Today's Readings
The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.
First Reading
Isaiah 15
Carga de Moab. Cierto de noche fue destruida Ar-Moab, fue puesta en silencio. Cierto de noche fue destruida Kir-Moab, fue puesta en silencio. Subió a Bait, y a Dibón, altares, a llorar: sobre Nebo, y sobre Medaba aullará Moab: toda cabeza de ella se mesará y toda barba será raída. Ceñirse han de sacos en sus plazas: en sus terrados, y en sus calles todos aullarán, descenderán a lloro. Jesebón y Eleale gritarán, hasta Jahaz se oirá su voz, porque los armados de Moab aullarán: el alma de cada uno se aullará a sí. Mi corazón dará gritos por Moab: sus fugitivos subirán con lloro por la subida de Luhit hasta Zoar, novilla de tres años: levantarán llanto de quebrantamiento por el camino de Oronaim. Las aguas de Nimrim se agotaron, la grama se secó, faltó la yerba, verdura no hubo. Por lo cual lo que cada uno guardó, y sus riquezas sobre el arroyo de los sauces serán llevadas. El llanto cercó los términos de Moab; hasta Eglaim llegó su alarido, y hasta Beerelim llegó su alarido. Porque las aguas de Dimón se henchirán de sangre; porque yo pondré sobre Dimón añadidura, leones a los que escaparen de Moab, y a los residuos de la tierra.
Responsorial Psalm
Psalm 139
Jehová, tú me has examinado, y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, has entendido desde lejos mis pensamientos. Mi senda, y mi acostarme has rodeado; y todos mis caminos has conocido. Porque aun no está la palabra en mi lengua, y, he aquí, Jehová, tú la supiste toda. Detrás y delante tú me formaste; y pusiste sobre mí tu mano. Más maravillosa es la ciencia que mi capacidad: alta es, no puedo comprenderla. ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿y a dónde huiré de delante de ti? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si hiciere mi estrado en el infierno, héte allí. Si tomare las alas del alba, y habitare en el cabo de la mar, Aun allí me guiará tu mano; y me trabará tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán: aun la noche resplandecerá por causa de mí. Aun las tinieblas no encubren nada de ti; y la noche resplandece como el día: las tinieblas son como la luz. Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre. Confesarte he, porque terribles y maravillosas son tus obras: estoy maravillado, y mi alma lo conoce en gran manera. No fue encubierto mi cuerpo de ti, aunque yo fui hecho en secreto: fue entretejido en los profundos de la tierra. Mi imperfección vieron tus ojos; y en tu libro estaban todas aquellas cosas escritas, que fueron entonces formadas, sin faltar una de ellas. Así que ¡cuán preciosos me son tus pensamientos, o! Dios! ¡Cuán multiplicadas son sus cuentas! Si las cuento, multiplícanse más que la arena: despierto, y aun estoy contigo. ¶ Si matases, o! Dios, al impío; y los varones de sangres se quitasen de mí; Que te dicen blasfemias: ensoberbécense en vano tus enemigos. ¿No tuve en odio, o! Jehová, a los que te aborrecieron? ¿y peleo contra tus enemigos? De entero odio los aborrecí: túvelos por enemigos. ¶ Examíname, o! Dios, y conoce mi corazón: pruébame, y conoce mis pensamientos. Y ve si hay en mí camino de perversidad; y guíame en el camino del mundo.
Second Reading
Revelation 18
Y después de estas cosas ví otro ángel descender del cielo, teniendo grande poder; y la tierra fue alumbrada de su gloria. Y clamó con fortaleza en alta voz, diciendo: Caída es, caída es Babilonia la grande, y es hecha habitación de demonios, y guarda de todo espíritu inmundo, y guarda de todas aves sucias, y aborrecibles; Porque todas las naciones han bebido del vino de la ira de su fornicación, y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites. Y oí otra voz del cielo, que decía: Salíd de ella, pueblo mío, porque no seáis participantes de sus pecados, y que no recibáis de sus plagas. Porque sus pecados han crecido y llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades. Tornádle a dar así como ella os ha dado, y pagádle al doble según sus obras: en el cáliz que ella os dio a beber, dádle a beber doblado. Cuanto ella se ha glorificado, y ha vivido en deleites, tanto le dad de tormento y de pesar; porque dice en su corazón: Yo estoy sentada reina, y no soy viuda, y no veré duelo. Por lo cual en un día vendrán sus plagas, muerte, y llanto, y hambre, y será quemada con fuego; porque fuerte es el Señor Dios que la juzga. Y llorarla han, y plañirse han sobre ella los reyes de la tierra, los cuales han fornicado con ella, y han vivido en deleites, cuando ellos vieren el humo de su encendimiento, Estando lejos por el temor de su tormento, diciendo: ¡Ay, ay, de aquella gran ciudad de Babilonia, aquella fuerte ciudad; porque en una hora vino tu juicio! Y los mercaderes de la tierra llorarán y se lamentarán sobre ella; porque ninguno compra más sus mercaderías, La mercadería de oro, y de plata, y de piedras preciosas, y de margaritas, y de tela de lino fino, y de púrpura, y de seda, y de grana, y de toda madera de tuya, y de todo vaso de marfil, y de todo vaso de maderas las mas preciosas, y de bronce, y de hierro, y de mármol; Y canela, y olores, y ungüentos, e incienso, y vino, y aceite, y flor de harina, y trigo, y bestias, y de ovejas, y de caballos, y de carros, y de siervos, y de almas de hombres. Y las frutas del deseo de tu alma se apartaron de ti, y todas las cosas gruesas, y excelentes te han faltado; y de aquí adelante ya no hallarás más estas cosas. Los mercaderes de estas cosas que se han enriquecido por ella, se pondrán a lo lejos, por el temor de su tormento, llorando, y lamentando, Y diciendo: ¡Ay, ay de aquella gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, y de púrpura, y de grana, y estaba dorada con oro, y adornada de piedras preciosas y de perlas! Porque en una hora han sido desoladas tantas riquezas. Y todo gobernador, y toda compañía que conversa en las naos, y marineros, y todos los que trabajan en la mar, se estuvieron de lejos; Y viendo el humo de su encendimiento, dieron voces, diciendo: ¿Cuál ciudad era semejante a esta grande ciudad? Y echaron polvo sobre sus cabezas, y dieron voces, llorando, y lamentando, diciendo: ¡Ay, ay de aquella gran ciudad, en la cual todos los que tenían naos en la mar, se habían enriquecido por razón de su costosa magnificencia! porque en una sola hora ha sido asolada. Regocíjate sobre ella, cielo, y vosotros santos apóstoles, y profetas; porque Dios os ha vengado en ella. Y un fuerte ángel tomó una piedra como una grande muela de molino, y echóla en la mar, diciendo: Con tanto ímpetu será echada Babilonia, aquella gran ciudad; y no será jamás hallada. Y voz de tañedores de arpas, y de músicos, y tañedores de flautas, y de trompeteros, no será más oída en ti; y todo artífice de cualquier oficio que fuere, no será más hallado en ti; y voz de muela no será más oída en ti; Y luz de candela no alumbrará más en ti; y voz de esposo, y de esposa no será más oída en ti; porque tus mercaderes eran los magnates de la tierra; porque por tus hechicerías todas las naciones fueron engañadas. Y en ella se halló la sangre de profetas, y de santos, y de todos los que han sido matados en la tierra.
Gospel
Mark 1
Principio del evangelio de Jesu Cristo, Hijo de Dios. Como está escrito en los profetas: He aquí, yo envío a mi mensajero delante de tu faz, que apareje tu camino delante de ti. Voz del que clama en el desierto: Aparejád el camino del Señor: hacéd derechas sus veredas. Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para remisión de pecados. Y salía a él todo el país de Judea, y los de Jerusalem; y eran todos bautizados por él en el río del Jordán, confesando sus pecados. Y Juan andaba vestido de pelos de camello, y con un cinto de cuero al rededor de sus lomos; y comía langostas, y miel montés. Y predicaba, diciendo: Viene en pos de mí el que es más poderoso que yo, al cual no soy digno de desatar encorvado la correa de sus zapatos. Yo a la verdad os he bautizado con agua; mas él os bautizará con el Espíritu Santo. ¶ Y aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. Y luego, subiendo del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu, como paloma, que descendía sobre él. Y vino una voz de los cielos, que decía: Tú eres mi Hijo amado: en ti tomo contentamiento. Y luego el Espíritu le impele al desierto. Y estuvo allí en el desierto cuarenta días; y era tentado de Satanás; y estaba con las fieras; y los ángeles le servían. ¶ Mas después que Juan fue entregado, Jesús vino a Galilea, predicando el evangelio del reino de Dios, Y diciendo: El tiempo es cumplido; y el reino de Dios está cerca: Arrepentíos, y creéd al evangelio. Y andando junto a la mar de Galilea, vio a Simón, y a Andrés su hermano, que echaban la red en la mar, porque eran pescadores. Y les dijo Jesús: Veníd en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. Y luego, dejadas sus redes, le siguieron. Y pasando de allí un poco más adelante, vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, también ellos en la nave, que aderezaban las redes. Y luego los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la nave con los jornaleros, fueron en pos de él. ¶ Y entraron en Capernaum; y luego los sábados entrando en la sinagoga enseñaba. Y se pasmaban de su doctrina; porque los enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. Y había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, el cual dio voces, Diciendo: ¡Ah! ¿Qué tenemos nosotros que ver contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Te conozco quien eres, eres el Santo de Dios. Y riñóle Jesús, diciendo: Enmudece, y sal de él. Y haciéndole pedazos el espíritu inmundo, y clamando a gran voz, salió de él. Y todos se maravillaron, de tal manera que inquirían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad aun a los espíritus inmundos manda, y le obedecen? Y luego se divulgó su fama por todo el país al derredor de la Galilea. Y luego salidos de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y de Andrés, con Santiago y Juan. Y la suegra de Simón estaba acostada con calentura; y le dijeron luego de ella. Entonces llegando él, la tomó de su mano, y la levantó; y luego la dejó la calentura, y les servía. Y cuando fue la tarde, como el sol se puso, traían a él todos los que tenían mal, y endemoniados. Y toda la ciudad se juntó a la puerta. Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades; y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios porque le conocían. Y levantándose muy de mañana, aun muy oscuro, salió, y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. Y le siguió Simón, y los que estaban con él. Y hallándole, le dicen: Todos te buscan. Y les dice: Vamos a las aldeas vecinas, para que predique también allí; porque para esto he venido. Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda la Galilea, y echaba fuera los demonios. Y un leproso vino a él, rogándole; e hincada la rodilla, le dice: Si quieres, puedes limpiarme. Y Jesús teniendo misericordia de él, extendió su mano, y le tocó, y le dice: Quiero, sé limpio. Y habiendo él dicho esto, luego la lepra se fue de él, y fue limpio. Y le encargó estrechamente, y luego le echó, Y le dice: Mira que no digas a nadie nada; sino vé, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza lo que Moisés mandó para que les conste. Y él salido, comenzó a publicar, y a divulgar grandemente el negocio, de manera que ya Jesús no podía entrar manifiestamente en la ciudad; mas estaba fuera en los lugares desiertos, y venían a él de todas partes.
A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)
Today's readings, every morning
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