Today's Readings
The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.
Morning Prayer — First Lesson
2 Kings 20
En aquellos días Ezequías cayó enfermo a la muerte; y vino a él Isaías profeta, hijo de Amós, y díjole: Jehová dice así: Dispón de tu casa, porque has de morir, y no vivirás. El entonces volvió su rostro a la pared, y oró a Jehová, y dijo: Ruégote oh Jehová, ruégote que hayas memoria de que he andado delante de ti en verdad, y en corazón perfecto: y que he hecho las cosas que te agradan. Y lloró Ezequías con gran lloro. Y antes que Isaías saliese hasta la mitad del patio, fue palabra de Jehová a Isaías, diciendo: Vuelve, y di a Ezequías príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas: he aquí, yo te sano: al tercero día subirás a la casa de Jehová. Y añadiré a tus días quince años, y te libraré a ti y a esta ciudad de mano del rey de Asiria; y ampararé esta ciudad por amor de mí, y por amor de David mi siervo. Y dijo Isaías: Tomád masa de higos. Y tomándola, pusiéronla sobre la llaga, y sanó. Y Ezequías dijo a Isaías: ¿Qué señal tendré, de que Jehová me sanará, y que al tercero día subiré a la casa de Jehová? E Isaías respondió: Esta señal tendrás de Jehová, de que Jehová hará esto que ha dicho: ¿Pasará la sombra adelante diez grados, o volverá atrás diez grados? Y Ezequías respondió: Fácil cosa es que la sombra decline diez grados: mas que la sombra vuelva atrás diez grados. Entonces el profeta Isaías clamó a Jehová; e hizo volver la sombra por los grados que había descendido en el reloj de Acaz diez grados atrás. ¶ En aquel tiempo envió Berodac-baladán, hijo de Baladán, rey de Babilonia, cartas y presentes a Ezequías, porque había oído que Ezequías había caído enfermo. Y Ezequías los oyó, y mostróles toda la casa de las cosas preciosas, plata, oro y especiería, y preciosos ungüentos: y la casa de sus armas, y todo lo que había en sus tesoros: ninguna cosa quedó, que Ezequías no les mostrase, así en su casa como en todo su señorío. Entonces el profeta Isaías vino al rey Ezequías, y díjole: ¿Qué dijeron aquellos varones, y de donde vinieron a ti? Y Ezequías le respondió: De lejas tierras han venido, de Babilonia. Y él le volvió a decir: ¿Qué vieron en tu casa? Y Ezequías respondió: Vieron todo lo que había en mi casa; nada quedó en mis tesoros, que no les mostrase. Entonces Isaías dijo a Ezequías: Oye palabra de Jehová: He aquí, vienen días, en que todo lo que está en tu casa, y todo lo que tus padres han atesorado hasta hoy, será llevado a Babilonia, sin quedar nada, dijo Jehová. Y de tus hijos, que saldrán de ti, y habrás engendrado, tomarán, y serán eunucos en el palacio del rey de Babilonia. Entonces Ezequías dijo a Isaías: La palabra de Jehová, que has hablado, es buena. Y dijo: ¿Mas no habrá paz y verdad en mis días? Lo demás de los hechos de Ezequías, y toda su valentía, y como hizo el estanque, y el conduto, y metió las aguas en la ciudad, ¿no está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? Y durmió Ezequías con sus padres, y reinó en su lugar Manasés su hijo.
Morning Prayer — Second Lesson
Matthew 17
Y después de seis días Jesús toma a Pedro, y a Santiago, y a Juan su hermano, y los saca aparte a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos; y resplandeció su rostro como el sol; y sus vestidos brillantes como la luz. Y, he aquí, les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él. Y respondiendo Pedro, dijo a Jesús: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres, hagamos aquí tres cabañas; para ti una, y para Moisés otra, y para Elías otra. Estando aun hablando él, he aquí, una nube de luz que los cubrió; y, he aquí, una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento; a él oíd. Y oyendo esto los discípulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera. Entonces Jesús llegando, les tocó, y dijo: Levantáos, y no temáis. Y alzando ellos sus ojos, a nadie vieron, sino a solo Jesús. Y como descendieron del monte, les mandó Jesús, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de los muertos. Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué pues dicen los escribas, que es menester que Elías venga primero? Y respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad Elías vendrá primero, y restituirá todas las cosas. Mas os digo, que ya vino Elías, y no le conocieron: antes hicieron en él todo lo que quisieron. Así también el Hijo del hombre padecerá de ellos. Los discípulos entonces entendieron que les hablaba de Juan el Bautista. ¶ Y como ellos llegaron a la multitud, vino a él un hombre hincándosele de rodillas, Y diciendo: Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece malamente; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua. Y le he presentado a tus discípulos, y no le han podido sanar. Y respondiendo Jesús, dijo: ¡O generación infiel y perversa! ¿hasta cuándo tengo de estar con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? Traédmele acá. Y reprendió Jesús al demonio, y salió de él; y el mozo fue sano desde aquella hora. Entonces llegándose los discípulos a Jesús aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no le pudimos echar fuera? Y Jesús les dijo: Por vuestra infidelidad; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Mas este género de demonios no sale sino por oración y ayuno. ¶ Y estando ellos en Galilea, les dijo Jesús: El Hijo del hombre será entregado en manos de hombres; Y le matarán; mas al tercero día resucitará. Y ellos se entristecieron en gran manera. Y como llegaron a Capernaum, vinieron a Pedro los que cobraban las dos dracmas, y dijeron: ¿Vuestro maestro no paga las dos dracmas? Y él dice: Sí. Y entrado él en casa, Jesús le habló antes, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? ¿Los reyes de la tierra, de quién cobran los tributos, o el censo? ¿de sus hijos, o de los extraños? Pedro le dice: De los extraños. Dícele entonces Jesús: Luego francos son los hijos. Mas porque no los ofendamos, vé a la mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que viniere, tómale, y abierta su boca hallarás un estatero, dásele por mí, y por ti.
Evening Prayer — First Lesson
2 Kings 21
De doce años era Manasés cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalem cincuenta y cinco años: el nombre de su madre fue Hapsiba. E hizo lo malo en ojos de Jehová, según las abominaciones de las gentes que Jehová había echado delante de los hijos de Israel. Porque él volvió a edificar los altos que Ezequías su padre había derribado: y levantó altares a Baal, e hizo bosque, como había hecho Acab rey de Israel; y adoró a todo el ejército del cielo, y sirvió a aquellas cosas. Asimismo edificó altares en la casa de Jehová, de la cual Jehová había dicho: Yo pondré mi nombre en Jerusalem. Y edificó altares para todo el ejército del cielo en los dos patios de la casa de Jehová. Y pasó a su hijo por fuego, y miró en tiempos, y fue agorero, e instituyó pitones y adivinos, y multiplicó a hacer lo malo en ojos de Jehová, para provocarle a ira. Y puso una entalladura del bosque que él había hecho, en la casa de la cual Jehová había dicho a David, y a Salomón su hijo: Yo pondré mi nombre perpetuamente en esta casa, y en Jerusalem, a la cual yo escogí de todas las tribus de Israel: Y no volveré a hacer que el pie de Israel sea movido de la tierra, que di a sus padres, con tal que guarden, y hagan conforme a todas las cosas que yo les he mandado, y conforme a toda la ley que mi siervo Moisés les mandó. Mas ellos no oyeron, y Manasés los hizo errar a que hiciesen más mal que las gentes, que Jehová rayó de delante de los hijos de Israel. ¶ Y Jehová habló por mano de sus siervos los profetas, diciendo: Por cuanto Manasés rey de Judá ha hecho estas abominaciones, y ha hecho más mal, que todo lo que hicieron los Amorreos, que fueron antes de él, y también ha hecho pecar a Judá en sus ídolos: Por tanto así dijo Jehová el Dios de Israel: He aquí, yo traigo mal sobre Jerusalem, y sobre Judá, que el que lo oyere le retiñan ambas orejas. Y extenderé sobre Jerusalem el cordel de Samaria, y el plomo de la casa de Acab: y yo limpiaré a Jerusalem, como quien limpia una escudilla, que después que la han limpiado, la vuelven sobre su haz. Y desampararé los restos de mi heredad, y entregarlas he en manos de sus enemigos, y serán para saco, y para robo a todos sus adversarios: Por cuanto han hecho lo malo en mis ojos, y me han provocado a ira, desde el día que sus padres salieron de Egipto hasta hoy. Allende de esto derramó Manasés mucha sangre inocente en gran manera, hasta henchir a Jerusalem de cabo a cabo: además de su pecado con que hizo pecar a Judá para que hiciese lo malo en ojos de Jehová. Lo demás de los hechos de Manasés, y todas las cosas que hizo, y su pecado que pecó, ¿no está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? ¶ Y durmió Manasés con sus padres, y fue sepultado en el huerto de su casa, en el huerto de Oza, y reinó en su lugar Amón su hijo. De veinte y dos años era Amón cuando comenzó a reinar, y reinó dos años en Jerusalem. El nombre de su madre fue Messalemet, hija de Harus de Joreba. E hizo lo malo en ojos de Jehová, como había hecho Manasés su padre. Y anduvo en todos los caminos en que su padre anduvo: y sirvió a las inmundicias a las cuales había servido su padre, y a ellas adoró. Y dejó a Jehová el Dios de sus padres, y no anduvo en el camino de Jehová. Y conspiraron contra él los siervos de Amón, y mataron al rey en su casa. Y el pueblo de la tierra hirió a todos los que habían conspirado contra el rey Amón, y puso el pueblo de la tierra por rey en su lugar a Josías su hijo. Lo demás de los hechos de Amón, que hizo, ¿no está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? Y fue sepultado en su sepulcro en el huerto de Oza: y reinó en su lugar Josías su hijo.
Evening Prayer — Second Lesson
1 Corinthians 2
Así que, hermanos, cuando yo vine a vosotros, no vine con excelencia de palabra o de sabiduría, para anunciaros el testimonio de Cristo. Porque había determinado no saber cosa alguna entre vosotros, sino a Jesu Cristo, y a éste crucificado. Y estuve yo entre vosotros con flaqueza, y con temor, y mucho temblor; Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demonstración del Espíritu y con poder; Para que vuestra fe no sea en sabiduría de hombres, mas en poder de Dios. Empero hablamos sabiduría entre los que son perfectos; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que vienen a nada; Mas hablamos la sabiduría misteriosa de Dios, es a saber, la sabiduría ocultada: la que Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, La que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la conocieran, nunca crucificaran al Señor de gloria; Antes, como está escrito: Ni ojo vio, ni oído oyó, ni en corazón de hombre subió lo que Dios preparó para los que le aman. Empero Dios nos lo reveló a nosotros por su Espíritu; porque el Espíritu todo lo comprende, aun las profundidades de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas que son del hombre, sino el espíritu del mismo hombre que está en él? así tampoco nadie conoció las cosas que son de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros hemos recibido no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que es de Dios; para que conozcamos lo que Dios nos ha dado. Lo cual también hablamos no con palabras que enseña la humana sabiduría, sino en las que enseña el Espíritu Santo, acomodando lo espiritual a lo espiritual. Mas el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios; porque le son insensatez; ni las puede conocer, porque son espiritualmente examinadas. Empero el espiritual examina (ciertamente) todas las cosas; mas él de nadie es examinado. Porque ¿quién conoció la mente del Señor, para que le instruyese? Mas nosotros tenemos entendida la mente de Cristo.
Readings follow the 1662 Book of Common Prayer (public domain). Scripture text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)
Today's readings, every morning
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