Bosko

Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

First Reading

Ezekiel 44

Y tornóme hacia la puerta del santuario de afuera, la cual mira hacia el oriente, la cual estaba cerrada. Y díjome Jehová: Esta puerta será cerrada: no se abrirá, ni entrará por ella hombre; porque Jehová Dios de Israel entró por ella, y será cerrada. El príncipe, el príncipe, él se asentará en ella para comer pan delante de Jehová: por el camino de la entrada de la puerta entrará, y por el camino de ella saldrá. Y llevóme hacia la puerta del norte por delante de la casa, y miré y he aquí que la gloria de Jehová había henchido la casa de Jehová; y caí sobre mi rostro. Y díjome Jehová: Hijo del hombre, pon tu corazón, y mira con tus ojos, y oye con tus oídos todo lo que yo hablo contigo de todas las ordenanzas de la casa de Jehová, y de todas sus leyes; y pon tu corazón a las entradas de la casa, y a todas las salidas del santuario. ¶ Y dirás a la rebelde, a la casa de Israel: Así dijo el Señor Jehová: Os basten todas vuestras abominaciones, o! casa de Israel: De haber vosotros traído extranjeros, incircuncisos de corazón, e incircuncisos de carne, para estar en mi santuario, para contaminar mi casa: de haber ofrecido mi pan, el sebo, y la sangre; e invalidaron mi concierto por todas vuestras abominaciones. Y no guardasteis la observancia de mis santificaciones, mas vosotros os pusisteis guardas de mi observancia en mi santuario. Así dijo el Señor Jehová: Ningún hijo de extranjero incircunciso de corazón, e incircunciso de carne, entrará en mi santuario, de todos los hijos de extranjeros que están entre los hijos de Israel. Y los Levitas que se apartaron lejos de mí cuando Israel erró, el cual erró apartándose de mí en pos de sus ídolos, llevarán su iniquidad. Y serán ministros en mi santuario, porteros a las puertas de la casa, y sirvientes en la casa: ellos matarán el holocausto y la víctima al pueblo, y ellos estarán delante de ellos para servirles: Por cuanto les sirvieron delante de sus ídolos, y fueron a la casa de Israel por tropezadero de maldad: por tanto yo alcé mi mano acerca de ellos, dijo el Señor Jehová, que llevarán su iniquidad. No serán allegados a mí para serme sacerdotes, ni se allegarán a ninguna de mis santificaciones, a las santidades de santidades: mas llevarán su vergüenza, y sus abominaciones que hicieron. Y yo los pondré por guardas de la guarda de la casa, y en todo su servicio, y en todas las cosas que en ella se hicieren. Mas los sacerdotes Levitas, hijos de Sadoc, que guardaron la observancia de mi santuario; cuando los hijos de Israel erraron apartándose de mí, ellos serán allegados a mí para ministrarme, y estarán delante de mí, para ofrecerme el sebo y la sangre, dijo el Señor Jehová. Ellos entrarán en mi santuario, y ellos se allegarán a mi mesa para ministrarme, y guardarán mi observancia. ¶ Y será, que cuando entraren por las puertas del patio de adentro, se vestirán de vestimentos de lino: no subirá sobre ellos lana cuando ministraren en las puertas del patio de adentro, y adentro. Mitras de lino tendrán en sus cabezas, y pañetes de lino en sus lomos: no se ceñirán por los sudaderos. Y cuando salieren al patio de afuera, al patio de afuera al pueblo, desnudarse han de sus vestimentos con que ministraron, y dejarlos han en las cámaras del santuario; y vestirse han de otros vestidos, y no santificarán el pueblo con sus vestimentos. Y no raparán su cabeza, ni dejarán crecer el cabello, mas trasquilando trasquilarán sus cabezas. Y ninguno de los sacerdotes beberá vino cuando hubieren de entrar en el patio de adentro. Ni viuda, ni repudiada se tomarán por mujeres: mas tomarán vírgenes del linaje de la casa de Israel; o viuda, que fuere viuda de sacerdote. Y enseñarán a mi pueblo a hacer diferencia entre lo santo y lo profano; y entre lo limpio y lo no limpio les enseñarán a discernir. Y en el pleito ellos estarán para juzgar: por mis derechos lo juzgarán; y mis leyes y mis decretos guardarán en todas mis solemnidades, y mis sábados santificarán. Y a hombre muerto no entrará el sacerdote para contaminarse: mas sobre padre, o madre, o hijo, o hija, hermano, o hermana, que no haya tenido marido, se contaminará. Y después de su expiación, contarle han aun siete días. Y el día que entrare al santuario, al patio de adentro, para ministrar en el santuario, ofrecerá su expiación, dijo el Señor Jehová. Y esto será a ellos por heredad: yo seré su heredad; y no les daréis posesión en Israel: yo soy su posesión. El presente, y el sacrificio por la expiación, y por el pecado comerán; y toda cosa dedicada a Dios en Israel, será de ellos. Y las primicias de todos primeros frutos de todo, y toda ofrenda de todo lo que se ofreciere de todas vuestras ofrendas será de los sacerdotes; y las primicias de todas vuestras masas daréis al sacerdote, para que haga reposar la bendición en vuestras casas. Ninguna cosa mortecina, ni arrebatada, así de aves como de animales, comerán los sacerdotes.

Responsorial Psalm

Psalm 136

Alabád a Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia. Alabád al Dios de dioses; porque para siempre es su misericordia. Alabád al Señor de señores; porque para siempre es su misericordia. Al que solo hace grandes maravillas; porque para siempre es su misericordia. Al que hizo los cielos con entendimiento; porque para siempre es su misericordia. Al que tendió la tierra sobre las aguas; porque para siempre es su misericordia. Al que hizo los grandes luminares; porque para siempre es su misericordia. El sol para que dominase en el día; porque para siempre es su misericordia. La luna y las estrellas para que dominasen en la noche; porque para siempre es su misericordia. ¶ Al que hirió a Egipto con sus primogénitos; porque para siempre es su misericordia. Al que sacó a Israel de en medio de ellos; porque para siempre es su misericordia. Con mano fuerte, y brazo extendido; porque para siempre es su misericordia. Al que partió al mar Bermejo en partes; porque para siempre es su misericordia. E hizo pasar a Israel por medio de él; porque para siempre es su misericordia. Y sacudió a Faraón y a su ejército en el mar Bermejo; porque para siempre es su misericordia. Al que pastoreó a su pueblo por el desierto; porque para siempre es su misericordia. Al que hirió a grandes reyes; porque para siempre es su misericordia. Y mató a reyes poderosos; porque para siempre es su misericordia. A Sejón rey Amorreo; porque para siempre es su misericordia. Y a Og rey de Basán; porque para siempre es su misericordia. Y dio la tierra de ellos en heredad; porque para siempre es su misericordia. En heredad a Israel su siervo; porque para siempre es su misericordia. ¶ El que en nuestro abatimiento se acordó de nosotros; porque para siempre es su misericordia. Y nos rescató de nuestros enemigos; porque para siempre es su misericordia. El que da mantenimiento a toda carne; porque para siempre es su misericordia. Alabád al Dios de los cielos; porque para siempre es su misericordia.

Second Reading

Revelation 22

Y mostróme un río puro de agua de vida, claro como cristal, que salía del trono de Dios, y del Cordero. En el medio de la plaza de ella, y de la una parte y de la otra del río, estaba el árbol de la vida, que lleva doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. Y no habrá allí jamás maldición; sino el trono de Dios, y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán. Y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. Y allí no habrá más noche, y no tienen necesidad de luz de candela, ni de luz de sol; porque el Señor Dios los alumbrará, y reinarán para siempre jamás. Y díjome: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor Dios de los santos profetas ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que es necesario que sean hechas presto. He aquí, yo vengo prestamente: Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro. Y yo Juan soy el que ha oído, y visto estas cosas. Y después que hube oído y visto, me postré para adorar delante de los pies del ángel que me mostraba estas cosas. Y él me dijo: Mira que no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro: Adora a Dios. Y díjome: No selles las palabras de la profecía de este libro; porque el tiempo está cerca. El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es sucio, ensúciese todavía; y el que es justo, sea aun todavía justificado; y el que es santo, sea aun santificado todavía. Y, he aquí, yo vengo prestamente, y mi galardón está conmigo, para recompensar a cada uno según fuere su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio, y el fin, el primero y el postrero. Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que tengan derecho al árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad. Mas los perros estarán de fuera, y los hechiceros, y los disolutos, y los homicidas, y los idólatras, y cualquiera que ama y hace mentira. Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias: yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente, y de la mañana. Y el Espíritu y la esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga. Y el que quiere, tome del agua de la vida de balde. Porque yo protesto a cualquiera que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios pondrá sobre él las plagas escritas en este libro. Y si alguno disminuyere de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad, y de las cosas que están escritas en este libro. El que da testimonio de estas cosas, dice: Ciertamente vengo en breve. Amén: sea así. Ven, Señor Jesús. La gracia de nuestro Señor Jesu Cristo sea con todos vosotros. Amén.

Gospel

John 19

Así que entonces tomó Pilato a Jesús, y le azotó. Y los soldados entretejieron de espinas una corona, y la pusieron sobre su cabeza, y le vistieron de una ropa de grana, Y decían: Dios te guarde, Rey de los Judíos; y le daban de bofetadas. Entonces Pilato salió otra vez fuera, y les dijo: He aquí, os le traigo fuera, para que entendáis que ningún crímen hallo en él. Entonces salió Jesús fuera llevando la corona de espinas, y la ropa de grana. Y díceles Pilato: ¡He aquí el hombre! Y como le vieron los príncipes de los sacerdotes, y los ministros, dieron voces, diciendo: Crucifícale, crucifícale. Díceles Pilato: Tomádle vosotros, y crucificádle; porque yo no hallo en él crímen. Respondiéronle los Judíos: Nosotros tenemos una ley, y según nuestra ley debe morir, porque se hizo el Hijo de Dios. Pilato pues como oyó esta palabra, tuvo más miedo. Y entró otra vez en el pretorio, y dijo a Jesús: ¿De dónde eres tú? Mas Jesús no le dio respuesta. Entonces dícele Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿no sabes que tengo potestad para crucificarte, y que tengo potestad para soltarte? Respondió Jesús: Ninguna potestad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba; por tanto el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene. Desde entonces procuraba Pilato de soltarle; mas los Judíos daban voces, diciendo: Si a éste sueltas, no eres amigo de César: cualquiera que se hace rey, habla contra César. Entonces Pilato oyendo este dicho, llevó fuera a Jesús, y se sentó en el tribunal, en el lugar que se llama el Pavimento, y en el Hebreo Gabbatha. Y era la preparación de la pascua, y como la hora de sexta: entonces dijo a los Judíos: ¡He aquí vuestro Rey! Mas ellos dieron voces: Quítale, quítale, crucifícale. Díceles Pilato: ¿A vuestro Rey tengo de crucificar? Respondieron los sumos sacerdotes: No tenemos rey, sino a César. Entonces pues se le entregó para que fuese crucificado. Y tomaron a Jesús, y le llevaron. Y él llevando su cruz, salió al lugar que se llama el lugar de la Calavera, y en Hebreo Gólgota: Donde le crucificaron, y con él otros dos, de una parte y de otra, y Jesús en medio. Y escribió Pilato un título, el cual puso encima de la cruz; y el escrito era: JESUS NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS. Y muchos de los Judíos leyeron este título; porque el lugar donde fue crucificado Jesús, estaba cerca de la ciudad; y era escrito en Hebreo, y en Griego, y en Latín. Y decían a Pilato los sumos sacerdotes de los Judíos: No escribas: Rey de los Judíos; sino que él dijo: Rey soy de los Judíos. Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito. Y como los soldados hubieron crucificado a Jesús, tomaron sus vestidos, e hicieron cuatro partes (a cada soldado una parte,) y también la túnica, mas la túnica era sin costura, toda tejida desde arriba. Dijeron pues entre sí: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella cuya será; para que se cumpliese la Escritura que dice: Partieron para sí mis vestidos, y sobre mi vestidura echaron suertes. Estas cosas pues los soldados hicieron. ¶ Y estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cléofas, y María Magdalena. Y como vio Jesús a su madre, y al discípulo que él amaba, que estaba presente, dice a su madre: Mujer, he ahí tu hijo. Y luego dice al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su propia casa. ¶ Después de esto, sabiendo Jesús que todas las cosas estaban ya cumplidas, para que la Escritura se cumpliese, dijo: Tengo sed. Y había allí puesta una vasija llena de vinagre. Entonces ellos hinchieron una esponja de vinagre, y puesta sobre un hisopo se la llegaron a la boca. Y como Jesús tomó el vinagre, dijo: Consumado está. Y abajando la cabeza, dio el espíritu. ¶ Entonces los Judíos, por cuanto era el día de la preparación, para que los cuerpos no quedasen en la cruz en el sábado, porque era gran día aquel sábado, rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas, y que fuesen quitados. Vinieron pues los soldados, y a la verdad quebraron las piernas al primero, y al otro que había sido crucificado con él: Mas cuando vinieron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. Empero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y luego salió sangre y agua. Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis. Porque estas cosas fueron hechas, para que se cumpliese la Escritura: Hueso no será quebrantado de él. Y también otra Escritura dice: Mirarán a aquel al cual traspasaron. ¶ Pasadas estas cosas, rogó a Pilato José de Arimatea, el cual era discípulo de Jesús, mas secreto, por miedo de los Judíos, que él quítase el cuerpo de Jesús: lo cual permitió Pilato. Entonces él vino, y quitó el cuerpo de Jesús. Y vino también Nicodemo, el que antes había venido a Jesús de noche, trayendo una mistura de mirra y de áloes, como cien libras. Y tomaron el cuerpo de Jesús, y le envolvieron en lienzos con especias, como es costumbre de los Judíos sepultar. Y en aquel lugar, donde había sido crucificado, había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aun no había sido puesto alguno. Allí pues pusieron a Jesús, por causa del día de la preparación de los Judíos, porque aquel sepulcro estaba cerca.

A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

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