Bosko

Today's Readings

The Scripture readings appointed for today, with the full text in your language. Follow the daily readings for your tradition, every morning, in the Bosko app.

First Reading

Ezekiel 45

Y cuando partiereis por suertes la tierra en heredad, apartaréis una suerte para Jehová que le consagréis en la tierra, de longitud de veinte y cinco mil cañas de medir, y de anchura de diez mil: esto será santificado en todo su término al derredor. De esto serán para el santuario las quinientas y quinientas cañas en cuadro al derredor: el cual tendrá su ejido de cincuenta codos al derredor. Y de esta medida medirás en longitud veinte y cinco mil cañas, y en anchura diez mil: en lo cual estará el santuario, el santuario de santuarios. Lo consagrado de esta tierra será para los sacerdotes ministros del santuario, que son allegados para ministrar a Jehová; y serles ha lugar para hacer casas, y el santuario para santuario. Y otras veinte y cinco mil de longitud, y diez mil de anchura, lo cual será para los Levitas ministros de la casa, en posesión de veinte cámaras. Y para la posesión de la ciudad daréis cinco mil de anchura, y veinte y cinco mil de longitud delante de lo que se apartó para el santuario: esto será para toda la casa de Israel. Y la parte del príncipe será junto al apartamiento del santuario de la una parte y de la otra, y junto a la posesión de la ciudad, delante del apartamiento del santuario, y delante de la posesión de la ciudad, desde el rincón occidental que está hacia el occidente, hasta el rincón del oriental que está hacia el oriente; y la longitud será de la una parte a la otra, desde el rincón del occidente hasta el rincón del oriente. Esta tierra tendrá en posesión en Israel, y nunca más mis príncipes oprimirán mi pueblo: mas darán la tierra a la casa de Israel por sus tribus. Así dijo el Señor Jehová: Básteos ya, o! príncipes de Israel: quitád la violencia y la rapiña: hacéd juicio y justicia: quitád vuestras imposiciones de sobre mi pueblo, dijo el Señor Jehová. ¶ Peso de justicia, y efa de justicia, y bato de justicia, tendréis. El efa y el bato serán de una misma medida, que el bato tenga la décima parte del homer, y la décima parte del homer el efa: el homer tendrá también su igualdad. Y el siclo será de veinte geras: veinte siclos, y veinte y cinco siclos, y quince siclos os será una mina. Esta será la ofrenda que ofreceréis: la sexta parte de un efa de homer del trigo, y la sexta parte de un efa de homer de la cebada. ¶ Y la ordenanza del aceite será que ofreceréis un bato de aceite, que es la décima parte de un coro: diez batos harán un homer; porque diez batos son un homer. Y una cordera de la manada de doscientas, de las gruesas de Israel, para sacrificio, y para holocausto, y para pacíficos, para ser expiados, dijo el Señor Jehová. Todo el pueblo de la tierra será obligado a esta ofrenda para el príncipe de Israel. Mas del príncipe será la obligación de dar el holocausto, y el sacrificio, y la derramadura en las solemnidades, y en las lunas nuevas, y en los sábados, y en todas las fiestas de la casa de Israel: el hará la expiación, y el presente, y el holocausto, y los pacíficos, para expiar la casa de Israel. Así dijo el Señor Jehová: El mes primero, al primero del mes, tomarás un becerro hijo de vaca entero, y expiarás el santuario. Y el sacerdote tomará de la sangre del becerro de la expiación, y pondrá sobre los postes de la casa, y sobre los cuatro rincones del patio del altar, y sobre los postes de las puertas del patio de adentro. Así harás hasta el séptimo día del mes por los errados y engañados; y expiarás la casa. El mes primero, a los catorce días del mes, tendréis la pascua, que será fiesta de siete días: comerse ha pan sin levadura. Y aquel día el príncipe sacrificará por sí, y por todo el pueblo de la tierra, un becerro por el pecado. Y en todos los siete días de la solemnidad hará holocausto a Jehová de siete becerros y siete carneros enteros, cada día en siete días; y por el pecado un macho de cabrío cada día. Y con cada becerro, presente de un efa de flor de harina, y con cada carnero otro efa; y por cada efa un hin de aceite. En el mes séptimo, a los quince del mes, en la fiesta hará otro tanto como en estos siete días, cuanto a la expiación, y cuanto al holocausto, y cuanto al presente, y cuanto al aceite.

Responsorial Psalm

Psalm 137

Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentámos: también llorámos acordándonos de Sión. Sobre los sauces que están en medio de ella colgamos nuestras arpas. Cuando nos pedían allí, los que nos cautivaron, las palabras de la canción, colgadas nuestras arpas de alegría: Cantádnos de las canciones de Sión. ¿Cómo cantaremos canción de Jehová en tierra de extraños? Si me olvidare de ti, o! Jerusalem, mi diestra sea olvidada. Mi lengua se pegue a mi paladar, si no me acordare de ti: si no hiciere subir a Jerusalem en el principio de mi alegría. Acuérdate, o! Jehová, de los hijos de Edom en el día de Jerusalem; que decían: Descubríd, descubríd en ella hasta los cimientos. Hija de Babilonia destruida, bienaventurado el que te pagará tu pago, que nos pagaste a nosotros. Bienaventurado el que tomará, y estrellará tus niños contra las piedras.

Second Reading

Romans 1

Pablo, siervo de Jesu Cristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios, Que él había antes prometido, por sus profetas en las Santas Escrituras, De su Hijo Jesu Cristo, Señor nuestro, (el cual fue hecho de la simiente de David según la carne, Y fue declarado ser el Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de los muertos;) Por el cual recibimos la gracia y el apostolado, para hacer que se obedezca a la fe en todas las naciones, en su nombre: (Entre las cuales sois también vosotros los llamados de Jesu Cristo:) A todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia a vosotros y paz de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesu Cristo. Primeramente, doy gracias a mi Dios por Jesu Cristo acerca de todos vosotros, de que se habla de vuestra fe por todo el mundo. Porque testigo me es Dios, al cual sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo, que sin cesar me acuerdo de vosotros siempre en mis oraciones; Rogando, si de algún modo ahora al fin haya de tener por la voluntad de Dios próspero viaje para venir a vosotros. Porque deseo en gran manera veros, para repartir con vosotros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados; Es a saber, para ser juntamente consolado con vosotros por la mutua fe, la vuestra y juntamente la mía. Mas no quiero, hermanos, que ignoréis, que muchas veces me he propuesto de venir a vosotros, (empero hasta ahora he sido estorbado,) para tener también entre vosotros algún fruto, como entre los otros Gentiles. A Griegos y a bárbaros, a sabios y a ignorantes soy deudor. Así que, en cuanto está en mí, pronto estoy a anunciar el evangelio también a los que estáis en Roma. Porque no me avergüenzo del evangelio de Cristo; porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree: al Judío primeramente, y también al Griego. Porque en él la justicia de Dios se descubre de fe en fe, como está escrito: El justo vivirá por la fe. ¶ Porque se manifiesta la ira de Dios desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que detienen la verdad con injusticia: Porque lo que de Dios se puede conocer, en ellos es manifiesto; porque Dios se lo ha manifestado. Porque las cosas invisibles de él, entendidas son desde la creación del mundo, por medio de las cosas que son hechas, se ven claramente, es a saber, su eterno poder y divinidad, para que queden sin excusa. Porque habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias: antes se desvanecieron en sus discursos, y el tonto corazón de ellos fue entenebrecido: Que diciéndose ser sabios, fueron hechos insensatos; Y trocaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, y de aves, y de animales de cuatro pies, y de reptiles. Por lo cual Dios también los entregó a la inmundicia, según las concupiscencias de sus corazones, para que deshonrasen sus cuerpos entre sí: Que mudaron la verdad de Dios en mentira, y honraron y sirvieron a la criatura antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por lo cual Dios los entregó a afectos vergonzosos; porque aun sus mujeres mudaron el natural uso, en el uso que es contra naturaleza. Y asimismo, los varones, dejado el uso natural de la mujer, se encendieron en sus concupiscencias los unos con los otros, cometiendo torpezas varones con varones, y recibiendo en sí mismos la recompensa de su error que convino. Y como a ellos no les pareció bien tener a Dios en su conocimiento, Dios también los entregó a un perverso entendimiento, para que hiciesen lo que no conviene; Atestados de toda iniquidad, de fornicación, de malicia, de avaricia, de maldad: llenos de envidia, de homicidios, de contiendas, de engaños, de malignidades: Murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a sus padres, Insensatos, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia: Los cuales, entendiendo la justicia de Dios, a saber, que los que hacen tales cosas son dignos de muerte; no solamente las hacen, mas aun se complacen con los que las hacen.

Gospel

John 20

Y el primer día de la semana, María Magdalena vino de mañana, siendo aun oscuro, al sepulcro, y vio la piedra quitada del sepulcro. Entonces corrió, y vino a Simón Pedro, y al otro discípulo, al cual amaba Jesús, y les dice: Han llevado al Señor del sepulcro, y no sabemos donde le han puesto. Salió pues Pedro, y el otro discípulo, y vinieron al sepulcro. Y corrían los dos juntos; mas el otro discípulo corrió más presto que Pedro, y vino primero al sepulcro. Y abajándose a mirar, vio los lienzos puestos; mas no entró. Vino pues Simón Pedro siguiéndole, y entró en el sepulcro, y vio los lienzos puestos, Y el sudario que había estado sobre su cabeza, no puesto con los lienzos, sino a parte en un lugar envuelto. Entonces entró también aquel otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó. Porque aun no sabían la Escritura, que era menester que él resucitase de entre los muertos. Así que volvieron los discípulos a los suyos. ¶ Empero María estaba fuera llorando junto al sepulcro; y estando llorando abajóse a mirar en el sepulcro. Y vio dos ángeles en ropas blancas que estaban sentados, el uno a la cabecera, y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto. Y le dijeron: ¿Mujer, por qué lloras? Ella les dice: Porque han llevado a mi Señor, y no sé donde le han puesto. Y como hubo dicho esto, volvió atrás, y vio a Jesús que estaba en pie; mas no sabía que era Jesús. Dícele Jesús: ¿Mujer, por qué lloras? ¿a quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dice: Señor, si tú le has llevado, díme dónde le has puesto, y yo le llevaré. Dícele Jesús: María. Volviéndose ella, dícele: Rabboni, que quiere decir, Maestro. Dícele Jesús: No me toques; porque aun no he subido a mi Padre; mas vé a mis hermanos, y díles: Subo a mi Padre, y a vuestro Padre, a mi Dios, y a vuestro Dios. Vino María Magdalena dando las nuevas a los discípulos: Que había visto al Señor, y que le dijo estas cosas. ¶ Y como fue tarde aquel mismo día, el primero de la semana, y las puertas estaban cerradas, donde los discípulos estaban juntos por miedo de los Judíos, vino Jesús; y púsose en medio, y les dijo: Paz a vosotros. Y como hubo dicho esto, mostróles las manos y el costado: entonces los discípulos se regocijaron, viendo al Señor. Entonces díceles otra vez: Paz a vosotros: como me envió mi Padre, así también yo os envío. Y como hubo dicho esto, sopló sobre ellos, y les dijo: Recibíd el Espíritu Santo. A los que perdonareis los pecados, les son perdonados; y a los que los retuviereis, les son retenidos. ¶ Empero Tomás uno de los doce, que se llamaba Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. Dijéronle pues los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Y él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré. Y ocho días después estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás: entonces vino Jesús cerradas las puertas, y púsose en medio, y dijo: Paz a vosotros. Luego dice a Tomás: Mete tu dedo aquí, y ve mis manos; y da acá tu mano, y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino fiel. Entonces Tomás respondió, y le dijo: Señor mío, y Dios mío. Dícele Jesús: Porque me has visto, oh Tomás, creíste: bienaventurados los que no vieron, y sin embargo creyeron. Y también muchas otras señales por cierto hizo Jesús en presencia de sus discípulos, que no están escritas en este libro. Estas empero están escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

A daily plan reading through Scripture in course. Bible text is in the public domain. (Reina-Valera Antigua 1865)

Today's readings, every morning

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