Bosko

Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

Morning Prayer — First Lesson

Job 10

Mi alma es cortada en mi vida: por tanto yo soltaré mi queja sobre mí, y hablaré con amargura de mi alma. Diré a Dios: No me condenes: házme entender por qué pleitéas conmigo. ¿Parécete bien que oprimas, y que deseches la obra de tus manos, y que favorezcas el consejo de los impíos? ¿Tienes tú ojos de carne? ¿ves tú como el hombre? ¿Tus días son como los días del hombre? ¿tus años son como los tiempos humanos, Que inquieras mi iniquidad, y busques mi pecado? Sobre saber tú que yo no soy impío: y que no hay quien de tu mano libre. Tus manos me formaron, y me hicieron todo al derredor: ¿y hásme de deshacer? Acuérdate ahora que como a lodo me hiciste: ¿y hásme de tornar en polvo? ¿No me fundiste como leche, y como un queso me cuajaste? Vestísteme de piel y carne, y cubrísteme de huesos y nervios. Vida y misericordia hiciste conmigo; y tu visitación guardó mi espíritu. Y estas cosas tienes guardadas en tu corazón: yo sé que esto está cerca de ti. Si yo pequé acecharme has tú, y no me limpiarás de mi iniquidad. Si fuere malo; ¡ay de mí! y si fuere justo, no levantaré mi cabeza, harto de deshonra, y de verme afligido. Y vas creciendo, cazándome como león: tornando, y haciendo en mí maravillas: Renovando tus llagas contra mi, y aumentando conmigo tu furor, remudándose sobre mí ejércitos. ¿Por qué me sacaste del vientre? Muriera yo, y no me vieran ojos. Fuera, como si nunca hubiera sido, llevado desde el vientre a la sepultura. ¿Mis días no son una poca cosa? cesa pues, y déjame, para que me esfuerce un poco, Antes que vaya, para no volver, a la tierra de tinieblas y de sombra de muerte: Tierra de oscuridad y tenebrosa sombra de muerte, donde no hay orden; y que resplandece como la misma oscuridad.

Morning Prayer — Second Lesson

Mark 9

Díjoles también: De cierto os digo, que hay algunos de los que están aquí que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto el reino de Dios que viene con poder. Y seis días después tomó Jesús a Pedro, y a Santiago, y a Juan, y los sacó aparte solos a un monte alto, y fue transfigurado delante de ellos. Y sus vestidos fueron vueltos resplandecientes, muy blancos como la nieve, cuales lavador no los puede blanquear en la tierra. Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús. Entonces respondiendo Pedro, dice a Jesús: Maestro, bien será que nos quedemos aquí, y hagamos tres cabañas: para ti una, y para Moisés otra, y para Elías otra; Porque no sabía lo que hablaba, que estaban fuera de sí. Y vino una nube que los asombró, y una voz de la nube que decía: Este es mi hijo amado, a él oíd. Y luego, como miraron, no vieron más a nadie consigo, sino a solo Jesús. Y descendiendo ellos del monte, les mandó que a nadie dijesen lo que habían visto, sino cuando el Hijo del hombre hubiese resucitado de los muertos. Y ellos retuvieron el caso en sí altercando que sería aquello: Resucitar de los muertos. Y le preguntaron, diciendo: ¿Qué es lo que los escribas dicen, que es menester que Elías venga antes? Y respondiendo él, les dijo: Elías a la verdad, cuando viniere antes, restituirá todas las cosas; y como está escrito del Hijo del hombre; que padezca mucho, y sea tenido en nada. Empero os digo que Elías ya vino, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de él. ¶ Y como vino a los discípulos, vio una grande multitud al derredor de ellos, y los escribas que disputaban con ellos. Y luego toda la multitud, viéndole, se espantó, y corriendo a él, le saludaron. Y preguntó a los escribas: ¿Qué disputáis con ellos? Y respondiendo uno de la multitud, dijo: Maestro, traje mi hijo a ti, que tiene un espíritu mudo, El cual donde quiera que le toma, le despedaza, y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando; y dije a tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron. Y respondiendo él, le dijo: ¡Oh generación infiel! ¿hasta cuándo estaré con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? Traédmele. Y se le trajeron; y como él le vio, luego el espíritu le comenzó a despedazar; y cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos. Y preguntó a su padre: ¿Cuánto tiempo ha que le aconteció esto? Y él dijo: Desde niño: Y muchas veces le echa en el fuego, y en aguas, para matarle; mas, si puedes algo, ayúdanos, teniendo misericordia de nosotros. Y Jesús le dijo: Si puedes creer esto, al que cree todo es posible. Y luego el padre del muchacho dijo, clamando con lágrimas: Creo, Señor: ayuda mi incredulidad. Y como Jesús vio que la multitud concurría, riñó al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él. Entonces el espíritu clamando, y despedazándole mucho, salió; y él quedó como muerto, de manera que muchos decían, que era muerto. Mas Jesús tomándole de la mano, le enhestó, y se levantó. Y como él se entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera? Y les dijo: Este género de demonios con nada puede salir, sino con oración y ayuno. ¶ Y salidos de allí, caminaron juntos por Galilea; y no quería que nadie lo supiese. Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; mas muerto él, resucitará al tercero día. Mas ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle. ¶ Y vino a Capernaum; y como vino a casa, les preguntó: ¿Qué disputabais entre vosotros en el camino? Mas ellos callaron; porque los unos con los otros habían disputado en el camino, quién de ellos había de ser el mayor. Entonces sentándose, llamó a los doce, y les dice: El que quisiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos. Y tomando a un niño, le puso en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dice: El que recibiere en mi nombre a uno de los tales niños, a mí recibe; y el que a mí recibe, no me recibe a mí, sino al que me envió. Y le respondió Juan, diciendo: Maestro, hemos visto a uno, que en tu nombre echaba fuera los demonios, el cual no nos sigue; y se lo vedamos, porque no nos sigue. Y Jesús le dijo: No se lo vedéis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre que luego pueda decir mal de mí. Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es. Porque cualquiera que os diere un jarro de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo, que no perderá su recompensa. Y cualquiera que ofendiere a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le sería que le fuera puesta al cuello una piedra de molino, y que fuese echado en la mar. Mas si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala: mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado: Donde su gusano no muere, y su fuego nunca se apaga. Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtale: mejor te es entrar en la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en el infierno, al fuego que no puede ser apagado. Donde su gusano no muere, y su fuego nunca se apaga. Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácale: mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al fuego del infierno: Donde su gusano no muere, y el fuego nunca se apaga. Porque todo hombre será salado con fuego, y todo sacrificio será salado con sal. Buena es la sal; mas si la sal perdiere su sabor, ¿con qué la sazonaréis? Tenéd en vosotros mismos sal; y tenéd paz los unos con los otros.

Evening Prayer — First Lesson

Job 11

Y respondió Sofar Naamatita, y dijo: ¿Las muchas palabras, no han de tener respuesta? ¿Y el hombre parlero será justificado? ¿Tus mentiras harán callar los hombres? ¿y harás escarnio, y no habrá quien te avergüence? Tú dices: Mi manera de vivir es pura, y yo soy limpio delante de tus ojos. Mas, ¡oh quién diera que Dios hablara, y abriera sus labios contigo! Y que te declarara los secretos de la sabiduría: porque dos tantos mereces según la ley; y sabe que Dios te ha olvidado por tu iniquidad. ¿Alcanzarás tú el rastro de Dios? ¿llegarás tú a la perfección del Todopoderoso? Es más alto que los cielos, ¿qué harás? es más profundo que el infierno, ¿cómo le conocerás? Su medida es más larga que la tierra, y más ancha que la mar. Si cortare, o encerrare, o juntare, ¿quién le responderá? Porque el conoce a los hombres vanos: y ve la iniquidad, ¿y no entenderá? ¶ El hombre vano se hará entendido, aunque nazca como el pollino del asno montés. Si tú preparares tu corazón, y extendieres a él tus manos: Si alguna iniquidad está en tu mano, y la echares de ti, y no consintieres que en tus habitaciones more maldad: Entonces levantarás tu rostro de mancha, y serás fuerte, y no temerás; Y olvidarás tu trabajo, y te acordarás de él, como de aguas que pasaron. Y en mitad de la siesta se levantará bonanza: resplandecerás, y serás como la mañana. Y confiarás, que habrá esperanza; y cabarás, y dormirás seguro. Y acostarte has, y no habrá quien te espante; y muchos te rogarán. Mas los ojos de los malos se consumirán, y no tendrán refugio; y su esperanza será dolor de alma.

Evening Prayer — Second Lesson

2 Corinthians 6

Por lo cual nosotros, como colaboradores juntamente con él, os exhortamos también que no hayáis recibido en vano la gracia de Dios; (Porque dice: En tiempo acepto te he oído, y en día de salud te he socorrido: he aquí, ahora el tiempo acepto, he aquí, ahora el día de la salud:) No dando a nadie motivo de ofensa, porque el ministerio no sea vituperado: Antes habiéndonos en todas cosas como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias, En azotes, en cárceles, en alborotos, en trabajos, en vigilias, en ayunos, En pureza, en ciencia, en longanimidad, en bondad, en el Espíritu Santo, en amor no fingido, En palabra de verdad, en potencia de Dios, en armas de justicia a diestro y a siniestro: Por honra y por deshonra: por infamia, y por buena fama: como engañadores, y sin embargo veraces: Como desconocidos, y sin embargo bien conocidos: como muriendo, y, he aquí, vivimos: como castigados, mas no muertos: Como dolorosos, mas siempre gozosos: como pobres, mas que enriquecen a muchos: como los que no tienen nada, y sin embargo lo poseen todo. ¶ Nuestra boca está abierta para vosotros, oh Corintios, nuestro corazón es ensanchado. No estáis estrechados en nosotros; mas estáis estrechados en vuestras propias entrañas: Pues por recompensa de lo mismo, (como a mis hijos hablo,) ensancháos también vosotros. No os juntéis desigualmente en yugo con los que no creen; porque ¿qué compañía tiene la justicia con la injusticia? ¿y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿o qué parte el que cree con el incrédulo? ¿Y qué avenencia el templo de Dios con ídolos? porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios ha dicho: Yo habitaré en ellos, y andaré en ellos; y yo seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo. Por lo cual salíd de en medio de ellos, y apartáos, dice el Señor; y no toquéis cosa inmunda, y yo os recibiré. Y seré a vosotros Padre, y vosotros me seréis a mis hijos e hijas: dice el Señor Todopoderoso.

Readings follow the 1662 Book of Common Prayer (public domain). Scripture text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

Today's readings, every morning

Bosko brings the daily readings for your tradition to your day — with a reflection, the full Bible in 30 translations, and the liturgical calendar, in 18 languages.