a dar voces, y decir: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí. Y muchos le reñían, para que callase; mas él daba mayores voces: Hijo de David, ten misericordia de mí. Entonces Jesús parándose, mandó llamarle; y llaman al ciego, diciéndole: Ten confianza: levántate, que te llama. El entonces echando a un lado su capa, se levantó, y vino a Jesús. Y respondiendo Jesús, le dice: ¿Qué quieres que te haga? El ciego le dice: Señor, que vea yo. Y Jesús le dijo: Vé: tu fe te ha sanado. Y luego vio, y seguía a Jesús en el camino.

Evening Prayer — First Lesson

Job 13

He aquí que todas estas cosas han visto mis ojos, y oído y entendido para sí mis oídos. Como vosotros lo sabéis, lo sé yo: no soy menos que vosotros. Mas yo hablaría con el Todopoderoso, y querría disputar con Dios. Que ciertamente vosotros sois componedores de mentira, todos vosotros sois médicos de nada. Ojalá callando callarais del todo, porque os fuera en lugar de sabiduría. Oíd pues ahora mi disputa, y estád atentos a los argumentos de mis labios. ¿Habéis de hablar iniquidad por Dios? ¿habéis de hablar por él engaño? ¿Habéis vosotros de hacerle honra? ¿habéis de pleitear vosotros por Dios? ¿Sería bueno que él os escudriñase? ¿Burlaros heis con él, como quien se burla con algún hombre? El arguyendo os argüirá duramente, si en lo secreto le hicieseis tal honra. Ciertamente su alteza os había de espantar, y su pavor había de caer sobre vosotros. Vuestras memorias serán comparadas a la ceniza, y vuestros cuerpos como cuerpos de lodo. ¶ Escuchádme, y hablaré yo, y véngame después lo que viniere. ¿Por qué quitaré yo mi carne con mis dientes, y pondré mi alma en mi palma? Aun cuando me matare, en él esperaré: empero mis caminos defenderé delante de él. Y él también me será salud, porque no entrará en su presencia el impío. Oíd con atención mi razón, y mi denunciación con vuestros oídos. He aquí ahora, que si yo me apercibiere a juicio, yo sé que seré justificado. ¿Quién es el que pleiteará conmigo? porque si ahora callase, me moriría. A lo menos dos cosas no hagas conmigo, y entonces no me esconderé de tu rostro. Aparta de mí tu mano, y no me asombre tu terror: Y llama, y yo responderé: o yo hablaré, y respóndeme tú: ¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo? Házme entender mi prevaricación y mi pecado. ¿Por qué escondes tu rostro, y me cuentas por tu enemigo? ¿A la hoja arrebatada del aire has de quebrantar? ¿y a una arista seca has de perseguir? ¿Por qué escribes contra mí amarguras, y me haces cargo de los pecados de mi mocedad; Y pones mis pies en el cepo, y guardas todos mis caminos, imprimiéndolo a las raíces de mis pies? Siendo el hombre como carcoma que se envejece: y como vestido que se come de polilla.

Evening Prayer — Second Lesson

2 Corinthians 7

Así que, amados míos, pues que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda inmundicia de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. Admitídnos: a nadie hemos injuriado, a nadie hemos corrompido, a nadie hemos defraudado. No para condenaros lo digo; que ya he dicho antes, que estáis en nuestros corazones para morir, y para vivir con vosotros. Mucho atrevimiento tengo para con vosotros, mucha gloria tengo de vosotros: lleno estoy de consolación: sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones. Porque cuando vinimos a Macedonia, ningún reposo tuvo nuestra carne; antes en todo fuimos atribulados: de fuera había contiendas, de dentro temores. Mas Dios que consuela a los que están abatidos, nos consoló con la venida de Tito. Y no solo con su venida, mas también con la consolación con que él fue consolado de vosotros, haciéndonos saber vuestro deseo grande, vuestro lloro, vuestro zelo por mí, así que me regocijé tanto más. Porque aunque os contristé por la carta, no me arrepiento: aunque me arrepentí, porque veo que aquella carta, aunque por poco tiempo, os contristó. Ahora me huelgo: no porque hayáis sido contristados, mas porque hayáis sido contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, de manera que ninguna pérdida hayáis padecido por nosotros. Porque la pesadumbre que es según Dios, obra arrepentimiento para la salud, de la cual nadie se arrepiente; mas la pesadumbre del mundo obra la muerte. Porque he aquí esto mismo, que según Dios fuisteis contristados, ¡qué solicitud ha obrado en vosotros! y aun, ¡qué cuidado en purificaros! y aun, ¡qué indignación! y aun, ¡qué temor! y aun, ¡qué vehemente deseo! y aun, ¡qué zelo! y aun, ¡qué venganza! En todo os habéis mostrado limpios en este negocio. Así que aunque os escribí, no fue tan solo por causa del que hizo la injuria, ni por causa del que la padeció, sino también para que os fuese manifiesta nuestra solicitud que tenemos por vosotros delante de Dios. Por tanto tomamos consolación de vuestra consolación: empero mucho más nos gozamos por el gozo de Tito, porque fue recreado su espíritu por todos vosotros. Que si en algo me he gloriado con él de vosotros, no he sido avergonzado; antes como todo lo que habíamos dicho a vosotros era con verdad, así también nuestra gloria con Tito fue hallada ser verdad. Y su entrañable afecto es más abundante para con vosotros, cuando se acuerda de la obediencia de todos vosotros; y de como le recibisteis con temor y temblor. Así que me regocijo de que en todo tengo confianza de vosotros.

Readings follow the 1662 Book of Common Prayer (public domain). Scripture text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

Today's readings, every morning

Bosko brings the daily readings for your tradition to your day — with a reflection, the full Bible in 30 translations, and the liturgical calendar, in 18 languages.