Today's Readings
The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.
First Reading
Isaiah 16:1-13
Enviád cordero al enseñoreador de la tierra, desde la Piedra del desierto al monte de la hija de Sión. Y será como ave espantada, que se huye de su nido, así serán las hijas de Moab a los vados de Arnón. Toma consejo, haz juicio: pon tu sombra en el mediodía como la noche: esconde los desterrados, no descubras al huido. Moren en ti mis desterrados, o! Moab: séles escondedero de la presencia del destruidor; porque el chupador fenecerá, el destruidor tendrá fin, el hollador será consumido de sobre la tierra. Y componerse ha trono en misericordia; y asentarse ha sobre él en firmeza en el tabernáculo de David quien juzgue, y busque el juicio, y apresure la justicia. Oído hemos la soberbia de Moab, soberbio mucho: su soberbia, y su arrogancia, y su altivez: mas sus mentiras no serán firmes. Por tanto aullará Moab, todo él aullará: gemiréis por los fundamentos de Kir-jareset, empero heridos. Porque las vides de Jesebón fueron taladas, y las vides de Sibma: señores de naciones hollaron sus generosos sarmientos que habían llegado hasta Jazer: habían cundido hasta el desierto: sus nobles plantas se extendieron, pasaron la mar. Por lo cual lamentaré con lloro a Jazer de la viña de Sibma: embriagarte he de mis lágrimas, o! Jesebón, y Eleale; porque sobre tus cosechas, y sobre tu segada caerá la canción. Quitado es el gozo y la alegría del campo fértil: en las viñas no cantarán, ni jubilarán: no pisará vino en los lagares el pisador: la canción hice cesar. Por tanto mis entrañas sonarán como arpa sobre Moab; y mis intestinos sobre Kir-jareset. Y acaecerá que cuando Moab pareciere que está cansado sobre los altos, entonces vendrá a su santuario a orar, y no podrá. Esta es la palabra que pronunció Jehová sobre Moab desde aquel tiempo.
First Reading
Micah 1
Palabra de Jehová que fue a Miquéas de Morasti en días de Joatán, Acaz, y Ezequías, reyes de Judá: lo que vio sobre Samaria, y Jerusalem. Oíd todos los pueblos: tierra, y todo lo que en ella hay, está atenta; y el Señor Jehová, el Señor desde su santo templo sea testigo contra vosotros. Porque he aquí que Jehová sale de su lugar, y descenderá, y hollará sobre las alturas de la tierra. Y debajo de él se derretirán los montes, y los valles se henderán, como la cera delante del fuego, y como las aguas que corren cuesta abajo. Todo esto por la rebelión de Jacob, y por los pecados de la casa de Israel. ¿Qué es la rebelión de Jacob? ¿No es Samaria? ¿Y cuales son los excelsos de Judá? ¿No es Jerusalem? Pondré pues a Samaria en majanos de heredad, en tierras de viñas; y derramaré sus piedras por el valle, y descubriré sus fundamentos. Y todas sus esculturas serán quebradas, y todos sus dones serán quemados en fuego; y asolaré todos sus ídolos; porque de dones de rameras se juntó, y a dones de rameras volverán. Por tanto lamentaré, y aullaré: andaré despojado, y desnudo; y haré llanto como de dragones, y lamentación como de los hijos del avestruz. Porque su llaga es dolorosa, que llegó hasta Judá: llegó hasta la puerta de mi pueblo, hasta Jerusalem. No lo digáis en Get, ni lloréis mucho: revuélcate en el polvo por Betafra. Pásate desnuda con vergüenza, o! moradora de Safir: la moradora de Saanán no salió al llanto de Bet-haesel: tomará de vosotros su tardanza. Porque la moradora de Marot tuvo dolor por el bien; porque el mal descendió de Jehová hasta la puerta de Jerusalem. Unce al carro dromedarios, o! moradora de Laquis, que fuiste principio de pecado a la hija de Sión; porque en ti se inventaron las rebeliones de Israel. Por tanto tú darás dones a Mareset en Get: las casas de Aczib serán en mentira a los reyes de Israel. Aun te traeré heredero, o! moradora de Maresa: la gloria de Israel vendrá hasta Odollam. Mésate, y trasquílate por los hijos de tus delicias: ensancha tu calva como águila; porque fueron trasportados de ti.
First Reading
Psalms 150:1-6
Alabád a Dios en su santuario: alabádle en el extendimiento de su fortaleza. Alabádle en sus valentías: alabádle conforme a la muchedumbre de su grandeza. Alabádle a son de bocina: alabádle con salterio y arpa. Alabádle con adufe y flauta: alabádle con cuerdas y órgano. Alabádle con címbalos resonantes: alabádle con címbalos de jubilación. Todo espíritu alabe a Jehová. Alelu-Jah.
Morning Prayer — First Lesson
Isaiah 54
Alégrate, o! estéril, la que no paría: levanta canción, y jubila, la que nunca estuvo de parto; porque más serán los hijos de la dejada, que los de la casada, dijo Jehová. Ensancha el sitio de tu cabaña, y las cortinas de tus tiendas sean extendidas, no seas escasa; alarga tus cuerdas, y fortifica tus estacas. Porque a la mano derecha, y a la mano izquierda has de crecer; y tu simiente heredará naciones, y habitarán las ciudades asoladas. No temas, que no serás avergonzada; y no te avergüences, que no serás afrentada: antes te olvidarás de la vergüenza de tu mocedad, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria. Porque tu marido será tu Hacedor, Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel, Dios de toda la tierra será llamado. Porque como a mujer dejada, y triste de espíritu te llamó Jehová; y como a mujer moza que es repudiada, dijo el Dios tuyo, Por un momento pequeño te dejé: mas con grandes misericordias te recogeré. Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento: mas con misericordia eterna habré misericordia de ti, dijo tu Redentor Jehová. Porque esto me será como las aguas de Noé: que juré que nunca más las aguas de Noé pasarían sobre la tierra: así también juré que no me enojaré más contra ti, ni te reñiré. Porque los montes se moverán, y los collados temblarán: mas mi misericordia no se apartará de ti, ni el concierto de mi paz vacilará, dijo Jehová, el que ha misericordia de ti. Pobrecica, fatigada con tempestad, sin consuelo, he aquí que yo acimentaré tus piedras sobre carbúnculo; y sobre zafiros te fundaré. Tus ventanas pondré de piedras preciosas, y tus puertas de piedras de carbúnculo, y todo tu término de piedras de codicia. Y todos tus hijos serán enseñados de Jehová, y multiplicará la paz de tus hijos. Con justicia serás adornada: estarás lejos de opresión, porque no la temerás; y de temor, porque no se acercará de ti. Si alguno conspirare contra ti, será sin mí: el que contra ti conspirare, delante de ti caerá. He aquí que yo crié al herrero que sopla las ascuas en el fuego, y que saca la herramienta para su obra; y yo crié al destruidor para destruir. Toda herramienta que fuere fabricada contra ti, no prosperará; y a toda lengua que se levantaré contra ti en juicio, condenarás. Esta es la heredad de los siervos de Jehová, y su justicia de por mí, dijo Jehová.
Epistle
Romans 10:10-18
Porque con el corazón se cree para alcanzar justicia; y con la boca se hace confesión para salud. Porque la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. Porque no hay diferencia entre el Judío y el Griego; porque uno mismo es el Señor de todos, rico para con todos los que le invocan. Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo pues invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de la paz, de los que traen la buena nueva de los bienes! Mas no todos obedecieron al evangelio; porque Isaías dice: Señor, ¿quién creyó nuestro dicho? Luego la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios. Mas digo yo: ¿Qué no han oído? Antes cierto por toda la tierra ha salido el sonido de ellos, y hasta los cabos de la redondez de la tierra las palabras de ellos.
First Reading
II Chronicles 16
En el año treinta y seis del reino de Asa subió Baasa rey de Israel contra Judá: y edificó a Rama, para no dejar salir ni entrar a alguno al rey Asa rey de Judá. Entonces sacó Asa la plata y el oro de los tesoros de la casa de Jehová y de la casa real, y envió a Ben-adad rey de Siria, que estaba en Damasco, diciendo: Alianza hay entre mí y ti, y entre mi padre y tu padre: he aquí, yo te he enviado plata y oro, para que vengas, y deshagas tu alianza, que tienes con Baasa rey de Israel, para que se retire de mí. Y consintió Ben-adad con el rey Asa, y envió los capitanes de los ejércitos que tenía, a las ciudades de Israel; e hirieron a Ahión, Dan, y Abel-maim, y las ciudades fuertes de Neftalí. Y oyéndolo Baasa, cesó de edificar a Rama, y dejó su obra. Entonces el rey Asa tomó a todo Judá, y llevaron de Rama la piedra y madera con que Baasa edificaba; y con ello edificó a Gabaa, y Maspa. En aquel tiempo vino Janani vidente a Asa rey de Judá, y díjole: Por cuanto has estribado sobre el rey de Siria, y no estribaste en Jehová tu Dios, por eso el ejército del rey de Siria ha escapado de tus manos. ¿Los Etiopes, y los Libios, no traían ejército en multitud con carros, y muy mucha gente de a caballo? mas, porque tú estribaste en Jehová, él los entregó en tus manos. Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para corroborar a los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto, porque de aquí adelante habrá guerra contra ti. Y Asa enojado contra el vidente, echóle en la casa de la cárcel, porque fue grandemente conmovido de esto. Y mató Asa en aquel tiempo algunos del pueblo. He aquí pues, los hechos de Asa, primeros y postreros, están escritos en el libro de los reyes de Judá y de Israel. ¶ Y el año treinta y nueve de su reino enfermó Asa de los pies para arriba, y en su enfermedad no buscó a Jehová, sino a los médicos. Y durmió Asa con sus padres, y murió el año cuarenta y uno de su reino, Y sepultáronle en sus sepulcros que él había hecho para sí, en la ciudad de David. Y pusiéronle en una litera, la cual hinchieron de aromas, y olores hechos de obra de perfumadores: e hiciéronle una quema muy grande.
Morning Prayer — Second Lesson
John 1:35-43
¶ El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos. Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios. Y oyéronle los dos discípulos hablar, y siguieron a Jesús. Y volviéndose Jesús, y viéndoles seguirle, díceles: ¿Qué buscáis? Y ellos le dijeron: Rabbi, (que interpretado, quiere decir, Maestro,) ¿dónde moras? Díceles: Veníd, y ved. Vinieron, y vieron donde moraba; y quedáronse con él aquel día; porque era como la hora décima. Era Andrés, el hermano de Simón Pedro, uno de los dos que habían oído hablar a Juan, y le habían seguido. Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías, que interpretado es, el Cristo. Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás: tú serás llamado Céfas, que quiere decir, Piedra. El día siguiente quiso Jesús ir a Galilea, y halla a Felipe; y le dice: Sígueme.
Responsorial Psalm
Psalm 85
Tomaste contentamiento en tu tierra, o! Jehová: volviste la cautividad de Jacob. Perdonaste la iniquidad de tu pueblo: cubriste todos los pecados de ellos. Selah. Quitaste toda tu saña: volvístete de la ira de tu furor. Tórnanos, o! Dios, salud nuestra: y haz cesar tu ira de nosotros. ¿Enojarte has para siempre contra nosotros? ¿Extenderás tu ira de generación en generación? ¿No volverás tú a darnos vida, y tu pueblo se alegrará en ti? Muéstranos, o! Jehová, tu misericordia: y dános tu salud. Escucharé lo que hablará el Dios Jehová: porque hablará paz a su pueblo, y a sus piadosos: para que no se conviertan a la locura. Ciertamente cercana está su salud a los que le temen; para que habite la gloria en nuestra tierra. La misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron. La verdad reverdecerá de la tierra: y la justicia mirará desde los cielos. Jehová dará también el bien: y nuestra tierra dará su fruto. La justicia irá delante de él: y pondrá sus pasos en camino.
Gospel
Matthew 4:18-22
¶ Y andando Jesús junto a la mar de Galilea vio a dos hermanos, Simón, que es llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en la mar; porque eran pescadores. Y díceles: Veníd en pos de mí, y haceros he pescadores de hombres. Ellos entonces, dejando luego las redes, le siguieron. Y pasando de allí, vio otros dos hermanos, Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en la nave con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó. Y ellos luego, dejando la nave, y a su padre, le siguieron.
Responsorial Psalm
Psalm 24
De Jehová es la tierra y su plenitud: el mundo, y los que en él habitan. Porque él la fundó sobre los mares: y sobre los ríos la afirmó. ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿y quién estará en el lugar de su santidad? El limpio de manos, y limpio de corazón: el que no tomó en vano mi alma, ni juró con engaño. Recibirá bendición de Jehová: y justicia del Dios de salud. Esta es la generación de los que le buscan: de los que buscan tu rostro, es a saber, Jacob. Selah. ¶ Alzád, o! puertas, vuestras cabezas, y alzáos vosotras puertas eternas, y entrará el Rey de gloria. ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte, valiente; Jehová el valiente en batalla. Alzád, o! puertas, vuestras cabezas, y alzáos vosotras puertas eternas, y entrará el Rey de gloria. ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, él es el Rey de gloria. Selah.
Responsorial Psalm
Psalm 34
Bendeciré a Jehová en todo tiempo; siempre será su alabanza en mi boca. En Jehová se alabará mi alma; oirán los mansos, y alegrarse han. Engrandecéd a Jehová, conmigo; y ensalcemos su nombre a una. Busqué a Jehová, y él me oyó; y de todos mis miedos me libró. Miraron a él, y fueron alumbrados; y sus rostros no se avergonzaron. Este pobre llamó, y Jehová le oyó, y de todas sus angustias le escapó. El ángel de Jehová asienta campo en derredor de los que le temen, y los defiende. Gustád, y ved que es bueno Jehová; dichoso el varón que confiará en él. Teméd a Jehová sus santos; porque no hay falta para los que le temen. Los leoncillos empobrecieron, y tuvieron hambre; y los que buscan a Jehová, no tendrán falta de ningún bien. Veníd, hijos, oídme; temor de Jehová os enseñaré. ¿Quién es el varón que desea vida, qué codicia días para ver bien? Guarda tu lengua de mal, y tus labios de hablar engaño. Apártate del mal, y haz el bien; inquiere la paz, y síguela. Los ojos de Jehová están sobre los justos; y sus oídos al clamor de ellos. La ira de Jehová contra los que mal hacen, para cortar de la tierra la memoria de ellos. Clamaron, y Jehová los oyó: y de todas sus angustias los escapó. Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón: y a los molidos de espíritu salvará. Muchos son los males del justo: y de todos ellos le escapará Jehová. Guardando todos sus huesos; uno de ellos no será quebrantado. Matará al malo la maldad; y los que aborrecen al justo serán asolados. Redime Jehová la vida de sus siervos; y no serán asolados todos los que en él confían.
Responsorial Psalm
Psalm 124
A no haber estado Jehová por nosotros, dígalo ahora Israel: A no haber estado Jehová por nosotros, cuando se levantaron contra nosotros los hombres; Vivos nos tragaran entonces: cuando se encendió su furor en nosotros: Entonces las aguas inundaran sobre nosotros: el arroyo pasara sobre nuestra alma. Entonces pasaran sobre nuestra alma las aguas soberbias. Bendito Jehová que no nos dio por presa a sus dientes. Nuestra alma, como ave, escapó del lazo de los cazadores: el lazo se quebró, y nosotros escapamos. Nuestro socorro fue en el nombre de Jehová, que hizo el cielo y la tierra.
Evening Prayer — First Lesson
Isaiah 65:1-17
Fui buscado de los que no preguntaban por mí, y fui hallado de los que no me buscaban. Dije a nación que no invocaba mi nombre: Heme aquí, heme aquí. Extendí mis manos todo el día a pueblo rebelde, que camina por camino no bueno, en pos de sus pensamientos: Pueblo que en mi cara me provoca siempre a ira, sacrificando en huertos, y haciendo perfume sobre ladrillos: Que se quedan a dormir en los sepulcros, y en los desiertos tienen la noche: que comen carne de puerco, y en sus ollas hay caldo de cosas inmundas: Que dicen: Estáte en tu lugar, no te llegues a mí, que soy más santo que tú. Estos son humo en mi furor, fuego que arde todo el día. He aquí, que escrito está delante de mí: No callaré, antes daré; y pagaré en su seno, Vuestras iniquidades, y las iniquidades de vuestros padres juntamente, dice Jehová, que hicieron perfume sobre los montes, y sobre los collados me afrentaron: por tanto yo les mediré su obra antigua en su seno. ¶ Jehová dijo así: Como si alguno hallase mosto en un racimo, y dijese: No lo eches a mal, que bendición hay en él; así haré yo por mis siervos, que no lo echaré a perder todo. Mas sacaré simiente de Jacob, y de Judá heredero de mis montes, y mis escogidos la poseerán por heredad, y mis siervos habitarán allí. Y será Sarón para habitación de ovejas, y el valle de Acor para majada de vacas a mi pueblo, que me buscó. Mas vosotros que dejáis a Jehová, que olvidáis el monte de mi santidad, que ponéis mesa a la fortuna, y cumplís el número de la derramadura; Yo también os contaré al cuchillo, y todos vosotros os arrodillaréis al degolladero; porque llamé, y no respondisteis; hablé, y no oísteis; e hicisteis lo malo delante de mis ojos, y escogisteis lo que a mí desagrada. ¶ Por tanto así dijo el Señor Jehová: He aquí que mis siervos comerán, y vosotros tendréis hambre: he aquí que mis siervos beberán, y vosotros tendréis sed: he aquí que mis siervos se alegrarán, y vosotros seréis avergonzados: He aquí que mis siervos jubilarán por la alegría del corazón, y vosotros clamaréis por el dolor del corazón; y por el quebrantamiento de espíritu aullaréis. Y dejaréis vuestro nombre por maldición a mis escogidos; y el Señor Jehová te matará, y a sus siervos llamará por otro nombre. El que se echare bendición en la tierra, en el Dios de verdad se bendecirá; y el que jurare en la tierra, por el Dios de verdad jurará; porque las angustias primeras serán olvidadas, y serán cubiertas de mis ojos. Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra: de lo primero no habrá memoria, ni más vendrán al pensamiento:
Second Reading
II Timothy 2
Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. Y lo que has oído de mí entre muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que serán idóneos para enseñar también a otros. Tú, pues, sufre trabajos como fiel soldado de Jesu Cristo. Ninguno que milita, se envuelve en los negocios de esta vida por agradar a aquel que le escogió por soldado. Y aun también el que pelea en la palestra, no es coronado si no hubiere peleado legítimamente. El labrador, para recibir los frutos, es menester que trabaje primero. Entiende lo que digo: déte, pues, el Señor entendimiento en todo. Acuérdate que Jesu Cristo, de la simiente de David, resucitó de los muertos, conforme a mi evangelio: Por el cual sufro trabajos, como malhechor, hasta verme entre prisiones; mas la palabra de Dios no está presa. Por tanto todo lo sufro por amor de los escogidos, para que ellos también consigan la salud que es en Cristo Jesús, con gloria eterna. ¶ Palabra fiel: Que si morimos con él, también viviremos con él: Si sufrimos, también reinaremos con él: si le negamos, él también nos negará: Si no creemos, él empero se queda fiel: no se puede negar a sí mismo. Recuérdales estas cosas, protestando delante del Señor, que no tengan contiendas en palabras, que para nada aprovechan, sino para trastornar a los oyentes. Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, obrero que no tiene de qué avergonzarse, que distribuye bien la palabra de verdad. Mas aléjate de los promovedores de disputas profanas y vanas, porque mucho aprovecharán en la impiedad. Y la palabra de ellos corroerá como gangrena; de los cuales es Himeneo, y Fileto, Que se han descaminado de la verdad, diciendo que la resurrección ha ya pasado, y trastornan la fe de algunos. ¶ Mas el fundamento de Dios está firme, el cual tiene este sello: Conoce el Señor los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que nombra el nombre de Cristo. Empero en una casa grande, no solamente hay vasos de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y asimismo unos para honra, y otros para deshonra. Así que el que se purificare de estas cosas, será vaso para honra santificado y útil para los usos del Señor, y aparejado para toda buena obra. También, huye de los deseos juveniles; mas sigue la justicia, la fe, la caridad, la paz, con los que invocan al Señor de limpio corazón. ¶ Empero las cuestiones insensatas e insulsas desecha, sabiendo que engendran contiendas. Y el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino manso para con todos, apto para enseñar, sufrido; Que con mansedumbre instruya a los que resisten; por si quizá Dios les dé que se arrepientan, y conozcan la verdad; Y que se despierten y se desenreden del lazo del diablo, los que son tomados vivos por él según su voluntad.
Second Reading
Galatians 3
¡Oh Gálatas sin seso! ¿quién os hechizó para no obedecer a la verdad; vosotros, delante de cuyos ojos Jesu Cristo fue ya claramente representado, crucificado entre vosotros? Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír de la fe? ¿Tan insensatos sois, que habiendo comenzado por el Espíritu, ahora os perfeccionais por la carne? ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si empero en vano. El, pues, que os suministra el Espíritu, y obra milagros entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír de la fe? Así como Abraham creyó a Dios, y le fue contado a justicia. Sabéd, pues, que los que son de la fe, los tales son hijos de Abraham. Y viendo antes la Escritura, que Dios por la fe había de justificar a los Gentiles, anunció antes el evangelio a Abraham, diciendo: Todas las naciones serán bendecidas en ti. Luego los que son de la fe, son benditos con el creyente Abraham. Porque todos los que son de las obras de la ley, debajo de maldición están; porque escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas que están escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Mas que por la ley ninguno se justifica delante de Dios, es manifiesto; porque: El justo por la fe vivirá. Y la ley no es de la fe; antes dice: El hombre que las hiciere, vivirá en ellas. Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición; (porque escrito está: Maldito todo aquel que es colgado en madero:) A fin de que la bendición de Abraham viniese sobre los Gentiles por Cristo Jesús; para que por la fe recibamos la promesa del Espíritu. Hermanos, (hablo como hombre,) aunque no sea sino concierto humano, sin embargo si fuere confirmado, nadie le abroga, ni le añade. Ahora bien, a Abraham, pues, fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como de muchos; sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. Por lo que esto digo: Que el concierto confirmado antes por Dios acerca de Cristo, la ley que fue dada cuatrocientos y treinta años después, no le puede abrogar, para invalidar la promesa. Porque si la herencia es por la ley, ya no será por la promesa: Dios empero por promesa le hizo la donación a Abraham. ¶ ¿De qué, pues, sirve la ley? Fue impuesta por causa de las transgresiones (hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa,) ordenada por ángeles, en mano de un mediador. Y un mediador no es de uno; mas Dios es uno. Luego ¿la ley es contra las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si se hubiese dado una ley que pudiera vivificar, la justicia verdaderamente habría sido por la ley. Mas encerró la Escritura todo debajo de pecado, para que la promesa, por la fe de Jesu Cristo, fuese dada a los creyentes. Empero antes que viniese la fe estábamos guardados debajo de la ley, encerrados para aquella fe, que había de ser revelada. De manera que la ley fue nuestro ayo para llevarnos a Cristo, para que fuésemos justificados por la fe. Mas venida la fe, ya no estamos debajo de la mano del ayo. Porque vosotros todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. No hay aquí Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay macho, ni hembra; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, entonces la simiente de Abraham sois, y herederos conforme a la promesa.
Second Reading
2 Peter 3:8-14
Mas, oh amados, no ignoréis una cosa, y es, que un día delante del Señor es como mil años, y mil años son como un día. El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; empero es paciente para con nosotros, no deseando que ninguno perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento. Mas el día del Señor vendrá como ladrón en la noche, en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra, y las obras que en ella haya, serán enteramente quemadas. Pues como sea así que todas estas cosas han de ser deshechas, ¿qué tales conviene que vosotros seáis en santo proceder y en piedades, Esperando, y apresurándoos para el advenimiento del día de Dios, en el cual los cielos siendo encendidos, serán deshechos, y los elementos siendo abrasados, se fundirán? Pero esperamos cielos nuevos, y tierra nueva, según sus promesas, en los cuales mora la justicia. Por lo cual, oh amados, estando en esperanza de estás cosas, procurád con diligencia que seáis de él hallados sin mácula, y sin reprensión en paz.
Second Reading
Romans 9:30-33
¶ ¿Qué diremos pues? Que los Gentiles que no seguían justicia han alcanzado la justicia: es a saber, la justicia que es por la fe; E Israel que seguía la ley de justicia, no ha alcanzado a la ley de la justicia. ¿Por qué? Porque no la buscaron por fe; mas como por las obras de la ley. Por lo cual tropezaron en la piedra de tropiezo; Como está escrito: He aquí, pongo en Sión piedra de tropiezo, y roca de caída; y todo aquel que creyere en él, no será avergonzado.
Gospel
Luke 2
Y aconteció en aquellos días, que salió un edicto de parte de Augusto César, para que toda la tierra fuese empadronada. Este empadronamiento primero fue hecho, siendo presidente de la Siria Cirenio, E iban todos para ser empadronados cada uno a su ciudad. Y subió José de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David; Para ser empadronado, con María su mujer desposada con él, la cual estaba preñada. Y aconteció, que estando ellos allí, los días en que ella había de parir se cumplieron. Y parió a su hijo primogénito, y le envolvió en pañales, y le acostó en el pesebre; porque no había lugar para ellos en el mesón. Y había pastores en la misma tierra, que velaban, y guardaban las velas de la noche sobre su ganado. Y, he aquí, el ángel del Señor vino sobre ellos; y la claridad de Dios los cercó de resplandor de todas partes, y tuvieron gran temor. Mas el ángel les dijo: No temáis, porque, he aquí, os doy nuevas de gran gozo, que será a todo el pueblo: Que os es nacido hoy Salvador, que es el Señor, el Cristo, en la ciudad de David. Y esto os será por señal: hallaréis al niño envuelto en pañales, echado en el pesebre. Y repentinamente apareció con el ángel multitud de ejércitos celestiales, que alababan a Dios, y decían: Gloria en las alturas a Dios, y en la tierra paz, y a los hombres buena voluntad. Y aconteció, que como los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores dijeron los unos a los otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos este negocio que ha hecho Dios, y nos ha mostrado. Y vinieron a priesa, y hallaron a María, y a José, y al niño acostado en el pesebre. Y viéndolo, hicieron notorio lo que les había sido dicho del niño. Y todos los que lo oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían. Mas María guardaba todas estas cosas confiriéndolas en su corazón. Y se volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como les había sido dicho. ¶ Y pasados los ocho días para circuncidar al niño, llamaron su nombre Jesús, el cual fue así llamado por el ángel antes que él fuese concebido en el vientre. ¶ Y como se cumplieron los días de la purificación de María conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalem para presentarle al Señor, (Como está escrito en la ley del Señor: Todo varón que abriere la matriz, será llamado santo al Señor;) Y para dar la ofrenda, conforme a lo que está dicho en la ley del Señor, un par de tórtolas, o dos palominos. Y, he aquí, había un hombre en Jerusalem llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo era sobre él. Y había recibido respuesta del Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Cristo del Señor. Y vino por el Espíritu al templo. Y como metieron al niño Jesús sus padres en el templo, para hacer por él conforme a la costumbre de la ley, Entonces él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, y dijo: Ahora despides, Señor, a tu siervo, conforme a tu palabra, en paz: Porque han visto mis ojos tu salud, La cual has aparejado en presencia de todos los pueblos: Luz para ser revelada a los Gentiles, y la gloria de tu pueblo Israel. Y José y su madre estaban maravillados de las cosas que se decían de él. Y los bendijo Simeón, y dijo a su madre María: He aquí, que este niño es puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel, y para blanco de contradicción; (Y a tu alma de ti misma traspasará espada,) para que de muchos corazones sean manifestados los pensamientos. Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, la cual era ya de grande edad, y había vivido con su marido siete años desde su virginidad. Y era viuda de hasta ochenta y cuatro años, que no se apartaba del templo, en ayunos y oraciones sirviendo a Dios de noche y de día. Y esta sobreviniendo en la misma hora, juntamente daba alabanzas al Señor, y hablaba de él a todos los que esperaban la redención en Jerusalem. Mas como cumplieron todas las cosas según la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. Y el niño crecía, y era confortado en espíritu, y henchíase de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él. E iban sus padres todos los años a Jerusalem en la fiesta de la pascua. ¶ Y como fue de doce años, ellos subieron a Jerusalem conforme a la costumbre de la fiesta. Y acabados los días, volviendo ellos, se quedó el niño Jesús en Jerusalem, sin saberlo José y su madre. Y pensando que estaba en la compañía, anduvieron camino de un día; y le buscaban entre los parientes, y entre los conocidos. Y como no le hallasen, volvieron a Jerusalem, buscándole. Y aconteció, que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores, oyéndoles, y preguntándoles. Y todos los que le oían, estaban fuera de sí por su entendimiento y respuestas. Y como le vieron, se espantaron; y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con dolor. Entonces él les dice: ¿Qué hay? ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios que son de mi Padre me conviene estar? Mas ellos no entendieron las palabras que les habló. ¶ Y descendió con ellos, y vino a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón. Y Jesús crecía en sabiduría, y en estatura, y en favor acerca de Dios y de los hombres.
Evening Prayer — Second Lesson
John 12:20-42
¶ Y había ciertos Griegos de los que habían subido a adorar en la fiesta. Estos, pues, se llegaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron, diciendo: Señor, querríamos ver a Jesús. Vino Felipe, y lo dijo a Andrés: Y otra vez Andrés, y Felipe, lo dicen a Jesús. Y Jesús les respondió, diciendo: La hora viene en que el Hijo del hombre ha de ser glorificado. De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo que cae en la tierra, no muriere, él solo queda; mas si muriere, mucho fruto lleva. El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará. Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará. Ahora es turbada mi alma; ¿y qué diré? Padre, sálvame de esta hora; mas por esto he venido a esta hora. Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo, diciendo: Ya lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez. El pueblo, pues, que estaba presente, y la había oído, decía que había sido un trueno: otros decían: Un ángel le ha hablado. Respondió Jesús, y dijo: No ha venido esta voz por mi causa, sino por causa de vosotros. Ahora es el juicio de este mundo: ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo. Y esto decía dando a entender de qué muerte había de morir. Respondióle la gente: Nosotros hemos oído de la ley, que el Cristo permanece para siempre: ¿cómo pues dices tú: El Hijo del hombre ha de ser levantado? ¿Quién es este Hijo del hombre? Entonces Jesús les dijo: Aun por un poco estará la luz entre vosotros: andád entre tanto que tenéis la luz, no sea que os alcancen las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe donde va. Entre tanto que tenéis luz, creéd en la luz, para que seáis hijos de luz. Estas cosas habló Jesús, y se fue, y se escondió de ellos. ¶ Empero aunque había hecho delante de ellos tantos milagros, no creían en él; Para que se cumpliese el dicho que dijo el profeta Isaías: ¿Señor, quién ha creído a nuestro dicho? ¿y el brazo del Señor, a quién ha sido revelado? Por esto no podían creer, porque otra vez dijo Isaías: Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; porque no vean de los ojos, ni entiendan de corazón, y se conviertan, y yo los sane. Estas cosas dijo Isaías, cuando vio su gloria, y habló de él. Con todo eso aun de los príncipes muchos creyeron en él; mas por causa de los Fariseos no le confesaban, por no ser echados de la sinagoga.
Gospel
John 21:15-19
¶ Pues como hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: ¿Simón, hijo de Jonás, me amas más que estos? Dícele: Sí, Señor: tú sabes que te amo. Dícele: Apacienta mis corderos. Vuélvele a decir la segunda vez: ¿Simón, hijo de Jonás, me amas? Respóndele: Sí, Señor: tú sabes que te amo. Dícele: Apacienta mis ovejas. Dícele la tercera vez: ¿Simón, hijo de Jonás, me amas? Entristecióse Pedro de que le dijese la tercera vez. ¿Me amas? Y le dice: Señor, tú sabes todas las cosas: tú sabes que te amo. Dícele Jesús: Apacienta mis ovejas. De cierto, de cierto te digo, que cuando eras más mozo, te ceñías, e ibas donde querías; mas cuando ya fueres viejo, extenderás tus manos, y ceñirte ha otro, y te llevará donde no querrías. Y esto dijo, dando a entender con que muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, dícele: Sígueme.
Gospel
Luke 21:5-11
¶ Y a unos que decían del templo, que estaba adornado de hermosas piedras y dones, dijo: De estas cosas que veis, días vendrán, en que no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada. Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ¿cuándo será esto? ¿Y qué señal habrá cuándo estas cosas hayan de comenzar a ser hechas? El entonces dijo: Mirád, no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y el tiempo está cerca: por tanto no vayáis en pos de ellos. Empero cuando oyereis de guerras y sediciones, no os espantéis; porque es menester que estas cosas acontezcan primero; mas no luego será el fin. Entonces les dijo: Se levantará nación contra nación, y reino contra reino; Y habrá grandes terremotos en cada lugar, y hambres, y pestilencias; y habrá prodigios, y grandes señales del cielo.
Gospel
John 6
Pasadas estas cosas, se fue Jesús a la otra parte de la mar de Galilea, que es la mar de Tiberias. Y seguíale grande multitud, porque veían sus milagros que hacía en los enfermos. Subió pues Jesús a un monte, y se sentó allí con sus discípulos. Y estaba cerca la pascua, la fiesta de los Judíos. Y como alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él una grande multitud, dice a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos? Mas esto decía tentándole; porque él sabía lo que había de hacer. Respondióle Felipe: Doscientos denarios de pan no les bastarán, para que cada uno de ellos tome un poco. Dícele uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro: Un muchacho está aquí que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; ¿mas qué es esto entre tantos? Entonces Jesús dijo: Hacéd recostar los hombres. Y había mucha yerba en aquel lugar; y recostáronse como en número de cinco mil varones. Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo hecho gracias, repartió a los discípulos, y los discípulos a los que estaban recostados; y asimismo de los peces cuanto querían. Y como fueron hartos, dijo a sus discípulos: Cogéd los pedazos que han quedado, porque no se pierda nada. Recogiéronlos pues, y llenaron doce esportones de pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron a los que habían comido. Aquellos hombres entonces, como vieron el milagro que Jesús había hecho, decían: Este verdaderamente es el profeta, que había de venir al mundo. ¶ Entendiendo entonces Jesús, que habían de venir para tomarle por fuerza, y hacerle rey, volvió a huirse a un monte él solo. Y como se hizo tarde, descendieron sus discípulos a la mar, Y entrando en una nave, iban atravesando el mar hacia Capernaum. Y era ya oscuro, y Jesús no había venido a ellos. Y la mar se comenzó a levantar con un gran viento, que soplaba. Y cuando hubieron navegado como veinte y cinco, o treinta estadios, ven a Jesús que andaba sobre la mar, y se acercaba a la nave; y tuvieron miedo. Mas él les dijo: Yo soy: no tengáis miedo. Entonces ellos le recibieron de buena gana en la nave, y luego la nave llegó a la tierra donde iban. ¶ El día siguiente la gente que estaba de la otra parte de la mar, como vio que no había allí otra navecilla sino una, en la cual se habían entrado sus discípulos, y que Jesús no había entrado con sus discípulos en la nave, sino que sus discípulos solos se habían ido; Y que otras navecillas habían arribado de Tiberias, junto al lugar donde habían comido el pan, después de haber el Señor hecho gracias; Como vio pues la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron ellos también en las navecillas, y vinieron a Capernaum buscando a Jesús. Y hallándole de la otra parte de la mar, dijéronle: ¿Rabbi, cuándo llegaste acá? Respondióles Jesús, y dijo: De cierto, de cierto os digo, que me buscáis, no porque habéis visto los milagros, mas porque comisteis del pan, y os hartasteis. Trabajád, no por la comida que perece, mas por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del hombre os dará; porque a éste selló el Padre, es a saber, Dios. Entonces le dijeron: ¿Qué haremos para que obremos las obras de Dios? Respondió Jesús, y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él envió. Dijéronle entonces: ¿Qué señal pues haces tú, para que veamos, y te creamos? ¿Qué obras tú? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan del cielo les dio a comer. Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo, que no os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo, y da vida al mundo. Entonces le dijeron: Señor, dános siempre este pan. Y Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida: el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. Mas ya os he dicho, que también me habéis visto, y no me creéis. Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera. Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad de aquel que me envió. Y esta es la voluntad del Padre que me envió: Que de todo lo que me dio, no pierda yo nada de ello, sino que lo resucite en el día postrero. Y esta es la voluntad de aquel que me envió: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. ¶ Murmuraban entonces de él los Judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendí del cielo. Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo pues dice éste: Yo he descendido del cielo? Y Jesús respondió, y les dijo: No murmuréis entre vosotros. Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados de Dios: así que todo aquel que oyó del Padre, y aprendió, viene a mí. No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que es de Dios, éste ha visto al Padre. De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna. Yo soy el pan de vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y han muerto. Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él comiere, no muera. Yo soy el pan vivo que ha descendido del cielo: si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. ¶ Entonces los Judíos altercaban entre sí, diciendo: ¿Cómo puede este hombre darnos su carne a comer? Jesús les dijo entonces: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne, y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne verdaderamente es comida, y mi sangre verdaderamente es bebida. El que come mi carne, y bebe mi sangre, en mí mora, y yo en él. Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, así también el que me come, él también vivirá por mí. Este es el pan que descendió del cielo: no como vuestros padres que comieron el maná, y son muertos: el que come de este pan, vivirá eternamente. ¶ Estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando en Capernaum. Entonces muchos de sus discípulos oyendo esto, dijeron: Dura es esta palabra, ¿quién la puede oír? Y sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os escandaliza? ¿Pues qué si viereis al Hijo del hombre subir donde estaba primero? El espíritu es el que da vida: la carne de nada aprovecha: las palabras que yo os hablo, espíritu son, y vida son. Mas hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús desde el principio sabía quiénes eran los que no habían de creer, y quien le había de entregar. Y decía: Por eso os he dicho: Que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado de mi Padre. Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban más con él. Dijo, pues, Jesús a los doce: ¿Queréis vosotros iros también? Respondióle entonces Simón Pedro: ¿Señor, a quién iremos? tú tienes las palabras de vida eterna. Y nosotros creemos y conocemos, que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios viviente. Jesús les respondió: ¿No os he yo escogido doce, y el uno de vosotros es diablo? Y hablaba de Júdas Iscariote, hijo de Simón; porque éste era el que le había de entregar, el cual era uno de los doce.
A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)
Today's readings, every morning
Bosko brings the daily readings for your tradition to your day — with a reflection, the full Bible in 30 translations, and the liturgical calendar, in 18 languages.
