Bosko

Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

First Reading

Isaiah 17:1-13

Carga de Damasco. He aquí que Damasco dejó de ser ciudad, y será montón de ruina. Las ciudades de Aroer desamparadas, en majadas se tornarán: dormirán allí, y no habrá quien los espante. Y cesará el socorro de Efraím, y el reino de Damasco; y lo que quedare de Siria, será como la gloria de los hijos de Israel, dice Jehová de los ejércitos. ¶ Y será que en aquel tiempo la gloria de Jacob se adelgazará, y la grosura de su carne se enflaquecerá. Y será como el segador que coge la mies, y con su brazo siega las espigas: será también como el que coge espigas en el valle de Refaim. Y quedarán en él rebuscos, como cuando sacuden el aceituno, que quedan allí dos o tres granos en la punta del ramo, cuatro o cinco en sus ramas fructíferas, dice Jehová Dios de Israel. En aquel día mirará el hombre a su Hacedor, y sus ojos contemplarán al Santo de Israel. Y no mirará a los altares que hicieron sus manos, ni mirará a lo que hicieron sus dedos, ni a los bosques, ni a las imágenes del sol. En aquel día las ciudades de su fortaleza serán como los frutos que quedan en los pimpollos, y en las ramas, como lo que dejaron ante la faz de los hijos de Israel; y será asolamiento. Porque te olvidaste del Dios de tu salud, y no te acordaste de la Roca de tu fortaleza. Por tanto plantarás plantas hermosas, y sembrarás sarmiento extraño. El día que las plantares, las harás crecer; y harás que tu simiente brote de mañana: mas en el día del coger huirá la cosecha, y será dolor desesperado. ¶ ¡Ay! multitud de muchos pueblos, que sonarán, como sonido de la mar; y murmullo de naciones hará alboroto, como murmullo de muchas aguas. Pueblos harán ruido a manera de ruido de grandes aguas: mas reprenderlo ha, y huirá lejos: será ahuyentado como el tamo de los montes delante del viento, y como el cardo delante del torbellino.

First Reading

Micah 2

¡Ay de los que piensan iniquidad, y de los que fabrican el mal en sus camas! y cuando viene la mañana lo ponen en obra, porque tienen en su mano el poder. Y codiciaron las heredades, y las robaron: y casas, y las tomaron: oprimieron al hombre y a su casa, al hombre y a su heredad. Por tanto así dijo Jehová: He aquí que yo pienso mal sobre esta familia, del cual no sacaréis vuestros cuellos, ni andaréis enhiestos, porque el tiempo será malo. En aquel tiempo se levantará sobre vosotros refrán, y se endechará endecha de lamentación, diciendo: Del todo fuimos destruidos: trocó la parte de mi pueblo: ¡cómo nos quitó nuestros campos! dio, los repartió a otros. Por tanto no tendrás quien eche cordel para suerte en la congregación de Jehová. No profeticéis, los que profetizáis, no les profeticen que los ha de comprender vergüenza. La que te dices, casa de Jacob: ¿Háse acortado el Espíritu de Jehová? ¿son estas sus obras? ¿Mis palabras no hacen bien al que camina derechamente? El que ayer era mi pueblo se ha levantado como enemigo tras la vestidura: quitasteis las capas atrevidamente a los que pasaban, como los que vuelven de la guerra. A las mujeres de mi pueblo echasteis fuera de las casas de sus deleites: a sus niños quitasteis mi perpetua alabanza. Levantáos, y andád: que no es esta la holganza; porque está contaminada, corrompióse, y de grande corrupción. Si hubiere alguno que ande con el viento, y mienta mentiras, diciendo: Yo te profetizaré, por vino, y por sidra: este tal será profeta a este pueblo. ¶ Juntando te juntaré todo, o! Jacob: recogiendo recogeré la resta de Israel: ponerle he junto como ovejas de Bosra, como rebaño en mitad de su majada: harán estruendo por la multitud de los hombres. Subirá rompedor delante de ellos: romperán, y pasarán la puerta, y saldrán por ella; y su rey pasará delante de ellos, Jehová por su cabeza.

First Reading

Isaiah 1:1-9

Visión de Isaías, hijo de Amós, la cual vio sobre Judá y Jerusalem, en días de Ozías, Joatam, Acaz, y Ezequías, reyes de Judá, Oíd, cielos, y escucha, tierra; porque habla Jehová. Crié hijos, y los levanté a grandes; y ellos se rebelaron contra mí. El buey conoció a su dueño, y el asno el pesebre de su señor: Israel no conoció, mi pueblo no entendió. ¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos corrompedores! Dejaron a Jehová, provocaron a ira al santo de Israel, tornáronse atrás. ¿Para qué seréis castigados aun? todavía os rebelaréis. Toda cabeza enferma, y todo corazón doliente. Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa entera: herida, hinchazón, y llaga podrida: no son curadas, ni vendadas, ni ablandadas, con aceite. Vuestra tierra destruida, vuestras ciudades puestas a fuego, vuestra tierra delante de vosotros comida de extranjeros, y asolada como en asolamiento de extraños. Y quedará la hija de Sión como choza en viña, y como cabaña en melonar, como ciudad asolada. Si Jehová de los ejércitos no hubiera hecho que nos quedasen sobras muy pocas, como Sodoma fuéramos, y semejantes a Gomorra.

Morning Prayer — First Lesson

Isaiah 14

Porque Jehová tendrá piedad de Jacob, y todavía escogerá a Israel; y hacerles ha que descansen sobre su tierra; y juntarse han a ellos extranjeros, y allegarse han a la familia de Jacob. Y tomarlos han pueblos, y traerlos han a su lugar; y la casa de Israel los poseerá por siervos y criadas en la tierra de Jehová; y cautivarán a los que los cautivaron, y señorearán a los que los oprimieron. ¶ Y será que en el día que Jehová te diere reposo de tu trabajo, y de tu temor, y de la dura servidumbre en que te hicieron servir, Entonces levantarás esta parábola sobre el rey de Babilonia, y dirás: ¿Cómo cesó el exactor, reposó la codiciosa del oro? Quebrantó Jehová el bastón de los impíos, el cetro de los señores. Que con ira hería los pueblos de llaga perpetua; que con furor se enseñoreaba de las naciones: al perseguido no defendió. Descansó, sosegó toda la tierra, cantaron alabanza. Aun las hayas se holgaron de ti, los cedros del Líbano, diciendo: Desde que tú moriste, no ha subido cortador contra nosotros. El infierno abajo se espantó de ti: despertóte muertos que en tu venida saliesen a recebirte: todos los príncipes de la tierra hizo levantar de sus tronos, a todos los reyes de las naciones. Todos ellos darán voces, y te dirán: ¿Tú también enfermaste como nosotros? ¿fuiste como nosotros? Descendió al sepulcro tu soberbia, y el sonido de tus vihuelas: gusanos serán tu cama, y gusanos te cubrirán. ¡Cómo caíste del cielo, o! Lucero, hijo de la mañana! ¡cortado fuiste por tierra, el que debilitabas las naciones! Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo: en lo alto junto a las estrellas de Dios ensalzaré mi trono; y en el monte del testimonio me asentaré, en los lados del aquilón. Sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. Mas tú derribado eres en el sepulcro, a los lados de la huesa. Inclinarse han hacia ti los que te vieren, y considerarte han, diciendo: ¿Es este aquel varón, que hacía temblar la tierra, que trastornaba los reinos, Que puso el mundo como un desierto, que asoló sus ciudades, que a sus presos nunca abrió la cárcel? Todos los reyes de las naciones, todos ellos yacen con honra cada uno en su casa. Mas tú echado eres de tu sepulcro, como tronco abominable: como vestido de muertos a estocadas de espada, que descendieron a los fundamentos de la sepultura: como cuerpo muerto hollado. No serás contado con ellos en la sepultura; porque tu destruiste tu tierra, mataste tu pueblo. No será para siempre la simiente de los malignos. Aparejád sus hijos para el matadero por la maldad de sus padres; no se levanten, y posean la tierra, e hinchan la haz del mundo de ciudades. ¶ Porque yo me levantaré sobre ellos, dice Jehová de los ejércitos, y raeré de Babilonia el nombre, y los residuos, hijo y nieto, dice Jehová. Y ponerla he en posesión de erizos, y en lagunas de aguas; y barrerla he con escoba de destrucción, dice Jehová de los ejércitos. Jehová de los ejércitos juró, diciendo: Si no se hiciere de la manera que lo he pensado; y si no será confirmado, como lo he determinado. Que quebrantaré al Asur en mi tierra, y en mis montes le hollaré; y su yugo será apartado de ellos, y su carga será quitada de su hombro. Este es aquel consejo, que está acordado sobre toda la tierra; y esta es aquella mano extendida sobre todas las naciones. Porque Jehová de los ejércitos lo ha determinado, ¿y quién lo invalidará? Y aquella su mano extendida, ¿quién la hará tornar? ¶ En el año que murió el rey Acaz fue esta carga: No te alegres tú, toda Filistea, por haberse quebrado la vara del que te hería; porque de la raíz de la culebra saldrá basilisco, y su fruto ceraste volador. Y los primogénitos de los pobres serán apacentados, y los menesterosos se acostarán seguramente; y haré morir de hambre tu raíz, y tus residuos matará él. Aulla, o! puerta, clama, o! ciudad, desleida, Filistea, toda tú; porque humo vendrá del aquilón: no quedará uno solo en sus congregaciones. ¿Y qué se responderá a los mensajeros de la gentilidad? Que Jehová fundó a Sión, y que en ella tendrán confianza los afligidos de su pueblo.

Epistle

Romans 13:11-14

Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora nos esta más cerca nuestra salvación, que cuando creíamos. La noche ya pasa, y el día va llegando: desechemos pues las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de luz. Andemos honestamente, como de día: no en glotonerías y borracheras, no en lechos y disoluciones, no en pendencias y envidia: Mas vestíos del Señor Jesu Cristo; y no penséis en la carne para cumplir sus deseos.

First Reading

Isaiah 1

Visión de Isaías, hijo de Amós, la cual vio sobre Judá y Jerusalem, en días de Ozías, Joatam, Acaz, y Ezequías, reyes de Judá, Oíd, cielos, y escucha, tierra; porque habla Jehová. Crié hijos, y los levanté a grandes; y ellos se rebelaron contra mí. El buey conoció a su dueño, y el asno el pesebre de su señor: Israel no conoció, mi pueblo no entendió. ¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos corrompedores! Dejaron a Jehová, provocaron a ira al santo de Israel, tornáronse atrás. ¿Para qué seréis castigados aun? todavía os rebelaréis. Toda cabeza enferma, y todo corazón doliente. Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa entera: herida, hinchazón, y llaga podrida: no son curadas, ni vendadas, ni ablandadas, con aceite. Vuestra tierra destruida, vuestras ciudades puestas a fuego, vuestra tierra delante de vosotros comida de extranjeros, y asolada como en asolamiento de extraños. Y quedará la hija de Sión como choza en viña, y como cabaña en melonar, como ciudad asolada. Si Jehová de los ejércitos no hubiera hecho que nos quedasen sobras muy pocas, como Sodoma fuéramos, y semejantes a Gomorra. ¶ Príncipes de Sodoma, oíd la palabra de Jehová: escuchád la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra. ¿Para qué a mí la multitud de vuestros sacrificios? dice Jehová. Harto estoy de holocaustos de carneros, y de sebo de animales gruesos: no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos de cabrío. ¿Quién demandó esto de vuestras manos, cuando vinieseis a ver mi rostro, a hollar mis patios? No me traigáis más presente vano: el perfume me es abominación. Luna nueva, y sábado, convocar convocación, no podré sufrir: iniquidad y solemnidad. Vuestras lunas nuevas, y vuestras solemnidades tiene aborrecidas mi alma: hánme sido carga: cansado estoy de llevarlas. Cuando extendiereis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; también cuando multiplicareis la oración, yo no oiré: llenas están de sangre vuestras manos. ¶ Lavád, limpiaos, quitád la iniquidad de vuestras obras de la presencia de mis ojos: dejád de hacer lo malo: Aprendéd a bien hacer, buscád juicio, restituíd al agraviado, oíd a derecho al huérfano, amparád la viuda. Veníd pues, dirá Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos: si fueren rojos como el carmesí, serán tornados como la lana. Si quisiereis, y oyereis, comeréis el bien de la tierra. Si no quisiereis, y fuereis rebeldes, seréis consumidos a cuchillo; porque la boca de Jehová lo ha dicho. ¶ ¡Cómo te has tornado ramera, o ciudad fiel! Llena estuvo de juicio, y equidad habitó en ella: mas ahora, homicidas. Tu plata se ha tornado escorias; y tu vino es mezclado con agua. Tus príncipes prevaricadores, y compañeros de ladrones: todos aman los presentes, y siguen los salarios: no oyen a juicio al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda. Por tanto dice el Señor Jehová de los ejércitos, Fuerte de Israel: Ea, tomaré satisfacción de mis enemigos, vengarme he de mis adversarios. Y volveré mi mano sobre ti, y limpiaré hasta lo más puro tus escorias, y quitaré todo tu estaño. Y restituiré tus jueces como al principio, y tus consejeros como de primero: entonces te llamarán, ciudad de justicia, ciudad fiel. Sión con juicio será rescatada, y los que a ella volvieren, con justicia. Mas los rebeldes y pecadores a una serán quebrantados; y los que dejaron a Jehová serán consumidos. Entonces los olmos que amasteis os avergonzarán; y los bosques que escogisteis os afrentarán. Porque seréis como el olmo que se le cae la hoja, y como huerto que le faltaron las aguas. Y el fuerte será como estopa, y el que lo hizo, como centella; y ambos serán encendidos juntamente, y no habrá quien apague.

Morning Prayer — Second Lesson

Acts 2

Y cuando hubo venido cumplidamente el día de Pentecostés, estaban todos unánimes en un mismo lugar. Y de repente vino un estruendo del cielo como de un viento vehemente que venía con ímpetu, el cual hinchió toda la casa donde estaban sentados. Y les aparecieron lenguas repartidas como de fuego, y se asentó sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen. (Moraban entonces en Jerusalem Judíos, varones religiosos de todas las naciones que están debajo del cielo.) Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar su propia lengua. Y estaban todos atónitos y maravillados, diciendo los unos a los otros: He aquí, ¿no son Galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, los oímos nosotros hablar cada uno en su lengua en que somos nacidos? Partos, y Medos, y Elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, y en Capadocia, en el Ponto, y en Asia, En Frigia, y en Pamfilia, en Egipto, y en las partes de Libia que están de la otra parte de Cirene, y extranjeros de Roma, Judíos, y prosélitos, Cretenses, y Árabes: los oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. Y estaban todos atónitos y en duda, diciendo los unos a los otros: ¿Qué quiere ser esto? Mas otros burlándose, decían: Estos están llenos de mosto. ¶ Entonces Pedro poniéndose en pie con los once, alzó su voz, y les habló, diciendo: Varones de Judea, y todos los que habitáis en Jerusalem, esto os sea notorio, y prestád oídos a mis palabras; Porque estos no están borrachos, como vosotros pensáis, siendo solamente la hora de tercia del día. Mas esto es lo que fue dicho por el profeta Joel: Y será en los postreros días, (dice Dios,) que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne; y vuestros hijos, y vuestras hijas profetizarán, y vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros viejos soñarán sueños. Y de cierto sobre mis siervos, y sobre mis criadas en aquellos días derramaré de mi Espíritu; y profetizarán. Y daré prodigios arriba en el cielo, y señales abajo en la tierra, sangre, y fuego, y vapor de humo. El sol se volverá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor grande e ilustre. Y acontecerá, que todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. Varones Israelitas, oíd estas palabras: Jesús el Nazareno, varón aprobado de Dios entre vosotros en maravillas, y prodigios, y señales que Dios hizo por él en medio de vosotros, como también vosotros sabéis: A éste, entregado por determinado consejo y providencia de Dios, tomándole vosotros, le matasteis por manos inicuas, crucificándole. Al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte; por cuanto era imposible ser detenido de ella. Porque David dice de él: Yo veía al Señor siempre delante de mí; porque le tengo a mi diestra, no seré movido: Por lo cual mi corazón se alegró, y mi lengua se regocijó, y aun mi carne descansará en esperanza: Que no dejarás mi alma en el infierno, ni permitirás que tu Santo vea corrupción. Me hiciste conocer los caminos de la vida: henchirme has de gozo con tu presencia. Varones y hermanos, se os puede libremente decir del patriarca David, que murió, y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. Así que siendo profeta, y sabiendo que con juramento le había Dios jurado, que del fruto de sus lomos en cuanto a la carne, le levantaría el Cristo, que se asentase sobre su trono: Viendo esto antes, habló de la resurrección del Cristo, que su alma no haya sido dejada en el infierno, ni su carne haya visto corrupción. A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Así que ensalzado por la diestra de Dios, y recibiendo del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros ahora veis y oís. Porque David no ha subido a los cielos; empero él dice: Dijo el Señor a mi Señor, asiéntate a mi diestra, Hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies. Sepa pues certísimamente toda la casa de Israel, que a éste ha hecho Dios Señor y Cristo, a este Jesús que vosotros crucificasteis. ¶ Y oídas estas cosas, fueron compungidos de corazón, y dijeron a Pedro, y a los otros apóstoles: Varones y hermanos, ¿qué haremos? Entonces Pedro les dijo: Arrepentíos, y sed bautizados cada uno de vosotros en el nombre de Jesu Cristo para remisión de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque a vosotros es hecha la promesa, y a vuestros hijos, y a todos los que están lejos: a cualesquiera que el Señor nuestro Dios llamare. Y con otras muchas palabras testificaba, y los exhortaba, diciendo: Salváos de esta perversa generación. Entonces los que recibieron con gusto su palabra fueron bautizados; y fueron añadidas a la iglesia aquel día como tres mil almas. ¶ Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, y en la comunión, y en el rompimiento del pan, y en las oraciones. Y toda alma tenía temor; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Y todos los que creían estaban juntos; y tenían todas las cosas comunes. Y vendían las posesiones y las haciendas, y las repartían a todos, como cada uno había menester. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y rompiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y con sencillez de corazón, Alabando a Dios, y teniendo favor cerca de todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

Responsorial Psalm

Psalm 86

Inclina, o! Jehová, tu oído, y óyeme: porque soy afligido y menesteroso. Guarda mi alma, porque soy piadoso; salva a tu siervo, tú, o! Dios mío, que en ti confía. Ten misericordia de mí, o! Jehová: porque a ti clamo todo el día. Alegra el alma de tu siervo: porque a ti, o! Señor, levanto mi alma. Porque tú Señor eres bueno, y perdonador: y grande en misericordia a todos los que te invocan. Escucha, o! Jehová, mi oración, y está atento a la voz de mis ruegos. En el día de mi angustia te llamaré: porque me respondes. O! Señor, no hay como tú entre los dioses: ni como tus obras. Todas las gentes que hiciste, vendrán, y se humillarán delante de ti, Señor: y glorificarán tu nombre. Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas: tú solo eres Dios. Enséñame, o! Jehová, tu camino: ande yo en tu verdad: aúna mi corazón, para que tema tu nombre. Alabarte he, o! Jehová, Dios mío, con todo mi corazón: y glorificaré tu nombre para siempre. Porque tu misericordia es grande sobre mí: y escapaste mi alma del hoyo profundo. O! Dios, soberbios se levantaron contra mí: y conspiración de fuertes buscaron a mi alma; y no te pusieron delante de sí. Mas tú Señor, Dios misericordioso, y clemente, luengo de iras, y grande en misericordia y verdad; Mira en mí, y ten misericordia de mí: da tu fortaleza a tu siervo, y guarda al hijo de tu sierva. Haz conmigo señal para bien, y veánla los que me aborrecen, y sean avergonzados: porque tú, Jehová, me ayudaste y me consolaste.

Gospel

Luke 21:25-33

Entonces habrá señales en el sol, y en la luna, y en las estrellas; y en la tierra apretura de naciones, con perplejidad; bramando la mar y las ondas; Secándose los hombres a causa del temor, y esperando las cosas que sobrevendrán a la redondez de la tierra; porque las virtudes de los cielos serán conmovidas. Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en una nube con poder y grande gloria. Y cuando estas cosas comenzaren a hacerse, mirád, y levantád vuestras cabezas; porque vuestra redención está cerca. Y les dijo también una parábola: Mirád la higuera, y todos los árboles: Cuando ya brotan, viéndolos, de vosotros mismos entendéis que el verano está ya cerca: Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, entendéd que está cerca el reino de Dios. De cierto os digo, que no pasará esta generación, hasta que todo sea hecho. El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán.

Responsorial Psalm

Psalm 25

A ti, o! Jehová, levantaré mi alma. Dios mío, en ti confié: no sea yo avergonzado, no se alegren de mí mis enemigos. Ciertamente todos los que te esperan, no serán avergonzados: serán avergonzados los que se rebelan sin causa. Tus caminos, o! Jehová, házme saber: enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame: porque tú eres el Dios de mi salud: a ti he esperado todo el día. Acuérdate de tus miseraciones, o! Jehová: y de tus misericordias, que son perpetuas. De los pecados de mi mocedad, y de mis rebeliones no te acuerdes: conforme a tu misericordia acuérdate de mí, tú, por tu bondad, o! Jehová. Bueno y recto es Jehová: por tanto él enseñará a los pecadores el camino. Encaminará a los humildes por el juicio; y enseñará a los mansos su carrera. Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, a los que guardan su concierto, y sus testimonios. Por tu nombre, o! Jehová, perdonarás también mi pecado; porque es grande. ¿Quién es el varón que teme a Jehová? Enseñarle ha el camino que ha de escoger. Su alma reposará en el bien: y su simiente herederá la tierra. El secreto de Jehová, a los que le temen: y su concierto, para hacerles saber. Mis ojos, siempre a Jehová; porque él sacará de la red mis pies. Mírame, y ten misericordia de mí: porque yo soy solo, y pobre. Las angustias de mi corazón se ensancharon: sácame de mis congojas. Mira mi aflicción, y mi trabajo: y perdona todos mis pecados. Mira mis enemigos, que se han multiplicado: y de odio injusto me han aborrecido. Guarda mi alma, y líbrame: no sea yo avergonzado, porque en ti confié. Integridad y rectitud me guardarán: porque a ti he esperado. Redime, o! Dios, a Israel de todas sus angustias.

Responsorial Psalm

Psalm 35

Pleitea, o! Jehová, con mis pleiteantes; pelea con mis peleadores. Echa mano al escudo y al pavés, y levántate en mi socorro. Y saca la lanza, y cierra contra mis perseguidores; di a mi alma: Yo soy tu salud. Y avergüéncense, y confúndanse los que buscan mi alma; vuelvan atrás, y sean avergonzados los que piensan mi mal. Sean como el tamo delante del viento: y el ángel de Jehová el que rempuje. Sea su camino oscuridad y resbaladeros: y el ángel de Jehová el que los persiga. Porque sin causa escondieron para mí el hoyo de su red: sin causa hicieron hoyo a mi alma. Véngale el quebrantamiento que no sepa: y su red que escondió, le prenda: con quebrantamiento caiga en ella. Y regocíjese mi alma en Jehová: y alégrese en su salud. Todos mis huesos dirán, Jehová, ¿quién como tú? Que escapas al afligido del más fuerte que él: y al pobre y menesteroso del que le roba. ¶ Levantáronse testigos falsos: lo que no sabía, me demandaron. Volviéronme mal por bien, orfandad a mi alma. Y yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de saco: afligí con ayuno a mi alma, y mi oración se revolvía en mi seno. Como por mi compañero, como por mi hermano andaba; como el que trae luto por su madre, enlutado me humillaba. Y en mi cojera se alegraron, y se juntaron: juntáronse sobre mí entristecidos, y yo no lo entendía: me despedazaban, y no cesaban; Con los lisonjeros escarnecedores de escarnio crujiendo sobre mí sus dientes. Señor, ¿hasta cuándo verás? Haz volver mi alma de sus quebrantamientos, mi única de los leones. Confesarte he en grande congregación: en pueblo fuerte te alabaré. No se alegren de mí mis enemigos sin porqué: ni los que me aborrecen sin causa, hagan del ojo. Porque no hablan paz: y contra los mansos de la tierra piensan palabras engañosas. Y ensancharon sobre mí su boca; dijeron: Hola, hola, nuestros ojos lo han visto. Visto has, o! Jehová, no calles: Señor, no te alejes de mí. Recuerda, y despierta para mi juicio, Dios mío, y Señor mío, para mi causa. Júzgame conforme a tu justicia, Jehová, Dios mío, y no se alegren de mí. No digan en su corazón: Hola, nuestra alma. No digan: Deshecho le hemos. Avergüéncense, y sean confundidos a una, los que se alegran de mi mal: vístanse de vergüenza y de confusión, los que se engrandecen contra mí. Canten, y alégrense los que se huelgan de mi justicia; y digan siempre: Sea ensalzado Jehová, el que ama la paz de su siervo. Y mi lengua hablará de tu justicia; todo el día de tu loor.

Responsorial Psalm

Psalm 1

Bienaventurado el varón, que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni se asentó en silla de burladores. Mas antes en la ley de Jehová es su voluntad: y en su ley meditará de día y de noche. Y será como el árbol plantado junto a arroyos de aguas, que da su fruto en su tiempo: y su hoja no se marchita, y todo lo que hace, prosperará. ¶ No así los malos: sino como el tamo, que lo lanza el viento. Por tanto no se levantarán los malos en el juicio: ni los pecadores en la congregación de los justos. Porque Jehová conoce el camino de los justos: y el camino de los malos se perderá.

Evening Prayer — First Lesson

Isaiah 15

Carga de Moab. Cierto de noche fue destruida Ar-Moab, fue puesta en silencio. Cierto de noche fue destruida Kir-Moab, fue puesta en silencio. Subió a Bait, y a Dibón, altares, a llorar: sobre Nebo, y sobre Medaba aullará Moab: toda cabeza de ella se mesará y toda barba será raída. Ceñirse han de sacos en sus plazas: en sus terrados, y en sus calles todos aullarán, descenderán a lloro. Jesebón y Eleale gritarán, hasta Jahaz se oirá su voz, porque los armados de Moab aullarán: el alma de cada uno se aullará a sí. Mi corazón dará gritos por Moab: sus fugitivos subirán con lloro por la subida de Luhit hasta Zoar, novilla de tres años: levantarán llanto de quebrantamiento por el camino de Oronaim. Las aguas de Nimrim se agotaron, la grama se secó, faltó la yerba, verdura no hubo. Por lo cual lo que cada uno guardó, y sus riquezas sobre el arroyo de los sauces serán llevadas. El llanto cercó los términos de Moab; hasta Eglaim llegó su alarido, y hasta Beerelim llegó su alarido. Porque las aguas de Dimón se henchirán de sangre; porque yo pondré sobre Dimón añadidura, leones a los que escaparen de Moab, y a los residuos de la tierra.

Second Reading

Revelation 1

La revelación de Jesu Cristo, la cual Dios le dio para manifestar a sus siervos cosas que deben suceder presto; y la declaró, enviándola por su ángel a Juan su siervo; El cual ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesu Cristo, y de todas las cosas que vio. Bienaventurado el que lee, y los que escuchan las palabras de la profecía, y guardan las cosas que en ella están escritas; porque el tiempo está cerca. Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia a vosotros, y paz de aquel, que es, y que era, y que ha de venir; y de los siete espíritus que están delante de su trono; Y de Jesu Cristo; que es el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos, y el príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados en su misma sangre, Y nos ha hecho reyes, y sacerdotes para Dios y su Padre: a él la gloria y el imperio para siempre jamás. Amén. He aquí, viene con las nubes, y todo ojo le verá, y también los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra se lamentarán sobre él. Así es, Amén. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, dice el Señor, que es, y que era, y que ha de venir, el Todopoderoso. Yo Juan, vuestro hermano, y participante en la tribulación, y en el reino, y en la paciencia de Jesu Cristo, estaba en la isla que es llamada Pátmos, por la palabra de Dios, y por el testimonio de Jesu Cristo. Yo fui en el Espíritu en día de Domingo, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, Que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el postrero: Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia, es a saber, a Efeso, y a Esmirna, y a Pergamo, y a Tiatira, y a Sárdis, y a Filadelfia, y a Laodicea. Y volvíme para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, ví siete candelabros de oro; Y en medio de los siete candelabros de oro, uno semejante al Hijo del hombre vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido con una cinta de oro por los pechos; Y su cabeza, y sus cabellos eran blancos como la lana blanca, tan blancos como la nieve; y sus ojos como llama de fuego; Y sus pies semejantes al latón fino, ardientes como en un horno; y su voz como ruido de muchas aguas. Y tenía en su mano derecha siete estrellas; y de su boca salía una espada afilada de dos filos, y su rostro era resplandeciente como el sol resplandece en su fuerza. Y cuando yo le hube visto, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas, yo soy el primero, y el postrero; Y el que vivo, y he sido muerto, y, he aquí, vivo por siglos de siglos, Amén; y tengo las llaves del infierno, y de la muerte. Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas. El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los siete candelabros de oro. Las siete estrellas, son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candelabros que viste, son las siete iglesias.

Second Reading

Galatians 4

Mas digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del siervo, aunque es señor de todo. Antes está debajo de la mano de tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre. Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos sujetos a servidumbre debajo de los elementos del mundo. Mas venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, hecho de mujer, hecho debajo de la ley; Para que redimiese los que estaban debajo de la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, envió Dios el Espíritu de su Hijo en vuestros corazones, el cual clama: Abba. Padre. Así que ya no eres más siervo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por Cristo. ¶ Empero entonces, cuando no conocíais a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses; Mas ahora habiendo conocido a Dios, o más bien siendo conocidos de Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los flacos y necesitados rudimentos, a los cuales queréis volver a servir? Guardáis días, y meses, y tiempos, y años. Miedo tengo de vosotros, de que no haya yo trabajado en vano en vosotros. ¶ Os ruego, hermanos, que seáis como yo; porque yo soy como vosotros: ningún agravio me habéis hecho. Vosotros sabéis, que en flaqueza de la carne os anuncié el evangelio al principio. Empero mi tentación que fue en mi carne no desechasteis ni menospreciasteis; antes me recibisteis como a un ángel de Dios, como al mismo Cristo Jesús. ¿Dónde está, pues, vuestra bienaventuranza? porque yo os doy testimonio, que si hubiera sido posible, vuestros mismos ojos hubierais sacado para dármelos. ¿Me he hecho pues vuestro enemigo, diciéndoos la verdad? Ellos tienen zelo por vosotros, mas no bien; antes os quieren separar de nosotros para que vosotros tengáis zelo por ellos. Bueno es ser zelosos, mas en bien siempre; y no solamente cuando estoy presente con vosotros. Hijitos míos, por quienes vuelvo otra vez a estar en dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros: Querría estar presente con vosotros ahora, y mudar mi voz; porque estoy perplejo acerca de vosotros. ¶ Decídme, los que queréis estar debajo de la ley, ¿no oís a la ley? Porque escrito está: Que Abraham tuvo dos hijos: uno de la sierva, y uno de la libre. Mas el que era de la sierva, nació según la carne; el que era de la libre, nació por la promesa: Las cuales cosas son una alegoría; porque estos son los dos conciertos. El uno del monte de Sina, que engendra para servidumbre, el cual es Agar. Porque Agar es Sina, monte de Arabia, el cual corresponde a la Jerusalem que ahora es, la cual está en servidumbre con sus hijos. Mas aquella Jerusalem que está arriba, libre es; la cual es la madre de todos nosotros. Porque está escrito: Alégrate estéril, que no pares; rompe en alabanzas y clama, tú que no estás de parto; porque más son los hijos de la desamparada, que de la que tiene marido. Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. Empero como entonces el que nació según la carne, perseguía al que nació según el Espíritu; así también ahora. Mas ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la sierva y a su hijo; porque no será heredero el hijo de la sierva con el hijo de la libre. De manera que, hermanos, no somos hijos de la sierva, sino de la libre.

Second Reading

Romans 13:11-14

Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora nos esta más cerca nuestra salvación, que cuando creíamos. La noche ya pasa, y el día va llegando: desechemos pues las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de luz. Andemos honestamente, como de día: no en glotonerías y borracheras, no en lechos y disoluciones, no en pendencias y envidia: Mas vestíos del Señor Jesu Cristo; y no penséis en la carne para cumplir sus deseos.

Second Reading

Romans 9:30-33

¶ ¿Qué diremos pues? Que los Gentiles que no seguían justicia han alcanzado la justicia: es a saber, la justicia que es por la fe; E Israel que seguía la ley de justicia, no ha alcanzado a la ley de la justicia. ¿Por qué? Porque no la buscaron por fe; mas como por las obras de la ley. Por lo cual tropezaron en la piedra de tropiezo; Como está escrito: He aquí, pongo en Sión piedra de tropiezo, y roca de caída; y todo aquel que creyere en él, no será avergonzado.

Gospel

Luke 3

Y en el año quince del imperio de Tiberio César, siendo presidente de Judea Poncio Pilato, y Heródes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisania tetrarca de Abilina; Siendo sumos sacerdotes Annás y Caifás, fue la palabra del Señor a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y él vino en toda la tierra al derredor del Jordán, predicando el bautismo de arrepentimiento para remisión de pecados; Como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías, que dice: Voz del que clama en el desierto: Aparejád el camino del Señor, hacéd derechas sus sendas. Todo valle se henchirá, y todo monte y collado se abajará; y lo torcido será enderezado, y los caminos ásperos allanados; Y verá toda carne la salvación de Dios. Y decía a las multitudes que salían para ser bautizadas por él: Generación de víboras, ¿quién os enseñó a huir de la ira que vendrá? Hacéd, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir en vosotros mismos: Por padre tenemos a Abraham; porque os digo, que puede Dios, aun de estas piedras, levantar hijos a Abraham. Y ya también la hacha está puesta a la raíz de los árboles: todo árbol pues que no hace buen fruto, es talado, y echado en el fuego. Y las multitudes le preguntaban, diciendo: ¿Pues, qué haremos? Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos ropas, dé al que no tiene; y el que tiene alimentos, haga lo mismo. Y vinieron también publicanos para ser bautizados, y le dijeron: ¿Maestro, qué haremos nosotros? Y él les dijo: No demandéis más de lo que os está ordenado. Y le preguntaron también los soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dice: No maltratéis a nadie, ni oprimáis; y sed contentos con vuestros salarios. ¶ Y estando el pueblo esperando, y pensando todos de Juan en sus corazones, si él fuese el Cristo, Respondió Juan, diciendo a todos: Yo, a la verdad, os bautizo con agua; mas viene uno que es más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de sus zapatos: él os bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. Cuyo aventador está en su mano; y limpiará su era, y juntará el trigo en su alfolí: mas quemará la paja en fuego que nunca se apagará. Así que amonestando otras muchas cosas también, anunciaba el evangelio al pueblo. Entonces Heródes el tetrarca, siendo reprendido por él a causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano, y de todas las maldades que había hecho Heródes, Añadió también esto sobre todo, que encerró a Juan en la cárcel. ¶ Y aconteció, que como todo el pueblo fue bautizado, y Jesús también fuese bautizado, y orase, el cielo se abrió, Y descendió el Espíritu Santo en forma corporal, como paloma, sobre él, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado, en ti es mi placer. ¶ Y el mismo Jesús comenzaba a ser como de treinta años, siendo (como se creía,) hijo de José, que fue hijo de Helí, Que fue de Mattat, que fue de Leví, que fue de Melqui, que fue de Janne, que fue de José, Que fue de Mattatías, que fue de Amos, que fue de Naum, que fue de Esli, que fue de Nagge, Que fue de Maat, que fue de Mattatías, que fue de Semeí, que fue de José, que fue de Judá, Que fue de Joanna, que fue de Resa, que fue de Zorobabel, que fue de Salatiel, que fue de Neri, Que fue de Melqui, que fue de Addi, que fue de Cosam, que fue de Elmodam, que fue de Er, Que fue de José, que fue de Eliezer, que fue de Jorim, que fue de Mattat, que fue de Leví, Que fue de Simeón, que fue de Judá, que fue de José, que fue de Jonan, que fue de Eliacim, Que fue de Melea, que fue de Menan, que fue de Mattata, que fue de Natán, que fue de David, Que fue de Jessé, que fue de Obed, que fue de Booz, que fue de Salmón, que fue de Naasón, Que fue de Aminadab, que fue de Aram, que fue de Esrom, que fue de Fares, que fue de Judá, Que fue de Jacob, que fue de Isaac, que fue de Abraham, que fue de Tara, que fue de Nacor, Que fue de Saruc, que fue de Ragau, que fue de Faleg, que fue de Jeber, que fue de Sala, Que fue de Cainán, que fue de Arfajad, que fue de Sem, que fue de Noé, que fue de Lamec, Que fue de Matusalén, que fue de Jenoc, que fue de Jared, que fue de Malaleel, que fue de Cainán, Que fue de Henós, que fue de Set, que fue de Adam, que fue de Dios.

Evening Prayer — Second Lesson

Hebrews 7

Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, el cual salió al encuentro a Abraham que volvía de la matanza de los reyes, y le bendijo: A quien asimismo dio Abraham la décima parte de todo: primeramente el cual ciertamente se interpreta, Rey de justicia; y luego también, Rey de Salem, que es, Rey de paz; Sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida; mas hecho semejante al Hijo de Dios, se queda sacerdote continuamente. Considerád pues cuán grande fue éste, a quien aun Abraham el patriarca dio la décima de los despojos. Que ciertamente los que de los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar diezmos del pueblo según la ley, es a saber, de sus hermanos, aunque también ellos hayan salido de los lomos de Abraham. Mas aquel, cuya genealogía no es contada entre ellos, tomó diezmos de Abraham, y bendijo al que tenía las promesas. Y sin contradicción alguna lo que es menos es bendito de lo que es mejor. Y aquí ciertamente los hombres mortales toman los diezmos; mas allí, aquel del cual está dado testimonio, que vive. Y (por decirlo así) en Abraham fue diezmado también el mismo Leví que recibe los diezmos; Porque aun Leví estaba en los lomos de su padre, cuando Melquisedec salió al encuentro a Abraham. Si pues la perfección era por el sacerdocio Levítico, (porque debajo de él recibió el pueblo la ley,) ¿qué necesidad había aun de que se levantase otro sacerdote según el orden de Melquisedec, y que no se dijese según el orden de Aarón? Luego traspasado el sacerdocio, necesario es que se haga también traspasamiento de la ley. Porque aquel de quien estas cosas se dicen, de otra tribu es, de la cual nadie asistió al altar. Porque es evidente que nuestro Señor nació de Judá, de cuya tribu nada habló Moisés, tocante al sacerdocio. Y aun mucho más evidente es; que, según la semejanza de Melquisedec, se levanta otro sacerdote: El cual no es hecho conforme a la ley del mandamiento carnal, sino según el poder de una vida indisoluble. Porque él testifica, diciendo: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec. El mandamiento precedente cierto se abroga por su flaqueza e inutilidad. Porque nada perfeccionó la ley, sino la introducción de mejor esperanza, por la cual nos acercamos de Dios, Y tanto más en cuanto no sin juramento fue él hecho sacerdote; (Porque los otros cierto sin juramento fueron hechos sacerdotes; mas éste, con juramento por aquel que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote eternamente según el orden de Melquisedec:) Tanto de mejor concierto fue hecho prometedor Jesús. Y los otros cierto fueron muchos sacerdotes, porque la muerte les impedía que continuasen; Mas éste, porque permanece eternamente, tiene el sacerdocio inmutable. Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se allegan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos; Porque tal sumo sacerdote nos convenía, que fuese santo, inocente, libre de mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos. Que no tuviese necesidad cada día, como los otros sumos sacerdotes, de ofrecer sacrificios, primero por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez ofreciéndose a sí mismo. Porque la ley constituye sumos sacerdotes a hombres que tienen flaqueza; mas la palabra del juramento, que fue después de la ley, constituye al Hijo, que es perfecto eternamente.

Gospel

Matthew 24:37-44

Mas como los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, tomando mujeres, y dándolas en matrimonio, hasta el día que Noé entró en el arca, Y no conocieron hasta que vino el diluvio, y los llevó a todos; así será también la venida del Hijo del hombre. Entonces estarán dos en el campo; uno será tomado, y otro será dejado: Dos mujeres moliendo a un molinillo; la una será tomada, y la otra será dejada. ¶ Velád pues, porque no sabéis a que hora ha de venir vuestro Señor. Esto empero sabéd, que si el padre de familias supiese a cual vela el ladrón había de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. Por tanto también vosotros estád apercibidos; porque el Hijo del hombre ha de venir a la hora que no pensáis.

Gospel

Luke 21:12-19

Mas antes de todas estas cosas os echarán mano, y perseguirán, entregándoos a las sinagogas, y a las cárceles, trayéndoos ante los reyes, y a los presidentes, por causa de mi nombre. Y os será esto para testimonio. Ponéd pues en vuestros corazones de no pensar antes como hayáis de responder. Porque yo os daré boca y sabiduría, a la cual no podrán resistir, ni contradecir todos los que se os opondrán. Mas seréis entregados aun por vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán a algunos de vosotros. Y seréis aborrecidos de todos, por causa de mi nombre. Mas un pelo de vuestra cabeza no perecerá. En vuestra paciencia poseéd vuestras almas.

Gospel

Matthew 1

Libro de la generación de Jesu Cristo, hijo de David, hijo de Abraham. Abraham engendró a Isaac; e Isaac engendró a Jacob; y Jacob engendró a Júdas, y a sus hermanos; Y Júdas engendró de Tamar a Fares y a Zara; y Fares engendró a Esrom; y Esrom engendró a Aram; Y Aram engendró a Aminadab; y Aminadab engendró a Naasón; y Naasón engendró a Salmón; Y Salmón engendró de Raab a Booz; y Booz engendró de Rut a Obed; y Obed engendró a Jessé; Y Jessé engendró al rey David; y el rey David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías; Y Salomón engendró a Roboam; y Roboam engendró a Abia; y Abia engendró a Asa; Y Asa engendró a Josafat; y Josafat engendró a Joram; y Joram engendró a Ozías; Y Ozías engendró a Joatam; y Joatam engendró a Acaz; y Acaz engendró a Ezequías; Y Ezequías engendró a Manasés; y Manasés engendró a Amón; y Amón engendró a Josías; Y Josías engendró [a Joacim; y Joacim engendró] a Jeconías y a sus hermanos, en la transmigración de Babilonia; Y después de la transmigración de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel; y Salatiel engendró a Zorobabel; Y Zorobabel engendró a Abiud; y Abiud engendró a Eliacim; y Eliacim engendró a Azor; Y Azor engendró a Sadoc; y Sadoc engendró a Akim; y Akim engendró a Eliud; Y Eliud engendró a Eleazar; y Eleazar engendró a Matan; y Matan engendró a Jacob; Y Jacob engendró a José marido de María, de la cual nació Jesús, el cual es llamado el Cristo. De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David, son catorce generaciones; y desde David hasta la transmigración de Babilonia, catorce generaciones; y desde la transmigración de Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones. ¶ Y el nacimiento de Jesu Cristo fue así: Que estando María su madre desposada con José, antes que hubiesen estado juntos, se halló haber concebido del Espíritu Santo. Y José su marido, como era justo, y no quisiese exponerla a la infamia, quiso dejarla secretamente. Y pensando él en esto, he aquí, que el ángel del Señor le aparece en sueños, diciendo: José, hijo de David, no temas de recibir a María tu mujer; porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y parirá un hijo, y llamarás su nombre Jesús: porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Todo esto aconteció para que se cumpliese lo que había hablado el Señor por el profeta, que dijo: He aquí, una virgen concebirá, y parirá un hijo, y llamarán su nombre Emmanuel, que interpretado quiere decir: Dios con nosotros. Y despertado José del sueño; hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer. Y no la conoció hasta que parió a su Hijo primogénito; y llamó su nombre Jesús.

A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

Today's readings, every morning

Bosko brings the daily readings for your tradition to your day — with a reflection, the full Bible in 30 translations, and the liturgical calendar, in 18 languages.