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Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

First Reading

Proverbs 5

Hijo mío está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu oído: Para que guardes mis consejos; y tus labios conserven la ciencia. Porque los labios de la mujer extraña destilan panal de miel; y su paladar es más suave que el aceite: Mas su fin es amargo como el ajenjo; agudo como espada de dos filos. Sus pies descienden a la muerte: sus pasos sustentan el sepulcro. Si no pesares el camino de vida, sus caminos son instables: no los conocerás. Ahora pues, hijos, oídme, y no os apartéis de las razones de mi boca. Aleja de ella tu camino; y no te acerques a la puerta de su casa. Porque no des a los extraños tu honor; y tus años a cruel. Porque no se harten los extraños de tu fuerza; y tus trabajos estén en casa del extraño: Y gimas en tus postrimerías, cuando se consumiere tu carne y tu cuerpo, Y digas: ¿Cómo aborrecí el castigo; y mi corazón menospreció la reprensión, Y no oí la voz de los que me castigaban; y a los que me enseñaban no incliné mi oído? Poco se faltó para que no cayese en todo mal, en medio de la compañía y de la congregación. ¶ Bebe el agua de tu cisterna, y las corrientes de tu pozo. Derrámense por de fuera tus fuentes: en las plazas los ríos de tus aguas. Sean para ti solo, y no para los extraños contigo. Será bendito tu manadero; y alégrate de la mujer de tu mocedad. Cierva amada, y graciosa cabra; sus pechos te hartarán en todo tiempo; y de su amor andarás ciego de continuo. ¿Y por qué andarás ciego, hijo mío, con la ajena, y abrazarás el seno de la extraña? Pues que los caminos del hombre están delante de los ojos de Jehová, y él pesa todas sus veredas. Sus iniquidades prenderán al impío; y con las cuerdas de su pecado será detenido. Él morirá sin castigo; y por la multitud de su locura errará.

Responsorial Psalm

Psalm 5

Escucha, o! Jehová, mis palabras: entiende mi meditación. Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío, y Dios mío, porque a ti oraré. Jehová, de mañana oirás mi voz: de mañana me presentaré a ti, y esperaré. Porque tú no eres Dios que quieres la maldad; el malo no habitará junto a ti. No estarán los insensatos delante de tus ojos: a todos los que obran iniquidad, aborreciste. Destruirás a los que hablan mentira: al varón de sangres y de engaño abominará Jehová. Y yo en la multitud de tu misericordia entraré en tu casa: adoraré al santo templo tuyo con tu temor. Jehová, guíame en tu justicia a causa de mis enemigos: endereza delante de mí tu camino. Porque no hay en su boca rectitud: sus entrañas son pravedades: sepulcro abierto su garganta, con su lengua lisonjearán. Asuélales, o! Dios, caigan de sus consejos: por la multitud de sus rebeliones échales, porque se rebelaron contra ti. Y alegrarse han todos los que esperan en ti; para siempre se regocijarán, y cubrirles has, y alegrarse han en ti los que aman tu nombre. Porque tú bendecirás al justo, o! Jehová; como de un pavés le cercarás de benevolencia.

Second Reading

James 5

Ea ya ahora, ricos, llorád aullando por causa de las miserias que os han de sobrevenir. Vuestras riquezas están podridas; y vuestras ropas están roidas de la polilla. Vuestro oro y vuestra plata están orinecidos, y el orín de ellos será testimonio contra vosotros, y comerá del todo vuestras carnes como fuego: habéis allegado tesoro para en los postreros días. He aquí, el jornal de los obreros que han segado vuestras tierras, (el cual por engaño no les ha sido pagado de vosotros,) clama; y los clamores de los que habían segado han entrado en el oído del Señor de los ejércitos. Habéis vivido en deleites sobre la tierra, y sido disolutos, y habéis cebado vuestros corazones como en un día de matanza. Habéis condenado y muerto al justo, y él no os resiste. Por tanto, hermanos, sed pacientes hasta la venida del Señor. He aquí, el labrador espera el precioso fruto de la tierra, esperando pacientemente, hasta que reciba la lluvia temprana y tardía. Sed pues también vosotros pacientes, y fortificád vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca. Hermanos, no gimáis unos contra otros, porque no seáis condenados: He aquí, el juez está delante de la puerta. Hermanos míos, tomád por ejemplo de sufrir el mal, y de paciencia, a los profetas que hablaron en el nombre del Señor. He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Vosotros habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y piadoso. Empero, hermanos míos, ante todas cosas no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por otro cualquier juramento; mas vuestro Sí, sea Sí; y vuestro No, No; porque no caigáis en condenación. ¿Está alguno entre vosotros afligido? haga oración. ¿Está alguno alegre entre vosotros? salmodie. ¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame a los ancianos de la iglesia, y oren sobre él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor; Y la oración de fe hará salvo al enfermo, y el Señor le aliviará; y si estuviere en pecados, le serán perdonados. Confesáos vuestras faltas unos a otros, y rogád los unos por los otros, para que seáis sanos. La oración eficaz del justo puede mucho. Elías era hombre sujeto a semejantes pasiones que nosotros, y rogó con oración que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años, y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto. Hermanos, si alguno de entre vosotros errare de la verdad, y alguno le convirtiere, Sepa este tal que el que hubiere hecho convertir al pecador del error de su camino, salvará un alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados.

Gospel

Matthew 14

En aquel tiempo Heródes el Tetrarca oyó la fama de Jesús; Y dijo a sus criados: Este es Juan el Bautista: él ha resucitado de entre los muertos, y por eso virtudes obran en él. Porque Heródes había prendido a Juan, y le había aprisionado, y puesto en la cárcel, por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano. Porque Juan le decía: No te es lícito tenerla. Y quería matarle, mas tenía miedo de la multitud; porque le tenían como a profeta. Y celebrándose el día del nacimiento de Heródes, la hija de Herodías danzó en medio, y agradó a Heródes. Y prometió con juramento de darle todo lo que pidiese. Y ella, instruida primero de su madre, dijo: Dáme aquí en un plato la cabeza de Juan el Bautista. Entonces el rey se entristeció: mas por el juramento, y por los que estaban juntamente a la mesa, mandó que se le diese. Y enviando, degolló a Juan en la cárcel. Y fue traída su cabeza en un plato, y dada a la moza; y ella la presentó a su madre. Entonces sus discípulos llegaron, y tomaron el cuerpo, y le enterraron; y fueron, y dieron las nuevas a Jesús. Y oyéndolo Jesús, se retiró de allí en una nave a un lugar desierto apartado; y cuando el pueblo lo oyó, le siguió a pie de las ciudades. ¶ Y saliendo Jesús, vio una gran multitud; y tuvo misericordia de ellos, y sanó los que de ellos había enfermos. Y cuando fue la tarde del día, se llegaron a él sus discípulos, diciendo: El lugar es desierto, y el tiempo es ya pasado: envía las multitudes, que se vayan por las aldeas, y compren para sí de comer. Y Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse: dádles vosotros de comer. Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces. Y él les dijo: Traédmelos acá. Y mandando a las multitudes recostarse sobre la yerba, y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando los ojos al cielo, bendijo; y rompiendo los panes, los dio a los discípulos, y los discípulos a las multitudes. Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobró, los pedazos, doce esportones llenos. Y los que comieron fueron varones como cinco mil, sin las mujeres y muchachos. ¶ Y luego Jesús hizo a sus discípulos entrar en la nave, e ir delante de él a la otra parte del lago, entre tanto que él despedía las multitudes. Y despedidas las multitudes, subió en un monte apartado a orar. Y como fue la tarde del día, estaba allí solo. Y ya la nave estaba en medio de la mar, atormentada de las ondas; porque el viento era contrario. Mas a la cuarta vela de la noche Jesús fue a ellos andando sobre la mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre la mar, se turbaron, diciendo: Fantasma es; y dieron voces de miedo. Mas luego Jesús les habló, diciendo: Aseguráos: yo soy, no tengáis miedo. Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si tú eres, manda que yo venga a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la nave, anduvo sobre las aguas para venir a Jesús. Mas viendo el viento fuerte, tuvo miedo; y comenzándose a hundir, dio voces, diciendo: Señor, sálvame. Y luego Jesús extendiendo la mano, trabó de él, y le dice: Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste? Y como ellos entraron en la nave, el viento reposó. Entonces los que estaban en la nave, vinieron, y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres tú el Hijo de Dios. Y llegando a la otra parte, vinieron a la tierra de Genesaret. Y como le conocieron los varones de aquel lugar, enviaron por toda aquella tierra al derredor, y trajeron a él todos los enfermos. Y le rogaban que solamente tocasen el borde de su manto; y todos los que lo tocaron, fueron salvos.

A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

Today's readings, every morning

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