Bosko

Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

Morning Prayer — First Lesson

Job 6

Y respondió Job, y dijo: ¡Oh si se pesasen al justo mi queja y mi tormento, y fuesen alzadas igualmente en balanza! Porque [mi tormento] pesaría más que la arena de la mar: y por tanto mis palabras son cortadas. Porque las saetas del Todopoderoso están en mí, cuyo veneno bebe mi espíritu; y terrores de Dios me combaten. ¿Por ventura gime el asno montés junto a la yerba? ¿O brama el buey junto a su pasto? ¿Comerse ha lo desabrido sin sal? ¿o habrá gusto en la clara del huevo? Las cosas que mi alma no quería tocar antes, ahora por los dolores son mi comida. ¡Quién me diese que viniese mi petición, y que Dios me diese lo que espero! ¡Y que Dios quisiese quebrantarme; y que soltase su mano, y me despedazase! Y en esto crecería mi consolación, si me asase con dolor sin tener misericordia: no que haya contradicho las palabras del Santo. ¿Qué es mi fortaleza, para esperar aun? ¿Y qué es mi fin, para dilatar mi vida? ¿Mi fortaleza, es la de las piedras? ¿o mi carne, es de acero? ¿No me ayudo cuánto puedo? ¿y con todo eso el poder me falta del todo? ¶ El atribulado es consolado de su compañero: mas el temor del Omnipotente es dejado. Mis hermanos me han mentido como arroyo; pasáronse como las riberas impetuosas, Que están escondidas por la helada, y encubiertas con nieve, Que al tiempo del calor son deshechas; y en calentándose, desaparecen de su lugar. Apártanse de las sendas de su camino, suben en vano, y se pierden. Miráronlas los caminantes de Temán, los caminantes de Sabá esperaron en ellas: Mas fueron avergonzados por su esperanza; porque vinieron hasta ellas, y se hallaron confusos. Ahora ciertamente vosotros sois como ellas: que habéis visto el tormento, y teméis. ¿Héos dicho: Traédme, y de vuestro trabajo pagád por mí, Y librádme de mano del angustiador, y redimídme del poder de los violentos? Enseñádme, y yo callaré; y hacédme entender en que he errado. ¡Cuán fuertes son las palabras de rectitud! ¿y qué reprende, el que reprende de vosotros? ¿No estáis pensando las palabras para reprender; y echáis al viento palabras perdidas? También os arrojáis sobre el huérfano; y hacéis hoyo delante de vuestro amigo. Ahora pues, si queréis, mirád en mí: y ved si mentiré delante de vosotros. Tornád ahora, y no haya iniquidad; y volvéd aun a mirar por mi justicia en esto: Si hay iniquidad en mi lengua: o si mi paladar no entiende los tormentos.

Morning Prayer — Second Lesson

Mark 7

Y se juntaron a él los Fariseos, y algunos de los escribas que habían venido de Jerusalem. Los cuales viendo a algunos de sus discípulos comer pan con manos comunes, es a saber, por lavar, los condenaban. Porque los Fariseos, y todos los Judíos, teniendo la tradición de los ancianos, si muchas veces no se lavan las manos, no comen; Y volviendo de la plaza, si no se lavaren, no comen; y otras muchas cosas hay que han recibido para guardar, como el lavar de las copas, y de los jarros, y de los vasos de metal, y de los lechos. Y le preguntaron los Fariseos y los escribas: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme a la tradición de los ancianos, mas comen pan con las manos por lavar? Y respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo con los labios me honra, mas su corazón lejos está de mí. Mas en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres. Porque dejando el mandamiento de Dios, tenéis la tradición de los hombres: como el lavar de los jarros, y de las copas; y hacéis muchas otras cosas semejantes a estas. Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición. Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldijere al padre o a la madre muera de muerte. Y vosotros decís: Si el hombre dijere a su padre o a su madre: El Corbán (que quiere decir, don mío) a ti aprovechará; quedará libre. Y no le dejáis más hacer nada por su padre, o por su madre; Invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que disteis; y muchas cosas hacéis semejantes a estas. ¶ Y llamando a toda la multitud, les dijo: Oídme todos, y entendéd. Nada hay fuera del hombre que entrando en él, le pueda contaminar; mas lo que sale de él, aquello es lo que contamina al hombre. Si alguno tiene oídos para oír, oiga. Y entrándose, dejada la multitud, en casa, le preguntaron sus discípulos de la parábola. Y les dice: ¿Así también vosotros sois sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar? Porque no entra en su corazón, sino en el vientre; y sale a la secreta, purgando todas las viandas. Y decía: Lo que del hombre sale, aquello contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, Los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lujuria, el ojo maligno, la blasfemia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre. ¶ Y levantándose de allí, se fue a los términos de Tiro y de Sidón, y entrando en casa quiso que nadie lo supiese; mas no pudo esconderse. Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de él vino, y se echó a sus pies. Y la mujer era Griega, Sirofenisa de nación, y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio. Mas Jesús le dijo: Deja primero hartarse los hijos; porque no es bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perros. Y respondió ella, y le dijo: Si, Señor, pero los perros debajo de la mesa comen de las migajas de los hijos. Entonces le dice: Por esta palabra, vé: el demonio ha salido de tu hija. Y como fue a su casa, halló que el demonio había salido, y a la hija echada sobre la cama. ¶ Y volviendo a salir de los términos de Tiro y de Sidón, vino a la mar de Galilea por en medio de los términos de Decápolis. Y le traen un sordo y tartamudo, y le ruegan que le ponga la mano encima. Y tomándole de la multitud aparte, metió sus dedos en las orejas de él, y escupiendo tocó su lengua. Y mirando al cielo gimió, y dijo: Ephphatha; es decir: Sé abierto. Y luego fueron abiertos sus oídos; y fue desatada la ligadura de su lengua, y hablaba bien. Y les mandó que no lo dijesen a nadie; mas cuanto más les mandaba, tanto más y más lo divulgaban; Y en grande manera se espantaban, diciendo: Bien lo ha hecho todo: hace a los sordos oír, y a los mudos hablar.

Evening Prayer — First Lesson

Job 7

Ciertamente tiempo determinado tiene el hombre sobre la tierra; y sus días son como los días del jornalero. Como el siervo desea la sombra, y como el jornalero espera su trabajo: Así poseo yo los meses de vanidad, y las noches del trabajo me dieron por cuenta. Cuando estoy acostado, digo: ¿Cuándo me levantaré? Y mide mi corazón la noche, y estoy harto de devaneos hasta el alba. Mi carne está vestida de gusanos, y de terrones de polvo: mi piel rompida y abominable. Mis días fueron más ligeros, que la lanzadera del tejedor; y fenecieron sin esperanza. Acuérdate que mi vida es un viento; y que mis ojos no volverán para ver el bien. Los ojos de los que [ahora] me ven, nunca más me verán: tus ojos serán sobre mí, y dejaré de ser. La nube se acaba, y se va: así es el que desciende al sepulcro, que nunca más subirá. No tornará más a su casa, ni su lugar le conocerá más. Por tanto yo no detendré mi boca, mas hablaré con la angustia de mi espíritu, y quejarme he con la amargura de mi alma. ¿Soy yo la mar, o alguna ballena que me pongas guardia? Cuando digo: Mi cama me consolará, mi cama me quitará mis quejas: Entonces me quebrantarás con sueños, y me turbarás con visiones. Y mi alma tuvo por mejor el ahogamiento; y la muerte más que a mis huesos. Abominé la vida, no quiero vivir para siempre: déjame, pues que mis días son vanidad. ¿Qué es el hombre para que le engrandezcas, y que pongas sobre él tu corazón; Y que le visites todas las mañanas, y todos los momentos le pruebes? ¿Hasta cuándo no me dejarás, ni me soltarás hasta que trague mi saliva? Pequé: ¿qué te haré, oh guardador de los hombres? ¿Por qué me has puesto contrario a ti, y qué a mí mismo sea pesadumbre? ¿Y por qué no quitas mi rebelión, y perdonas mi iniquidad? porque ahora dormiré en el polvo; y buscarme has de mañana, y no seré hallado.

Evening Prayer — Second Lesson

2 Corinthians 4

Por lo cual teniendo nosotros este ministerio, según hemos alcanzado la misericordia, no desmayamos; Antes hemos renunciado las cosas encubiertas de vergüenza, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios; mas por manifestación de la verdad encomendándonos a nosotros mismos a la conciencia de todo hombre delante de Dios. Que si nuestro evangelio es encubierto, para los que se pierden es encubierto: En los cuales el dios de este siglo cegó los entendimientos de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios. Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesu Cristo, el Señor; y nosotros siervos vuestros por amor de Jesús. Porque Dios, que dijo que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para dar la iluminación de la ciencia de la gloria de Dios en el rostro de Jesu Cristo. Tenemos empero este tesoro en vasijas de barro, a fin que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros. Por todo lado somos atribulados, mas no estrechados: perplejos, mas no desesperados; Perseguidos, mas no desamparados: abatidos, mas no destruidos: Llevando siempre por todas partes en el cuerpo la muerte del Señor Jesús, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestro cuerpo. Porque siempre nosotros que vivimos, somos entregados a la muerte a causa de Jesús, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestra carne mortal. De manera que la muerte obra en nosotros, mas en vosotros la vida. Teniendo, pues, el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, y por lo tanto hablé: nosotros también creemos, y por lo tanto hablamos: Estando ciertos que el que levantó al Señor Jesús, a nosotros también nos levantará por Jesús; y nos presentará con vosotros. Porque todas las cosas son por vuestra causa, para que la abundante gracia por la acción de gracias de muchos, redunde a gloria de Dios. Por tanto no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se destruya, el interior empero se renueva de día en día. Porque nuestra leve tribulación, que no es sino por un momento, obra por nosotros un peso de gloria inconmensurablemente grande y eterno: No mirando nosotros a lo que se ve, sino a lo que no se ve; porque lo que se ve, es temporal; mas lo que no se ve, es eterno.

Readings follow the 1662 Book of Common Prayer (public domain). Scripture text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

Today's readings, every morning

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