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Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

Morning Prayer — First Lesson

Ezra 4

Y oyendo los enemigos de Judá y de Ben-jamín que los hijos de la cautividad edificaban el templo de Jehová Dios de Israel; Llegáronse a Zorobabel, y a las cabezas de los padres, y dijéronles: Edificaremos con vosotros; porque como vosotros buscaremos a vuestro Dios, y a él sacrificamos desde los días de Asoraddán rey de Asiria que nos hizo subir aquí. Y díjoles Zorobabel, y Jesuá, y los demás cabezas de los padres de Israel: No nos conviene edificar con vosotros casa a nuestro Dios: mas nosotros solos edificaremos a Jehová Dios de Israel, como nos mandó el rey Ciro rey de Persia. Mas el pueblo de la tierra debilitaba las manos del pueblo de Judá, y los perturbaba de edificar. Y alquilaron contra ellos consejeros para disipar su consejo todo el tiempo de Ciro rey de Persia, y hasta el reino de Darío rey de Persia. Y en el reino de Asuero, en el principio de su reino, escribieron acusación contra los moradores de Judá y de Jerusalem. Y en los días de Artaxerxes escribió en paz Mitridates, Tabeel, y los demás sus compañeros, a Artaxerxes rey de Persia: y la escritura de la carta era escrita en Siriaco, y declarada en Siriaco. Rehum canciller, y Samsai escriba escribieron una carta contra Jerusalem al rey Artaxerxes como se sigue: Entonces Rehum canciller, y Samsai escriba, y los demás sus compañeros, los Dineos, y los Afarsataqueos, Tefarleos, Afarseos, Ercueos, Babilonios, Susanceos, Dieveos, y Elamitas, Y los demás pueblos que traspasó Asnafar el grande y glorioso, y los hizo habitar en las ciudades de Samaria, y los demás de la otra parte del río, y Cheenet. Este es el traslado de la carta que enviaron al rey Artaxerxes: Tus siervos de la otra parte del río, y Cheenet. Sea notorio al rey que los Judíos que subieron de ti a nosotros, vinieron a Jerusalem, y edifican la ciudad rebelde y mala, y han acimentado los muros, y puesto los fundamentos. Ahora notorio sea al rey, que si aquella ciudad fuere edificada, y los muros fueren fundados, el tributo, pecho, y rentas no darán: y el tributo de los reyes será menoscabado. Ahora por la sal de palacio de que estamos salados, no nos es justo ver el menosprecio del rey: por tanto enviamos, e hicimos notorio al rey, Para que busque en el libro de las historias de nuestros padres, y hallarás en el libro de las historias, y sabrás que esta ciudad es ciudad rebelde, y perjudicial a los reyes y a las provincias: y que hacen rebelión en medio de ella de tiempo antiguo, y que por esto esta ciudad fue destruida. Hacemos notorio al rey, que si esta ciudad fuere edificada, y los muros fundados, la parte de allá del río no será tuya. El rey envió respuesta: A Rehum canciller, y a Samsai escriba, y a los demás sus compañeros que habitan en Samaria, y a los demás de la parte de allá del río: Paz, y a Cheenet. La carta que nos enviasteis claramente fue leída delante de mí: Y por mí fue dado mandamiento, y buscaron, y hallaron que aquella ciudad de tiempo antiguo se levanta contra los reyes, y se rebela, y rebelión se hace en ella: Y que reyes fuertes hubo en Jerusalem, y señores en todo lo que está de la otra parte del río; y que tributo, y pecho, y rentas se les daba. Ahora dad mandamiento que cesen aquellos varones: y aquella ciudad no sea edificada, hasta que por mí sea dado mandamiento. Y mirád bien que no hagáis error en esto: ¿por qué crecerá el daño para perjuicio de los reyes? Entonces, cuando el traslado de la carta del rey Artaxerxes fue leído delante de Rehum, y de Samsai escriba, y sus compañeros, fueron prestamente a Jerusalem a los Judíos, e hiciéronles cesar con brazo y fuerza. Entonces cesó la obra de la casa de Dios, la cual estaba en Jerusalem: y cesó hasta el año segundo del reino de Darío rey de Persia.

Morning Prayer — Second Lesson

Matthew 21

Y como se acercaron a Jerusalem, y vinieron a Betfage, al monte de las Olivas, entonces Jesús envió dos discípulos, Diciéndoles: Id a la aldea que está delante de vosotros, y luego hallaréis una asna atada, y un pollino con ella: desatádla, y traédmelos. Y si alguno os dijere algo, decíd: El Señor los ha menester; y luego los dejará. Y todo esto fue hecho, para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta, que dijo: Decíd a la hija de Sión: He aquí, tu Rey te viene, manso, y sentado sobre una asna y un pollino, hijo de animal de yugo. Y los discípulos fueron, e hicieron como Jesús les mandó. Y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos, y se sentó sobre ellos. Y muy mucha gente tendían sus mantos en el camino; y otros cortaban ramos de los árboles, y los tendían por el camino. Y las multitudes que iban delante, y las que iban detrás aclamaban, diciendo: Hosanna al Hijo de David: Bendito el que viene en el nombre del Señor: Hosanna en las alturas. Y entrando él en Jerusalem, toda la ciudad se alborotó, diciendo: ¿Quién es éste? Y las multitudes decían: Este es Jesús, el profeta, de Nazaret de Galilea. ¶ Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera todos los que vendían y compraban en el templo, y trastornó las mesas de los cambiadores, y las sillas de los que vendían palomas. Y les dice: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros cueva de ladrones la habéis hecho. Entonces vinieron a él ciegos y cojos en el templo, y los sanó. ¶ Mas los príncipes de los sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y los muchachos aclamando en el templo, y diciendo: Hosanna al Hijo de David: se enojaron, Y le dijeron: ¿Oyes lo que estos dicen? Y Jesús les dice: Si: ¿Nunca leísteis: De la boca de los niños, y de los que maman perfeccionaste la alabanza? Y dejándolos, se salió fuera de la ciudad a Betania; y posó allí. ¶ Y por la mañana volviendo a la ciudad, tuvo hambre. Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca más nazca de ti fruto para siempre. Y luego la higuera se secó. Entonces viendo esto los discípulos, maravillados decían: ¡Cómo se secó luego la higuera! Y respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no solo haréis esto de la higuera, mas si a este monte dijereis: Quítate, y échate en la mar, será hecho. Y todo lo que pidiereis con oración creyendo, lo recibiréis. ¶ Y como vino al templo, los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos del pueblo llegaron a él, cuando estaba enseñando, diciendo: ¿Con qué autoridad haces esto? ¿y quién te dio esta autoridad? Y respondiendo Jesús, les dijo: Yo también os preguntaré una palabra; la cual si me dijereis, también yo os diré con qué autoridad hago esto. El bautismo de Juan, ¿de dónde era? ¿del cielo, o de los hombres? Ellos entonces pensaron entre sí, diciendo: Si dijéremos: Del cielo; nos dirá: ¿Por qué pues no le creísteis? Y si dijéremos: De los hombres; tememos al pueblo; porque todos tienen a Juan por profeta. Y respondiendo a Jesús, dijeron: No sabemos. Y él también les dijo: Ni yo os diré con qué autoridad hago esto. ¶ Mas, ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y llegando al primero, le dijo: Hijo, vé hoy a trabajar en mi viña. Y respondiendo él, dijo: No quiero: mas después arrepentido, fue. Y llegando al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Yo, Señor, voy; y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre? Dicen ellos: El primero. Díceles Jesús: De cierto os digo, que los publicanos, y las rameras os van delante al reino de Dios. Porque vino a vosotros Juan por vía de justicia, y no le creísteis; y los publicanos, y las rameras le creyeron; y vosotros viendo esto nunca os arrepentisteis para creerle. ¶ Oíd otra parábola: Fue un hombre, padre de familias, el cual plantó una viña, y la cercó de vallado, y fundó en ella lagar, y edificó torre, y la dio a renta a labradores, y se partió lejos. Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores, para que recibiesen sus frutos. Mas los labradores, tomando los siervos, al uno hirieron, y al otro mataron, y al otro apedrearon. Envió otra vez otros siervos más que los primeros; e hicieron con ellos de la misma manera. Y a la postre les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto a mi hijo. Mas los labradores, viendo al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero: veníd, matémosle, y tomemos su herencia. Y tomado, le echaron fuera de la viña, y le mataron. Pues cuando viniere el señor de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores? Dícenle ellos: A los malos destruirá malamente; y su viña dará a renta a otros labradores, que le paguen el fruto a sus tiempos. Díceles Jesús: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los que edificaban, esta fue hecha por cabeza de la esquina: por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos? Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que haga el fruto de él. Y el que cayere sobre esta piedra, será quebrantado; y sobre quien ella cayere, desmenuzarle ha. Y oyendo los príncipes de los sacerdotes y los Fariseos sus parábolas, entendieron que hablaba de ellos. Y buscando como echarle mano, temieron al pueblo; porque le tenían por profeta.

Evening Prayer — First Lesson

Ezra 5

Y profetizó Aggeo profeta, y Zacarías, hijo de Addo, profetas, a los Judíos que estaban en Judea y en Jerusalem, en nombre del Dios de Israel, a ellos. Entonces se levantaron Zorobabel, hijo de Salatiel, y Jesuá, hijo de Josedec, y comenzaron a edificar la casa de Dios, que estaba en Jerusalem: y con ellos los profetas de Dios, que les ayudaban. En aquel tiempo vino a ellos Tatanai capitán de la otra parte del río, y Star-buzanai, y sus compañeros, y dijéronles así: ¿Quién os dio mandamiento para edificar esta casa, y fundar estos muros? Entonces, como diremos, les dijimos: ¿Cuáles son los nombres de los varones que edifican este edificio? Mas los ojos de su Dios fueron sobre los ancianos de los Judíos, y no les hicieron cesar hasta que la causa viniese a Darío: y entonces respondieron por carta sobre esto. Traslado de la carta que envió Tatanai capitán de la otra parte del río, y Star-buzanai, y sus compañeros los Arfasaqueos, que estaban de la otra parte del río, al rey Darío: Enviáronle respuesta, y de esta manera era escrito dentro de ella: Al rey Darío toda paz. Sea notorio al rey que fuimos a la provincia de Judea a la casa del Dios grande, la cual se edifica de piedra de mármol, y los maderos son puestos en las paredes, y la obra se hace a priesa, y prospera en sus manos. Entonces preguntámos a los ancianos, diciéndoles así: ¿Quién os dio mandamiento para edificar esta casa, y para fundar estos muros? Y también les preguntámos sus nombres para hacértelo saber, para escribir los nombres de los varones que estaban por sus cabezas. Y nos respondieron así, diciendo: Nosotros somos siervos del Dios del cielo y de la tierra, y reedificamos la casa que ha sido edificada antes muchos años ha, que el gran rey de Israel edificó y fundó. Mas después que nuestros padres ensañaron al Dios de los cielos, él los entregó en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, Caldeo, el cual destruyó esta casa, e hizo traspasar el pueblo en Babilonia. Empero el primer año de Ciro rey de Babilonia, el rey Ciro dio mandamiento para que esta casa de Dios fuese edificada. Y también los vasos de oro y de plata de la casa de Dios, que Nabucodonosor había sacado del templo que estaba en Jerusalem, y los había metido en el templo de Babilonia, el rey Ciro los sacó del templo de Babilonia, y fueron entregados a Sasabasar, al cual había puesto por capitán. Y le dijo: Toma estos vasos, vé, y pónlos en el templo que está en Jerusalem, y la casa de Dios sea edificada en su lugar. Entonces este Sasabasar vino, y puso los fundamentos de la casa de Dios que estaba en Jerusalem, y desde entonces hasta ahora se edifica, y aun no es acabada. Y ahora, si al rey parece bien, búsquese en la casa de los tesoros del rey que está allí en Babilonia, si es así que por el rey Ciro haya sido dado mandamiento para edificar esta casa de Dios que está en Jerusalem: y envíenos sobre esto la voluntad del rey.

Evening Prayer — Second Lesson

1 Corinthians 6

¿Osa alguno de vosotros, teniendo pleito con otro, ir a juicio delante de los injustos, y no delante de los santos? ¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿seréis acaso indignos de juzgar en cosas muy pequeñas? ¿O no sabéis que hemos de juzgar los ángeles? ¿cuánto más las cosas de este siglo? Por tanto si hubiereis de tener juicios de cosas de este siglo, los más bajos que están en la iglesia, a los tales ponéd por jueces. Para avergonzaros lo digo. ¿Será así, que no hay entre vosotros algún sabio, ni uno solo, que pueda juzgar entre sus hermanos; Sino que el hermano con el hermano pleitea en juicio, y esto delante de los infieles? Luego de todas maneras hay culpa entre vosotros, porque tenéis juicios los unos con los otros. ¿Por qué no sufrís antes el agravio? ¿por qué no aguantáis antes ser defraudados? Mas vosotros hacéis el agravio, y defraudáis; y esto a vuestros hermanos. ¶ ¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No os engañéis, que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los robadores, no heredarán el reino de Dios. Y esto eráis algunos de vosotros; mas sois lavados, mas sois santificados, mas sois justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. Todas las cosas me son lícitas, mas no todas las cosas me convienen: todas las cosas me son lícitas, mas yo no me meteré debajo de potestad de ninguna. Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; empero y a él y a ellas deshará Dios. Mas el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor para el cuerpo. Empero Dios levantó al Señor, y también a nosotros nos levantará con su propio poder. ¿Ignoráis, acaso, que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Tomaré pues los miembros de Cristo, y los haré miembros de una ramera? Lejos sea. ¿O no sabéis que el que se junta con una ramera, es hecho con ella un cuerpo? porque los dos, dice, serán una misma carne. Empero el que se junta con el Señor, un mismo espíritu es. Huid la fornicación: cualquier otro pecado que el hombre hiciere, fuera del cuerpo es; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque comprados sois por precio: glorificád pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

Readings follow the 1662 Book of Common Prayer (public domain). Scripture text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

Today's readings, every morning

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