Bosko

Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

Morning Prayer — First Lesson

Ezra 1

Y en el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová dicha por la boca de Jeremías, despertó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pasar pregón por todo su reino, y también por escrito, diciendo: Así dijo Ciro rey de Persia: Jehová Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalem, que es en Judá. ¿Quién hay entre vosotros de todo su pueblo? Sea Dios con él, y suba a Jerusalem, que es en Judá, y edifique la casa a Jehová Dios de Israel, el cual es Dios: la cual casa está en Jerusalem. Y a cualquiera que hubiere quedado de todos los lugares donde fuere extranjero, los varones de su lugar le ayuden con plata, y oro, y hacienda, y con bestias: con dones voluntarios para la casa de Dios, la cual está en Jerusalem. Entonces se levantaron las cabezas de las familias de Judá y de Ben-jamín, y los sacerdotes y Levitas, de todos aquellos cuyo espíritu despertó Dios, para subir a edificar la casa de Jehová, que está en Jerusalem. Y todos los que estaban en sus al derredores confortaron las manos de ellos con vasos de plata, y de oro, con hacienda, y bestias, y con cosas preciosas, además de lo que se ofreció voluntariamente. Y el rey Ciro sacó los vasos de la casa de Jehová, que Nabucodonosor había traspasado de Jerusalem, y puesto en la casa de sus dioses. Y sacólos Ciro rey de Persia por mano de Mitridates tesorero, el cual los dio por cuenta a Sasabasar príncipe de Judá. De los cuales esta es la cuenta: Tazones de oro treinta, tazones de plata mil, cuchillos veinte y nueve, Lebrillos de oro treinta, lebrillos de plata segundos cuatrocientos y diez; otros vasos mil. Todos los vasos de oro y de plata cinco mil y cuatrocientos. Todos los hizo traer Sasabasar con los que subieron del cautiverio de Babilonia a Jerusalem.

Morning Prayer — Second Lesson

Matthew 20

Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familias, que salió por la mañana a coger peones para su viña. Y concertado con los peones por un denario al día, los envió a su viña. Y saliendo cerca de la hora de las tres, vio otros que estaban en la plaza ociosos, Y les dijo: Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que fuere justo. Y ellos fueron. Salió otra vez cerca de las seis y de las nueve horas, e hizo lo mismo. Y saliendo cerca de las once horas, halló otros que estaban ociosos, y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos? Dícenle ellos: Porque nadie nos ha cogido. Díceles: Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que fuere justo. Y cuando fue la tarde del día, el señor de la viña dijo a su administrador: Llama los peones, y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros. Y viniendo los que habían venido cerca de las once horas, recibieron cada uno un denario. Y viniendo también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario. Y tomándolo, murmuraban contra el padre de la familia, Diciendo: Estos postreros solo han trabajado una hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos llevado la carga, y el calor del día. Y él respondiendo dijo a uno de ellos: Amigo, no te hago agravio. ¿No te concertaste conmigo por un denario? Toma lo que es tuyo, y vete: yo quiero dar a este postrero como a ti. ¿No me es lícito a mí hacer lo que quiero en mis cosas? ¿O es malo tu ojo, porque yo soy bueno? Así los primeros serán postreros; y los postreros primeros; porque muchos son llamados, mas pocos escogidos. ¶ Y subiendo Jesús a Jerusalem, tomó sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo: He aquí, subimos a Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado a los príncipes de los sacerdotes, y a los escribas, y le condenarán a muerte. Y le entregarán a los Gentiles, para que le escarnezcan, y azoten, y crucifiquen; mas al tercero día resucitará. Entonces se llegó a él la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, adorando, y pidiéndole algo. Y él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Di que se asienten estos dos hijos míos, el uno a tu mano derecha, y el otro a tu izquierda, en tu reino. Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber de la copa de que yo tengo que beber; y ser bautizados del bautismo de que yo soy bautizado? Dicen ellos: Podemos. El les dice: A la verdad de mi copa beberéis; y del bautismo de que yo soy bautizado, seréis bautizados; mas sentaros a mi mano derecha, y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a los que está aparejado por mi Padre. ¶ Y como los diez oyeron esto, se enojaron de los dos hermanos. Entonces Jesús llamándolos, dijo: Ya sabéis que los príncipes de los Gentiles se enseñorean sobre ellos; y los que son grandes ejercen sobre ellos potestad. Mas entre vosotros no será así; sino el que entre vosotros quisiere hacerse grande, será vuestro servidor; Y el que entre vosotros quisiere ser el primero, será vuestro siervo: Así como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. ¶ Entonces saliendo ellos de Jericó, le seguía una gran multitud. Y, he aquí, dos ciegos sentados junto al camino, como oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros. Y la multitud les reñía para que callasen; mas ellos clamaban más, diciendo: Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros. Y parándose Jesús, los llamó, y dijo: ¿Qué queréis que haga por vosotros? Dícenle ellos: Señor, que sean abiertos nuestros ojos. Entonces Jesús teniéndoles misericordia, tocó los ojos de ellos, y luego sus ojos recibieron la vista, y le siguieron.

Evening Prayer — First Lesson

Ezra 2

Y estos son los hijos de la provincia que subieron de la cautividad, de la transmigración que hizo traspasar Nabucodonosor rey de Babilonia a Babilonia, los cuales volvieron a Jerusalem y a Judá, cada uno a su ciudad. Los cuales vinieron con Zorobabel, Jesuá, Nehemías, Saraías, Rehelaías, Mardoqueo, Belsán, Mispar, Begai, Rehum, Baana. La cuenta de los varones del pueblo de Israel: Los hijos de Faros, dos mil y ciento y setenta y dos. Los hijos de Sefacias, trescientos y setenta y dos. Los hijos de Aréas, siete cientos y setenta y cinco. Los hijos de Pahat-moab de los hijos de Jesuá: de Joab dos mil y ochocientos y doce. Los hijos de Elam, mil y doscientos y cincuenta y cuatro. Los hijos de Zattu, novecientos y cuarenta y cinco. Los hijos de Zacai, setecientos y sesenta. Los hijos de Bani, seiscientos y cuarenta y dos. Los hijos de Bebai, seiscientos y veinte y tres. Los hijos de Azgad, mil y doscientos y veinte y dos. Los hijos de Adonicam, seiscientos y sesenta y seis. Los hijos de Beguai, dos mil y cincuenta y seis. Los hijos de Adín, cuatrocientos y cincuenta y cuatro. Los hijos de Ater de Ezequías, noventa y ocho. Los hijos de Besai, trescientos y veinte y tres. Los hijos de Jora, ciento y doce. Los hijos de Hasum, doscientos y veinte y tres. Los hijos de Gebbar, noventa y cinco. Los hijos de Belén, ciento y veinte y tres. Los varones de Netofa, cincuenta y seis. Los varones de Anatot, ciento y veinte y ocho. Los hijos de Azmavet, cuarenta y dos. Los hijos de Cariat-jarim, Quefira, y Beerot, setecientos y cuarenta y tres. Los hijos de Rama y Gabaa, seiscientos y veinte y uno. Los varones de Macmas, ciento y veinte y dos. Los varones de Bet-el y Hai, doscientos y veinte y tres. Los hijos de Nebo, cincuenta y dos. Los hijos de Magbis, ciento y cincuenta y seis. Los hijos de la otra Elam, mil y doscientos y cincuenta y cuatro. Los hijos de Harim, trescientos y veinte. Los hijos de Lod, Hadid, y Ono, setecientos y veinte y cinco. Los hijos de Jericó, trescientos y cuarenta y cinco. Los hijos de Senaa, tres mil y seis cientos y treinta. ¶ Los sacerdotes: Los hijos de Jedaia de la casa de Jesuá, novecientos y setenta y tres. Los hijos de Emmer, mil y cincuenta y dos. Los hijos de Fasur, mil y doscientos y cuarenta y siete. Los hijos de Harim, mil y diez y siete. Los Levitas: Los hijos de Jesuá y de Cadmiel, de los hijos de Odovías, setenta y cuatro. Los cantores: Los hijos de Asaf, ciento y veinte ocho. Los hijos de los porteros: Los hijos de Sellum, los hijos de Atar, los hijos de Telmón, los hijos de Accub, los hijos de Hatita, los hijos de Sobai, todos ciento y treinta y nueve. Los Natineos: Los hijos de Siha, los hijos de Hasufa, los hijos de Tabaot, Los hijos de Ceros, los hijos de Siaa, los hijos de Fadón, Los hijos de Lebana, los hijos de Hagaba, los hijos de Accub, Los hijos de Hagab, los hijos de Senlai, los hijos de Hanán, Los hijos de Gaddel, los hijos de Gaher, los hijos de Reaia, Los hijos de Rasín, los hijos de Necoda, los hijos de Gazam, Los hijos de Asa, los hijos de Fasea, los hijos de Besec, Los hijos de Asena, los hijos de Munim, los hijos de Nefusim, Los hijos de Bacbuc, los hijos de Hacufa, los hijos de Harur, Los hijos de Beslut, los hijos de Mahida, los hijos de Harsa, Los hijos de Bercos, los hijos de Sisara, los hijos de Tema, Los hijos de Nasía, los hijos de Hatifa. Los hijos de los siervos de Salomón: Los hijos de Sotai, los hijos de Soforet, los hijos de Faruda, Los hijos de Jala, los hijos de Dercón, los hijos de Geddel, Los hijos de Safatías, los hijos de Hatil, los hijos de Poqueret de Hasbaim, los hijos de Ami. Todos los Natineos, e hijos de los siervos de Salomón, trescientos y noventa y dos. Y estos fueron los que subieron de Tel-mela, Tel-harsa, Querub, Addán, Immer, los cuales no pudieron mostrar la casa de sus padres, y su linaje, si fuesen de Israel: Los hijos de Dalaia, los hijos de Tobías, los hijos de Necoda, seiscientos y cincuenta y dos. Y de los hijos de los sacerdotes: Los hijos de Hobías, los hijos de Accos, los hijos de Berzellai, el cual tomó mujer de las hijas de Berzellai Galaadita, y fue llamado del nombre de ellas: Estos buscaron su escritura de genealogías, y no fueron hallados, y fueron echados del sacerdocio. Y el Tirsata les dijo, que no comiesen de la santidad de las santidades, hasta que hubiese sacerdote con Urim y Tumim. Toda la congregación, como un varón, fueron cuarenta y dos mil y trescientos y sesenta; Sin sus siervos y siervas, los cuales eran siete mil y trescientos y treinta y siete: y tenían cantores y cantoras, doscientos. Sus caballos siete cientos y treinta y seis; sus mulos, doscientos y cuarenta y cinco; Sus camellos cuatrocientos y treinta y cinco; asnos, seis mil y setecientos y veinte. Y de las cabezas de los padres ofrecieron voluntariamente para la casa de Dios, cuando vinieron a la casa de Jehová la cual estaba en Jerusalem, para levantarla en su asiento: Según sus fuerzas dieron al tesoro de la obra sesenta y un mil dracmas de oro, y cinco mil libras de plata, y cien túnicas sacerdotales. Y habitaron los sacerdotes, y los Levitas, y los del pueblo, y los cantores, y los porteros, y los Natineos en sus ciudades, y todo Israel en sus ciudades.

Evening Prayer — Second Lesson

1 Corinthians 5

Se oye por todas partes que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los Gentiles, tanto que alguno tenga la mujer de su padre. Y vosotros estáis hinchados, y no tuvisteis antes luto, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que hizo tal obra. Porque yo ciertamente como ausente en cuerpo, mas presente en espíritu, ya he juzgado como presente a aquel, que esto así ha cometido: En el nombre de nuestro Señor Jesu Cristo, congregados vosotros y mi espíritu, con la facultad de nuestro Señor Jesu Cristo, El tal sea entregado a Satanás para muerte de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús. No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que con un poco de levadura toda la masa se leuda? Limpiád pues la vieja levadura para que seáis nueva masa, como sois sin levadura; porque Cristo nuestra pascua ha sido sacrificado por nosotros. Así que hagamos la fiesta no en la vieja levadura, ni en la levadura de malicia y de maldad, sino en panes por leudar de sinceridad y de verdad. Os he escrito por carta, que no os acompañéis con los fornicarios: Mas no del todo con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o idólatras; de otra suerte os sería menester salir del mundo. Mas ahora os he escrito, que no os acompañéis, si alguno llamándose hermano fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón, con el tal ni aun comáis. Porque ¿qué me va a mí en juzgar también de los que están fuera? ¿no juzgáis vosotros de los que están dentro? Mas de los que están fuera, Dios juzga. Quitád pues de entre vosotros al malvado.

Readings follow the 1662 Book of Common Prayer (public domain). Scripture text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

Today's readings, every morning

Bosko brings the daily readings for your tradition to your day — with a reflection, the full Bible in 30 translations, and the liturgical calendar, in 18 languages.